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Piense

El fin se acerca

Rafael Loret de MOLA

Está por finalizar 2017 y son pocas las alegrías que recordaremos, a nivel general, inmersos en una tremenda crisis de valores ante un entorno que los mayores difícilmente entendemos y los jóvenes reclaman con pasión total, despreciando a sus padres y abuelos a cambio de una existencia más desenfrenada. También tuve esos años y, fíjense, sigo soñando en que, algún día, saludaremos a la libertad y la justicia rompiendo las cadenas de la dominación política; pero será muy difícil si las generaciones por venir se convierten en esclavos de la cibernética.

Las redes sociales, sin duda, modificaron nuestra perspectiva y, aunque debiera ser lo contrario, cada vez nos incomunican entre nosotros. Hace unos días, en un automóvil familiar percibí que los muchachos que nos acompañaban sólo de vez en cuando musitaban algo para dar la apariencia de seguir el hilo de la conversación: cada uno de ellos, con su respectivo Iphone, se encontraba en otro mundo, el virtual, sin poder especificar si hablaban con amigos o acaso con esos youtubers que encandilan y atrapan sin remedio a quienes les conceden a ellos la capacidad de ocupar sus propias neuronas.

El mundo robotizado, cibernético, está encaminándose en la dirección contraria. Si bien las herramientas de internet nos permiten defendernos de los abusos policiacos, por ejemplo, y estrecharnos en cuanto a la capacidad de informarnos sin las diatribas de los medios con maridaje oficial, también producen asaltantes de la razón dispuestos a tergiversar los hechos y descalificar a cuantos no piensan igual o tienen aficiones y preferencias distintas.

Los “salvados”

Rafael Loret de MOLA

No es explicable, aunque sea evidente, la razón por la cual algunos exmandatarios son perseguidos judicialmente y otros, en cambio, gozan del favor de la impunidad con la inocua aplicación de la medicina del tiempo, es decir bajo control de la amnesia colectiva tan productiva para los sinvergüenzas que forman la escoria oficial. Pese a ello, no hemos sido capaces, los mexicanos en su conjunto, de hacer valer el peso de la soberanía popular ante la pequeña elite que nos asfixia desde las alturas del sistema. Hace unos días, dialogando con un apretado grupo de amigos con enorme experiencia en las cuestiones de la vida institucional –era yo el único disidente–, uno de ellos, quien por cierto pasó una temporada en la prisión cuando cayó en desgracia para luego levantarse sin perder su condición de priísta, habló con fervor sobre la dureza de nuestro peculiar establishment que rebasa la fuerza presidencial y a la partidocracia para envolvernos guiado por quién sabe cuántas manos aviesas. Y decía, claro, que tal estructura acabaría imponiéndose a la hora de los comicios del 1 de julio venidero con José Antonio Meade a la cabeza. Me negué a refrendar tal tesis porque considero que, en cualquier caso, incluyendo las oposiciones, todos los precandidatos actuales son hijos del sistema, incluyendo a Andrés quien mucho habla de la mafia del poder pero pocas veces analiza lo que significa la estructura férrea que la sostiene. Se hace evidente, en esta hora, que la recta final de la contienda presidencial tendrá a Morena y al PRI como referentes ante los retrasos del Frente Ciudadano y sus predecibles divisiones internas.

La peor miseria

Rafael Loret de MOLA

Debiera ser el eje natural de la riqueza, la que no es de papel ni está guardada en las bóvedas de Kort Knox, inaccesibles hasta para el presidente de México pese a tener allí 4 mmdd en lingotes de oro desde que lo decidió el precario mandatario felipe calderón en el apogeo de un poder basado en los homos de Baco. Nos fue hundiendo en la medida en que su alcoholismo se acrecentaba y ahora pretende una autoridad moral que perdió a cambio de procurar dejarse ver en un PAN al que traicionó junto a su Margarita estrellada.

Cuando AMLO era jefe de GDF, insistió, que la proveeduría mayor de narcos estaba en la pobreza asfixiante, los barrios de la CDMX y las colonias miserables, marginadas y contaminadas de la frontera. Mientras, el gran poder, que tiene confluencia hacia la Casa Blanca, insiste en que los mexicanos sigamos matándonos, silenciando periodistas y persiguiendo a líderes sociales y políticos, pero sin alterar el mercado de consumo de drogas en EU. Y nos siguen señalando, como narcotraficantes, criminales, secuestradores y mal vivientes, alimentando la xenofobia y propiciando actos de violencia incalificables hacia nuestros paisanos.

Es obligado que el presidente electo ponga las cosas en su sitio sin que arenguemos a la confrontación con el vecino del norte y con el desviado jefe de la casona de la Avenida Pensilvania. Urge, una intermediación firme de la ONU y de las comisiones internacionales de derechos humanos antes de la asunción de AMLO en diciembre. Este conflicto no debe heredarlo el nuevo régimen porque, entonces, sabrá a negociación podrida.

La peor de las miserias, hoy y siempre, es la de las conciencias.

Segundas vueltas

Rafael Loret de MOLA

No me importa que haya sido el PAN; de hecho, la iniciativa tiene el sello del calderonismo cuando fue rechazada por la partidocracia imbuida en el Legislativo junto a la mayor parte de los puntos sustantivos de una pretendida reforma electoral que acaso no convenía al priísmo en cauce de recuperar la Presidencia. Las segundas vueltas electorales han sido el espejo más reluciente de cuantos reflejan el estatus y las verdaderas intenciones de una clase política putrefacta; también el PAN, porque su cálculo es acertado: puede lucirse a sabiendas de que sus adversarios harán lo imposible por detener la propuesta.

La farsa camina pero no por eso debe dejarse a un lado el debate. Veamos lo que aseveran las dirigencias partidistas, en comunión con el presidencialismo asfixiante todavía a pesar de su evidente desprestigio:

1.- Para el PRI y sus corifeos la medida tiene dos aspectos negativos: dicen que no existe tiempo para elaborarlas –cuando entre los comicios presidenciales y la asunción del mandatario existe un insólito espacio de cinco meses y fracción–, ni dinero para costearlas. Eso sí, gastan una barbaridad en la cooptación de votantes quienes acceden a sufragar por el PRI, creyendo que los observan a cada segundo, a cambio de enseres domésticos o limosnas con las que se compran las conciencias.

2.- Para el PRD, y Morena también, el riesgo de las segundas vueltas electorales lo definió, hace años, el próspero Martí Batres con todo y sus tapetes caseros para tapar huecos del suelo: “si vamos a esta instancia la derecha suma y nos rebasa”. Una aseveración muy “democrática” que exhibe no sólo la corta visión de quienes integran a la izquierda sino su convencimiento de que, en cualquier caso, son más quienes los detestan. Por ello, claro, es mejor instalarse en la comodidad del treinta por ciento, suficiente para ganar aunque con ello se da cauce a las trampas como en el Estado de México. Pobre filosofía. Además, nunca calcularon que Andrés rebasara la mitad más uno entre los electores como definen la mayor parte de las encuestas.

