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¿Malos publicistas?

Rafael Loret de MOLA

En alguna ocasión, hace poco más de cinco años, un periodista hispano, dedicado a las crónicas taurinas aunque otrora fue un apasionado del histrionismo, me dijo con el aire de suficiencia de algunos colegas que creen saberlo todo porque descubrieron, por ejemplo, que el Real Madrid no aspira ya al título de la “liga española” ya que el independentismo catalán es como una suerte de afrodisiaco para los jugadores del “Barsa” incluyendo a argentinos, uruguayos y brasileños integrados a su plantilla.

En fin, el tal colega resumió:

–Los peores publicistas de México son ustedes los mexicanos. Cada que dialogo con uno me cuentan atrocidades de su país.

Por un momento me sentí desarmado; no, México está bien porque lo sostenemos quienes lo amamos. Los señalamientos son para el gobierno putrefacto que prohíja la violencia, negocia con los mafiosos y mantiene a la población en un penoso estado de indefensión. Pero es difícil, cuando se habla de estas cosas, que los interlocutores confundan al país con las lacras que buscamos extirpar, y aún no podemos, la mayor parte de nuestros connacionales. Es como cuando se confunden los símbolos con la estructura del Estado. Peor acaso.

Le respondí que no era así; el planteo trataba de llamar la atención sobre el dolor de un país acribillado por la violencia artificial –la “guerra” no tiene destino porque cada año las cuotas de drogas hacia los Estados Unidos aumentan considerablemente mientras los precios son regulados por los agentes de la DEA, la CIA, sobre todo, y la NSA–, y una administración que tiende a favorecer la injerencia de las potencias universales, no sólo la norteamericana, y su respectiva expansión sobre el territorio mexicano.

Le hablé de la obcecación hispana por la neo-conquista –el término me da náuseas porque no admito que a una invasión cruenta se le tome por conquista, además no de México sino de los pueblos mesoamericanos anteriores a la fundación de nuestro país–, recordándole que quienes proclamaron la Independencia corrieron a patadas a los que fueron infamados con el mote de “gachupines” para contrarrestar el de “indios” con el cual señalaron, de manera equivocada, a los nativos de América. Y todavía hoy no faltan impertinentes que se sienten superiores al recordarlo, alzando la mandíbula con el seseo de quien ni siquiera sabe pronunciar las palabras básicas y frasear en su idioma.

También le dije que los consorcios hispanos eran uno de los factores de inestabilidad más serios considerando que el saqueo de divisas comienza con ellos. Cada día, durante más de un año, esto es desde fines de 2015 y el primer semestre de 2016, el Banco de México colocó 400 millones de dólares para evitar un quebranto mayor del peso respecto a la divisa estadounidense y, por consiguiente, ante el euro también. Y, en cada jornada, fueron los banqueros y especuladores de allende el mar, por encima de los vecinos del norte, quienes acapararon la derrama cotidiana y nos pusieron en manos de los especuladores.

Listos… ¡fuera!

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Parecen listos pero se han debilitado en la espera. De hecho, es bastante cuestionable el acatamiento a las dogmas del Instituto Nacional Electoral que redujo los tiempos de campañas –todavía hace algunos sexenios duraban casi un año con los consiguientes perjuicios económicos y auditivos–, hasta tres meses, si bien los dirigentes partidistas encontraron avenidas –antes las llamábamos lagunas–, para bordear los límites coercitivos y hacer cuanto les ha venido en gana con reuniones “privadas”, que se hacen públicas, y eventos “internos” que reclaman la presencia de miles de militantes –las unciones finales, diríamos–.

Si el INE se aplicara con energía y rigidez, éste sería el momento en el que no hubiera aspirantes presidenciales, ninguno, adelantándose así el caos previsible para un entorno marcado por el fraude; ejecutarlo ya no será tan simple como en otros comicios porque la sociedad ha madurado y cuenta ahora con instrumentos de comunicación cibernéticos cuyos alcances son superiores a los consabidos intentos de manipulación gubernamental, incluyendo a las casas encuestadoras listas a cumplimentar al mejor postor.

Todos los aspirantes, sin excepción, están bajo sospecha, alguna malintencionada con el propósito de acordonar al adversario más avanzado – una estrategia natural para intentar cazar a quien lleva la delantera o acercarse al mismo–, pero ninguno se atreve a profundizar en los temas turbios que van mucho más allá de los señalamientos de orden personal aun cuando, en no pocos casos y considerando a los candidatos a gobernadores, diputados y senadores, debieran ser motivos de coerción.

El agio político

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

La guerra sucia tiene varias vertientes. Una de ellas es la mexicana por la cual los aguerridos aspirantes se inventan el agio político, esto es la manipulación real de los valores, para saltarse los temas inquietantes, narcotráfico, violencia, corrupción, robos de multinacionales, asfixia de las paraestatales y, sobre todo, una absurda negligencia que causa, a cada rato, dramas mayores, como la caída del “halcón negro mexicano” sobre los damnificados de Santiago Jamiltepec, Oaxaca.

Y, por supuesto, sólo se investiga aquello que la superioridad gubernamental desea mientras deja correr todo tipo de rumores, incluso contra su candidato el “no militante” del PRI, para supuestamente mantener bajo control un proceso electoral que se le ha salido de las manos: los partidos encontraron la manera de mantener la campaña cuando debían esperar al 31 de marzo. No ha sido así con las múltiples convenciones, arengas en pro de los candidatos al ser designados como tales por cada uno de los institutos de las tres alianzas del diablo –todas están contaminadas por la incongruencia–, y la escasa pulcritud moral de las dirigencias partidistas –todas–.

Los números van y vienen pero se quedan… por un tiempo. La estrategia mejor de los señalados es callar o desviar los temas hacia escenarios ya superados, según los mismos, sin que la procuraduría general, tan manoseada e infiltrada, hace la vista gorda hasta cuando un aspirante presidencial, por sus fueros, lanza un armisticio y ordena la extradición a México de quien está señalado por desfalcar a los mineros con 55 millones ¡de dólares! No se miden, claro, las reacciones de quienes han sido engañados también por el nauseabundo Grupo México del criminal Germán Larrea.

Sucede otro tanto con las triangulaciones millonarias de Ricardo Anaya y sus familiares cercanos para acrecentar por cien el capital original gregario. Es casi seguro que las jornadas actuales le reditúen aún más, mientras el miserable y ladrón calderón, quien debiera ser juzgado por multihomicida, a través de su títere Ernesto Cordero, se deslinda del panista con tal de llegar a la ignominia de apoyar a su mujer a quien tanto golpeó durante su gestión. Hipocresía pura.

Y, bueno, José Antonio Meade, quien se dice íntegro, no explica ni quiere, más bien evade el tema, el escándalo de la “estafa maestra” que posibilitó el desvío de ¡mil trescientos millones de pesos! desde la Sedesol bajo la titularidad de Rosario Robles Berlanga, la traidora, quien trepó al equipo de peña luego de haber dirigido al PRD. Grotesco; además, no olvidemos la manera en que se prorratearon las participaciones estatales con un criterio centralista abyecto, desde la Secretaría de Hacienda bajo el mandato real del nefasto Luis Videgaray, el padrino de Meade.

Si, por decir esto, me dicen que conjuro contra las elecciones, les responderé que ese sector de la sociedad empecinada, pese a los vientos de fraude que surgen del INE y el TRIFE, está más bien empinada por el continuismo y el establishment.

Animales

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Tomen el termómetro a la realidad, señores gobernantes. El repudio se generaliza por dos elementos que no parecen considerar: la creciente intolerancia que divide a una sociedad hasta hacerla manipulable; y la torpeza de engendrar odios entre iguales –no faltará alguno que proponga a su mascota como candidato–, mientras se exalta a los nichos al reino animal. Estas brutales deformaciones separan y desangran a los mexicanos que optan por el “aquí no pasa nada” mientras el país se desintegra, se volatiza y pierde sus raíces.

La intolerancia reduce a unos cuantos los cuadros de afectos, separándonos unos de los otros al enarbolar nuestros propósitos a costa de no entender, despreciar y segregar a quienes piensan distinto o se dejan llevar por su ignorancia sobre ciertos temas, vitales o no, para blindar su incultura y su desprecio a sus congéneres, reducidos al papel de despreciables por la sencilla razón de ser distintos.

El colapso animalista, tras el atentado antitaurino en Bogotá –¡tan bella que es su plaza Santa María!–, deviene de la imposibilidad de volver racionales a los animales para, entonces sí, considerar si debemos darles un escaño o alguna curul si bien no pocas de éstas son ocupadas por bípedos ignorantes y ladrones, ansiosos de alfalfa.

La moda de Disney, extendida a setenta años, parece haber atrapado a quienes se quedaron en el peldaño infantil sin que su pensar evolucionara hacia el respeto a las propias mascotas a quienes algunos de sus “amos” ridiculizan inventándose restaurantes para ellos a los que asisten con trajecitos de gala, con moños y todos. Estas deformaciones los pintan de cuerpo entero. ¡Patrañas!

En el fondo del asunto es más benévolo que nuestros niños jueguen a matar hombres, embebidos y embobados por la cibernética, a que consigan algún distractor para simular irse de cacería al África y no sólo al Jurásico. Si se mata a un hombre, es natural; si ocurre lo mismo con un animal, se es desalmado. ¿Dónde diantres está la lógica en todo esto?

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Los “amos” –a veces se hacen llamar “papi” o “mami”–, sacan de sus perreras o círculos de arena a sus mascotas, amarrados casi siempre y sólo a veces se atreven a darles el derecho a unos pasos libres para ir a su aire por las calles. Piénsenlo siquiera.

