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Piense

INE: sin límites

Señalando multas a tutiplén, cuyo destino jamás se aclara porque tiene su propio y generoso presupuesto con altos sueldos para los consejeros además, y con evidente inclinación hacia la vendetta, al estilo de las bandas criminales, y buena dosis de racismo, cuando menos en el principal de sus funcionarios, Lorenzo Córdova Vianello cuyo apellido, lo conecta con Joseph-Marie Córdova Montoya, el siniestro operador de carlos salinas.

El milagro de la cascada de votos en contra del establishment, posibilitó el derrumbe del PRI y del PAN, convertidos en muerto viviente.

Por lo pronto, el INE, además de inventarse multas con documentación obtenida con la celeridad de la mejor policía del mundo, para atrancar al presidente en cierne, dispara el dinero a los partidos como cartuchos envenenados, aclarando que
el presupuesto para ellos será menor durante 2019 porque no es un año electoral en el entorno federal. Y dispone lo siguiente sobre las entregas:

A Morena le tocan mil 600 mdp en vez de los 441 obtenidos en 2018. Al PAN le entregarán 888 millones, 21 más que el curso anterior pese a su derrota. Al PRI se le darán 837 millones en vez de los mil 100 que administró en este año convulso.

Hay una enorme contradicción: si en 2019 se dará sólo la mitad, el PRI y el PAN salen ganando: la mitad de mil 100 que usó el PRI en el ciclo anterior es 550 y no 837; y el PAN, en la misma línea sólo debería obtener 433.5 mdp y no 888. Las cuentasblandas nunca cuadran, aunque se hable de que los índices de depauperación del peso sirven para atemperar, con un alza importante y mayor a la tasa inflacionaria, la “pobreza” presupuestal de los partidos noqueados.

Lunas de miel

Rafael Loret de MOLA

El pasado martes 3 de julio, dos días después de una victoria aplastante y sólo sorprendente para los soberbios tuertos del sistema político mexicano –esos mismos que quieren reconstruir su miserable partido con la sobrina de salinas al frente-, Andrés Manuel, triunfante, pretendió cerrar el círculo –antes que fuera vicioso- con una visita al títere de cuanto él llamó “la mafia del poder”, enrique peña nieto. Se les observó cordiales y corteses lo que supuso una evidencia sobre la posibilidad de una transición, pacífica y ordenada, de la titularidad del Ejecutivo federal.

A partir de entonces hubo de esperarse a los conteos distritales –iniciados al día siguiente- para corroborar la aplastante victoria del tabasqueño, nada menos que con 53.9 de los sufragios emitidos aunque jugara de acuerdo a las viejas reglas; con toda la fuerza institucional, al servicio de la Presidencia y su abanderado sin militancia, el PRI quedó reducido a cenizas con una mínima representación en las Cámaras, algo así como el equivalente a las curules que se le obsequiaban al Partido del Trabajo hace una docena de años, y sin mayor fuerza como oposición. Para muchos, este golpe es definitivo; otros sueñan con la refundación… de las manos de la sobrina de salinas, Claudita Ruiz Massieu -¡ya superó al padre!-, y, sí, Rubén Moreira Valdés con la asesoría de Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa. Pura sangre nueva.

La “luna de miel”, entre el saliente y el entrante, terminó en cuanto el INE, con sus esbirros al servicio del presidencialismo que los enriqueció hasta más allá de la desvergüenza, multó con 195 millones de pesos a MORENA con relación al fideicomiso creado por ésta para auxiliar a los damnificados de septiembre de 1917. Andrés ofreció aportar el 20 por ciento de sus prerrogativas; y enseguida los dirigentes del PRI y el PAN, farsantes abrumadores, salieron a decir que ellos donarían el cien por ciento de sus recursos de campaña. No olvidemos el episodio completo porque los defraudadores fueron quienes mintieron y no aquellos que movieron sus disponibilidades; para los otros partidos, repelidos en las urnas, no hubo la menor mención por sus mentiras recurrentes.

De allí el retraso indebido en la entrega de la constancia de mayoría por la elección presidencial –máxime que el TRIFE alega que sólo se dieron siete impugnaciones cuando antes eran cientos, cuatro de ellas promovidas por el PES, supuesta aliada de Andrés, para tratar de salvar su registro-, y los obstáculos para la asistencia de López Obrador a la Cumbre de Puerto Vallarta, Jalisco.

A cambio de ello, comenzó otra “luna de miel”, nada menos que con el repudiado Trump –a quien no quiere la mayor parte de los mexicanos y más aún lo abomina-, hablando que tanto él como el propio Andrés habían colocado al establishment sin cargas partidistas. ¿En esta acepción entra el muro de la ignominia, que según Donald, el pato, debemos pagar los mexicanos? ¿Y las políticas migratorias que llegaron al extremo abominable de los campos de concentración nazi en donde se separaba a los hijos de las madres?

El futuro mandatario debe cuidar no sólo las formas –comprensible en una etapa de transición-, sino el fondo en el que las afrentas del huésped perentorio de la Casa Blanca lanza y sigue lanzando contra los mexicanos. Nadie votó por perdonarlo sino por recuperar la dignidad perdida.

En el pasado

Rafael Loret de MOLA

–Cuando escuchamos y observamos lo que pasa en tu país nos da la impresión de que están retornando al pasado… de la misma manera como el PRI regresó a la Presidencia.

Esto es como si fuéramos en sentido inverso a los pueblos en desarrollo dispuestos a salir de sus propios abismos. A diferencia de ellos, a nosotros nos han situado en los filos de las barrancas para que podamos ser lanzados hacia el vacío del silencio, la ominosa quietud de los postrados. ¿Democracia? No, hemos caído en manos de una nueva y esnobista aristocracia a la cual no le interesan las vidas de los reporteros, ni las de sus trabajadores, sino sólo la especulativa acumulación de riquezas y de poder a la sombra de su maridaje con un gobierno en condición de concesionario y, como tal, únicamente receptivo respecto de quienes les ofrecen “moches”, igualas, comisiones o cualquier tipo de ganancia para acrecentar fortunas personales.

Por eso el país está paralizado y da la impresión de viajar hacia el Jurásico acaso porque en Chicxulub, Yucatán, cayó el aerolito que extinguió a los dinosaurios. Vamos hacia atrás, ni duda cabe. Lo percibimos en 2000 cuando fox, un minuto después de sentarse en la silla presidencial, alegó que no sabía lo mucho bueno del legado priísta y optó por olvidarse del cambio y apostar por el continuismo; también al trocarse la democracia en demagogia y posibilitar con ello el juego de las encuestas que pretendió justificar la asunción de calderón al poder; y, finalmente, la misma sensación nos invadió cuando el mediático peña inició su andanada de “decisiones” de las cuales se deslindó en cuanto los grandes consorcios privados le pasaron facturas y debió inclinarse por las reformas antipopulares, sin consenso y en vías de un solemne fracaso. Como los cangrejos, con respeto a otras acepciones del término.

Por ello, a los presidentes democráticos del mundo, a cuantos conciben la paz con la convivencia y solidaridad con otras naciones que sufren, a los mandatarios humanistas para quienes preservar una vida, en cualquier parte del mundo, es alimentar el ideal de justicia plena, les pedimos hacerle llegar al señor peña nieto más que una recomendación: un diplomático llamado para que cesen las persecuciones descocadas, solicitando la renuncia de quienes han sido señalados por crímenes y negligencias –desde la fuga de “El Chapo” Guzmán Loera hasta el asesinato de periodistas recurrentes en Veracruz y otras entidades-, llamándole a la cordura para que pueda ser un representante del pueblo mexicano y no un invitado por obligación, cínico además, listo a recibir preseas a costa de elevar las cortinas de humo hasta cuando se toma vacaciones.

Sabemos que el prestigio de peña está por los suelos en México; sin embargo, en los corrillos políticos de otras latitudes pareciera haber una divergencia absurda respecto a la visión que de él tienen las comunidades de otras regiones del mundo. La clase gobernante, acaso, observa en él a un personaje reformista dispuesto a vender al país con tal de sacarlo de su marasmo; y, claro, los dirigentes por todas partes lo suman a las ofertas más jugosas, junto a la ofrecida por la “nueva” Cuba sin Fidel, para expandirse y enriquecerse a expensas de los mexicanos.

Ladrones políticos

Rafael Loret de MOLA

Mi capacidad de asombro se agiganta, una vez más, en este México kafkiano en el cual los ladrones exigen “su” dinero y los “capos” aseguran que irán contra ellos y los secuestradores en ausencia de gobierno, es decir del régimen deplorable de peña nieto a quien, de ninguna manera, podremos “perdonar” los mexicanos si ello implica la vergüenza de sostener la impunidad para burla de los mexicanos y de cuantos fueron manipulados y afrentados durante el largo sexenio de la infamia; el de la barbarie fue el de calderón y el de la parálisis el de fox.

Nos hizo estragos la derecha, a la que pertenece también el “niño guapo” del Estado de México convertido hoy en rastrojo como el cantante a quien llaman “el sol” también beneficiario de la cadena de la impunidad reflejada en sus correlaciones con los peores y más ricos de este país, digamos Jaime Camil Garza, ejemplo clarísimo de la mafia del poder público y sus cómplices. No entiendo cómo al divulgarse tales hechos, confirmados todos, puedan sostenerse los imperios del mal y las bases sobre las que camina la aristocracia mexicana, desde siempre, con la corrupción magnificada en aviones de gran autonomía o flotillas de ellos al servicio de los intocables hijos del establishment.