3.- El PAN, por su parte, sabe de sobra que las hipótesis anteriores no prosperarán, a menos de que ocurra un movimiento popular sensible, pero la idea les sirve para pintarse de demócratas dada la facilidad con la que son capaces sus líderes de formar alianzas hasta con el mismo diablo si con ello pueden avanzar. ¡Persígnense las beatas de pueblo en forma de puritanas (os) que dicen amar a su país pero viven en Atlanta!

En fin, si de algo vale la voz de un ciudadano común, doy mi voto a favor de las segundas vueltas por una sencilla razón: es la única manera de recuperar el principio democrático fundamental, la voz de las mayorías, al forzar a elegir a quien reúna, cuando menos, la mitad más uno de los sufragios emitidos… aunque no se cuente a los abstencionistas. Con algo debemos empezar.

La historia no pasa

Rafael Loret de MOLA

Apenas se designó a Luis Donaldo Colosio candidato del PRI a la Presidencia en noviembre de 1993, el ex mandatario luis echeverría, desde su heredad de San Jerónimo y ante un apretado grupo de contertulios variopintos –un empresario, un político y un escritor entre otros–, se permitió una reflexión sobre el pasado y el futuro del país:

–La verdadera dimensión de un político –expresó sin requiebros en la voz–, la otorga el ejercicio del poder. Sólo entonces podemos medirlo.

Él mismo confesaba, aunque no fuese esa su intención, las limitantes que debió asimilar durante el largo preámbulo a la nominación esperada. Más todavía cuando quien le señaló pasó a la historia como uno de los personajes más autoritarios de la segunda mitad del siglo XX: gustavo díaz ordaz. Es fama que éste no dejaba ni respirar a sus colaboradores en su presencia y a algunos los trataba francamente mal, desdeñoso y mordaz. Quizá por eso Echeverría agregó sobre el perfil del nuevo abanderado del entonces partido invencible:

–Se parece a mí. Ha sido muy discreto como secretario de Estado. Ya tendrá tiempo para hablar.

¡Y lo decía quien se había caracterizado por su irrefrenable locuacidad! El horizonte, dada esta condición, no resultaba nada halagüeño y no teníamos, al alcance cuando menos, refugio alguno.

De acuerdo al modelo presidencialista, estructurado por la Carta Magna para legitimar y aglutinar la representación del Estado y el ejercicio del gobierno en una sola voluntad, son escasas las salidas de la sociedad ante los excesos de quien desempeña la titularidad del Ejecutivo. No hay recursos jurídicos válidos, aunque técnicamente existan, ante la constancia de impunidad que delinea el cauce del sistema político mexicano. De esta forma, las querellas contra los mandatarios, lo mismo ayer y hoy, no dejan de ser pasajes anecdóticos anclados en la ironía popular. Hay mofa, no justicia aun cuando la descalificación colectiva sentencie a los predadores.

Pongamos ejemplos. Al propio echeverría, señalado como genocida por su intervención en la matanza de Tlatelolco, se le procesó sin alcanzar castigo por razones de edad y consideraciones políticas que determinaron el uso electoral del caso –en vísperas de los comicios de 2006– para luego zanjarlo sin el menor rubor. Esto es: se aprovechó el escándalo para escarnecer a los herederos del priísmo presidencialista y después se bajaron las cortinas con el propósito de no interrumpir la continuidad sustentada con el aval de los viejos aliados del establishment perfectamente reacomodados después de la primera alternancia.

También josé lópez portillo fue denunciado, por peculado, bajo el alegato de haber hecho uso incorrecto de los empréstitos signados bajo su mandato puesto que no había constancia alguna de haber sido destinados a “causas de utilidad pública” como reza el ordenamiento superior. El maestro Ignacio Burgoa Orihuela, cuya presencia se añora, instrumentó la querella, armada sin el menor resquicio visceral y con apego a derecho del que fue él uno de sus mayores especialistas, sin que se le diera continuidad a la misma. El presidencialismo, sencillamente, obró para desdeñar el asunto y archivarlo sin la menor intención de proceder legalmente. Primero la consigna; después la ley y quienes están destinados, supuestamente, a aplicarla.

Simbiosis extraña

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Expreso una teoría audaz fundamentada en los hechos atestiguados y en las tendencias gubernamentales. En cierta medida no habría otra explicación a las inversiones del exterior en un país visto como uno de los más violentos del mundo y, por ende, inestable y en vías del colapso del “estado fallido” en el que el gobierno pierde toda autoridad moral y el monopolio de la violencia –así se describe–, por efecto de la intervención de subversivos, desde guerrilleros hasta instituciones armadas ajenas –digamos los marines infiltrados–, o la paulatina entrega del poder a los mandos militares quienes, en México cuando menos, no quieren este papel acaso porque algunos tienen más dignidad que el gobierno civil a pesar de sus atropellos.

Con la iniciativa del panista Roberto Gil Zuarth, el mejor alumno de calderón, sobre la Seguridad Interior del país, todo quedó despejado: la clase política dominante, hija de la partidocracia y el presidencialismo, quiere tirar la pelota al ejército porque es evidente su incapacidad para proseguir en medio de trescientos diez mil cadáveres – desde 2008–, siembra estéril de los dos sexenios últimos, el calderonismo panista y el peñismo priísta, tan malo el pinto como el colorado… aunque lo del presente parece dramáticamente insuperable.

Pues bien, es inexplicable que los inversionistas del exterior se interesen en tomar el riesgo de expandirse en un país considerado violento y en ruta hacia el caos si el fraude electoral culmina en medio de la ira, el rencor profundo y la repulsión de los mexicanos ya no por sólo hacia el PRI sino al sistema mismo.

 

Los sucios

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Ostos$Solá, es decir Gloria Ostos y Antonio Solá Reche, catalanes por los cuatro costados, siempre han presumido de ser “hacedores de presidentes” aunque el término ya ha sido borrado de su página web, si bien insisten en su influencia para sacar adelante campañas políticas sin medir los límites de la injerencia extranjera en cada nación supuestamente soberana. Desde hace tiempo, México ha sido un filón de la mayor importancia para este grupo de provocadores, expertos además en lo que ha dado en llamarse “guerra sucia” a través de “slogans” tendenciosos, hasta perversos, con apenas información superficial.

En el caso del señor Solá, quien dirigió y apostó por dos campañas presidenciales del PAN –en 2006 y 2012–, con absoluta discrecionalidad y un gran aparato operativo, logró sacar adelante, bajo el barro de los pantanos de la demagogia, la ruin aspiración de felipe calderón haciendo uso de una verdadera maquinaria manipuladora y considerando, esto es lo más triste, el temor a los mexicanos a perder lo poco que tienen; de allí el éxito de su mensaje sobre “el peligro para México” que hoy, indiscutiblemente, le revierte. El sujeto ahora ya le mandó un recado a Andrés para que lo contrate como su especialista en marketing; esperemos que prive la razón y el precandidato sin adversario de Morena no se deje llevar, otra vez, por los cantos de sirena.

Pero no olvidemos, además, que Solá obtuvo, como un blindaje para no ser expulsado de México si lo solicitaban los opositores a calderón –no lo hicieron porque estaban por las nubes, divagando–, la nacionalidad mexicana en diciembre de 2006, justo después de la asunción de su pequeño Frankestein al poder Ejecutivo. Que yo sepa, ni siquiera los esclavistas canadienses y los usureros españoles e ingleses de la minería y las comunicaciones, le han hecho tanto daño al país como el miserable catalán a quien tantos reverencian creyendo que se trata, nada menos, de un iluminado, esto es un nuevo Quetzalcóatl –o Kukulkán, para los mayas–. Me da asco.