¿Sabían ustedes que el cautiverio es peor a la muerte y la esclavitud obliga a las revoluciones? ¿Qué pensarán los animales domésticos y a cuántos se caza, a mansalva y con los tiradores emboscados, por el ejercicio de la supervivencia humana? Nada, porque sencillamente NO piensan. Y en el ciclo de la naturaleza tal equilibrio es fundamental para preservarla.

La farsa peor

Rafael Loret de MOLA

Todos quieren lo mismo. Es más, si cualquiera de nuestros lectores se diera a la tarea de leer las declaraciones de principios de los partidos de mayor peso, se llevarían una enorme sorpresa: los articulados son muy parecidos –incluso los de la joven Morena–, y proponen, palabras más o menos, los mismos principios que son esencia de la vida republicana: soberanía, autonomía entre los poderes, vida propia de las entidades, defensa de nuestra idiosincrasia, combate a la corrupción –en distintos niveles y circunstancias–, y finalmente un desarrollo sostenido basado en el cumplimiento irrestricto de la ley. Un menú de “degustación” y que, a diferencia de los gourmets, atrapa y llena.

No podría definirse, a partir de tales declaraciones, el fondo y las verdaderas intenciones de las dirigencias que, en cada caso, deciden el porvenir de las militancias con escasas o nulas consultas a las militancias y una inclinación notable por el autoritarismo a la medida de cuantos integran las cúpulas –no cópulas, por favor, amigos correctores–, de un poder desintegrado por la fusión del antiguo presidencialismo autoritario con la partidocracia con el mismo signo. Hemos retrocedido por la soberbia de la clase política fundadora, sin duda, de la moderna aristocracia mexicana… aunque se carezca de títulos nobiliarios salvo algunas excepciones por parte de monárquicos de otras tierras.

El hecho es que cuando las tres grandes coaliciones –todas ellas con amalgama de extremos supuestamente irreconciliables–, coinciden en cuanto a la lucha contra la inmoralidad del sector público y también del privado aunque no señalen a éste con vehemencia habida cuenta de su influencia en la sucesión, al lado del monstruo reptil de la Casa Blanca, no podemos sino dudar de las buenas intenciones y subrayar los orígenes turbios de sus proclamas.

¿Alguien puede creer en la sinceridad de Meade cuando no aclara lo relacionado con “la estafa maestra” en condición de encubiertos o en las cotizaciones tendenciosas de las prerrogativas federales a los gobiernos? ¿O en Ricardo Anaya cuando éste no es capaz de ofrecer explicaciones contundentes respecto a su fortuna y a los movimientos de su Fundación ni fue valeroso para perseguir a los legisladores de “los moches” cuando coincidió con ellos en el Legislativo?

Tampoco Andrés se salva cuando abre las puertas de su partido a un innumerable conjunto de elementos que formaron hace apenas semanas o meses, parte indiscutible de la mafia del poder que él señala con dureza y cuyas ramificaciones, poco a poco, cubren la melena de su Morena: Bartlett, Ebrard, Esteban Moctezuma, Alfonso Durazo Montaño, Ricardo Monreal Ávila y algunos ex panistas de renombre: Javier Lozano, Alfonso Romo –el de los contactos multimillonarios, y hasta Gabriela Cuevas que tanto alborotara el cotarro por su aborrecimiento, precisamente, contra Andrés.

Los revoltijos no son buenos, salvo si se trata de huevitos con jamón. Pero aquí, en el escenario político, faltan los ingredientes hasta para los tibios.

Equilibrios mentales

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Los fox decidieron crear un “círculo rojo” para colocar dentro, en su fantasía hiperbólica, a quienes les cuestionaban por sus chascarrillos, tropezones y excentricidades –en Madrid aún se le recuerda con sus botas de charol en la cena de honor ofrecida por los anteriores reyes; Manuel Bribiesca, el primer marido de marta sahagún, me explicaría después que era como consecuencia de los “juanetes” que no dejaban en paz al mandatario–, y por ejercer el poder con acentos radicales sobre todo cuando alguien caía de su gracia. Pese a ello, nunca se atrevió a mencionar por sus nombres a los infernales a quienes deseaba quemar vivos. Aun con su silencio, me precié de ser uno de ellos tras la publicación de Marta en 2003 y quizá antes cuando inicié mis señalamientos sobre su parálisis… administrativa y mental.

Años atrás, el descocado carlos salinas –de quien decía Fernando Gutiérrez Barrios que para poder equilibrarse mentalmente debía ejercer el poder–, se dio a la tarea de simular una huelga de hambre en una humilde vivienda de San Bernabé a las afueras de Monterrey. De aquella “epopeya” sólo queda en el recuerdo colectivo la burda chamarra de borrego que mantuvo durante cuatro días; pero no habló de quienes estaban amenazando su honor sino, más bien, lanzó el aserto como reacción a la aprehensión de su ladrón hermano mayor, Raúlito, con alma de rufián y corazón cínico para exhibirse con automóviles con costo de dos millones de pesos sin el menor agobio moral, en febrero de 1995. Supusimos que se había establecido una “guerra” entre los salinas y ernesto zedillo, el gran simulador, pero nunca hubo la intención de poner detrás de las rejas a su villano y criminal antecesor. Perdónenme el exceso de calificativos pero amanecí de mal humor.

También calderón se atrevió a pedir las cabezas de quienes se guardaron la designación de “presidente electo” cuando aún no la determinaba el deplorable Tribunal Electoral y luego aseguró que procedería contra cuantos habíamos hablado del lamentable estado del mandatario, alcoholizado todas las tardes tras sus inolvidables “tertulias” en Los Pinos –por la puerta cuatro llegaban todo tipo de especies humanas dispuestas a entregar honras por poder–, al lado de Genaro García Luna y el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, mientras morían miles de soldados en sus enfrentamientos con los mejor pertrechados narcos. Nunca mencionó, por supuesto, quienes éramos los supuestos difamadores, mucho menos ahora cuando, sin remedio, ha sido evidente su condición. Debo expresar que luego de publicar lo concerniente, cuando todos temían hacerlo, sólo unos cuantos colegas me secundaron mientras otros, tan lacayos como Carlos Marín, insistieron en la sobriedad ilusoria del personaje con tal de estirar la mano en busca de minucias.

Los prejuicios

Rafael Loret de MOLA

loretmola.rafael@yahoo.com

El titular de la marina, almirante Vidal Soberón Sanz, fue contundente al reflejar su sentir y el de sus subordinados: aceptarán a cualquier candidato, sin importarle filiación, que gane la Presidencia y, además, aseguró que estaban preparados ya, desde ahora, para un “cambio de régimen”. Tan poca es su confianza en el refrendo priista ante la lejanía que mantiene el abanderado no militante de este partido quien, al fin y al cabo, se sacó la rifa del tigre… digamos como el tonto útil Francisco Labastida en 2000. Los paralelismos son odiosos pero en ocasiones necesarios. Por ejemplo, a diferencia del pobre Francisco, Meade es inteligente, pero no es político ni puede zafarse de algunos escándalos como la llamada “estafa maestra”, cometida en sus narices. El PRI está en la lona.

Lo saben todos. Aurelio Nuño Mayer, coordinador de la campaña priista y ex secretario de Educación, pasa vergüenzas y no replica cada que sus opositores –Damián Zepeda, del PAN, y Tatiana Clouthier, la hija el icono panista Maquío, convertida en morenista–, le lanzan a la cara, por televisión, que su partido ocupa un lejano tercer lugar en las preferencias electorales tomando encuestas de todo tipo, esto es incluyendo a las ordenadas en Palacio Nacional y a las que, con descaro, acercan a Ricardo Anaya hasta a cuatro puntos de distancia de Andrés, lo que está fuera de proporción.

La realidad es otra y lo saben en los grandes corporativos cuyos accionistas principales han dialogado ya con Andrés en busca de acuerdos de no agresión en la hora de sumar a todos. Para esta misión le sirve, a perfección, uno de sus hombres fuertes, Alfonso Romo, del grupo Monterrey al que tanto persiguió echeverría y luego sirvió de sostén a vicente fox y otros aspirantes, sobre todo al gobierno de Nuevo León, que recibieron el aval de aquellos llamados “riquillos” en la década de los setenta del siglo anterior.

Por cierto, no se trata de una guerra sucia señalar que varios de los principales colaboradores de Andrés tuvieron el sello salinista: Alfonso Durazo Montaño, Manuel Bartlett Díaz, Marcelo Ebrard Causabon, Esteban Moctezuma Barragán –tenía a los hermanos de éste más cerca–, Ricardo Monreal, y antes, el extinto Manuel Camacho Solís, amén de una larga secuela de personajes cuyos antecedentes son condenables… sólo falta que lleguen por allí Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa. Sería redondo.

El caso es que Andrés debe ser más cuidadoso con cuanto dice y explicar algunas posturas que resultan difíciles de digerir para sus simpatizantes y, en general, para todos los electores en potencia; lo digo porque, cada día, escucho a más desertores quienes, de plano, alegan su inclinación por no votar, decepcionados del proceso, de los partidos y de los aspirantes. Se ven por doquier, desde cada instituto político y no sólo alrededor de Andrés quien, insisto, sigue muy arriba en las preferencias digan cuanto digan de él.

Eso sí: no es guerra sucia hablar de hechos consumados y de cooptaciones indignas.

Arroz cocido

Rafael Loret de MOLA

El arroz ya se coció aunque todavía no inician, formalmente, las campañas políticas, si bien la simulación fue el centro candente del proceso inicial, la de los precandidatos sin adversarios internos ya ungidos, de hecho, como abanderados sin importar militancias ni tendencias sino sólo acuerdos soterrados y alianzas turbias. La democracia, en México, se da en petí comité –entre las cúpulas partidistas–, y la militancia sólo conserva el sagrado derecho de aplaudir y de convertirse en rehén de los iconos, incluyendo el abanderado del PRI que no es priista según dice ni tiene intención de afiliarse.