No es posible entender cómo la Procuraduría General de la República actúa ferozmente contra los autodefensas y cuantos alzan las voces, bajo mil pretextos inventados, y deja hacer y deshacer a personajes que luego se vuelven referentes al narrar las vidas de los cantantes privilegiados por sus relaciones non santas y sus vergonzosas alianzas con los peores “capos” bajo el pretexto de realizar series televisivas o películas que nunca se estrenan pero justifican los andares de la farándula por los campos minados del México en donde se ajusticia a los inocentes y se protege a la canalla.

Los expedientes están allí; las evidencias también. Pero la televisión de paga, como Netflix, suele convertir en héroes legendarios a los criminales, digamos como en el caso de Pablo Escobar “El Patrón del Mal”, y apuesta por las primeras damas que huyen de sus consortes y luego son convertidas en reinas de la zaga. Señalamientos a medias con gran parecido entre la ficción y la realidad en medio del asombro de quienes viven con los ojos vendados y se espantan, pero creyéndolas exageradas, ante una rendija acusatoria.

En México, la forma del entretenimiento consiste en exhibir nuestros propios dramas y estar pendientes de cada capítulo de horror que no es sino un pálido reflejo de la esfera de la realidad, de esa que nos atrapa sin remedio y nos hace rehenes de una clase política cuya fuerza, hasta ahora, no ha sido vencida aunque se anuncian medidas para evitar la voracidad enferma de los mal llamados servidores públicos.

Sí, porque también sentí náuseas al observar la manifestación de los futuros legisladores del PRI y el PAN con una manta que decía: “López No Nos Quites Nuestro Dinero”. Imbéciles. ¿No saben que ese capital proviene del erario público, esto es del pueblo que aporta sus tributos, y debe por tanto ser administrado cabalmente y no derrochado en bienestares para los zánganos que, hasta ahora, se pastorean por los recintos legislativos y judiciales?

Intocables perversos

Rafael Loret de MOLA

Cuando peña nieto habló de deshacerse y perseguir a los intocables sabíamos, de sobra, que mentía; ni por un momento nos engañó porque, entre el grupo notable de beneficiarios del sistema corroídos, en la lista figuraban personajes muy cercanos a él como Arturo Montiel Rojas, su progenitor político, a quien tanto le debía como a otros más que fueron capaces de convertirlo en figura mediática en unos cuantos meses luego de salir de la chistera mágica en busca del gobierno del Estado de México. Nadie le conocía antes de eso y después, por obra misteriosa, se habló de él como la carta fuerte del PRI, ahora difunto, para recobrar la Presidencia en 2012. Inexplicable en términos de lógica política no de entuertos amafiados.

Desde luego, como Montiel, hay otros personajes deleznables que no fueron siquiera molestados; digamos el criminal Germán Larrea Mota-Velasco, cuyas empresas en materia de minerías y extracción del cobre, sobre todo, cobran auge al tiempo que sus obreros reducen sus expectativas de vida y se hunden, sin remedio, en el inframundo de los túneles y del gas grisú. Ni una sola acusación contra él se dio tras la tragedia de Pasta de Conchos, el 19 de febrero de 2006 cuando quedaron atrapados, en condiciones infrahumanas, sesenta y cinco mineros. Por algo evita, siempre, ser fotografiado como los grandes gángsters.

Otro caso es el de Jaime Camil Garza, ahora más conocido por la trama sobre Luis Miguel de Netflix, contrabandista de armas y cómplice de los presidentes desde miguel de la madrid hasta peña nieto pasando, desde luego, por salinas, zedillo y los “persignados” fox y calderón. Todos ellos no pudieron evitar la protección de uno de los sujetos más blindados del país y cuya existencia se da gracias a las miles que son arrasadas por el fuego artero del “alto poder”. Debo decirles que, desde 1999 en “Los Escándalos” señalé esta situación y nada se ha hecho para poner a buen recaudo a un sujeto que es ejemplo evidente del desarrollo y la invulnerabilidad de las mafias.

Más allá de los chismes y el drama, la seria de Netflix sobre el cantante Luis Miguel, nacido en Puerto Rico y naturalizado mexicano, revela las complicidades bajo el poder presidencial y los nexos de éste con el “empresario” Jaime Camil Garza, socio de todos estos y el mayor contrabandista de armas de México, nacido en Torreón.
Entre líneas, el artista se revela como una especie de Frank Sinatra, preferido de las mafias, por sus relaciones con mandatarios todopoderosos y los hijos de éstos, ligados por el dinero y su enorme capacidad para el dispendio… hasta con uso de aeronaves capaces de una autonomía de vuelo impresionante.
¿No es hora de develar los enjuagues entre los políticos de alta prosapia, los traficantes y la farándula? Quizá así se comprendería mejor la liga entre la familia Del Castillo, con la hermosa Kate a la cabeza, y el célebre “Chapo” cuyo juicio abrió duras interrogantes, al amparo de los fox.

Sobre estos “intocables” no debe permanecer quieto el futuro régimen presidencial.

Tribunales

Especial
Rafael Loret de MOLA

Los abogados de prosapia insisten, con razón, que no ha lugar a “tribunales especiales” porque, en todo caso, los delitos tipificados como tales ya tienen cauce y desenlace jurídico previsto. Sin embargo, no es así. Bastaría citar al Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal para corroborar que, cuando conviene, los órganos de poder hacen y deshacen el derecho a su antojo y lo adaptan a las peculiaridades de cada periodo, esto es como si se tratase de una moda interpretar la ley al antojo de quienes se encaraman en la cúspide del poder.

De esta concepción de los tribunales especiales surgió también la Comisión Nacional de Derechos Humanos, durante el nefasto régimen de carlos salinas, destinada a demostrar al mundo, tras la usurpación del poder Ejecutivo en 1988, la transición de México y su gobierno a escenarios libres de la tortura –una quimera–, y con una tendencia hacia una auténtica democracia alejada de estigma de la dictadura “casi” perfecta como años después asentó el Nobel peruano-español, Mario Vargas Llosa, quien después sería honrado por el mismo sistema, con vicios mayores a los por él observados, en una de esas paradojas frecuentes en la vida institucional de nuestro país, rebasada siempre la capacidad de asombro.

Si la irrupción de los fox al poder, tras consumarse la primera alternancia, dio origen, como verdadero contrapeso, a la Conferencia Nacional de Gobernadores, en principio sólo priístas si bien fueron integrándose los demás, una minoría no acorde con el mandato entregado al PAN en la Primera Magistratura, cuyas actuaciones frenaron ciertos abusos del gobierno central –no federal–, en una hora coyuntural, en la actualidad la CONAGO derivó en una especie de último cabús del presidencialismo ya no para amortiguar a éste sino con miras a preservarlo de los forcejeos con la partidocracia ambiciosa.

Al principio del mandato del señor peña fue clara la marginación de la CONAGO y evidente que el mandatario no deseaba confrontarse con los gobernadores quienes ya se habían acostumbrado a una autonomía mayor respecto a la Presidencia y consideraban estar en una especie de concurso de zancadillas, sobre todo los priístas, para doblegar al presidente y obligarlo a rectificar en no pocos casos. Los fox no aguantaron el pulso, mucho menos con el Congreso convertido en un “freno” según los propios huéspedes de Los Pinos, y optaron por marginarse, cuando menos, en el segundo tercio de aquel sexenio malhadado. El resultado fue deplorable.

De hecho, el único fruto del presidencialismo foxista, sin vencerse al autoritarismo como falsamente promulgó, fue el antidemocrático desenlace a favor de su sucesor, felipe calderón, quien fue incapaz durante su penosa gestión de sacudirse la malla de la ilegitimidad que lo atrapó para siempre, también en la crónica nacional. Mala perspectiva que permitió, por otro lado, una concatenación de soberbias en los mandos estatales como si se tratara de treinta y un presidentitos con el jefe de gobierno defeño armándose a su vez y desafiando a los moradores de la residencia oficial instalada en la Delegación Miguel Hidalgo en donde, por cierto, los desfalcos a la ciudadanía son de muy alto nivel.

Veamos ahora que pasa con la izquierda, a la mexicana, en el poder.

Presidentes religiosos

Rafael Loret de MOLA

Cuando llegó vicente fox a la Presidencia contaba con altos índices de aprobación, si bien los nuevos liberales le reprochaban su aversión al Benemérito cuyo retrato en la residencia oficial de Los Pinos había sido enviado al almacén a cambio de colocar, en la oficina de la vocera Marta Sahagún, imágenes de distintas advocaciones de la Virgen, sin privilegiar a la de Guadalupe cuyas apariciones sostiene la Iglesia fueron reales, a cambio de exaltar a la del Cobre, de Cuba, producto de los artesanos que la convirtieron en motivo de adoración, igual que la célebre Macarena de Sevilla cuy belleza labrada encoge los corazones pese a ser sólo eso: un producto artificial que guía la devoción se los sevillanos.

Curiosamente, el señor fox propagó su fe católica durante su campaña presidencial y utilizó el estandarte de la Guadalupana, sin referencia al de Atotonilco que tomó el padre Hidalgo al inicio de su gesta libertaria, como aferrándose a la humildad de un pueblo ante la sacra figura de su benefactora espiritual; si los mexicanos no creyeran en ella, no podría pensarse en otro factor de apaciguamiento por la tremenda desigualdad de clases, mucho peor al racismo y a la xenofobia.