Surge ahora otro tipejo de la misma calaña nacido en Venezuela al amparo de Miami en donde se sitúan algunos de los mayores traidores conocidos, incluyendo a los mexicanos como Genaro García Luna, responsable de las matanzas oficiales contra civiles y de la puesta en marcha de la “guerra” que la cobardía de peña extendió hasta la fecha. Juan José Rendón, de 54 años, dije que no ha sido contratado por nadie y sólo desea evitar la llegada de Andrés a la Presidencia –no se da cuenta que los infundios elevan a éste–, incluso con recursos propios –lo que no creen ni sus mascotas caseras–, porque no quiere ver a México convertido en una escala más del chavismo o del madurismo exacerbado. Miente, claro, porque el interés de la fauna oficial centra sus motivaciones en Andrés a quien consideran una serpiente trepadora… si bien lo engrandecen a cada respingo del abanderado no militante del PRI.

Es tan burda la guerra fría desatada que no le vale al puntero de la justa preocuparse por ella; recuerde las provocaciones en las que cayó en 2006 y en 2012 –pese a su esfuerzo por la “república amorosa”–, posibilitando la cercanía de otros aspirantes que pudieron lograr la alquimia manejando, para arriba y para abajo, un millón de votos, la estrategia de Solá que hace seis años cumplió su papel de llevar a la bancarrota a Josefina Vázquez Nava porque su verdadero patrón era calderón, y no la aspirante panista, quien ya había negociado lo suyo. Abundaremos.

Indiferencia

Rafael Loret de MOLA

A estas alturas, cuando el término igualdad se tergiversa con frecuencia –los hombres y mujeres del mismo sexo no pueden procrear hijos pero tal no exime sus derechos a vivir cómo les dé la gana–, bajamos a las laderas del medievo con intenciones de colgar o quemar a cuantos no piensan igual a nosotros; destruirlos es más fácil, claro, que convencerlos y en tal se basan las apocalípticas muestras de barbarie intelectual que azotan a nuestro país y a buena parte del mundo globalizado de acuerdo a los dictados de la mayor tiranía de todos los tiempos: la de la Casa Blanca y sus agencias de espionaje.

Me resulta complejo entender, en estas condiciones socio-políticas tan adversas, la insistencia en discutir sobre cuestiones que los criterios modernos han resuelto desde hace tiempo y, sin embargo, continúan siendo materias de agrias discusiones, sin posibilidad de acuerdos, por las resistencias atávicas de instituciones intolerantes, sea por reaccionarias –que se sujetan al pasado–, o por un vanguardismo extremo incapaz de comprender la pausada evolución de la mente humana en un entorno rebosante de odios, de confusiones –como el animalismo por el cual se pretende igualar los derechos humanos a los de los irracionales–, de rencores acumulados –ante la visión de una clase política cubierta de corrupción y bajo el cobijo de la impunidad–, y exaltados requerimientos en pro de un sistema distinto en el que, por principio de cuentas, no se deba soportar a los farsantes ocupantes del poder.

No es sencillo vivir con las cadenas de la indiferencia; temo que quienes lo hacen viven en sus conciencias una tormenta al refugiarse en comodidades pasajeras por las cuales se es capaz de soportar ser pisoteados por los de arriba. Lo mismo aquellos que sobreviven en sus trabajos aguantando a patrones insolentes y explotadores, que los cobardes arrimados al fogón de las instituciones para sentirse superiores a cuantos reclaman por leña no para las hogueras sino para atizarlos como armas contra los falsarios, mafiosos y, sobre todo, aprendices de políticos con banda presidencial. ¡Conocemos a tantos!

Durante varias semanas la discusión entre quienes observan peligrar a las familias por cuanto al avance, en derechos y privilegios, de la comunidad  lésbico, gay, bisexual, transexual e intersexual –debo reconocer que no entiendo todas estas especialidades, especialmente la última–, en no pocos casos atizados por los poderes terrenales, Iglesias incluidas, protegidos, dicen, por los poderes espirituales cuyas fuentes son exclusivas para determinado grupo. Como la tierra prometida, diríamos, o el pueblo preferido de Dios.

Los bárbaros

Rafael Loret de MOLA

El 5 de junio de 2009, la guardería ABC de Hermosillo –más bien un almacén adaptado para cuidar niños como si fueran residuos humanos–, ardió de manera incontrolable. El origen del fuego se dio en un predio contiguo en el cual volaban los papeles quemados y las cenizas provenientes de documentos “confidenciales” del nefasto gobernador y empresario Eduardo Bours Castelo, principal accionista de Bachoco, la empresa líder en producción y distribución de huevos aunque a algunos miembros de la compañía les falten muchos de éstos en casa. Además, fue evidente las pésimas condiciones del lugar, con aval del Seguro Social y la aprobación respectiva del panista ya extinto Juan Molinar Horcasitas a gestión directa de la “primera dama” Margarita Zavala Gómez del Campo –pretensa precandidata presidencial falsamente independiente quien apuesta por la amnesia de los mexicanos–, privilegiando a un cerrado grupo de parientes de felipe calderón encabezados por la prima de Margarita, Marcia Altagracia Gómez del Campo.

La impunidad abrazó igualmente sobre otros sujetos relacionados con el repelente calderón: Alfonso Escalante Hoeffer, Antonio Salido, Sandra Téllez de Escalante y Gildardo Urquidez Serrano. Los socios de la guardería no han sido siquiera motivo de una indagatoria seria por su negligencia criminal, como tampoco los funcionarios que originaron uno de los mayores dramas de la historia reciente de México con el saldo brutal de 49 niños muertos, cremados si lo decimos brutalmente, y 76 más heridos. Todos los señalados están en la calle –es decir fuera de las cárceles porque en cuanto a recursos pecuniarios les sobran para no tener que dormir en algún callejón tan oscuro como sus conciencias–, y siguen “blindados” por jueces obtusos quienes han seguido las consignas superiores mientras se construyen sus propias mansiones… que debieran estar pintadas con el rojo sangre siquiera para recordar.

Un priista y un panista como puentes entre los gobiernos federal y estatal de Sonora en las vísperas de los comicios de 2009 que, como repercusión de la propaganda mediática de Guillermo Padrés Elías, también malhadado panista como el entonces director del IMSS bajo el régimen de la violencia, el de calderón –el actual ya es el de la barbarie–, quien no tuvo rubor alguno cuando incriminó al gobernador sin mencionar las ramificaciones de los accionistas con quien fungía como presidente de la República sin la menor legitimidad y abusando de una ciudadanía resistente y manipulable por su ausencia de vitalidad para poner límites a los usurpadores del poder. Sí, es difícil, pero no imposible; no quiero pensar que lo sea porque entonces bajaríamos la guardia y con ella toda posibilidad de esperanza. Por allí están y nadie aplica siquiera sobre ellos la menor sanción moral.