Es un desastre. También se observa la misma tendencia en los gobiernos que estarán en lisa –es un decir–, y en donde el PRI no parece con capacidad real, salvo un fraude mayúsculo al estilo de los comicios de 2017, de quedarse con alguna de las que gobernaba ni, mucho menos, conquistar las perdidas. Está fuera de la jugada, perdido entre el rencor social hacia el régimen peñista y la pobre propuesta de su candidato quien requiere deslindarse del peñismo si desea convocar –quizá ya es tarde para ello– a los presuntos electores.

Revisemos las distintas condiciones que guardan las entidades federales en donde se elegirá gobernadores. Nuestro conteo nos indica que en seis, considerando a la Ciudad de México, Morena está en vías de ganar; el PAN en dos de ellas y una más si consideramos a Jalisco cuyo candidato es miembro del Movimiento Ciudadano y ha sido impulsado por éste para luego sumar al blanquiazul y al PRD. Para el PRI, cenizas, sólo eso, lo que podrá refrendarse al terminar la cuaresma y el calvario.

Realmente me hace gracia cuando dicen que el gobernador “mejor evaluado” es el pobre de Ronaldo Zapata Bello, un entenado de Ivonne Ortega, la ladrona, muy bien remunerado por sus tropelías acompañadas de vergonzosos actos de adulación hacia la nueva “casta divina” encabezada por los socios de Emilio Gamboa: Emilio y Omar Díaz Castellanos y parte de la jauría Patrón, tan extensa como la península misma. Y además hay quienes insisten en que Yucatán será una de las entidades en donde el PRI puede ganar con un esbirro de los anteriores, Mauricio Sahuí, a quien se conoce como el “atrapado sin salida”. El partido oficial no gana aquí ni con la ayuda de los brujos y magos del oriente de la entidad.

En cuanto a Guanajuato, la estructura panista fue arrebatada al viejo, viejísimo PRI cuyos rescoldos no remontan a pesar de las graves desviaciones de los gobiernos panistas desde el 3 de noviembre de 1991 cuando, como interino, permaneció cuatro años preparando las elecciones estatales que, al fin, ganó el señor fox. Y el nepotismo, de cuño panista, sigue en auge por cierto. Una muestra: los Romero Hicks, uno panista y ex gobernador y el otro, José Luis, priista y ex director de Bancomext. Todos felices.

En Veracruz, los Yunes van por debajo del candidato de Morena, Cuitláhuac García, quien hace dos años se quejó de un fraude grotesco a punta de amenazas y compraventas de votos a favor del siniestro Yunes Linares. No creo que los veracruzanos bien nacidos acepten a un junior como sucesor de su padre y en el centro de la moderna aristocracia. Sería ir a contracorriente de la historia. Para los Yunes su único destino debiera ser la prisión.

México parece haberse decidido… y el PRI no está en sus planes.

Dos caminos

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Viendo hacia el futuro puede creerse que México tiene ante sí dos caminos: la dependencia total bajo el flagelo de las rectorías de Norteamérica y el perverso Trump; o un cambio sustantivo del “sistema” con la fuerza de una juventud que no tolera la partidocracia, aborrece la corrupción y quieren el rescate de su patria. Así lo percibo cada que dialogo con los universitarios y me dan alientos. Les digo lo amargo de saber sobre la imposibilidad de ver una transformación real del país a corto plazo y más si nos gobiernan los continuistas a quienes sólo asustan los reclamos de la Casa Blanca y los posibles escándalos por sus riquezas mal habidas; pero los temporales pasan y los sinvergüenzas mantienen dominio, territorial y mental, sobre millones de mexicanos agazapados. Y esto me revienta por dentro.

A los jóvenes comento que mi generación y varias de cuantas vienen detrás han fracasado rotundamente; quizá el parteaguas de 1968 nos condujo a la derrota interior y al ostracismo que pende de la impotencia. Creo, sinceramente, en la postración de muchos de quienes fueron protagonistas de aquellos hechos, fueron encarcelados y saben la verdad sobre los crematorios militares ahora ocultos bajo las siete llaves de las mentiras castrenses. No pudieron, de verdad, continuar el camino y ahora, como este columnista, nos agobia el presente por el cual jamás apostamos. ¿Cayó la hegemonía del PRI? ¿Y para qué? De cualquier manera retornaron las mismas mafias luego de doce años de tremenda simulación con una derecha sin capacidad para gobernar y muy propensa a las amoralidades y a los desvaríos, egocéntricos y alcohólicos. Punto cero.

Me temo que ser optimista, en estos tiempos y como tanto hemos repetido, es caer en la demagogia más recalcitrante, la misma que se da cuando se considera ofensivo cuestionar al presidente porque –se alega– con ello se falta al respeto a la sagrada institución, esto es como si la suprema voluntad fuese la cúspide del poder contrariando la tesis democrática del gobierno de todos y para todos; por ello, claro, se confunden los términos mandatario –quien obedece– y mandante –aquel que ordena–, siendo la figura del segundo la acreditación toral de la soberanía popular.

En España, por ejemplo, se insiste en la supremacía de una monarquía sin más sustento que las ceremonias denominadas de representación; aun así, los Borbones –con sangre mexicana más bien como explicamos en El Alma También Enferma–, cobran al año bastante menos que los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de México, el presidente de la República, el de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y, por supuesto, el diligente consejero presidente del Instituto Nacional Electoral. A Felipe VI le entregarán este año estipendios por 234 mil 204 euros –tres millones 900 mil pesos en promedio, variables de acuerdo al tipo de cambio– mientras el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, en México, se lleva más de siete millones de pesos en el mismo plazo aun cuando alegue que trabaja bastante más que la testa coronada. Allá, siquiera, el monarca se redujo el sueldo en más de cincuenta mil euros y aquí hasta el alcalde de la población más depauperada se fija honorarios muy por encima de la realidad.

El gurú del horror

Rafael Loret de MOLA

loretmola.rafael@yahoo.com

Habló el gurú a través de uno de sus testaferros. Ya saben ustedes que el secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya, de relampagueante carrera dentro del peñismo paralizador, es concuño del más atroz de los ex presidentes vivos, carlos salinas, cúspide de la fruición por el poder a como dé lugar y de los titiriteros al servicio de la globalización… con el eje de los Estados Unidos en manos del enajenado “pato” Donald, el anaranjado.

En un mundo así, es explicable que el ruso Putin tome la delantera en el liderazgo mundial. Qué nadie se extrañe, como fingen algunos, de su cercanía con México, propiciada no por Andrés sino por peña nieto en fase de cubrirse, como sea, las sucias espaldas; difícilmente podrá hacerlo cuanto es tanto el rencor acumulado y, por ello, pide que sus avances se cuenten aunque nadie los vea, ni siquiera el abanderado priista a punto de ser ungido candidato sin militancia en la cumbre de las simulaciones. Al contrario, José Antonio Meade ya dijo que, en materia de seguridad, no se alcanzaron las expectativas expuestas como una forma de comenzar a deslindarse del pasado inmediato.

Pues bien, González Anaya, casado con Gabriela Gerard Rivero hermana, a su vez, de Ana Paula, la segunda consorte del señor salinas, habló de que la elección de este año, aunado a la incertidumbre por el destino del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que depende de la caprichosa conducta del señor Trump, lo mismo que la reforma fiscal impulsada por el poderoso vecino, serán factores de alto riesgo para la economía de México. No lo dijo así pero, en el fondo, conllevan sus advertencias el mismo entorno que el polémico “peligro para México” inventado por Antonio Solá en 2006. Ellos se juntan y salinas dirige la orquesta con peña en calidad de comparsa atrasada de carnestolendas.

Quizá por ello el día “del amor y la amistad”, el pasado miércoles 14, transcurrió entre las cenizas que dan cuenta del inicio de la cuaresma y recuerdan el horror de nuestro ineludible destino si bien, para no pocos, la muerte es la única liberación posible ante las afrentas y las barbaries de los explotadores, sean políticos o militares desenfrenados quienes, además, se pretenden merecedores de doctorados honoris causa cuando no se acuerdan ni de la enseñanza primaria y son reos de su propia vanidad.

Por ello, acaso, no faltan los priistas acomodaticios que se ufanan al pronosticar una victoria de Meade:

– “Como sea, con fraude posiblemente, pero será presidente”.

No se atienen a razones sino a la supuesta falacia de una expiación permanente fundada en el terror al látigo de una clase política podrida. Contra este criterio vamos con #cerocobardía.

Festejo sangriento

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Hace algunos años encontré en un restaurante yucateco sito en la avenida de los Insurgentes, al sur de la Ciudad de México, al general y ex secretario de la Defensa, Juan Arévalo Gardoqui, el cobarde que no tuvo los arrestos para mirarme a los ojos y reconocer la intervención militar en el asesinato de Carlos Loret de Mola Mediz en febrero de 1986.

Aquel día, en 1991, tenía la sangre muy caliente y sentía que la sangre de mi padre era, aunque suene terrible, mi mejor blindaje; creía, a ciencia cierta, que no se atreverían a tocarme por cuanto la opinión pública acusaba al ejército y al represor ex titular de Gobernación, el cínico y mal nacido Manuel Bartlett ahora falderillo de Andrés. Vi al general y le espeté a bocajarro:

–¡Aquí huele a asesino, a podrido! ¡Por favor, desígneme otra mesa, alejada de este charlatán de cuatro estrellas!