El caso es que fox llegó a la residencia oficial diciéndose católico pero instalando en sus heredades a quien entonces era su amante, Marta Sahagún, hasta que se casó con ella en el primer aniversario de su victoria electoral. Esto es: consumió, en pecado según los dogmas canónigos, un matrimonio sólo bendecido pero sin validez para las jerarquías de su exaltada religión. Una enorme hipocresía que desmintió aquello de que tardó en divorciarse de su primera mujer, Lilián de la Concha, por sus acendradas creencias. Mentiras al por mayor.

El contraste se da ahora con el futuro presidente de México quien, de plano, desechó la idea de vivir en la casona de Chapultepec –luego de 84 años de escándalos-, y luego de varios lustros de llamar al PAN “la Iglesia”, incorporando a toda la derecha en la denominación, con evidente acento despectivo hacia la religión mayoritaria en el país; él, se dice, pertenece a una secta cristiana que lo impulsó al absurdo de incorporar al PES –de ultraderecha-, como parte de los partidos que lo postularon en una carrera decidida de antemano por los avales de a Casa Banca –la de Washington- y el Kremlin. No es cuento; los hechos actuales lo confirman.

Pues bien, el anticlerical Andrés ahora se muestra como acólito tardío y solicita la intervención del Papa Francisco, nada menos, en sus proyectos de “pacificación” de la República sin explicar hasta dónde llegarían sus funciones. Por el momento, desde la Ciudad del Vaticano se ha dado una controversia sobre los fines ocultos del próximo mandatario de México –salvo que la ausencia de seguridad lo convierte en un mártir, una perspectiva indeseable y angustiante-, para dar una vuelta de tuerca a su antigua filosofía; sólo falta que se case por la Iglesia, él sí puede, con la brillante Beatriz Gutiérrez Müller, lo mejor de su capital político y no es poco decir.

Lo dicho: en materia de religión, como en cuestiones sociales, nuestros presidentes, incluyendo al que viene, no terminan por aterrizar… porque ya ni aeropuerto vamos a tener.

Toros para Andrés

Rafael Loret de MOLA

Con una intensidad, sin precedentes en la memoria del colectivo, el próximo presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha procurado dar la nota cada día desde su triunfo electoral; y lo ha logrado con la avidez de quien parece ya no poder esperar, impaciente cómo es, el inicio de su mandato el 1 de diciembre; de hecho, comenzará a meter la mano en el Legislativo, de lleno, desde tres meses antes, el 1 de septiembre, cuando “ordene” a su mayoría proceder a introducir las reformas por él propuestas, trece en total, dirigidas a ampliar la reforma educativa, aumentar los salarios mínimos –especialmente en la franja fronteriza–, trasladar al Estado Mayor Presidencial a la Secretaría de la Defensa, revertir la privatización del agua y estructurar la revocación de mandato cuando el Ejecutivo o los miembros del Congreso desvíen el camino; sólo falta explicar cuál será la forma para hacer valer la soberanía popular en el último punto.

Sí, es cierto. El mandatario futuro ha estado más activo, mucho más, que quien supuestamente todavía ejerce la presidencia, apoltronado y silencioso como un muñeco de trapo abandonado en el diván, sin siquiera poder salir del clóset. Pese a ello, ha olvidado tres puntos torales o los ha desviado de los deseos generales, a saber:

1.- La inmediata reestructuración de las relaciones bilaterales con Estados Unidos, sumados a una medida euforia del anaranjado Trump, no parecen muy acordes con los rencores sembrados por éste por la insolencia de construir un muro de la ignominia –supuestamente a pagar por los mexicanos-, y sus políticas contra los emigrantes de México y Centroamérica quienes han sufrido el mayor de los tormentos: la separación de niños y padres como en la Alemania nazi. Sobre esto, es claro que la omisión tiene visos de acuerdo soterrado que bien haría Andrés en hacerlos públicos para cumplir con sus votos de demócrata.

2.- El trato que se dará a los cárteles y a los “capos”, obviamente protegidos por las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, a quienes ofreció una amnistía que ahora limita, de acuerdo al criterio de la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. La falta de líneas al respecto abre el baúl de las sospechas.

3.- Cómo hará para fortalecer a la República, federal por mandato constitucional, si siembra tempestades al proponer a coordinadores por cada entidad, precisamente los adversarios de los mandatarios ungidos como tales sobre no pocos fraudes comiciales, lastimando la proverbial “soberanía” de los estados de la Unión. Si se trata de regenerar el mapa político del país que no sea reinstalando el régimen centralista que tanto ha dañado al país en ocasiones precedentes, sobre todo en la época del anti-héroe por antonomasia, Antonio López de Santa Anna, un nombre que causa vergüenza sólo pronunciándolo.

Ya es hora de lidiar los toros con peso, Andrés Manuel, y no los novillones propios de las fiestas pueblerinas. Política de altura, sí; demagogia en pequeño, no.

Hilos sueltos

La pregunta conlleva, la seguridad de una marcha
hacia atrás… ¡pese a las desastrosas cuentas, sociales
y políticas, de la derecha en el poder! Pero, pareciera
estarse refrendando la duda de cuantos se
resistían a sufragar por el PRI, surgen con fuerza
inapelable en una ya inútil reconciliación con Acción
Nacional. Ojalá hubiese escrito parlamento
para subrayar que en éste radica la representación
de la soberanía nacional; la de verdad.

No es adecuado expresar lo anterior porque
el gobierno peñista ha dado muestras de ser gran
continuador del deplorable calderonismo, condenado
por la historia desde la consumación del
fraude de 2006 y hundido, después, por su temor al
entregar sus fueros a la cúpula, castrense. Pues lo
mismo con peña nieto: no sabe cómo actuar ante
las andanadas de violencia generadas por el narcotráfico,
no sólo en Michoacán ni en el norte de México,
y la pobre respuesta de las fuerzas públicas,
sin hacer efectivo el organigrama propuesto, para
la creación de la Gendarmería Nacional. ¡Y ya nos
acercamos al parto de los nacidos a tiempo y con
buena energía! Con diferencia: peña está enfermo
y lo refleja; atrapado, como calderón, y lo exhibe.

El PRI hace lo posible por ser odioso ante la sociedad
que le brindó, una segunda oportunidad. Lo
de los “intocables” extintos, parece tan falso como
un billete de dos pesos. Nada se ha hecho contra los
líderes subversivos y chantajistas, ni contra aquellos
que amenazan, con paralizar el país. El colmo,
el “petrolero” Carlos Romero Deschamps se negó
a rendir cuentas de su patrimonio ante el IFAI,
considerando prioritaria la “autonomía” sindical
que cubre las complicidades y las malversaciones
escandalosas. ¿Qué es primero? ¿La justicia o la
capacidad de las mafias para eludirla?

Choque con el pasado

Rafael Loret de MOLA

Las intenciones son positivas pero el espejo del pasado evidencia otras; sobre todo cuando recordamos el lastre del “mayoriteo” priista, tan dañino por sus condiciones de lacayunería hacia el titular del Ejecutivo y quienes buscaban construir futuro a cosa de semblantearlo para adivinar sus propósitos. Así fue durante varias décadas, digamos desde la posrevolución y el “maximato”, digamos cuando surgió el presidencialismo de manos del general Lázaro Cárdenas del Río, uno de los tres iconos de Andrés Manuel –junto a Juárez y Madero–, cuando éste decidió terminar con los caudillos y acaparó todo el poder de éstos. Luego mandaría al exilio a Plutarco Elías Calles, fundador del PNR, el abuelito del moribundo PRI de nuestros días.

Ahora, el futuro presidente de México se encuentra en una coyuntura compleja, digamos entre los principios y el poder que acapara y detona egolatrías peligrosas. Por ejemplo, tendrá un Congreso surgido a su imagen y semejanza, producto además del mayor “tsunami electoral” de nuestra historia. Treinta millones de votos lo avalaron y al sumarse estos sufragios por los obtenidos por el tabasqueño en las elecciones presidenciales precedentes tendremos que ha reunido sesenta millones de sufragios en total lo que no sólo lo convierte en el mexicano más votado de la historia sino en el primero que es efecto directo del sentir de un pueblo jamás claudicante y empeñoso a favor suyo. No es cualquier cosa haber conservado el aurea desde el año 2000 cuando conquistó la jefatura de gobierno del Distrito Federal sucediendo, nada menos, que a Rosario Robles Berlanga quien ocupó el sitio dejado vacante por Cuauhtémoc Cárdenas en fase de su segunda campaña por la Primera Magistratura.

Los primeros conflictos que se le presentan calan profundo en los principios. Por ejemplo, la autonomía entre los poderes de la Unión; a unos cuantos días de su victoria y con la orilla de la asunción muy lejos aún, el próximo mandatario –quien obedece, no quien manda–, decidió reunirse con “sus” diputados y senadores para anunciarles la minuta de las iniciativas que enviará al Congreso para que los morenistas las aprueben, de tajo, y traten de convencer a sus adversarios por si hace falta –que no lo creo–.

Ello coloca al futuro presidente en el plan de temprano legislador –desde el primero de septiembre, esto es tres meses antes de su toma de posesión–, y coarta la sabiduría del Constituyente que ideó la autonomía entre los poderes de la Unión para frenar los excesos del Ejecutivo aunque éste, por fortuna, NO tiene facultades para obrar contra el Legislativo. Y ello tiene explicación: los diputados son representantes populares, quienes deben ejercer su soberanía, y no del presidente en funciones. Y los senadores son quienes significan y dan forma al pacto federal con la representatividad de las entidades federativas.

Ojalá no se pierda el rumbo pero preocupa que, por ejemplo, como una sanción –obviamente merecida– a los gobernadores pútridos –casi todos–, optó por designar a coordinadores para cada entidad favoreciendo en algunos casos a aquellos, supuestamente morenistas –aunque fueran extraídos del PRI y el PAN–, que perdieron en los comicios para gobernadores. Ello estriba, sin duda, un contrapeso real pero también ofende el principio toral de soberanía de las entidades federales.