Desventaja

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

El señor peña está en desventaja notable: los cuestionamientos de sus gobernados, algunos de ellos franca y acaso merecidamente groseros, exhiben a un colectivo decepcionado, molesto, sencillamente cansado y harto de su mandatario y de los “esfuerzos” de éste para armar diatribas e intentan manipular a quienes se las creen.

No ha entendido, por ejemplo, que el rencor mayor viene de las mentiras reiteradas y de los pronunciamientos cargados de sarcasmo que van en sentido contrario a la punzante realidad, esto es como si, además de los encajes económicos, los genocidios y la oleada de corrupción, tuviera todavía el cinismo inaudito para vernos las caras.

Por ello habla de que no nos “ciegue” el rencor cuando se trate de evaluar los “avances” de su régimen… hacia el precipicio. Primero, tendría que dar cuenta de las razones para el enojo colectivo y la sentencia lapidaria contra el régimen que encabeza.

Sigo lamentando el lento despertar de los mexicanos, hasta ahora de pie, cuando desde hace dos años, tras las atrocidades de Ayotzinapa y Tlatlaya, amén de otras escenas grotescas como la de su mujer justificando su riqueza en un vano intento de legitimar su corrupción, llamamos a un par nacional, el 14 de octubre de 2014, cacerolas en mano, y ello en lugar de convocar a millones de mexicanos dio lugar al pronunciamiento valioso de algunos grupos racionales y los señalamientos ridículos de otros por haber hecho sonar cacerolas ante una hilera de granaderos en la residencia oficial de Los Pinos.

Perdónenme pero tenía guardada esta nota con la intención de que me sirviera de bálsamo. No entendí por qué un país cargado de afrentas no fue capaz de reaccionar a tiempo. Imagínense, nada más, si hubieran apoyado aquella manifestación hasta lograr, como en 2004, una marcha por la paz, la libertad y el buen gobierno A TIEMPO y no después de más de dos años de gobierno, de octubre de 2014 a enero de 2017, para que salieran a las calles, indignados, los mexicanos. Pudo más el bolsillo, duele decirlo, que la secuela de crímenes y ladronerías. Este estigma también nos cae en la cara.

Hace veintisiete meses se dio la barbarie institucional, entregándose al país a las bandas delincuenciales mientras el ejército, la marina, la gendarmería y hasta los odiados granaderos, eran absolutamente rebasados por el crimen organizado y colocados en una zona de guerra en donde sólo atacaban a los ciudadanos, como los llamados “autodefensas” al grado de despedazar, física y emocionalmente, a quien lideró a las mismas, el doctor José Manuel Mireles Valverde. Tal equivale a mostrar su cabeza en una esquina de la Alhóndiga de Granaditas siguiendo el brutal ritual de los salvajes hispanos que sometieron a los pueblos prehispánicos utilizando las artimañas de la traición.

Para eso sí han sido efectivos: para controlar a los ciudadanos desesperados por la ausencia de seguridad y el constante ultraje a sus familias, botines incluidos para la soldadesca, sin la menor protección por parte de las fuentes oficiales que debieron encargarse de asegurar las plazas tomadas por los cárteles en una inútil guerra, propiciada por calderón con su esposa al lado –si es que no estaba mancillada por sus golpes–, que no ha detenido, hasta hoy, el flujo interminable de drogas hacia los Estados Unidos.

 

Arroz cocido

Rafael Loret de MOLA

El arroz ya se coció aunque todavía no inician, formalmente, las campañas políticas, si bien la simulación fue el centro candente del proceso inicial, la de los precandidatos sin adversarios internos ya ungidos, de hecho, como abanderados sin importar militancias ni tendencias sino sólo acuerdos soterrados y alianzas turbias. La democracia, en México, se da en petí comité –entre las cúpulas partidistas–, y la militancia sólo conserva el sagrado derecho de aplaudir y de convertirse en rehén de los iconos, incluyendo el abanderado del PRI que no es priista según dice ni tiene intención de afiliarse.

Es un desastre. También se observa la misma tendencia en los gobiernos que estarán en lisa –es un decir–, y en donde el PRI no parece con capacidad real, salvo un fraude mayúsculo al estilo de los comicios de 2017, de quedarse con alguna de las que gobernaba ni, mucho menos, conquistar las perdidas. Está fuera de la jugada, perdido entre el rencor social hacia el régimen peñista y la pobre propuesta de su candidato quien requiere deslindarse del peñismo si desea convocar –quizá ya es tarde para ello– a los presuntos electores.

Revisemos las distintas condiciones que guardan las entidades federales en donde se elegirá gobernadores. Nuestro conteo nos indica que en seis, considerando a la Ciudad de México, Morena está en vías de ganar; el PAN en dos de ellas y una más si consideramos a Jalisco cuyo candidato es miembro del Movimiento Ciudadano y ha sido impulsado por éste para luego sumar al blanquiazul y al PRD. Para el PRI, cenizas, sólo eso, lo que podrá refrendarse al terminar la cuaresma y el calvario.

Realmente me hace gracia cuando dicen que el gobernador “mejor evaluado” es el pobre de Ronaldo Zapata Bello, un entenado de Ivonne Ortega, la ladrona, muy bien remunerado por sus tropelías acompañadas de vergonzosos actos de adulación hacia la nueva “casta divina” encabezada por los socios de Emilio Gamboa: Emilio y Omar Díaz Castellanos y parte de la jauría Patrón, tan extensa como la península misma. Y además hay quienes insisten en que Yucatán será una de las entidades en donde el PRI puede ganar con un esbirro de los anteriores, Mauricio Sahuí, a quien se conoce como el “atrapado sin salida”. El partido oficial no gana aquí ni con la ayuda de los brujos y magos del oriente de la entidad.

En cuanto a Guanajuato, la estructura panista fue arrebatada al viejo, viejísimo PRI cuyos rescoldos no remontan a pesar de las graves desviaciones de los gobiernos panistas desde el 3 de noviembre de 1991 cuando, como interino, permaneció cuatro años preparando las elecciones estatales que, al fin, ganó el señor fox. Y el nepotismo, de cuño panista, sigue en auge por cierto. Una muestra: los Romero Hicks, uno panista y ex gobernador y el otro, José Luis, priista y ex director de Bancomext. Todos felices.

En Veracruz, los Yunes van por debajo del candidato de Morena, Cuitláhuac García, quien hace dos años se quejó de un fraude grotesco a punta de amenazas y compraventas de votos a favor del siniestro Yunes Linares. No creo que los veracruzanos bien nacidos acepten a un junior como sucesor de su padre y en el centro de la moderna aristocracia. Sería ir a contracorriente de la historia. Para los Yunes su único destino debiera ser la prisión.

México parece haberse decidido… y el PRI no está en sus planes.

Animales

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Tomen el termómetro a la realidad, señores gobernantes. El repudio se generaliza por dos elementos que no parecen considerar: la creciente intolerancia que divide a una sociedad hasta hacerla manipulable; y la torpeza de engendrar odios entre iguales –no faltará alguno que proponga a su mascota como candidato–, mientras se exalta a los nichos al reino animal. Estas brutales deformaciones separan y desangran a los mexicanos que optan por el “aquí no pasa nada” mientras el país se desintegra, se volatiza y pierde sus raíces.