El que se fue, vestido de civil por cierto, fue Arévalo a quien jamás se investigó por solapar crímenes e instrumentarlos, a la sombra del poder civil cuya cabeza máxima era miguel de la madrid. La línea de la impunidad subía y sigue en alza en este, sangriento ya, 2018 –por ejemplo, son cuatro los periodistas asesinados en los primeros cuarenta y cinco días del año–.

Como Arévalo, el de los ojos vidriosos, sus sucesores han sido parte de la canalla oficial y destaca, entre ellos, Enrique Cervantes Aguirre, quien fungió como ministro bajo las órdenes del gran simulador zedillo, cuyos nexos con el narcotráfico fueron escandalosos y no pudieron ser ocultados con lo que la impunidad creció sólo por los arrestos presidenciales en una nación carente de contrapesos en la esfera del poder absoluto. Ni un solo senador, no digamos los diputadillos sacados de las chisteras de los alquimistas, se atrevía entonces a dar la cara a los mandatarios y conminarlos a someterse a la soberanía popular, el bien mayor de la ciudadanía derrochado por la clase política que ahora se burla abiertamente de ella.

Con el general Gerardo Clemente Ricardo Vega García, el foxismo negoció su permanencia con un soterrado acuerdo de no agresión con el crimen organizado, revisado por las “muchas faldas” de Martita. Ello le permitió a aquel mandatario, quien sufre por las amenazas de Andrés sobre su millonaria pensión, arrinconarse y dejar pasar el tiempo traicionando a cambio por él propuesto.

Luego vendría Guillermo Galván Galván, supeditado a las órdenes de Genero García Luna, el intocable personero de calderón, quien dio inicio a la inútil “guerra” contra los capos que ha humillado a las Fuerzas Armadas; y, por último, el general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien se quedó sin doctorado honoris causa con el que pretendía “tapar” las tantas tumbas clandestinas acaso abiertas por sus ordenanzas, como en San Pedro Limón, Tlatlaya, en el Estado de México.

No me da la gana, con estos antecedentes, sumarme a las “felicitaciones” fatuas a la soldadesca con motivo de su “día” cuando todo se ha vuelto noche en las refriegas incesantes en no pocas ciudades de la herida República.

Los círculos del mal

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Los fox decidieron crear un “círculo rojo” para colocar dentro, en su fantasía hiperbólica, a quienes les cuestionaban por sus chascarrillos, tropezones y excentricidades –en Madrid aún se le recuerda con sus botas de charol en la cena de honor ofrecida por los anteriores reyes; Manuel Bribiesca, el primer marido de Marta Sahagún, me explicaría después que era como consecuencia de los “juanetes” que no dejaban en paz al mandatario–, y por ejercer el poder con acentos radicales sobre todo cuando alguien caía de su gracia. Pese a ello, nunca se atrevió a mencionar por sus nombres a los infernales a quienes deseaba quemar vivos. Aun con su silencio, me precié de ser uno de ellos tras la publicación de Marta en 2003 y quizá antes cuando inicié mis señalamientos sobre su parálisis… administrativa y mental.

Años atrás, el descocado carlos salinas –de quien decía Fernando Gutiérrez Barrios que para poder equilibrarse mentalmente debía ejercer el poder, como acaso, según algunos, le sucede a Andrés su mayor antagonista–, se dio a la tarea de simular una huelga de hambre en una humilde vivienda de San Bernabé a las afueras de Monterrey. De aquella “epopeya” sólo queda en el recuerdo colectivo la burda chamarra de borrego que mantuvo durante cuatro días; pero no habló de quienes estaban amenazando su honor sino, más bien, lanzó el aserto como reacción a la aprehensión de su ladrón hermano mayor, Raulito, con alma de rufián y corazón cínico para exhibirse con automóviles con costo de dos millones de pesos sin el menor agobio moral, en febrero de 1995. Supusimos que se había establecido una “guerra” entre los salinas y ernesto zedillo, el gran simulador, pero nunca hubo la intención de poner detrás de las rejas a su villano y criminal antecesor. Perdónenme el exceso de calificativos pero amanecí de mal humor.

También calderón se atrevió a pedir las cabezas de quienes se guardaron la designación de “presidente electo” cuando aún no la determinaba el deplorable Tribunal Electoral, y luego aseguró que procedería contra cuantos habíamos hablado del lamentable estado del mandatario, alcoholizado todas las tardes tras sus inolvidables “tertulias” en Los Pinos –por la puerta Cuatro llegaban todo tipo de especies humanas dispuestas a entregar honras por poder–, al lado de Genaro García Luna y el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, mientras morían miles de soldados en sus enfrentamientos con los mejor pertrechados narcos. Nunca mencionó, por supuesto, quienes eran los supuestos difamadores, mucho menos ahora cuando, sin remedio, ha sido evidente su condición. Debo expresar que luego de publicar lo concerniente, cuando todos temían hacerlo, sólo unos cuantos colegas me secundaron mientras otros, tan lacayos como Carlos Marín, insistieron en la sobriedad ilusoria del personaje con tal de estirar la mano en busca de minucias.

Los sucios

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Ostos$Solá, es decir Gloria Ostos y Antonio Solá Reche, catalanes por los cuatro costados, siempre han presumido de ser “hacedores de presidentes” aunque el término ya ha sido borrado de su página web, si bien insisten en su influencia para sacar adelante campañas políticas sin medir los límites de la injerencia extranjera en cada nación supuestamente soberana. Desde hace tiempo, México ha sido un filón de la mayor importancia para este grupo de provocadores, expertos además en lo que ha dado en llamarse “guerra sucia” a través de “slogans” tendenciosos, hasta perversos, con apenas información superficial.

En el caso del señor Solá, quien dirigió y apostó por dos campañas presidenciales del PAN –en 2006 y 2012–, con absoluta discrecionalidad y un gran aparato operativo, logró sacar adelante, bajo el barro de los pantanos de la demagogia, la ruin aspiración de felipe calderón haciendo uso de una verdadera maquinaria manipuladora y considerando, esto es lo más triste, el temor a los mexicanos a perder lo poco que tienen; de allí el éxito de su mensaje sobre “el peligro para México” que hoy, indiscutiblemente, le revierte. El sujeto ahora ya le mandó un recado a Andrés para que lo contrate como su especialista en marketing; esperemos que prive la razón y el precandidato sin adversario de Morena no se deje llevar, otra vez, por los cantos de sirena.

Pero no olvidemos, además, que Solá obtuvo, como un blindaje para no ser expulsado de México si lo solicitaban los opositores a calderón –no lo hicieron porque estaban por las nubes, divagando–, la nacionalidad mexicana en diciembre de 2006, justo después de la asunción de su pequeño Frankestein al poder Ejecutivo. Que yo sepa, ni siquiera los esclavistas canadienses y los usureros españoles e ingleses de la minería y las comunicaciones, le han hecho tanto daño al país como el miserable catalán a quien tantos reverencian creyendo que se trata, nada menos, de un iluminado, esto es un nuevo Quetzalcóatl –o Kukulkán, para los mayas–. Me da asco.

Surge ahora otro tipejo de la misma calaña nacido en Venezuela al amparo de Miami en donde se sitúan algunos de los mayores traidores conocidos, incluyendo a los mexicanos como Genaro García Luna, responsable de las matanzas oficiales contra civiles y de la puesta en marcha de la “guerra” que la cobardía de peña extendió hasta la fecha. Juan José Rendón, de 54 años, dije que no ha sido contratado por nadie y sólo desea evitar la llegada de Andrés a la Presidencia –no se da cuenta que los infundios elevan a éste–, incluso con recursos propios –lo que no creen ni sus mascotas caseras–, porque no quiere ver a México convertido en una escala más del chavismo o del madurismo exacerbado. Miente, claro, porque el interés de la fauna oficial centra sus motivaciones en Andrés a quien consideran una serpiente trepadora… si bien lo engrandecen a cada respingo del abanderado no militante del PRI.

Es tan burda la guerra fría desatada que no le vale al puntero de la justa preocuparse por ella; recuerde las provocaciones en las que cayó en 2006 y en 2012 –pese a su esfuerzo por la “república amorosa”–, posibilitando la cercanía de otros aspirantes que pudieron lograr la alquimia manejando, para arriba y para abajo, un millón de votos, la estrategia de Solá que hace seis años cumplió su papel de llevar a la bancarrota a Josefina Vázquez Nava porque su verdadero patrón era calderón, y no la aspirante panista, quien ya había negociado lo suyo. Abundaremos.

Silencio aparente

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Hasta el 29 de marzo gozaremos de cierto silencio político. Los precandidatos, en tanto, habrán de convertirse en candidatos con la unción oficiosa de las militancias –la antigua y persistente “borregada”–, las cuales no tuvieron injerencia alguna en las determinaciones de las cúpulas para señalar a quienes los abanderarían con destino a la Presidencia de la República, lo mismo que en el mayor número de candidaturas a los gobiernos estatales, curules –estatales y federales– y la mitad de los escaños senatoriales.

De hecho, sólo en dos entidades no habrá comicios locales, Baja California y Nayarit, y en el resto se elegirán ya sea los Congresos y los Ayuntamientos o sólo unos u otros. Suele ocurrir, claro, que en el interior del país –odio el término “provincia” porque remite a los estándares hispanos–, los más graves incidentes ocurran por desencuentros entre los diversos y amplios cacicazgos existentes, de la mano del narcotráfico los más, en defensa de intereses muy alejados de los del colectivo, siempre excluido salvo para cumplimentar el requisito formal de las elecciones aun cuando para ello se utilice la barrena del miedo. No son pocos quienes creen que si no votan serán despedidos y nunca podrán volver a trabajar o les serán negados otros derechos. Parece absurdo porque lo es.