En fin, son apuntes para que no se olvide el fondo desde la superficie de una presidencia que aún no llega aun cuando Andrés demuestre calidad de estadista a diferencia de su miserable antecesor.

Explotadores

Rafael Loret de MOLA

A una elite de funcionarios con la bendición de la voluntad superior, comienza a provocar estallidos sociales, peligrosos, en territorio nacional; no hay entidad conforme con sus autoridades locales ni, con las imposiciones del gobierno federal.

En días recientes se han dado graves reacciones a los intentos de los abusadores, sean empresarios extranjeros con mentes coloniales o soldados comandados por mandos infiltrados y sin condiciones para llevar a cabo operativos contra grupos criminales sin afectar a los civiles ni a quienes defienden a sus familias y sus bienes de la rapiña incesante de narcos, secuestradores, bandidos y, además, de las llamadas fuerzas armadas. Al principio de su gobierno, peña nieto se negó a validar esta “cooperación” mentirosa pero bastó un mal gesto de Barack Obama para modificar su dignidad por conformismo; y ahora AMLO se dice listo a enfrentar al anaranjado, Trump, quien ofende y humilla a sus interlocutores en sus narices; al futuro presidente de México le llama “Juan Trump” y el señalado no se da por aludido; recibió, a una delegación estadounidense encabezada, por el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo.

Honra sí que los pobladores reaccionen ya aunque los riesgos son elevados. A Mireles intentaron asesinarlo cuando ganó relieve y se dijo dispuesto a colaborar para extinguir a los criminales. Algo por el estilo en Santiaguillo y Bajío de la Tesorera, en Zacatecas, para bloquear el paso hacia una mina, controlada por la empresa británica Arian Silver. Lo mismo que hacen las inefables mineras canadienses en Guerrero.

Estos casos son un “hasta aquí” luego de años de explotación que ninguna de las supuestas instancias de seguridad ha frenado.México está despertando mientras el peñismo comienza a despertarse a una pesadilla que lo aturde.

Absurdos

FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

Hay tantos absurdos que no pocos califican a México como una nación surrealista, albergue de sofismas y espejismos, bajo el mando de una voluntad suprema quien dispone, por todos, y doblega el concepto de la soberanía popular. Ni siquiera ahora cuando festejamos la victoria de la democracia –no generalizada por el inmenso lunar de Puebla y algunos otros focos rojos como Ciudad del Carmen, más yucateca que campechana–, podemos confiar en el respeto irrestricto al interés colectivo volcado en la abrumadora victoria, incuestionable, de Andrés.

Por allí, el racista Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del INE, filtró la nota sobre la posibilidad de abrir el 70 por ciento de la paquetería electoral antes de certificar el éxito abrumador del próximo presidente de México; acaso fue un último intento que Córdova deberá pagar en su momento, no por venganza sino por jugar con la voluntad de los mexicanos como si éstos fueran parte de algún juego de mesa. Este sujeto debe ser puesto en manos de los ministerios públicos correspondientes, ya mismo si es posible, y hacer entender a peña nieto que, aun cuando siga siendo presidente en ejercicio, ya no tiene el poder emanado del pueblo en unos comicios históricos.

Nada. Andrés ganó con ventaja tal que no debió haber sitio para los retrasos, acordados de manera soterrada, ni para la incongruencia de un sistema que se cae a pedazos en medio de un duelo casi grotesco por parte de los priistas asombrados –sobre todo aquellos gobernadores que cumplen el papel de plañideras en vez de pensar en alternativas viables–, y de los panistas marginados, convertidos en rastrojos de la mano de Ricardo Anaya.

Y ya es hora de evitar los largos lapsos entre las elecciones y la toma de posesión. Por lo menos, a partir del régimen de Andrés –reducido de seis años a un lustro y diez meses–, sólo serán noventa días los que conformen el espacio de la transición en vez de los cinco meses absurdos –faltan cuatro y medio–, para cumplimentar el actual proceso. En todas las naciones del orbe el cambio del titular del Ejecutivo se da en automático para evitar el absurdo de contar con dos corrientes de poder, no paralelas, sin coherencia entre ellas ni identidad como está sucediendo ahora.

Por ejemplo, llega una delegación de la Casa Blanca, encabezada por el secretario de Estado Mike Pompeo y algunos de los más cercanos colaboradores de Trump, destinada a comenzar el diálogo con Andrés sin darle importancia a un peña marginal y, francamente, estorboso por su prisa de salvarse de la quema cuando las llamas ya le llegan a la cintura. En el medievo estaría dando de gritos en la hoguera.

Mientras, el equipo de Andrés anuncia la construcción, en un año, de tres refinerías y cien universidades; pero también hacen falta primarias y secundarias y, sobre todo, el cumplimiento de promesas ineludibles: por ejemplo, la baja de los precios de la gasolina que no debe esperar tres años sino debe implementarse desde diciembre mismo; y las bases firmes que deben conformar el nuevo TLCAN antes de ser desplazado a un mero intercambio mercantil bilateral.

Tinieblas

Rafael Loret de MOLA

Pregunté a uno de mis informantes más certeros, antes de las elecciones federales, si consideraba posible que algún candidato pudiera arribar a los cargos por los que se postula sin acuerdo, o cuando menos tolerancia, de los grandes capos del narcotráfico. El hombre, cercano a las fuentes de la CIA sobre todo, pero también a la avanzada rusa que sí existe aunque pretendan ocultarlo los medios medrosos, fue contundente:

–En las circunstancias actuales eso es imposible. Tienen control en casi todo el país y en las ciudades “frías” –esto es en donde se aparenta una paz convenida–, pueden surgir pugnas en cualquier momento.

En Mérida, por ejemplo –sólo fría en este tema porque el calorón es cotidiano salvo cuando llegan los “nortes” y los huracanes–, se acostumbraron muy pronto a la idea de que las familias de los capos fincaran allí y, por ello, se vivía una tranquilidad muy distinta al terror que se sufre en el norte del litoral del Golfo, desde Tamaulipas hasta Campeche.

Las pruebas son mayúsculas. Si en Veracruz, amedrentados por el tsunami AMLO, los Yunes se fueron al demonio no sin antes intentar cuanto pudieron para instalar su aristocracia dinástica, en Yucatán igualmente presionaron los “capos” para evitar la hecatombe de los viejos cacicazgos derivados del cerverismo con la ladrona Ivonne Ortega en sitio preferencial, luego de entregar cajas vacía de cartón –supuestamente con un millón de adhesiones–, a cambio de una precandidatura a la presidencia bastante ridícula y a cambio de manejar la sucesión yucateca; y casi lo consiguen de no ser por el espíritu democrático de los yucatecos. Mordieron el polvo pero aún no es posible medir las consecuencias.

De hecho, desde la última fase de la campaña hasta la fecha, Mérida, que abiertamente se proponía como una ciudad de paz, ha sufrido los primeros embates de la violencia con un ritmo de asesinatos y asaltos insólitos en esta región, esto es como si se tratara de una advertencia para sumar a las filas de la delincuencia organizada –no faltan voces en el sentido de que ya lo está–, al gobernador electo, el panista Mauricio Vila quien, al fin, logró imponerse a los lloriqueos de su adversario Mauricio Sahuí –literalmente, a lágrima pura–, y de sus asesores como Alejandro Medina quien lloró sin recato al anunciar la derrota de “su” líder; fue un penoso episodio que degradó al priismo yucateco o a lo que queda del mismo.

Los reacomodos apenas comienzan… mientras los acuerdos soterrados avanzan.

El incendio

Rafael Loret de MOLA

Los conformistas, siempre hastiados de las opiniones y posturas de los demás, abrumados a cada rato cuando se sacuden las paredes de la inercia inútil, alegan que deben dejarse las cosas como están y, por ejemplo, cerrar el ominoso capítulo de Puebla, en donde pretende imponerse a la usurpadora Erica Marha Alonso Hidalgo de Moreno Valle, identificada como las “muchas faldas” del cacique asesorado siempre por Javier Lozano –hoy priísta en el borde la explosión de su pobre burbuja luego del fracaso de Meade y de sus corifeos–, cuya cultura le cabe en una uña, digamos al estilo de Karime Macías, la supuesta prófuga esposa de Javier Duarte, perseguido –como única acción de su podrido gobierno– por el otro gran derrotado, Miguel Ángel Yunes Linares, mucho peor a su enemigo.

Por cierto, y no quiero que esto aparezca como una defensa, la señora Karime dista mucho de vivir con los lujos y excentricidades de los funestos Yunes; la carrera del patriarca, por ejemplo, comenzó cuando se hizo del control de la gubernatura en el sexenio de Patricio Chirinos Calero, entre 1992 y 1998, a quien convirtió, alcoholizándolo y drogándolo –con su consentimiento, claro–, en una piltrafa humana incapaz de raciocinio alguno… para que él, Miguel Ángel, pudiera actuar a sus anchas. Y así comenzó la penetración del narco en la costeña entidad entre otras muchas lindezas.