La intolerancia reduce a unos cuantos los cuadros de afectos, separándonos unos de los otros al enarbolar nuestros propósitos a costa de no entender, despreciar y segregar a quienes piensan distinto o se dejan llevar por su ignorancia sobre ciertos temas, vitales o no, para blindar su incultura y su desprecio a sus congéneres, reducidos al papel de despreciables por la sencilla razón de ser distintos.

El colapso animalista, tras el atentado antitaurino en Bogotá –¡tan bella que es su plaza Santa María!–, deviene de la imposibilidad de volver racionales a los animales para, entonces sí, considerar si debemos darles un escaño o alguna curul si bien no pocas de éstas son ocupadas por bípedos ignorantes y ladrones, ansiosos de alfalfa.

La moda de Disney, extendida a setenta años, parece haber atrapado a quienes se quedaron en el peldaño infantil sin que su pensar evolucionara hacia el respeto a las propias mascotas a quienes algunos de sus “amos” ridiculizan inventándose restaurantes para ellos a los que asisten con trajecitos de gala, con moños y todos. Estas deformaciones los pintan de cuerpo entero. ¡Patrañas!

En el fondo del asunto es más benévolo que nuestros niños jueguen a matar hombres, embebidos y embobados por la cibernética, a que consigan algún distractor para simular irse de cacería al África y no sólo al Jurásico. Si se mata a un hombre, es natural; si ocurre lo mismo con un animal, se es desalmado. ¿Dónde diantres está la lógica en todo esto?

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Los “amos” –a veces se hacen llamar “papi” o “mami”–, sacan de sus perreras o círculos de arena a sus mascotas, amarrados casi siempre y sólo a veces se atreven a darles el derecho a unos pasos libres para ir a su aire por las calles. Piénsenlo siquiera.

¿Sabían ustedes que el cautiverio es peor a la muerte y la esclavitud obliga a las revoluciones? ¿Qué pensarán los animales domésticos y a cuántos se caza, a mansalva y con los tiradores emboscados, por el ejercicio de la supervivencia humana? Nada, porque sencillamente NO piensan. Y en el ciclo de la naturaleza tal equilibrio es fundamental para preservarla.

Incongruencias

Rafael Loret de MOLA

Hemos mencionado en este espacio que los aspirantes a la presidencia sopesan fuertes tabúes, igualmente quienes aspiran a otras posiciones como las ocho gubernaturas en disputa, la gobernación de la Ciudad de México, 64 senadurías y 500 curules para diputados, incluyendo los Ejecutivos de sendas entidades que apenas hace dos años estrenaron gobernador, Puebla y Yuneslandia otrora Veracruz, dentro de un mar de confusiones partidistas, y de incertidumbre general.

La guerra poselectoral está asegurada a pesar de que algunos estiman irreversible la tendencia ganadora de Andrés por el puntaje que lleva en “casi” todos los sondeos, no así en las casas encuestadoras ya conocidas que sirven a quienes les pagan y encuentran, dentro de las chisteras de los alquimistas, una incierta parejura entre las tres opciones más fuertes: MORENA-PES, Frente Ciudadano por Mé- xico –PAN, PRD y MC– y el Frente por México, qué imaginación, integrado por el PRI, el PANAL y el Verde. Desde luego, como ya comentamos, hay demasiadas incongruencias en estas:

1.- El PAN se arrimó a sus antagonistas históricos, el PRD y MC, que antes sirvieron como lanzallamas de Andrés fueron su blindaje en las luchas poselectorales de 2006 y 2012.

2.- MORENA, que iba muy sola, optó por aceptar el apoyo del ultraderechista PES, en donde se sostienen tesis sobre el aborto, el matrimonio igualitario, la actividad de las Iglesias, etcétera, diametralmente contrarias a la base ideológica de la izquierda lópezobradorista.

 

Anticorrupción

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Quienes fraguan nuestro destino a base de manipulaciones constantes y mentiras descaradas, insisten ahora en que quieren luchar contra la corrupción, el mal endémico de nuestro sistema que nos ha detenido en un punto muerto.

Por ejemplo, el señor peña asegura que, algún día –esto es cuando sólo le faltan diez meses o menos en la Presidencia; siempre queda la esperanza de que se retire si tiene un poco de vergüenza–, habrá de darse el sistema anticorrupción con la participación de personajes preclaros como Manlio Fabio Beltrones quien, de verdad, está en serios predicamentos judiciales, en Chihuahua, ya perdido su antiguo encanto de serpiente bailadora.

También José Antonio Meade Kuribreña, el abanderado del PRI que no es priista –una extraña amalgama para cantarse ciudadano y no político del sistema luego de haber sido cinco veces secretario de Estado, en dos ocasiones al frente de la Hacienda Pública–, tiene prisa, según dice, en cuanto a designar a un fiscal anticorrupción que, según él, estará destinado a frenar las ambiciones sin límites de quienes integran la clase política y han dado cauce al sexenio más amoral de los últimos tiempos, con sobornos millonarios de por medio y “moches” descarados que alegraron la existencia de priistas y panistas sobre todo. No puede olvidarse ni a Obedrecht ni a Higa.

Meade es un personaje de pulcras maneras, cortés y amable. Hasta ahora no ha caído en el tobogán de la soberbia como otros de sus aliados; pese a ello, el tema sobre la voracidad financiera de la clase política lo toca también a él por cuanto en sus funciones, sobre todo como secretario de Desarrollo Social –en donde blindó a la ex perredista enamorada Rosario Robles Berlanga–, y de Hacienda –donde siguió órdenes superiores para manipular, con las participaciones federales a los estados, a los gobernadores más “broncos” o susceptibles hasta que se le apareció el engendro de Javier Corral Hurtado para exhibir los nexos entre él, César Duarte –prófugo–, Manlio Fabio y el intermediario Alejandro Gutiérrez Gutiérrez (a) “La Coneja” y coahuilense muy ligado a los deleznables Moreira.

De allí que resulte sorpresivo el lanzamiento de la audaz versión sobre el intervencionismo ruso –montándose en la trama de la Casa Blanca como derivación del Kremlin–, en voz del tránsfuga por antonomasia, Javier Lozano Alarcón, en los entretelones de la campaña en pro de Meade; estando en juego el partido de peña es inquietante que se hable de ello sin que el gobierno mexicano explique la aparente intervención de Putin, a quien se debe en buena parte la victoria de Trump. Los locos hace tiempo andan sueltos, igual que los buitres y zopilotes.

En el gobierno ruso las carcajadas retumban por doquier. Si tienen metidas las manos en el proceso electoral mexicano, aseguran con ello una victoria incontestable de la izquierda y su icono; si no la tienen, de cualquier manera salen ganando con el registro de Andrés como uno de los elementos claves para la Latinoamérica del futuro. No miden el cansancio y la secuela de cardiopatías del abanderado de Morena: una cosa son las intenciones utópicas y otra los aterrizajes sobre la realidad.

Apúntenlo bien, amables lectores.

Beltrones y Yunes

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Manlio Fabio Beltrones, expresidente del Consejo Nacional del PRI, fue gobernador de Sonora en la etapa crucial del salinato trágico cuando se produjeron los magnicidios del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo –al que poca atención dio el querido San Juan Pablo II–, Luis Donaldo Colosio Murrieta y José Francisco Ruiz Massieu cuya hija, Claudita, modificó su perspectiva transformando el rencor por la apetencia de un elevado cargo público; ahora ocupa la misma posición que tenía su padre cando fue ultimado.