El caso es que las candidaturas deberán inscribirse en un lapso relativamente corto, según reza la cartilla del todopoderoso Instituto Nacional Electoral –antes IFE–, nombrado así en un supremo acto de imaginación institucional:

“11 DE MARZO AL 29 DE MARZO

Recepción de las solicitudes de registro de las candidaturas de los ganadores de las precampañas. Además, se analiza en este periodo que las candidaturas cumplan con los requisitos legales.”

¿Ganadores de las precandidaturas? Que sepamos en ningún caso intervino la militancia de tal o cual partido o alianza –de tres, cada una–. Todos los elementos que hicieron precampañas se fueron solos, sin contrincantes, marcados por el “dedazo”, el dogmatismo unipersonal incontrovertible o la capacidad maniobrera para eliminar rivales a conveniencia. De ello surgieron algunos falsos independientes, como Margarita Zavala de calderón, la ex primera dama supuestamente discreta que logró cuanto le fue imposible a su predecesora, Marta Sahagún, destruida por su propia voracidad y la decrepitud de su marido.

Esto es: tendremos un margo mes y medio de exquisito semi-silencio, sin promociones personales aunque sí partidistas, por órdenes del INE que reduce libertades supuestamente para proteger presupuestos y a una sociedad ahíta, en una nación en donde la democracia se entiende de acuerdo a los preceptos de la cúpula gobernante, incluyendo a las dirigencias de los institutos políticos que entran en el juego y, si pierden, se molestan al rechazar, a posteriori, las reglas aceptadas por ellos mismos.

Un revoltijo que, en este 2018, llama a las tempestades… y a las negociaciones soterradas. ¿Fraude? Llámenlo como quieran; no vaya a ser que nos señalen como instigadores de la abstención al servicio de quién sabe cuántos intereses. Hasta la libertad de expresión está encadenada por la superioridad política y esbirros a su servicio.

Amores mentirosos

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

AMLO –siglas que nunca utiliza este columnista–, no es precisamente AMOR. Para algunos, tabasqueños sobre todo, el nombre del icono de la izquierda es Manuel Andrés lo que le convertiría en MALO. Un viejo truco de zorros mal educados que aprovechan las campañas para hacer saltar los chapulines del odio y el rencor. Y Andrés, el último líder natural de México, cuando menos hasta hoy cuando comienzan a verse personajes como los jaliscienses Enrique Alfaro y Pedro Kumamoto, no deja de responder a las ofensas y críticas de cuantos lo cuestionan; alguna vez, pese a que lo he defendido en no pocas ocasiones y cuestionado en otras tanto, me tocó a mí.

Los tiempos cambian pero es muy difícil que las condiciones de cada ser humano se transformen de modo drástico, de un extremo al otro; por eso dudo tanto de aquellos que dejan una camiseta de la derecha y se ponen, sin rubor, la de la izquierda o viceversa; o, peor, convierten a la indefinición, como lo hace José Antonio Meade, en lábaro de propaganda proselitista. Y lo mismo sucede con Ricardo Anaya Cortés cuyo recio apoyo al peñismo –sobre todo a la hora de las reformas truculentas–, y al propio Meade ahora se observan como meras cortesías porque llegó la hora de zafarse del pasado ante la abrumadora montaña de estulticias que asfixia al mandatario cuya ceguera es tal que presume por haber realizado obras “fantasmas” y exige a todos los postulantes, a la Presidencia y otros cargos, que las reconozcan… si las encuentran, claro.

Las lisonjas al primer mandatario, sencillamente, se acabaron salvo entre los muy cercanos esbirros al mismo; incluso el reverencial “señor” parece anulado por un frío “presidente”, hasta dentro del gabinete para no dar la apariencia de un comportamiento servil aunque lo sea. Y algunas veces, pocas, salen los espolones y se le recuerda… lo contrario del amor que pinta la efeméride de hoy, el “agosto” de los hoteles de paso y moteles sobre salidas de carreteras muy conocidas, sobre todo en la proverbial conservadora Guanajuato.

Por allí habitan los herederos de las falsas monarquías mexicanas y los liberales que dieron cauce a la Independencia desde Dolores, donde se juntan, en un mismo templo, el fervor religioso, la historia y los ritos políticos más arraigados durante los días del “Grito” en aquellas épocas cuando los presidentes no tenían tanto miedo.

El péndulo de Peña

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

¿La mayor parte de los mexicanos no se han percatado de su enorme contribución al fracaso del modelo político y, por ende, la permanencia de un gobierno putrefacto, ilegítimo, y presidencialista con la fusión además de la partidocracia intolerante? Creo que no si evitamos caer en la cursilería de ablandar los hechos para no comprometer al pueblo, liso y llano, que siempre se siente víctima, jamás victimario, y señala hacia la cúpula del poder para zafarse de cualquier responsabilidad ante la historia y su país.

El conformismo, acaso una de las peores ramificaciones de la demagogia que nutre de elementos para asegurar la pasividad de las masas y su sometimiento “voluntario”, cada vez se deja sentir con mayor fuerza entre nosotros a la vez que escuchamos las quejas y reproches reiterativos contra el mal gobierno y los efectos devastadores de una economía vapuleada por la escasa visión de los “sabios” economistas al servicio del Estado, la violencia reiterada cada día y el horror de temer hasta a nuestra sombra al grado de optar por vivir con la cabeza viendo hacia los pies. Terrible disyuntiva ésta en medio de un mundo globalizado e insensible ante las diferencias sociales agudas.

Fíjense ustedes en dos de los acontecimientos judiciales de mayor impacto y las reacciones consecuentes por parte de una sociedad ahíta, descontrolada, inconforme y absolutamente confundida:

1.- Recapturan a El Chapo, luego lo extraditan, y los escépticos presuponen, enseguida, que se trata de un montaje por efecto de tantas mentiras gubernamentales y de la manera como suele manipularse a la opinión pública.

600 parches

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Más de seiscientos “parches” tiene ya la Constitución General de la República sobre la que no se admite poder alguno, ley suprema como es de acuerdo a su propio texto, y frecuentemente alterada por las interpretaciones políticas que, incluso, han trastocado valores supremos como la reelección –admitiéndola, después de un periodo–, o prorrogando el mandato de algún cacique como ya sucedió en Tabasco, con Tomás Garrido Canabal, y en Yucatán, bajo la batuta del extinto víctor cervera cuya sobrina Ivonne, ladrona, se encuentra situada en el punto medio entre modelo de baja monta y presunta aspirante a la transa presidencial, si logra el PRI remontar con Meade a la cabeza… en la guillotina.

Al leer el texto de la Constitución para la Ciudad de México, apenas rematada con las consiguientes prisas y descuidos a los que da lugar el sosiego y la ridícula parsimonia de los actores, nos percatamos que introduce normativas que la Carta Magna federal ni siquiera toma en cuenta como, por ejemplo, los casos de revocación de mandato –no prevista para el caso del presidente de la República quien sólo tiene facultad para solicitar “licencia”, incluso definitiva pero sólo por “causas graves” que debe calificar el Congreso–, o el maltrato animal, una figura que depende, en gran medida, del criterio de quienes quizá no observan más allá del árbol sin mirar al bosque.

Cuando en México se camina en una dirección, el mundo retorna sobre sus pasos; así, por ejemplo, en el renglón que nos ocupa, sucede en Cataluña con relación a la tauromaquia cuya “crueldad” es discutible y polémica entre quienes están en pro de las corridas de toros y cuantos se oponen a ellas a pesar de ignorar argumentos éticos y financieros indiscutibles. Por algo, insisto, las grandes inteligencias en los países en donde la cultura taurina ha arraigado se manifiestan, siempre, a favor de la misma por cuanto a sus orígenes y como parapeto a las deleznables influencias anglosajonas, más provocativas ahora con el del pelo naranja en la Casa Blanca. La defensa no es sólo por preservar una especie, la del burel de lidia, sino igualmente para defender a los pueblos de la corta visión histórica de las potencias contemporáneas y sus líderes ahítos.

Es obvio que a los poderosos de la actualidad les estorba la crónica sobre la corta estancia de la humanidad sobre el globo terráqueo, en comparación con otras especies –ya desaparecidas algunas– que evolucionaron o se extinguieron. Algunos genes perversos, lo contemplamos hoy en el gobierno de Washington, perseveraron como si sólo hubiesen sido resguardados en una esfera de cristal; los de Hitler, por ejemplo, vindicados por la cristalina vidriera de la residencia oficial de los presidentes estadounidenses.

En la Constitución citadina, que eleva el estatus del otrora llamado Distrito Federal por cuanto a ser sede de los poderes federales –debiera pensarse en reunirlos en otra urbe o, al estilo de Brasilia, construir un complejo ad hoc a los mismos–, hay artículos que pueden contraponerse o chocan con los designios de la superioridad federal. Recuérdese el viejo debate sobre si las entidades deben o no ser consideradas soberanas o simplemente autónomas al reconocer la preeminencia de un poder superior, el de la Federación, aun en los casos de suprema hipocresía centralista.

Los bárbaros

Rafael Loret de MOLA

El 5 de junio de 2009, la guardería ABC de Hermosillo –más bien un almacén adaptado para cuidar niños como si fueran residuos humanos–, ardió de manera incontrolable. El origen del fuego se dio en un predio contiguo en el cual volaban los papeles quemados y las cenizas provenientes de documentos “confidenciales” del nefasto gobernador y empresario Eduardo Bours Castelo, principal accionista de Bachoco, la empresa líder en producción y distribución de huevos aunque a algunos miembros de la compañía les falten muchos de éstos en casa. Además, fue evidente las pésimas condiciones del lugar, con aval del Seguro Social y la aprobación respectiva del panista ya extinto Juan Molinar Horcasitas a gestión directa de la “primera dama” Margarita Zavala Gómez del Campo –pretensa precandidata presidencial falsamente independiente quien apuesta por la amnesia de los mexicanos–, privilegiando a un cerrado grupo de parientes de felipe calderón encabezados por la prima de Margarita, Marcia Altagracia Gómez del Campo.