Es la tónica de Rafael Moreno Valle, panista por conveniencia y heredero de una línea caciquil priista de primera mano. Recuérdese cómo los fox apoyaron a Ricardo Salinas Pliego, en la toma del Cerro del Chiquihuite, cuando se apropiaron, con la guardia personal del magnate de la plata y las remesas –Ricardo, claro–, del canal 40 que era propiedad, precisamente, de la familia Moreno Valle. A cambio de ello se abrió el camino para que Rafael se apoderara, cual si se tratase de un botín, de Puebla y sus nexos. No entiendo cómo los poblanos soportan este yugo, a no ser que sean parte de la abyecta aristocracia del lugar, misma que odiaba al general Ignacio Zaragoza por haber vencido a los perfumados franceses de mierda. Quizá lo hubieran linchado de no ser por la tifoidea y el tifus que lo aniquilaron meses después de su victoria el 5 de mayo de 1862, precisamente en septiembre del mismo año a los 33 años de edad.

Los Moreno Valle son herederos de Maximiliano y de todos los reaccionaros que ofrecieron a México en bandeja a un “príncipe” europeo para que los sacudiera del Benemérito Juárez, a quien odiaban por su sangre indígena; y lo más vergonzoso es que la primer comitiva de apátridas fue encabezada entre otro por José María Almonte, vástago del gran Morelos, el Siervo de la Nación, lo que demuestra que los hijos no son siempre espejo de sus padres ni siguen sus pasos, ni piensan igual, ni luchan hombro con hombro. Duele decirlo.

Puebla debe redimirse. No es posible, dadas las condiciones actuales, que permanezca una usurpadora en el poder cuando la mayor parte de los mexicanos vuelcan su esperanza a favor de una democracia que creemos apenas despunta pese a los intentos, ya ahora, de desviarla hacia los mismos escenarios de antaño. Lo decimos a tiempo, como siempre lo hemos hecho, antes de que la mala energía brote por todos los rincones heridos de nuestra gran nación.

Censura y servilismo

Rafael Loret de MOLA

ARIEL ROSALES SE RESERVA SU SEGUNDO APELLIDO. SUS RAZONES TENDRÁ, MÁXIME QUE EN ARGENTINA TIENE UN HOMÓNIMO

Ese homónimo trabaja en la misma rama, la edi­torial. El “nuestro”, de talante afeminado –no se atreve siquiera a declararse, con dignidad, gay aunque pretende parecerlo por su andar y el mo­vimiento de las manos–, labora en lo que ahora es Penguin Random House Mondadori-Grijal­bo, una larga firma para subrayar una fusión de envergadura estadounidense-europea. Lo inte­resante de la cuestión es que es editor, ahora sin fi­gurar en nómina pero no “free lance”, con enorme influencia sobre el directivo, en México, de la fir­ma: el español, tenía que ser, Cristóbal Pera, acaso porque no ha llegado a la categoría de perón.

Sendos personajes presumen que publican obras de investigación periodística aunque solían presentar textos coyunturales sin la menor apli­cación periodística, como los malhadados títulos de la argentina Olga Wornat, defendida por algu­nos diaristas mexicanos luego de publicar sobre las “muchas faldas” de Marta sin el menor sos­tén en algunos de sus episodios; por eso fue de­mandada. Este columnista, en cambio, no lo fue porque su libro Marta, en donde presenté inclu­so el certificado de disfunción sexual de Vicente Fox entonces en el cargo de presidente, no conte­nía elementos difamatorios y calumniosos… y gol­peaba, a fondo, como consta a mis lectores, en la absurda pretensión de la dama en cuestión por re­emplazar a su baldado consorte en la cabecera de la romántica cabaña de Los Pinos.

La argentinita, en cambio, fue contratada ex pro­feso, gastó una millonada antes de editar su pasquín y me fue presentada precisamente por Rosales, su editor, quien me señaló como “el periodista” que más podría aportar sobre el tema… sin saber que ya realizaba un trabajo similar, pero bien sustentado.

Trump y Putin

Rafael Loret de MOLA

Con tanta discreción que la ponderada actitud y el mesurado discurso de éste permitió confirmar la especie contra las versiones de los escépticos que convirtieron en “memes” los señalamientos.

Por lo pronto, el “pato” Donald Trump ya ha sido invitado a la toma de posesión del nuevo presidente de México, bajo el alud de poco más de 30 millones de sufragios; es él, el mexicano más votado de la historia.

Sabemos que Alfonso Romo fue el artífice de la relación bilateral entre el candidato vencedor y el presidente de EU, cuestionado por su desaseada elección, bajo el peso del hackeo descarado de los rusos, reconocido por propios y extraños.

Pocos nos hubiéramos imaginado que la democracia en México, pese a los focos rojos, sería en esta decena superior a la de Norteamérica, presentada siempre como ideal por la derecha y los prestanombres de las grandes multinacionales aunque evidentemente caduca.

Y lo fue desde 2000 cuando Al Gore prefirió exaltar al sistema antes de pelear en su triunfo, manoseado en Florida. En la misma línea, quien “planchó” la ruta entre Rusia y el mandatario próximo fue Marcelo Ebrard Casaubón, el futuro Canciller y el mejor discípulo del extinto Manuel Camacho Solís.

Por cierto, el futuro presidente tendrá, al momento de asumir el mayor cargo, 65 años de edad, dos más que Adolfo Ruiz Cortines, en 1952, a quien llamaron “el viejo”, hasta que el propio personaje aclaró: –Bueno, ¿para qué me quieren? ¿Para presidente o para semental? Los tiempos han cambiado y la pareja que integra AMLO con su culta y bella mujer, Beatriz Gutiérrez Müller, es una carta fuerte para el arranque de un gobierno que tantos esperan distinto aunque, para este crítico irredento, conlleva una enorme falla: la composición del Legislativo, con el refrendo al viejo mayoriteo priista, es deplorable.

Comadrejas inútiles

Rafael Loret de MOLA

Como futuro presidente con la desazón y el enfado de menos del 50 % restante, parece que hay cupo para todos hasta que suenen las 12 campanadas anunciando el 1 de diciembre y el fin del peñismo devastador. Por so escribí PEÑASCO.

Es ridículo ver imágenes del candidato triunfador en un abrazo con el empresario Claudio X. González. Ahora, el mayor pandillero de cuello blanco, se estrecha con el ganador que propone: “primero los pobres para el bien de todos”.

El alegato, lo mismo que al reunirse con el repelente peña nieto en Palacio Nacional, es consolidar una transición pacífica de la titularidad del poder Ejecutivo y el Congreso, humillados los antiguos partidos que marcaron una época de hipocresías y complicidades debajo del agua; están devastados, tratando de encontrar la mirada al futuro presidente para brindarle un guiño e intentar salvarse.

La falta de decoro llegó a los intelectuales chaqueteros, digamos como Enrique Krauze, y a frívolas escritoras de la legua, quienes se dispusieron a justificar sus arranques viscerales y a explicar que estaban la mar de contentos con la victoria de AMLO, al igual que personas que lo repudiaban y ahora se suman a “la causa”.

No es que la partidocracia haya muerto, no; sucede que este “cuarto movimiento nacional”, nos coloca en el paralelo en el cual Plutarco Elías Calles ideó la fundación del PNR para aniquilar los caudillismos; y lo logró a cambio de ser él quien se erigiera en “jefe máximo” hasta que el general Lázaro Cárdenas lo mandó al exilio fundando, al presidencialismo que está por asfixiarse.

No será sencillo salir del cascarón con tantas gallinas cluecas alrededor. Y si no, como siempre expongo, al tiempo.

¿Alguien se acuerda?

Rafael Loret de MOLA

Recuerdo que, hace algo así como una década, los exalumnos del Instituto México con los viejos maestros supervivientes de nuestra generación, nos enteramos que uno de ellos atesoraba los mejores trabajos sobre el mártir Madero y su sacrificio. Entre ellos, destacó el realizado por el escolapio Porfirio Muñoz Ledo que, de hecho, había basado su escrito en la obra de Alfonso Taracena, impresionando con ello al mentor quien le auguró un futuro promisorio… como fue el caso al convertirse, como él presumía, en el “Churchill mexicano” por aquello de haber pasado por casi todos los partidos políticos registrados.

Pese a sus atributos culturales –era difícil ganarle una discusión por la catarata de datos y citas atesoradas en su cerebro educado–, no pudo sentarse en la célebre silla del águila –alguna vez este referente sirvió para un libro de un altísimo autor nacional y mi editor, Rogelio Carvajal, me halagó al decirme que con ello me había rendido un homenaje por referirse a la clase política en términos semejantes a los míos–; eso sí, fue candidato a gobernador por Guanajuato en la sucia elección de 1991 en la cual Vicente Fox fue víctima de un fraude escandaloso solucionado con la defenestración pública del priísta Ramón Aguirre Velázquez, víctima de la venganza camuflada de Carlos Salinas, el señor de las tinieblas.

Pero hoy es día de hablar de nuestros maestros. ¿Cuántos de nosotros los recuerdan, no solo por sus nombres sino por la entrega mostrada a sus “rehenes” escolares? ¿Acaso, cada año, les mandamos aunque sea un kilo de aguacates, de esos muy caros, para reemplazar a la manzana del cuento? ¿O dejamos correr la fecha y los años hasta cuando se nos ocurre preguntar si todavía vive? En este último caso, estamos la mayor parte de quienes pasamos por las aulas –y no de refilón como algunos candidatos a la Primera Magistratura–, y pudimos conducir nuestro destino sin caer en la media de la miseria, a veces en el filo pero siempre con capacidad para no sucumbir, mucho menos cuando las herencias son cuantiosas –no fue mi caso–, y les permiten especular de lo lindo hasta forjar fortunas importantes bien blindadas hasta para tres o cuatro generaciones más, muchas de ellas estarán acaso rebosantes de “ninis”, cuya prepotencia irá a la par con su profunda mediocridad intelectual. Ya lo sentimos desde ahora.