Como gobernador viajó a Tijuana luego del asesinato de Luis Donaldo, a regañadientes porque el entonces presidente salinas –según me confió Beltrones mismo– insistía en que no se moviera, y colectó información privilegiada de la que NO ha dado cuenta en casi veintidós años pese haber viajado con el asesino material, Mario Aburto Martínez, hacia la ciudad de México en un avión de la Procuraduría General. Ni siquiera fue capaz de informar sobre los pasajeros –uno en especial– que le acompañaron. ¿Es confiable un personaje con tal proceder tenebroso?

Los sonorenses, no uno sino un tropel, le acusan de haber desfalcado a la entidad por más de mil millones de pesos, una cifra bastante mayor a la deuda contraída por los Moreira –treinta y tres millones, de acuerdo a los datos oficiales– y por el troglodita Javier Duarte de Veracruz –él sólo ha contraído empréstitos por 39 mil 798 millones sumados a los acumulados por sus antecesores, sobre todo Fidel Herrera, que elevó el renglón en 18 mil millones de pesos–. Pero, claro, a Manlio nadie lo investiga porque fue capaz de “recuperar” al PRI con la exitosa dietista Claudia Pavlovich Arellano, hija de una ilustre dama, ésta sí, Alicia Arellano Tapia, la primera senadora que tuvo el país al lado de la campechana María Lavalle Urbina en la LXVI Legislatura.

El caso es que, en materia de arreglos soterrados, Manlio le gana al presidente de la República cuando, se supone, debiera ser al revés. Esto es: cuando ya estaba listo todo para proceder contra el ex gobernador de Veracruz, es decir el ladrón Duarte, Beltrones reculó y aseguró que sólo era un rumor malsano ¡para debilitar al PRI!

En realidad, en el fondo, quiso cubrirse las espaldas por la victoria de otro personaje siniestro, Miguel Ángel Yunes Linares, el otrora elbista postulado por el PAN al gobierno de su entidad y con la marca de la complicidad que extendió cuando, en su condición de subsecretario de Seguridad Nacional, alteró el lugar donde se desplomó el helicóptero de su jefe, Ramón Martín Huerta el 21 de septiembre de 2005, apurado por afirmar que se trataba de un mero accidente para cerrar el expediente y venderle así el favor a los fox, los amigos del guanajuatense victimizado, cuando el clima de terror crecía sin remedio. Y nadie, absolutamente, ha procedido a realizar las indagatorias correspondientes. Círculo negro cerrado.

Sólo faltó que Manlio, a cambio de servir a su correligionario Duarte con lo cual los panistas conquistaron el feudo con un abanderado bastante más siniestro, procediera a designarlo dentro del PRI como una especie de delegado itinerante con funciones internacionales. Todo ello con un absoluto desprecio por las víctimas del sujeto –entre otras veinte periodistas de acuerdo a los datos oficiales–, y los desfalcos administrativos sin explicaciones. Los asesinatos, por cierto, han continuado contra un gremio perseguido.

Inducciones

Rafael Loret de MOLA

En reciente encuesta, Rafael Moreno Valle supera con 23 puntos a Ricardo Anaya en el espectro general sobre una posible disputa en el PAN; y entre sólo panistas, el mismo sujeto, el autoritario poblano y empresario de pocas pulgas, va por arriba por 19 puntos. Pero si nos asomamos al llamado Frente Ciudadano, formado por el PAN, el PRD y MC, quien toma la delantera es Miguel Ángel Mancera con tres puntos de más –39 contra 36–, sobre Moreno dejando en tercera posición a Anaya con únicamente el 24.5 por ciento.

La lectura que más llama la atención es la del PRI. Resulta que a nivel general quien lleva la delantera es ¡el doctor José Narro Robles! – quien tendría 70 años al acceder el poder, rompiendo así el récord de mayor edad que poseía Adolfo Ruiz Cortines, quien contaba con 63 años cuando llegó al poder y ya la llamaban “el viejo” –. Pese a ello, cuando se pregunta sólo a los priístas sobre el particular, José Antonio Meade se coloca al frente con 50.9 por ciento de las intenciones, una mínima mayoría absoluta, por 32.5 de Miguel Ángel Osorio y 7.7 del doctor Narro. Una diferencia abismal que sugiere que, al exterior del partido en el poder, se inclinan por quienes parecen los menos “políticos” –primero el doctor, acaso por sus raíces pumas, y después Meade quien no es militante del partido–. Es clara, por tanto, la repulsión al partido en el poder.

Otra evidencia interesante tiene que ver con Andrés y su Morena situados, ante diversas posibilidades y en todas ellas, en el primer lugar de las preferencias generales con un porcentaje que va entre el 34 y el 36 por ciento.

¿Malos publicistas?

Rafael Loret de MOLA

En alguna ocasión, hace poco más de cinco años, un periodista hispano, dedicado a las crónicas taurinas aunque otrora fue un apasionado del histrionismo, me dijo con el aire de suficiencia de algunos colegas que creen saberlo todo porque descubrieron, por ejemplo, que el Real Madrid no aspira ya al título de la “liga española” ya que el independentismo catalán es como una suerte de afrodisiaco para los jugadores del “Barsa” incluyendo a argentinos, uruguayos y brasileños integrados a su plantilla.

En fin, el tal colega resumió:

–Los peores publicistas de México son ustedes los mexicanos. Cada que dialogo con uno me cuentan atrocidades de su país.

Por un momento me sentí desarmado; no, México está bien porque lo sostenemos quienes lo amamos. Los señalamientos son para el gobierno putrefacto que prohíja la violencia, negocia con los mafiosos y mantiene a la población en un penoso estado de indefensión. Pero es difícil, cuando se habla de estas cosas, que los interlocutores confundan al país con las lacras que buscamos extirpar, y aún no podemos, la mayor parte de nuestros connacionales. Es como cuando se confunden los símbolos con la estructura del Estado. Peor acaso.

Le respondí que no era así; el planteo trataba de llamar la atención sobre el dolor de un país acribillado por la violencia artificial –la “guerra” no tiene destino porque cada año las cuotas de drogas hacia los Estados Unidos aumentan considerablemente mientras los precios son regulados por los agentes de la DEA, la CIA, sobre todo, y la NSA–, y una administración que tiende a favorecer la injerencia de las potencias universales, no sólo la norteamericana, y su respectiva expansión sobre el territorio mexicano.

Le hablé de la obcecación hispana por la neo-conquista –el término me da náuseas porque no admito que a una invasión cruenta se le tome por conquista, además no de México sino de los pueblos mesoamericanos anteriores a la fundación de nuestro país–, recordándole que quienes proclamaron la Independencia corrieron a patadas a los que fueron infamados con el mote de “gachupines” para contrarrestar el de “indios” con el cual señalaron, de manera equivocada, a los nativos de América. Y todavía hoy no faltan impertinentes que se sienten superiores al recordarlo, alzando la mandíbula con el seseo de quien ni siquiera sabe pronunciar las palabras básicas y frasear en su idioma.