La impunidad abrazó igualmente sobre otros sujetos relacionados con el repelente calderón: Alfonso Escalante Hoeffer, Antonio Salido, Sandra Téllez de Escalante y Gildardo Urquidez Serrano. Los socios de la guardería no han sido siquiera motivo de una indagatoria seria por su negligencia criminal, como tampoco los funcionarios que originaron uno de los mayores dramas de la historia reciente de México con el saldo brutal de 49 niños muertos, cremados si lo decimos brutalmente, y 76 más heridos. Todos los señalados están en la calle –es decir fuera de las cárceles porque en cuanto a recursos pecuniarios les sobran para no tener que dormir en algún callejón tan oscuro como sus conciencias–, y siguen “blindados” por jueces obtusos quienes han seguido las consignas superiores mientras se construyen sus propias mansiones… que debieran estar pintadas con el rojo sangre siquiera para recordar.

Un priista y un panista como puentes entre los gobiernos federal y estatal de Sonora en las vísperas de los comicios de 2009 que, como repercusión de la propaganda mediática de Guillermo Padrés Elías, también malhadado panista como el entonces director del IMSS bajo el régimen de la violencia, el de calderón –el actual ya es el de la barbarie–, quien no tuvo rubor alguno cuando incriminó al gobernador sin mencionar las ramificaciones de los accionistas con quien fungía como presidente de la República sin la menor legitimidad y abusando de una ciudadanía resistente y manipulable por su ausencia de vitalidad para poner límites a los usurpadores del poder. Sí, es difícil, pero no imposible; no quiero pensar que lo sea porque entonces bajaríamos la guardia y con ella toda posibilidad de esperanza. Por allí están y nadie aplica siquiera sobre ellos la menor sanción moral.

Los “Nepomucenos”

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Juan Nepomuceno Almonte, hijo del gran Morelos, renunció a ser reconocido por la historia por su sangre y dinastía y dio inicio a la mayor bastardía histórica que recordemos, peor a la de cada una de las afrentas invasoras –de Estados Unidos, España y Francia–, que no doblegaron al espíritu nacional y, aunque pasaron sobre el honor de miles de valientes, deben ser recordadas como gestas de elevada cumbre moral ante la prepotencia inaudita de las potencias que pretendieron aplastarnos luego de la proclamación de nuestra independencia; Juárez, sin duda, debió reconquistarla.

Viene este pensamiento a nuestra memoria por cuanto hoy, los senadores priistas y el dirigente nacional de los mismos –hablamos del pederasta Emilio Gamboa y del arribista Enrique Ochoa Reza, quien más bien debería dirigir por su estirpe a alguna fracción de Al Qaeda–, insisten en “invitar” al más antimexicano de cuantos han habitado la Casa Banca, el racista y fascista enmascarado del “pato” Donald Trump, para que sea él quien “blinde” las elecciones en México el próximo primero de julio. Esto es: con ello se entrega el último jirón de nuestra soberanía a los vecinos norteños y se formaliza, así sea irregularmente, la condición de “estado fallido” como brutal legado del gobierno peñista.

Mientras, desde Washington y luego de su discurso a la nación, los esbirros del mandatario norteamericano insisten en poner condiciones indignas a México para renovar el TLC de América del Norte que tanto favorece a los estadounidenses con todas las prerrogativas a su favor. Una de ellas es escandalosa: la autorización para que aeronaves de la Unión Americana sobrevuelen la frontera y pasen por encima de ella hacia territorio mexicano con un nuevo grupo represor, los “air marshals”, dispuestos para detectar a posibles indocumentados o cargamentos de drogas antes de que crucen la línea divisoria entre nuestro país y la potencia a la que geográficamente, sólo eso, estamos unidos.

Es inconcebible el nivel tan bajo de quienes integran la clase política al servicio de la oligarquía y las multinacionales que se expanden como tentáculos terríficos sobre nuestro suelo infamado por un régimen traidor que apuesta por su propia opulencia a cambio de extender la miseria a niveles jamás alcanzados; sólo fox dio un respiro al considerar, con mente feudal, que quienes devengaban dos dólares al día no podían considerarse dentro del rango de pobreza extrema, si bien Marta y vicente no exploraron jamás por estos niveles.

Cuando pasen las hojas de la historia sobre este tiempo doloroso jamás podrá borrarse de la memoria del colectivo la vileza de quienes, traicionando todos los valores republicanos, nos convirtieron en una nación sin defensa posible ante el acoso criminal de los consorcios multinacionales, del anaranjado Trump y también del calculador Putin, quien sí logró hackear los comicios en la gran potencia de occidente porque sabía que Donald podría ser manipulable como lo es. Un triángulo enfermizo, inaceptable, sencillamente infame.

Tiraderos de basura

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Ni uno solo de los gobernadores “aliancistas”, fundidos partidos antagónicos por el mero propósito de ganar el poder por el poder mismo para luego hacer deslindes atroces y siempre perjudiciales para la ciudadanía, ha salido felizmente de sus encargos. En 2016, por ejemplo, dejaron sus respectivos palacios de gobierno los ahora ex mandatarios de Oaxaca, Sinaloa y Puebla, con un absoluto repudio aunque el último, olvidándose de su desprestigio, pretendiera torpemente construir una precandidatura a la Presidencia exhibiéndose con el señor peña para inaugurar un trenecito hacia Cholula, en donde sendos personajes fueron sonoramente abucheados… editándose las imágenes.

Hoy, el rapaz Moreno Valle, a quien tanto defendía su paisano Javier Lozano Alarcón, actualmente al servicio del abanderado del PRI, José Antonio Meade, pretende sacar, a como dé lugar, la burda candidatura de su esposa, Martha Erika Alonso Hidalgo, blindada por el PAN pero por debajo de la Morena de Andrés, al gobierno de la entidad. Una burla más desde el circo azul que termina en el litoral del Golfo, precisamente en Yuneslandia.

Pero ya no es tan sencillo engañar al gran auditorio nacional, menos cuando los funcionarios de alta graduación –y los millonarios como Rafael Moreno Valle más–, pretenden “comprar” sus nominaciones convirtiendo en cómplice al presidente de una nación por él devastada –siguiendo las huellas de sus deplorables predecesores–, y puesta en pie por su repulsa al sistema, justificada por el alza de los precios de las gasolinas y todos los bienes básicos.

Ni siquiera la solicitud de unidad, por los desatinos del energúmeno Trump, aterrizó felizmente porque la opinión pública fue la que reaccionó con virilidad mientras peña deshojaba, vergonzosamente, la margarita. Porque, claro, fue el “pato” Donald quien envió primero el mensaje para evitar la primera reunión “bilateral” si no había disposición, por parte del gobierno de México, de sufragar el muro de la ignominia contra el criterio universal salvo el de dos mandatarios: el de Israel, Benjamín Netanyahu, y el réprobo Mariano Rajoy, de España.

Beltrones y Yunes

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Manlio Fabio Beltrones, expresidente del Consejo Nacional del PRI, fue gobernador de Sonora en la etapa crucial del salinato trágico cuando se produjeron los magnicidios del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo –al que poca atención dio el querido San Juan Pablo II–, Luis Donaldo Colosio Murrieta y José Francisco Ruiz Massieu cuya hija, Claudita, modificó su perspectiva transformando el rencor por la apetencia de un elevado cargo público; ahora ocupa la misma posición que tenía su padre cando fue ultimado.

Como gobernador viajó a Tijuana luego del asesinato de Luis Donaldo, a regañadientes porque el entonces presidente salinas –según me confió Beltrones mismo– insistía en que no se moviera, y colectó información privilegiada de la que NO ha dado cuenta en casi veintidós años pese haber viajado con el asesino material, Mario Aburto Martínez, hacia la ciudad de México en un avión de la Procuraduría General. Ni siquiera fue capaz de informar sobre los pasajeros –uno en especial– que le acompañaron. ¿Es confiable un personaje con tal proceder tenebroso?

Los sonorenses, no uno sino un tropel, le acusan de haber desfalcado a la entidad por más de mil millones de pesos, una cifra bastante mayor a la deuda contraída por los Moreira –treinta y tres millones, de acuerdo a los datos oficiales– y por el troglodita Javier Duarte de Veracruz –él sólo ha contraído empréstitos por 39 mil 798 millones sumados a los acumulados por sus antecesores, sobre todo Fidel Herrera, que elevó el renglón en 18 mil millones de pesos–. Pero, claro, a Manlio nadie lo investiga porque fue capaz de “recuperar” al PRI con la exitosa dietista Claudia Pavlovich Arellano, hija de una ilustre dama, ésta sí, Alicia Arellano Tapia, la primera senadora que tuvo el país al lado de la campechana María Lavalle Urbina en la LXVI Legislatura.

El caso es que, en materia de arreglos soterrados, Manlio le gana al presidente de la República cuando, se supone, debiera ser al revés. Esto es: cuando ya estaba listo todo para proceder contra el ex gobernador de Veracruz, es decir el ladrón Duarte, Beltrones reculó y aseguró que sólo era un rumor malsano ¡para debilitar al PRI!