Quién recuerda a sus profesores –en mi librero personal están todas las “memorias” editadas de la primaria, secundaria y preparatoria y, de vez en cuando, las repaso–, es porque tiene buenos cimientos y firmes ideales; cuantos los ignoran y descalifican, sobre todo cuando luchan por sus derechos y en pro de mejorar la educación, no son dignos siquiera de los títulos universitarios que ostentan y presumen, con rabiosa impertinencia: “esos maestritos son puros muertos de hambre”.

Y puede que no sean ricos ni aspiren a figurar en las malolientes relatorías de Forbes, pero permanecen en nosotros porque sus existencias modestas –nunca “muertos de hambre”, ególatras ladrones–, son signo de honestidad y de pasión por el trabajo más apasionante que existe: a formación del futuro de México.

Gracias, por ello, a quienes me encaminaron y cuyos nombres no se han quedado en las esquelas; los llevo dentro de mi espíritu batallador.

El futuro

FOTO: MISAEL VALTIERRA / CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

El debate se centra en si el antiguo “mayoriteo” que aplastaba cualquier controversia con la oposición es funcional desde la gobernabilidad o si, tener un Legislativo como contrapeso a excesos del poder es signo de la salud democrática y, sirve para detener el antiguo autoritarismo presidencial.

Desde luego, el fin del “mayoriteo”, por cuanto el imperio de las consignas partidistas, no consolidó la democracia en el 2000 cuando el señor fox se hizo cargo del Ejecutivo y acabó solicitando quitarle “el freno” al cambio asegurando que era, la oposición mayoritaria en las Cámaras, lo que restaba cualquier iniciativa suya hasta asfixiarlo; el pobre vicente, en su egocentrismo mayúsculo, desperdició la mitad de su mandato quejándose de su impotencia y en manos de muchas faldas” de Marta Sahagún… tal y como se pretendió recrear en la Puebla aristocrática de los Moreno Valle.

El futuro presidente de México, Andrés, tendrá una mayoría casi excesiva en las Cámaras. 307 diputados y 69 senadores, una cuota no alcanzada desde la reforma de 1991 que condujo al país hacia el tercer milenio con predicciones fatales para el entonces partido oficial; y si éste, el PRI, regresó al poder presidencial en 2012 se debió al pésimo desempeño de los mandatarios de la derecha, fox y calderón, y el uso mediático a favor de un priista sin raigambre, y con un gobierno irregular en el Edomex como única tarjeta de presentación.

Cabe ahora esperar, por el bien de México como reza el señor López Obrador, que el nuevo Congreso NO sea lacayuno porque con ello se convertiría en cuanto más aborrecen los mexicanos: la abyecta complicidad de la clase política demasiado manchada por los cuatro costados.

De buena parte de ello depende que el futuro presidente conserve credibilidad y la esperanza de millones de mexicanos.

Activista

Rafael Loret de MOLA

Liu Xiaobo tiene 62 años y nadie dudaba que era un hombre excepcional. Intelectual, sabio y activista reclamó para China un “Estado libre, democrático y constitucional”, en medio de una oleada de protestas en contra de la represión y la autocracia, los males que siempre generan violencia como demuestra la historia universal. Tarde o temprano, los pueblos se cansan, se rebelan y someten a quienes fueron, o creyeron ser, los dueños de la vida colectiva imponiendo reglas tendientes sólo a salvaguardar los intereses de la clase gobernante. Los dictadores pasan, las naciones prevalecen, con alguna excepción.

La Unión Soviética, por ejemplo, pagó con dureza la aplicación de un nuevo modelo político, la perestroika, que abría no sólo las puertas a occidente sino tendía a una modernidad que terminó con la disolución y el surgimiento de una decena de países alrededor de la Rusia actual dirigida, además, por quien es considerado uno de los líderes mundiales con mayor poder e influencia. Esto es, perdida la Unión, los rusos lograron sostener el mono-liderazgo con Vladimir Putin a la cabeza y como amenaza creciente contra los vaivenes del mayor poder de América y Europa, los Estados Unidos, también cargados de vaivenes entre una familia de color, respetada pese a sus crímenes de guerra, y otra de empresarios anaranjados, de piel blanca, totalmente fuera de proporciones y ajeno a la realidad.

De estos polos extremos surgen los gobiernos sin sensibilidad ni autoridad moral, como el chino, capaz de detener por “subversivo” a un sabio luchador y mandarlo a las mazmorras. Ante la brutalidad del caso, como muy pocas veces, la comunidad internacional –formada por organizaciones dispersas–, reaccionó y gestionó para Liu Xiaobo el Premio Nobel de la Paz 2010 que le fue concedido bajo el escozor de la terrible policía china, contra la pared ante la visión del mundo; bajo presión universal, las autoridades, en 2017, determinaron su excarcelación porque el héroe –me permito llamarlo así–, tenía cáncer en el hígado en fase avanzada. Murió en julio del año pasado, apenas unos días después de su liberación.

De poco sirvió la exaltación y el interés mundiales. El gobierno que atesora una de las culturas ancestrales, se cerró tanto como la Gran Muralla y no permitió que la presión universal se impusiera a la soberbia de sus gobernantes, entre ellos Xi Jinping, quien pretende dar una imagen equilibrada pero no tolera a los enemigos de su régimen central, lo mismo que en Venezuela… o México. Por ello, claro, el Nobel de la Paz 2010 es tan importante para la visión global en un mundo agobiado por la pérdida sustantiva de valores y los desequilibrios fomentados por el fanatismo, los odios de la xenofobia y la discriminación racial abierta.

No se trata de pretender una hegemonía universal –como la que quiere imponer el anaranjado Trump–, sino de ser congruentes con las reglas que hacen posible la convivencia humana: la paz, el respeto entre la diversidad de géneros, la libertad de movimientos y la de expresión sobre todo, la tolerancia hacia los distintos y las religiones de diversa índole y, sobre todo, un acusado rigor para salvar al medio ambiente y al mundo que es nuestra caso. No vendría mal un decálogo para la grandeza de nuestra gran patria, el globo terráqueo más allá de los jardines floridos de la Casa Blanca.

Retroceso

Rafael Loret de MOLA

No hacerlo ahora significó, un nuevo espacio para la manipulación y el uso de algoritmos, en la nueva era cibernético en donde es posible que el presidente de los EU, permanezca en su puesto a pesar de habérsele comprobado que llegó a la Casa Blanca gracias al hackeo ¡de los rusos!.

Así, en México, en donde los caciques estatales siguen en su afán de imponerse a costa de la mayor parte de los mexicanos. ¿Comicios limpios? No es así si consideramos las pruebas sobre llenados de boletas en entidades claves, como todas las del litoral del Golfo cuyos dueños reales conforman el cártel del mismo nombre, que entró a la campaña, porque algo falló respecto a la amnistía prometida para ellos. Pregunté a un informante, si era factible que algún postulante de elevado nivel pudiera ocupar su cargo sin el visto bueno del narcotráfico; su respuesta fue contundente:

-Esto es francamente imposible. Tiene que negociar si quiere ganar.

En la maraña creada por el INE para hacer brotar la información “lentamente”, las evidencias sobre desviaciones son múltiples; el dolor de no pocos ciudadanos también. La democracia sufrió un duro embate pero no ha vencido a la soberanía popular que acabará por imponerse a pesar de las estúpidas estridencias de Aurelio Nuño, el pandillaje de René Juárez, y la ingenuidad perversa de Meade. Contra la unidad de la mayoría de los mexicanos no hay muro, ni el de Trump, que prevalezca. basta salir a la calle para ver un colectivo cansado de farsas, como la del pobre imbécil José Antonio Fernández Carbajal, presidente de FEMSA, quien pidió no votar con el hígado, esto es como si fuera sencillo olvidar matanzas, corruptelas, agresiones y una venta antipatriótica del territorio nacional. Modernizarse o morir en la ignominia, es el grito de hoy.

Marineros de asfalto

Rafael Loret de MOLA

Insistimos en la inutilidad de mantener la dependencia alejada de las costas mexicanas; alegábamos que en la capital los marineros de asfalto sólo podrían aspirar a dragar y mantener en condiciones a los dos lagos de Chapultepec. Desde el sexenio calderonista, la Marina realiza cateos, operativos y detenciones en zonas urbanas en donde no hay agua, ni para bañarse y alquilanse “pipas”, para intentar subsanar necesidades básicas; además, fue notoria su intervención en zonas como galería del “Palacio de Hierro”, del protegido Alberto Baillères, en donde, se encontraba comprando ropa de lujo Xóchitl Gálvez.

Viene a cuento lo anterior ante la acción de los marinos, en la CDMX, para desmantelar al “cártel de Tláhuac” abatiendo a “El Ojos”, distribuidor de droga en C.U. Murieron 8 de las bandas y, tal fue una declaración de guerra contra otras, la de Tepito, la más fuerte, con la ciudadanía como rehén.

Pero, ¿por qué la Marina realiza estas funciones fuera de su jurisdicción? ¿Es parte del acuerdo para asegurar la infiltración de la misma por parte de los marines estadounidenses? Resulta que Obama y calderón transaron la posibilidad de que esta fuerza armada, entrara a México “pacíficamente” para coadyuvar esfuerzos con la llamada “guerra de calderón”, y mantener los equilibrios en el mercado de consumo de drogas mayor del mundo, administrado, por las agencias de inteligencia estadounidenses. Los precedentes son funestos y explican la insolencia de felipe, al apoyar las descocadas presunciones de Margarita, para alcanzar la Presidencia de la República. ¿Vamos cayendo en cuenta? La invasión simulada, las ovaciones en el Capitolio, las buenas maneras de Barack y la traición de calderón están en el mismo coctel.