También le dije que los consorcios hispanos eran uno de los factores de inestabilidad más serios considerando que el saqueo de divisas comienza con ellos. Cada día, durante más de un año, esto es desde fines de 2015 y el primer semestre de 2016, el Banco de México colocó 400 millones de dólares para evitar un quebranto mayor del peso respecto a la divisa estadounidense y, por consiguiente, ante el euro también. Y, en cada jornada, fueron los banqueros y especuladores de allende el mar, por encima de los vecinos del norte, quienes acapararon la derrama cotidiana y nos pusieron en manos de los especuladores.

En el pasado

Rafael Loret de MOLA

–Cuando escuchamos y observamos lo que pasa en tu país nos da la impresión de que están retornando al pasado… de la misma manera como el PRI regresó a la Presidencia.

Esto es como si fuéramos en sentido inverso a los pueblos en desarrollo dispuestos a salir de sus propios abismos. A diferencia de ellos, a nosotros nos han situado en los filos de las barrancas para que podamos ser lanzados hacia el vacío del silencio, la ominosa quietud de los postrados. ¿Democracia? No, hemos caído en manos de una nueva y esnobista aristocracia a la cual no le interesan las vidas de los reporteros, ni las de sus trabajadores, sino sólo la especulativa acumulación de riquezas y de poder a la sombra de su maridaje con un gobierno en condición de concesionario y, como tal, únicamente receptivo respecto de quienes les ofrecen “moches”, igualas, comisiones o cualquier tipo de ganancia para acrecentar fortunas personales.

Por eso el país está paralizado y da la impresión de viajar hacia el Jurásico acaso porque en Chicxulub, Yucatán, cayó el aerolito que extinguió a los dinosaurios. Vamos hacia atrás, ni duda cabe. Lo percibimos en 2000 cuando fox, un minuto después de sentarse en la silla presidencial, alegó que no sabía lo mucho bueno del legado priísta y optó por olvidarse del cambio y apostar por el continuismo; también al trocarse la democracia en demagogia y posibilitar con ello el juego de las encuestas que pretendió justificar la asunción de calderón al poder; y, finalmente, la misma sensación nos invadió cuando el mediático peña inició su andanada de “decisiones” de las cuales se deslindó en cuanto los grandes consorcios privados le pasaron facturas y debió inclinarse por las reformas antipopulares, sin consenso y en vías de un solemne fracaso. Como los cangrejos, con respeto a otras acepciones del término.

Por ello, a los presidentes democráticos del mundo, a cuantos conciben la paz con la convivencia y solidaridad con otras naciones que sufren, a los mandatarios humanistas para quienes preservar una vida, en cualquier parte del mundo, es alimentar el ideal de justicia plena, les pedimos hacerle llegar al señor peña nieto más que una recomendación: un diplomático llamado para que cesen las persecuciones descocadas, solicitando la renuncia de quienes han sido señalados por crímenes y negligencias –desde la fuga de “El Chapo” Guzmán Loera hasta el asesinato de periodistas recurrentes en Veracruz y otras entidades-, llamándole a la cordura para que pueda ser un representante del pueblo mexicano y no un invitado por obligación, cínico además, listo a recibir preseas a costa de elevar las cortinas de humo hasta cuando se toma vacaciones.

Sabemos que el prestigio de peña está por los suelos en México; sin embargo, en los corrillos políticos de otras latitudes pareciera haber una divergencia absurda respecto a la visión que de él tienen las comunidades de otras regiones del mundo. La clase gobernante, acaso, observa en él a un personaje reformista dispuesto a vender al país con tal de sacarlo de su marasmo; y, claro, los dirigentes por todas partes lo suman a las ofertas más jugosas, junto a la ofrecida por la “nueva” Cuba sin Fidel, para expandirse y enriquecerse a expensas de los mexicanos.

Entrar en razón

Rafael Loret de MOLA

Andrés, en la etapa final de su campaña y de todas las demás –las últimas no crecieron ni con el aceite hirviendo colocado en las torres de Los Pinos en prevención de un rabioso ataque de la izquierda–, asume un tono ponderado y serio sobre todo cuando se trata de analizar la posición de México ante las bravatas insanas de la Casa Blanca. Incluso dijo, textualmente, que se comprometía, al llegar a la Presidencia, a “hacer entrar en razón” a Trump y sus asesores en comercio y política exterior. Algo que, por el momento, no han logrado los aliados más connotados del anaranjado.

Y lo anterior quedó evidenciado, la semana pasada, en el pequeño círculo del G/7, que aglutina a las economías líderes del universo, en donde el jefe de la Casa Blanca casi rompe con sus socios comerciales creando conflictos diplomáticos con Francia, primero, y Canadá, después, porque no se quedaron con la boca callada ante las altanerías del estadounidense más vergonzoso del que tengamos memoria. En México sólo sería comparable con la execrable “Alteza Serenísima”, Antonio López de Santa Anna, en el siglo XIX.

Más de ciento cincuenta años separan a los dos personajes pero sus similitudes no dejan dudas. El interés por exaltar su mitomanía exacerbada –los enfermos de mentiras suelen creer, a pie juntillas, que son verdades porque ellos las proclaman–, y su ausencia de escrúpulos para observar a sus adversarios como simplemente humanos, retratan con fidelidad el orden que impone el “pato” Donald Trump en sus recorridos por el mundo. ¡Y dice, además, que está luchando por la paz mundial cuando no tolera, siquiera, a sus aliados!

Más allá de la reunión con Kim Jong-un, líder norcoreano, Trump puso las reglas para las relaciones viciadas con los Estados Unidos, asumiendo como su derecho enriquecer a su país, sacándolo de la mayor deuda externa que nación alguna tiene –¡pobrecitos norteamericanos!–, a costa de depauperar a todos los demás, obligarlos a hincar las rodillas y a mantenerse bajo la influencia del gigante occidental y ante las carcajadas de Putin, de Rusia, quien lo instaló en la Casa Blanca, y de los dirigentes asiáticos que son los únicos dispuestos a enfrentarlo en igualdad de circunstancias. El pobre peña, como los malos mariachis, calló.

En estas condiciones es bastante audaz insistir en que, sólo con palabras, Andrés podrá hacer “entrar en razón” al potentado que se cree político y, a partir de entonces, lograr hacer fluir las relaciones bilaterales sin el menor conflicto. Una utopía que se sale del guion habitual y es, sin duda, un enjambre de fantasías demagógicas que revela la urgencia del candidato casi vencedor –faltan solamente doce días para definirlo–, en mantenerse a flote sin entrar, de lleno, a la discusión con los operadores del señor Trump. Casi parece como un alumno más de la Universidad de Harvard cuando apenas cruzó la frontera no hace siquiera dos años.

Tal actitud de Andrés, contraria a su condición de beligerante contra las intromisiones contra la soberanía de México, responde, con claridad, a las interrogantes sobre si el fraude electoral –que algunos pensaron construir– tendrá alguna efectividad. Es evidente que no.