En realidad, en el fondo, quiso cubrirse las espaldas por la victoria de otro personaje siniestro, Miguel Ángel Yunes Linares, el otrora elbista postulado por el PAN al gobierno de su entidad y con la marca de la complicidad que extendió cuando, en su condición de subsecretario de Seguridad Nacional, alteró el lugar donde se desplomó el helicóptero de su jefe, Ramón Martín Huerta el 21 de septiembre de 2005, apurado por afirmar que se trataba de un mero accidente para cerrar el expediente y venderle así el favor a los fox, los amigos del guanajuatense victimizado, cuando el clima de terror crecía sin remedio. Y nadie, absolutamente, ha procedido a realizar las indagatorias correspondientes. Círculo negro cerrado.

Sólo faltó que Manlio, a cambio de servir a su correligionario Duarte con lo cual los panistas conquistaron el feudo con un abanderado bastante más siniestro, procediera a designarlo dentro del PRI como una especie de delegado itinerante con funciones internacionales. Todo ello con un absoluto desprecio por las víctimas del sujeto –entre otras veinte periodistas de acuerdo a los datos oficiales–, y los desfalcos administrativos sin explicaciones. Los asesinatos, por cierto, han continuado contra un gremio perseguido.

Divorcio definitivo

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

La sociedad y el gobierno están divorciados, no responde el segundo a los intereses del primero, parecen odiarse entre sí y el lanzamiento de reproches llega al grado de blindar a las autoridades para alejarlas de las rabiosas protestas populares, cada vez más frecuentes a pesar del miedo evidente de la mayor parte que sólo creen en el arma de su voto sin considerar las fuerzas ondulantes de los fraudes recurrentes. Y, lo peor, estas líneas serán consideradas como un llamado a la desesperanza porque, sobre la fatalidad inocultable, debe triunfar el optimismo impregnado de baratijas, como las de los invasores españoles de hace casi cinco siglos. Eso dicen, por supuesto, los rastreros hijos del sistema.

No hay jornada sin violencia ni incongruencia entre los presuntos aspirantes al trono de México que, cuando menos, no es vitalicio aunque la sombra más oscura, la de la reelección, comienza a extenderse sobre la casona de Chapultepec, puerta principal hacia Aztlán, el inframundo de los mexicas y de los mexicanos. Es éste el único don que nos ha dejado el Cielo en medio de tantas tribulaciones y la malsana presencia de los farsantes supuestamente libros bajo el modelo de la impunidad perfecta que plantea siempre enriquecerse en los puestos públicos, soportar la llovizna de las críticas y ampararse contra la historia y el tenue rencor social que va cediendo al paso del tiempo. Estoy seguro de cuál sería la reacción de decenas de personas al ver la figura de carlos salinas recorrer, por ejemplo, alguna plaza pública: correrían a tomarse una “selfie” con él. ¿Apuestas?

Así sucedió, por ejemplo, en San Miguel de Allende cuando apareció al pie del templo construido por un albañil, Zeferino Gutiérrez, basándose en una postal de Colonia, Alemania, el “egregio” ex mandatario –ahora ya fallecido y seguramente residente del más carbonífero espacio de Aztlán–, miguel de la madrid; las comadres corrieron a su encuentro y los turistas se agolparon para tomarse una foto –no había aún selfies–, encantadísimos de la vida y sin percatarse de que santificaban a un asesino, responsable de las muertes violentas de ochenta y cuatro periodistas, y muchas víctimas más. Y, seguro, tendrán las gráficas colgadas en la pared como signo de falso estatus y complicidad silente. ¡Qué repulsivo! (Por cierto, hace algunos meses retiré de mi despacho algunas fotos que me tomaron con quienes entrevisté para mis libros y resultaron un asco; me sentí un tanto aliviado por ello… pero no lo suficiente para sentirme redimido de las bacterias malignas dejadas en mis manos).

Así somos. Y ahora, al recordar al Constituyente de Querétaro, tenemos mucho que agradecerle: nada menos, el candado contra la reelección que, por desgracia, ya han abierto en los congresos locales para posibilitar la continuidad de los alcaldes –algunos de los más ambiciosos y perversos–, diciendo que así de hace en el primer mundo, es decir en los Estados Unidos, sin considerar nuestra propia historia plagada de caciques, caudillos y traidores a una democracia nonata.

Salvemos, siquiera, el principio de la no reelección; es el único que queda porque lo del sufragio efectivo más parece un epitafio.

Viejos crímenes

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

A la memoria de Carlos Loret de Mola Mediz, a treinta y dos años de su cobarde asesinato por órdenes de la satrapía feroz.

La justicia no sólo es la baza que sirve para asegurar la convivencia pacífica dentro de las marañas comunitarias de nuestros días, sino igualmente el analgésico para reducir el tremendo dolor por cuanto se pierde por la cobardía de cuantos delinquen y llegan al crimen para cumplimentar, como sicarios, las órdenes de los jefes de las mafias, incluyendo la del gobierno. La vulnerabilidad de los seres vivos es tan grande que de ello se aprovechan cuantos disponen de la violencia para cercenar caminos, doblegar espíritus o sencillamente matar por capricho o prepotencia para sentirse superiores cuando, al fin y al cabo, los destruirá la historia.

La injusticia, que inicia con la ausencia de gobierno y la negligencia oficial, cala en cambio a los espíritus libres y los asfixia. Si se prolonga, mayor es no únicamente la frustración sino el rencor, sólo contenido en apariencia, que nos impulsa a reclamar, exigir, perspectivas mejores para quienes nos siguen. Nada más terrible que los caminos se cierran igual a nuestros hijos y nietos, a nuestra herencia genética por la resistencia inaudita de los perversos que atesoran poder no para servir sino para servirse por los demás en un ciclo, el actual, carente de liderazgos con credibilidad.

Sin la sensación de la justicia se pierde hasta la sensibilidad por la libertad. Y esto ocurre, en especial para el gremio periodístico, desde la funesta década de los ochenta de la centuria pasada, cuando menos, y diez años atrás en cuanto a la descomposición social por obra y gracia de la represión.

¡No entienden!

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

No entienden. Los políticos de la nueva era van sin ideologías por los pasillos del poder. Ya no es dable hablar de derechas –aun cuando abundan los conservadores– ni de izquierdas en el amplio abanico desde los radicales hasta quienes se dicen responsables por tímidos. Lo importante es la conquista del poder y la distribución de las canonjías en una falsa interrelación con adversarios y acompañantes. La partidocracia manda y tal nos lleva hacia el cauce del fariseísmo de Estado.

He comentado, algunas veces, el planteamiento de Andrés Manuel en 1999, cuando aún dirigía al PRD y no encontraba cómo soltar las riendas a un sucesor con consenso, sobre la candidatura del corrupto empresario Gastón Alegre, protector de las fortunas de miguel de la madrid y carlos salinas, cuando tales ex mandatarios eran señalados como reyes del averno político y, por ende, repulsivos para el estratega e icono de la izquierda.

Respondió así, en mi casa, ante un selecto grupo de colegas:

–Primero debemos posicionarnos, avanzar con votos; después limpiaremos la casa.

Pero nunca hicieron lo segundo y la recoja de basura continuó hasta volverse una montaña de confusiones con el arribo de manuel bartlett díaz a las filas de la Morena de López Obrador, en donde éste decide todo y los demás se adaptan o son llamados traidores.

Ahora se incorporan Esteban Moctezuma, zedillista de cepa, Gabriela Cuevas, ex panista recalcitrante y Alfonso Romo Garza, el cómplice mayor de los fox. En esta dicotomía fatal se ha llevado, por desgracia, un tonel de decepciones aun cuando sus incondicionales no aceptan discutir sobre el tema y acuden al trillado concepto del “pasado”.

Tres compadres

Si mañana fueran los comicios federales, sin duda, el vencedor sería Andrés con amplio margen; no importan su infarto y sus dos cardiopatías posteriores –un elemento que le impediría jugar a elecciones en cualquier otro país–. Más allá de todo, es él quien acapara los votos. La cuestión es cómo nos gobernaría con la cáfila de maleantes que le rodea. Me preocupa porque tiene la puerta abierta aunque cuantos entran restan confianza… y sufragios.

¿Y después? Todos creen que sería mejor la perspectiva que la actual y es posible. Para mi fuero interno sería ideal que, además de presentar como lo hizo a un gabinete ambiguo –sin las figuras que mecen la cuna–, hiciera su propia autocrítica y explicara cómo serían sus primeros cien días de gobierno. Podríamos dormir más tranquilos todos. ¿Habría o no libertad de expresión? ¿Respetaría a un Congreso mayoritariamente en contra? ¿Habría posibilidad de que superara la ingobernabilidad latente? ¿Cómo actuaría contra el narcotráfico pese a algunas figuras que le acompañan -Batlett entre ellos-, y buscan asfixiarlo? Por lo demás, a mí no me asusta; al contrario, sigo creyendo que es menester cambiar de sistema, no sólo de partido, y no sé si Andrés estuviera dispuesto a ejecutar al presidencialismo mesiánico y a la partidocracia enferma. Quisiera creer en él señalándolo como un revolucionario pero, por lo pronto, y con los “dorados” que le rodean, no pasa de ser un simple caudillo; y éstos son devastadores. Repásese la historia para corroborarlo.

Desde luego, la gran ventaja de Andrés es la pobreza de sus adversarios.