Clero político

Rafael Loret de MOLA

En apoyo al postulante del PAN, “el ayatollah” Francisco Barrio Terrazas, decretó la suspensión de los cultos en su diócesis, la de Ciudad Juárez, como protesta a lo que calificó como “fraude electoral” y con la anuencia y respaldo de otros altos prelados de la región.

El hecho suscitó reacciones inverosímiles. La madre del priista Fernando Baeza Meléndez, se presentó ante Talamás, con un grupo de mujeres “entronas”, y le dijo: -He sido toda mi vida católica y voté por el PRI. ¿Este es un pecado porque le ganó al PAN? Y tengo derecho a que pueda asistir a Misa porque lo político es ajeno a Cristo, Nuestro Salvador.

Talamás, sorprendido, no tuvo respuestas adecuadas, tomó asiento en un sillón de su casa, y habló sin parar de aquel suceso que, le enorgullecía: -De no haber sido por Monseñor Prigione, esto se hubiera fraguado; pero él fue con el chisme a Roma y el Papa Juan Pablo II me ordenó que no siguiera adelante.

Debí respetar, por la obediencia a la que nos obliga el Derecho Canónico, y cumplir con las indicaciones de la Santa Sede. Llegó al gobierno del Estado el señor Baeza Meléndez.

Al término de su mandato, en 1992, debió entregarle el poder estatal a Francisco Barrio, quien, al finalizar su periodo, en 1998, debió cederlo a Patricio Martínez García, priista y después senador, quien dejó su huella en las escalinatas del Palacio chihuahuense, a un lado donde se levanta el “Altar a la Patria”, donde cayera fusilado el cura de Dolores, el inmenso Miguel Hidalgo y Costilla.

A unos metros, una placa señalaba el lugar en donde Patricio había sufrido un atentado de bala, por parte de una señora perturbada, Victoria Loya: sólo disparó una vez…pero sobre la cabeza. Fue un milagro que se salvara. Y luego llegaría al Ejecutivo, en 2004, José Reyes Baeza Terrazas, sobrino del primer Baeza. Círculo cerrado.

Mitofsky

Rafael Loret de MOLA

Una décima falta para redondear el 53 por ciento de ventaja de Andrés Manuel López Obrador en los comicios históricos del domingo; fue contundente y con más de 27 millones de sufragios a su favor, además de haber ganado todas las entidades del país, salvo la panista Guanajuato –donde los liberales han mordido el polvo desde la incursión del reaccionario fox y camarilla-, doce Congresos estatales y la mayoría de curules y escaños además de, cuando menos, cinco gubernaturas incluida la Ciudad de México.

Pero, pese a la victoria de la democracia millones de mexicanos se quedaron con el sabor agridulce a causa de los remedos del pasado: la violencia artera, la violación de las boletas en decenas de casillas, la falta de éstas en las casillas llamadas “especiales” –donde, curiosamente, siempre les falla el cálculo a los consejeros del INE-, y la alteración viciosa de las actas de escrutinio en Puebla, el sitio ensangrentado por los soldados franceses y defendido a muerte por los de Juárez y Zaragoza, foco rojo para una democracia que nació en las conciencias de millones, como nunca antes, y que no debiera tolerar la mancha oscura de la deslealtad, la aristocracia burda y el cacicazgo al estilo del porfirismo. Todo esto debe quedar atrás.

Las faldas de Moreno Valle, quien postuló a su mujer mediando un turbio acuerdo con Ricardo Anaya para que dejara de competir con él a cambio de mangonear a una entidad federativa, es una ofensa no sólo para los poblanos sino para todo México. La peor barbaridad de esta parodia es el reconocimiento de Mitofsky de haberse equivocado… cuando sus “factores” sirvieron para adelantar las victorias de López Obrador y de la mayor parte de los electos gobernadores antes de los pronunciamientos oficiales.

Si Mitofsky se equivocó en Puebla, a posteriori, es de dudar que acertara en todo lo demás a sabiendas que, por ejemplo, Meade y Anaya se basaron en sus encuestas, con tinte modernista, considerando hasta diez puntos de ventaja para los triunfadores; cuando selló la votación de la entidad, también el PREP, en ese momento, apuntalaba la victoria de Morena y su candidato, Miguel Barbosa, a quien las señoritas de sociedad poblanas se asustan porque “es muy feo”. Tal es la argumentación de la corte morenista superior, en esencia, a las de Versalles y El Escorial.

Los Yunes quedaron atrapados. Vencieron sus odiados rivales, no sólo el candidato presidencial vencedor sino también el futuro mandatario del Estado, Cuitláhuac García –y en Morelos va Cuauhtémoc (Blanco) como si se tratara de un simbolismo sobre la etapa de la vindicación de los pueblos originarios-, y tendrán, desde hoy, las manos atadas. Más les vale a los Miguel Ángel costeños admitir los hechos porque, la verdad, sería terrible para ellos intentar un fraude a la vista del personaje al que más insultaron y desafiaron siendo hoy ya el futuro presidente electo de los mexicanos –esto es hasta que se cumpla el formulismo el 6 de septiembre-. Conociendo a Andrés Manuel estamos seguros de que el rencor, contra sus llamados a la reconciliación, es lo último que lo abandona.

Y también en Yucatán cayó el viejo cacicazgo encabezado por la ladrona Ivonne Ortega. Esperemos que el nuevo mandatario se atreva a abrirle proceso a esta y su títere Rolando Zapata Bello, el actual gobernador. Es un reto para todos: vamos a ver quién es el primero en poner tras las rejas a sus predecesores corruptos. Por el momento, Cuauhtémoc, el de Morelos, ya abrió el procedimiento contra Graco Ramírez, pero esperemos el goooool definitivo.

Amanecer

Rafael Loret de MOLA

Sino del optimismo que divulgaron sus discursos y de la fe de un pueblo ¡Qué paquete tienes presidente lópez obrador! ¡Ser digno de una gran nación y no fallarle! La voz de la crítica te seguirá como contrapeso. Acéptala con la humildad con la que abrazaste a todos. Por méxico y su futuro, no des tregua al corrupto y sacúdete de la maraña de personajes turbios. Comparto la emoción de millones de mexicanos; y la preocupación de quienes dudan.

No es que todo vaya a cambiar de la noche a la mañana; es que, entre millones de sufragantes, surgió la fe de un pueblo en el futuro, sabedor que logramos derrumbar la ignominia del sistema putrefacto, corroído hasta los huesos. Sólo una noticia nos asfixia: Puebla, colocada en el maniqueísmo entre el bien, y el mal. Los números suben y bajan en la ciudad de los ángeles y esperemos que, lleguen al Tribunal Electoral para decapitar al cacicazgo perverso de los Moreno Valle. No se merecen los poblanos un fraude entre un mar de optimismo.

México ganó una oportunidad. Y la vamos a aprovechar. Ningún retroceso, ninguna ambigüedad, no más felonías ni corruptelas familiares, ni entregas lacerantes al extranjero. Sí, Andrés será el mandatario más presionado de todos los tiempos… y acaso el de mayor poder en décadas. Por eso debe cumplir y hacer, construir y no parar, sacudir y jamás ceder. Démosle nuestra confianza. Tiende derecho a ella luego de años de lucha y perseverancia. ¡A ganarse el sueldo con sudor y entrega, Andrés! ¡Y a no fallarle a millones que votamos por ti! Sí, ahora puedo decirlo sin torcer la imparcialidad con la cual me conduje. Y estoy seguro de que, aunque pesan algunas ambigüedades, será su deber superarlas si, de verdad, como dijo emocionado la noche de la victoria, quiere pasar a la historia como un buen presidente. Que así sea.

¡Cuenten bien!

Rafael Loret de MOLA

Para que este 2 de julio el INE cumpla su palabra, tantas veces sesgada o traicionada, deberá dar los resultados de la elección presidencial sin cortapisas ni vaivenes ni caídas del sistema de cómputo ni marrullerías como las que Manuel Bartlett, ahora partidario de Andrés desde su escaño del Partido del Trabajo, interrumpió el cauce de la democracia en 1988, el año terrible con el que culminó su deplorable sexenio Miguel de la Madrid, con este mandatario encerrado en el Palacio Nacional durmiendo sobre un sofá y con zapatos puestos… por si tenía que correr.

Fue ese año, precisamente, tras un fraude escandaloso que posibilitó la asunción de carlos salinas de gortari, cuando, lleno el zócalo por la protesta ciudadana, Cuauhtémoc Cárdenas –quien no esperaba la victoria–, frenó las intenciones de Porfirio Muñoz Ledo en el sentido de “tomar” el Palacio Nacional y proclamar la victoria del fugaz Frente Democrático y de su abanderado, el mismo Cuauhtémoc:

–Si entramos –le dijo Cuauhtémoc a Porfirio–, correrá la sangre y no me quiero manchar las manos ni el espíritu.

Meses después, en el café de los azulejos y de las nostalgias maderistas y zapatistas, Muñoz Ledo me habló de suceso y de aquella decisión que confluyó a la fundación del PRD, en febrero de 1989:

–No puedo negarte que me sentí como el Padre Hidalgo en el Monte de las Cruces: de haber hecho suya a la Ciudad de México, tras ganar en la sierra, México se habría ahorrado once años de guerra y acaso las muertes del propio Hidalgo y de Morelos –aunque éste asumió el liderazgo después de la ejecución del inmenso Cura de Dolores–.