Disney y Los Simpson

Rafael Loret de MOLA

Cuando asumió el “pato” Donald la presidencia de los Estados Unidos, haciendo buenos los augurios de Walt Disney, hablamos de que volvían a darse las condiciones para un nuevo día “D” recordando el desembarco en Normandía como efecto del bombardeo, sin aviso, a Pearl Harbor desde donde los Estados Unidos habían puesto en jaque a Japón; no fue aquel un acto de traición sino de defensa ante la disparidad de fuerzas y la amenaza que significaba la flota norteamericana en el Pacífico. La comparación siniestra surgió porque la protesta de Trump parecía el símil de aquella ocupación de Europa con el argumento de combatir a un sistema inhumano, avasallante: el fascismo o igualmente el nazismo surgido del modelo Nacional Socialista para el cual sólo importaba el desarrollo de Alemania y la supresión de los candados a ésta impuesta luego del desastre de la Primera Guerra Mundial. Fue la vendetta la que llevó a la terrible conflagración, la más cruel de la historia incluso por encima de la Segunda Guerra universal, y las muertes de dieciocho millones de combatientes y civiles. Y el Tercer Reich logró, al inicio de la nueva oleada de terror bélico, vindicarse por las “humillaciones” que culminaron con el armisticio germano en un vagón de ferrocarril colocado en los jardines a las afueras de París. Ahora, como se previó desde el principio, la asunción de Trump fue una parodia de rencores, de visceralidades acumuladas y de fobias acrecentadas por la soberbia. Todos los ingredientes que hicieron de Adolfo Hitler el más grande villano –para muchos criminal– de la historia.

TLCAN, en 2019

Hasta el momento la mayor parte de la información sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se centra en si se logrará o no mantener este acuerdo comercial, pero lo importante serán los términos en que se alcancen. El anuncio de que ampliarán las rondas de negociación a febrero, marzo y quizá hasta agosto, determinan que de cualquier forma el nuevo tratado se podría ratificar hasta el 2019 por parte de los congresos de cada nación. Hasta hoy, los puntos de mayor conflicto son las reglas de origen para la industria manufacturera, especialmente la automotriz, y los niveles salariares tan dispares entre las tres naciones, con México a la saga con sueldos de explotación. Queda claro que el TLCAN no ha sido tan benéfico para los mexicanos como lo ha sido para las trasnacionales que se han instalado aquí con amplias ventajas tributarias y salariales, pero las nuevas reglas que deriven de la renegociación y la reforma impositiva de EUA cambian las condiciones y enturbian el futuro con y sin tratado.

Incongruencias

Rafael Loret de MOLA

Hemos mencionado en este espacio que los aspirantes a la presidencia sopesan fuertes tabúes, igualmente quienes aspiran a otras posiciones como las ocho gubernaturas en disputa, la gobernación de la Ciudad de México, 64 senadurías y 500 curules para diputados, incluyendo los Ejecutivos de sendas entidades que apenas hace dos años estrenaron gobernador, Puebla y Yuneslandia otrora Veracruz, dentro de un mar de confusiones partidistas, y de incertidumbre general.

La guerra poselectoral está asegurada a pesar de que algunos estiman irreversible la tendencia ganadora de Andrés por el puntaje que lleva en “casi” todos los sondeos, no así en las casas encuestadoras ya conocidas que sirven a quienes les pagan y encuentran, dentro de las chisteras de los alquimistas, una incierta parejura entre las tres opciones más fuertes: MORENA-PES, Frente Ciudadano por Mé- xico –PAN, PRD y MC– y el Frente por México, qué imaginación, integrado por el PRI, el PANAL y el Verde. Desde luego, como ya comentamos, hay demasiadas incongruencias en estas:

1.- El PAN se arrimó a sus antagonistas históricos, el PRD y MC, que antes sirvieron como lanzallamas de Andrés fueron su blindaje en las luchas poselectorales de 2006 y 2012.

2.- MORENA, que iba muy sola, optó por aceptar el apoyo del ultraderechista PES, en donde se sostienen tesis sobre el aborto, el matrimonio igualitario, la actividad de las Iglesias, etcétera, diametralmente contrarias a la base ideológica de la izquierda lópezobradorista.

 

Evasores intocables

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Atrapados en las cataratas de los impuestos, exagerados en todos los rubros como si fuéramos un país generador de riqueza colectiva, poco reparamos en un hecho incontrovertible; quienes tienen más son los que deben cantidades desorbitantes al fisco… y nosotros, quienes trabajamos y estamos al día, los financiamos bajo el sambenito de la creación de empleos. Todo ello en un clima enrarecido y cada vez de mayor violencia. El sitio a Cancún, la semana anterior, así lo demuestra.

Dentro de los multimillonarios evasores, cínico por lo demás, están quienes más poder económico poseen e incluso el primero comienza a ser promovido en las redes sociales como posible aspirante independiente a la presidencia por su talante para hacer frente, de igual a igual, al “pato” Donald Trump investido, según repiten sin cesar los estadounidenses quienes se creen superiores, en “líder del mundo libre”, esto es de su territorio y sus satélites.

Veamos:

1.- Las empresas y consorcios de Carlos Slim Helú deben 70 mil 659 millones de pesos; de ellos, el Grupo Carso adeuda 4 mil 141 millones de pesos y América Móvil 20 mil 540 millones de pesos. Por supuesto Telmex goza del privilegio de la exención, 15 mil 417 mdp y Telecom 23 mil 284 mdp.

2.- CEMEX, cuyo accionista principal es Lorenzo Zambrano y antiguo productor de cemento, debe al fisco 38 mil 443 millones de pesos.

3.- El deplorable Grupo México, del criminal Germán Larrea Mota Velasco, no ha pagado 11 mil 133 mdp.

4.- El grupo Modelo, encabezado por Mauricio Leyva, elude la tributación por 8 mil 222 pesos y no existe la menor intención de cubrir el adeudo.

5.- La filial de Coca-Cola (Femsa), propiedad de la viuda de Garza Lagüera, no ha pagado dos mil 205 mdp.

6.- Bachoco, la de los huevos sin huevos, propiedad de la miserable familia Bours, de la que forma parte Eduardo Bours Castelo, el ex gobernador de Sonora responsable en paralelo, codo con codo con Margarita la postulante Calderona, adeuda mil 868 mdp.

7.- Televisa, el emporio de Azcárraga –ya van tres generaciones inamovibles–, debe dos mil 284 millones de pesos.

8.- TV Azteca, y el socio principal de la misma Ricardo Salinas Pliego, tiene un agujero fiscal de 254 mdp pero sumados a la deuda de Elektra hacen un total de 3 mil 365 mdp.

9.- Industria Peñoles y Grupo Palacio de Hierro, de Alberto Baillères González, tienen un rezago de 6 mil 124 millones de pesos… además de lo que puede valer la medalla Belisario Domínguez supuestamente instituida para exaltar la libertad de expresión y que el senador panista Javier Lozano aplaudió a rabiar perdiendo su propia dignidad. Baillères calla, más bien, para no hacerse notar.

10.- Grupo ICA, de Bernardo Quintana Isaac, concesionaria para la construcción de carreteras durante la época salinista y de nuevas obras bajo la férula de calderón, debe 2 mil 351 mdp.

 

 

Juego de Presidencia

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Alguna vez escribí que si la historia no estuviera plagada de episodios en los que los padres matan a sus hijos por el poder y éstos a aquellos, ni de líos de Mata-Haris espías que condensan en la promiscuidad las apetencias de los señores de horca y cuchillo, sería difícil de creer en la cantidad de intrigas, acuerdos soterrados, goles sucios, dobles intereses y lecturas, intenciones inconfesables y ruindades políticas que en el presente modifican perfiles y nos hacen la remontada mucho más difícil. ¿Pasaría algo similar a un tsunami si desapareciera la economía como rectora de la riqueza y retornáramos al honrado trueque para colocar a todos en la justa medianía, sin especulaciones escandalosas?

Quizá uno de los grandes estrategas estadounidenses, sentado en su cómoda y blindada oficina del Pentágono por ejemplo, llegó a la conclusión de que el extinto presidente de Venezuela, Hugo Chávez, era bastante más que un cáncer peligroso con posibilidades de extenderse al resto de las naciones del cono sur. Y le atacaron, duramente, durante largo tiempo si bien él mismo se ponía en el blanco con desplantes, poco serios los más, y actitudes belicosas sólo justificables si el petróleo de su país fuese el único material para proveer de verdadera riqueza.

Como existen otros –incluyendo la redituable especulación–, Chávez se fue quedando solo aunque después recuperó posiciones, no por su terquedad por perpetuarse –uno de los errores más graves por él cometidos–, sino porque la defensa de la soberanía de su país, enfrentado a la nación más poderosa de todos los tiempos, resultó poco menos que ejemplar.

Después Chávez alegó que los estadistas de América Latina –no los mandatarios turbios y acomodaticios–, están siendo víctimas de una suerte de “código negro”, ya no naranja, para inocular cáncer a algunas de las figuras prominentes de Sudamérica, como él, la señora Cristina Fernández, de Argentina, Fernando Lugo, de Paraguay, los brasileños Lula da Silva y Dilma Russef, entre otros. Además de Fidel, el de Cuba, cuya muerte tardía no permitió ver el alcance de la maldición. El hecho es que quien no cree en las casualidades, defecto de este columnista sin remedio, aplica la lógica y suma estadísticas para concluir que en ninguna otra época tantos mandatarios latinoamericanos habían padecido del mismo mal en distintas circunstancias, minados de moro irreversible.

Chávez, naturalmente, culpó a la CIA hasta que el cáncer lo mató el 5 de marzo de 2013. Y volvemos al inicio de esta columna. Si la inteligencia estadounidense no hubiese protagonizado tantas y crueles intrigas, magnicidios y matanzas impunes, no podríamos creer en algo que podría parecer incluso burdo. Pero, por desgracia –y sería muy positivo indagar y aclarar lo correspondiente–, la secuela de hechos infames ha sido tal que cualquier rumor, o una denuncia presidencial aunque viniera de un general ex golpista, llama nuestra atención y obliga a reflexionar hasta que punto lo expuesto por el venezolano ahora extinto pudiera tener visos de credibilidad. En lo personal, la duda acelera mis sospechas. ¿Y las de ustedes, amables lectores?