–¿Y eso por qué, don Porfirio?

–Quizá ahora nos cueste más trabajo, y mucha sangre, llevar a la izquierda al Palacio Nacional.

Posiblemente tenía razón si consideramos que pasaron tres décadas desde aquel suceso y es ahora, apenas, cuando volvió a rugir “el tigre” como señalaron miles de mexicanos ante la eventualidad de un fraude comicial. ¡Mucho cuidado si este espacio de tiempo, del domingo al lunes, sirve para fraguar una manipulación cibernética, al estilo de lo que sucedió en la Unión Americana, que paralizaría al país, por decir lo menos! Porque, claro, no podría entender, por ejemplo, que los panistas y perredistas derrotados no sumaran voces y empeños para consolidar el éxito de la democracia, al fin, tras largos años de simulación política. Hablamos de treinta, cuando menos, la edad de muchos de quienes participaron en el evento comicial y hasta doce años más de quienes acudieron a las urnas por primera vez.

De nueva cuenta, el ejemplo lo da la sociedad dispuesta a no dejarse engañar con las triquiñuelas ni la “medicina del tiempo” que tiende al olvido de las mayores afrentas. Como nunca está México de pie… y listo a escuchar.

La hora

Rafael Loret de MOLA

Finalmente llegó la hora de acudir a las urnas, formarse –quizá las “colas” sean mayores a las de otras jornadas, salvo si la lluvia se presenta–, y emitir cada sufragio en paz, tranquilamente, sin provocar incidentes ni exigir condiciones no previstas a las autorizadas. Recuérdese que, pese a todo, ninguno de los partidos postulantes, ni el pobre independiente en el espectro nacional, se atrevió a insistir en la urgencia de modificar las reglas del juego y, por ende, ajustarse a ellas es la única forma de elegir, aunque muchos sean los obstáculos legaloides y las farsas montadas en no pocos escenarios.

Preocupa que los escándalos mayores se den en Veracruz y Puebla, en donde los aspirantes de Morena, han puesto sobre las bardas a los aspirantes del PAN, herederos de sendos cacicazgos, el de los Yunes y el de los Moreno Valle, cuyas truculencia encendieron las alarmas y obligaron al icono de la izquierda, la que acapara al mayor número de quienes dan cauce a esta línea, a reclamar por los excesos y alertar a sus simpatizantes para evitar los fraudes respectivos – operativos les llaman–, en sendas entidades.

Por desgracia para la democracia, se olvidó de Yucatán en donde el priísmo pretende rescatar su último rincón contra la manifiesta voluntad de la mayor parte de los hijos del Mayab eterno. Y es que, por supuesto, en esta tierra quien acapara los votos –una larga tradición–, es el PAN y Morena, por desgracia, sirvió sólo como esquirol postulando a un expanista a la gubernatura para dividir los votos opositores a favor del Institucional. ¿Fue ésta una negociación? ¿O simplemente no entendieron la perspectiva general cuando se trataba de superar al instituto político que, en el sureste como en buena parte del país, ha caído en el abismo profundo de la corrupción y también en el de la infamia?

¡Listo, fuego!

Rafael Loret de MOLA

Dentro de dos días, el domingo 1 de julio, en todo el país habrá de votarse con una boleta cubierta de la pátina de enjambres antiguos, acuerdos soterrados, concesiones predispuestas por los operadores de Los Pinos y el polvo del establishment que anula el sentido de la democracia con tal de favorecer a un pequeño grupo de privilegiados, entre ellos los empresarios cómplices, con órganos electorales viciados y ausentes de ética al estar entregados a los gobiernos estatales y, sobre todo, al federal que sigue asustando a los timoratos.

Cómo votar, me preguntan innumerables lectores, cuando las opciones no convencen del todo, entre el puntero que acapara el rencor nacional contra un gobierno podrido y el neo militante del PRI, y se desconocen los entuertos de cada candidato y de los dirigentes ávidos de escalar nuevos estatus a cambio de extender mentiras, reclutar a pillastres, esto es un panismo infectado hasta la médula, ni del PRD convertido en esquirol, y creer que cada instituto ostenta, perse, la representación de “todo” México descalificando a los demás, aunque toleren a los abstencionistas curiosamente.

Abstenerse, es una posibilidad también con alto contenido político si es reacción contra la pobre oferta política y la evidente manipulación de un sistema corroído en el cual las falsedades son obvias. La semana última atestiguamos lo peor, en una debacle de la moral colectiva y de la ausencia de información veraz y sólida. Los mexicanos estamos atrapados en el mismo agujero desde hace ya varios lustros y no hay quien se atreva a extraerlos para que puedan, sólo entonces, ejercer su libertad de pensamiento. He hablado de aplicar #cerocobardía a la hora de proceder ante las urnas. Lo hago ahora, de nuevo, insistiendo que estamos en juego todos, no sólo los convocados a sufragar el próximo domingo.

Primera reflexión

Rafael Loret de MOLA

Pareciera que los mexicanos, de acuerdo a la clase política, somos de lento aprendizaje aunque jamás nos hemos sometido a la enseñanza correcta, apresurados, como somos, para olvidar las cotidianas afrentas de un gobierno corroído y a la incesante verborrea de los postulantes a cargos de elección popular; cuando menos, es tiempo, dicen para curar las heridas auriculares y someternos a una terapia de descanso –también entre quienes siguen ociosamente el Mundial de fútbol esperando que la Virgen del Tepeyac nos haga un milagro–, para acudir después, el domingo, a las urnas.

Se asume, por pura especulación, que de los noventa millones de empadronados sólo votarán, en el mejor de los casos, un setenta por cierto de los mismos, esto es 63 millones los que son suficientes para colapsar las mesas comiciales hasta el punto de que será imposible cerrar la mayor parte de ellas en el horario previsto, las seis de la tarde, porque no habrán podido votar todos los inscritos; en algunos casos las filas se diluirán después de la medianoche lo que dará el primer pretexto al veleidoso y racista presidente del INE para no anunciar ganador de la contienda presidencial a las diez de la noche de la misma jornada, mientras se asimilan los escándalos en aquellas entidades destinadas, sin remedio, a los operativos fraudulentos: Yucatán, Veracruz y Puebla, encabezando las listas a menos, claro, que la población reacciones y no permita más los ultrajes.

Mientras tanto, la disputa del segundo lugar en la carrera presidencial es un duelo por la conquista del Legislativo y no tanto para reducir los alcances del puntero de la justa, definido y observado por el mundo además de los vistos buenos de las potencias que imponen sus criterios, Estados Unidos y Rusia. Los dos líderes de estas naciones, el anaranjado y Putin, ya dieron su visto bueno desde hace más de tres meses lo que obligó al candidato de la izquierda –o de un sector mayoritario de esta–, a pugnar por un discurso sorprendente en él, en el cual hasta parecía clamar por la diplomacia y hasta atemperar el clima de violencia –verbal, naturalmente–, contra el “pato” Donald Trump, el más antimexicano de los mandatarios estadounidenses que hemos padecido. Un hitleriano con todos los signos arias en su cabellera naranja y en sus poses de bravucón y ejecutor a mansalva.

Tal fue el signo, por demás evidente, que marcó la campaña ya terminada para felicidad nuestra, en cuanto a que ya no escucharemos por un buen tiempo, el “yo mero” o las múltiples referencias hacia la generosidad de las virtudes de cada uno de los contendientes –son como beatos–, capaces de dejar atrás sus defectos sólo porque ellos lo dicen. De ejecutarse las denuncias que existen sobre las cabezas de los pretendientes, de todos ellos aun en el caso de que fueran injustas, todos estarían al pie de las celdas y no de las urnas.

Pero México es así: el reinado de la impunidad. Dónde todo, dicen, tiene sentido y prospectiva mientras se extiende el horror.

El finiquito

Rafael Loret de MOLA

¡Llegamos! Algunos hechos trizas, otros hastiados –una estrategia oficial más para inhibir al voto-, y unos más dispuestos a defender la voluntad –soberanía– popular a cualquier costo porque si no es ahora, ¿cuándo podremos redimirnos? Los llamados a la insurrección revolotean por todos lados mientras quienes creemos en una revolución pacifista insistimos en que se respete el rumbo de los comicios y no se caiga en el terrible error de pretender otro fraude a base de algoritmos y demás recursos cibernéticos porque tal, no lo duden, pondría al país en el infierno mismo.

Los soberbios priístas alegan que quienes decimos estas cosas pretendemos manipular al colectivo suponiendo que sólo si pierde el PRI –desde el pobre tercer lugar de la contienda– puede haber democracia y no la habrá jamás si los números, no los votos, favorecen al no militante del partido en el gobierno quien no se afilia acaso por el mínimo de vergüenza que le queda. Debería responder a este embrollo siquiera en la última jornada, la de hoy, para tratar de aglutinar aunque sea a los priístas desbalagados. No lo hará porque sabe, muy bien, que le sería imposible gobernar con una nación mayoritariamente en contra y dispuesta a descabezarlo con o sin guillotina de por medio.

Pese a ello, y aunque parezca increíble, el señor peña insiste en creer –de acuerdo a versiones de personas cercanas a él– en la hipotética victoria de José Antonio Meade aun cuando ya sabe que éste no tiene el beneplácito de las dos potencias con injerencia en México, la del norte y la del Mundial de fútbol. El señor peña, literalmente, es odiado por los líderes de sendos países en pugna permanente por la hegemonía mundial que, por cierto, va ganando Rusia en cuanto su capacidad para hackear las “elecciones” de Estados Unidos para imponer al enajenado Trump al frente de la Casa Blanca.