Santuarios fallidos

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

 

La moda entre los emigrantes mexicanos, sin papeles e incluso residentes en los Estados Unidos, es aglomerarse para fundar nuevas villas y pueblos a los que llaman “ciudades santuarios”; igualmente, hace unos días, el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, quien fuera además jefe del gabinete a las órdenes de Barack Obama, insistió en que su ciudad, una de las mayores concentraciones humanas del vecino país, sería “un santuario” para quienes llegaran con perspectivas de trabajo y con la seguridad de que no serían perseguidos; esto es, deberán para ello cruzar casi todo el territorio estadounidense. La oferta tiene sus bemoles.

Pero tal es la tendencia. Aglutinar a los mexicanos y centroamericanos en aldeas en las que no puedan “contaminar”, de acuerdo a los nuevos criterios fascistas en boga, a la sociedad norteamericana con tradiciones, costumbres y actitudes antagónicas. Exactamente el mismo criterio que fue una de las condiciones persecutorias de quienes formaron parte del fascismo y/o el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y que, supuestamente, fueron derrotados por los aliados que dijeron representan a la democracia universal como modelo de convivencia ideal. ¡Qué lejos estaban de pensar que un sujeto como Trump cambiaría las reglas del juego y se asumiera como satán de estas pequeñas comunidades en la mayor potencia de todos los tiempos!

De hecho, hay historias que estremecen al respecto planteando el peso del racismo y la xenofobia en la comunidad estadounidense que no americana. Una de ellas tiene que ver con el gran atleta de ébano, Jesse Owens

Los “Nepomucenos”

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Juan Nepomuceno Almonte, hijo del gran Morelos, renunció a ser reconocido por la historia por su sangre y dinastía y dio inicio a la mayor bastardía histórica que recordemos, peor a la de cada una de las afrentas invasoras –de Estados Unidos, España y Francia–, que no doblegaron al espíritu nacional y, aunque pasaron sobre el honor de miles de valientes, deben ser recordadas como gestas de elevada cumbre moral ante la prepotencia inaudita de las potencias que pretendieron aplastarnos luego de la proclamación de nuestra independencia; Juárez, sin duda, debió reconquistarla.

Viene este pensamiento a nuestra memoria por cuanto hoy, los senadores priistas y el dirigente nacional de los mismos –hablamos del pederasta Emilio Gamboa y del arribista Enrique Ochoa Reza, quien más bien debería dirigir por su estirpe a alguna fracción de Al Qaeda–, insisten en “invitar” al más antimexicano de cuantos han habitado la Casa Banca, el racista y fascista enmascarado del “pato” Donald Trump, para que sea él quien “blinde” las elecciones en México el próximo primero de julio. Esto es: con ello se entrega el último jirón de nuestra soberanía a los vecinos norteños y se formaliza, así sea irregularmente, la condición de “estado fallido” como brutal legado del gobierno peñista.

Mientras, desde Washington y luego de su discurso a la nación, los esbirros del mandatario norteamericano insisten en poner condiciones indignas a México para renovar el TLC de América del Norte que tanto favorece a los estadounidenses con todas las prerrogativas a su favor. Una de ellas es escandalosa: la autorización para que aeronaves de la Unión Americana sobrevuelen la frontera y pasen por encima de ella hacia territorio mexicano con un nuevo grupo represor, los “air marshals”, dispuestos para detectar a posibles indocumentados o cargamentos de drogas antes de que crucen la línea divisoria entre nuestro país y la potencia a la que geográficamente, sólo eso, estamos unidos.

Es inconcebible el nivel tan bajo de quienes integran la clase política al servicio de la oligarquía y las multinacionales que se expanden como tentáculos terríficos sobre nuestro suelo infamado por un régimen traidor que apuesta por su propia opulencia a cambio de extender la miseria a niveles jamás alcanzados; sólo fox dio un respiro al considerar, con mente feudal, que quienes devengaban dos dólares al día no podían considerarse dentro del rango de pobreza extrema, si bien Marta y vicente no exploraron jamás por estos niveles.

Cuando pasen las hojas de la historia sobre este tiempo doloroso jamás podrá borrarse de la memoria del colectivo la vileza de quienes, traicionando todos los valores republicanos, nos convirtieron en una nación sin defensa posible ante el acoso criminal de los consorcios multinacionales, del anaranjado Trump y también del calculador Putin, quien sí logró hackear los comicios en la gran potencia de occidente porque sabía que Donald podría ser manipulable como lo es. Un triángulo enfermizo, inaceptable, sencillamente infame.

Ninguna manta

CIUDAD DE MÉXICO, 27JULIO2018.- Enrique Peña Nieto, presidente de México, y Luis Aguirre Lang, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), encabezaron la reunión plenaria de dicho grupo empresarial en la residencia oficial de Los Pinos. FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

Mientras la rebeldía contra el gobierno de peña subía de tono por la “reforma educativa” que tenía, como fondo, recuperar el tejido magisterial para controlarlo política y electoralmente como lo había realizado la señora desde hace varios lustros.

Ella, resumió que su liberación significaba el derrumbe de la reforma educativa como si ésta hubiese sido la razón de su castigo y no los millonarios abusos contra su gremio, latrocinios sin fin, malversación de fondos y “lavado de dinero” considerando que en México NADIE puede hacerse de fortunas, sin el aval de los grandes narcos.

La histeria fácil de la mujer perversa suele aparecer cuando se siente con fuerza para contratacar. Así surgió la idea de demandar por “daño moral” al periodista que la puso en la picota y obligó, con pruebas, a perseguirla y encarcelarla cuando el régimen de peña aún no mostraba sus síntomas malditos a lo largo del terrible 2014: Tlatlaya, Ayotzinapa, Tanhuato; a contrapelo de intereses nacionales y a favor de las grandes compañías en expansión desde EU, Canadá y España.

Si peña hace maletas para su viaje al inframundo, la “maestra” no debería estar fuera de las rejas provocando, azuzando y guerreando, con sus millones en la mano, contra quienes la exhibimos. Felicito a Carlos Loret de Mola Álvarez por ser la punta de la lanza, estamos dispuestos a lanzarle la peor de todas y la más fiel imagen del sistema, acaso no de peñismo, pero sí de las estructuras que nos asfixian y no queremos seguir sobrellevando.

La sola conducta de Elba, sobre su caballo castrado, demuestra que está lejos de México la justicia, la libertad, la democracia y el estado de Derecho. ¡Mil veces maldita!

600 parches

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Más de seiscientos “parches” tiene ya la Constitución General de la República sobre la que no se admite poder alguno, ley suprema como es de acuerdo a su propio texto, y frecuentemente alterada por las interpretaciones políticas que, incluso, han trastocado valores supremos como la reelección –admitiéndola, después de un periodo–, o prorrogando el mandato de algún cacique como ya sucedió en Tabasco, con Tomás Garrido Canabal, y en Yucatán, bajo la batuta del extinto víctor cervera cuya sobrina Ivonne, ladrona, se encuentra situada en el punto medio entre modelo de baja monta y presunta aspirante a la transa presidencial, si logra el PRI remontar con Meade a la cabeza… en la guillotina.

Al leer el texto de la Constitución para la Ciudad de México, apenas rematada con las consiguientes prisas y descuidos a los que da lugar el sosiego y la ridícula parsimonia de los actores, nos percatamos que introduce normativas que la Carta Magna federal ni siquiera toma en cuenta como, por ejemplo, los casos de revocación de mandato –no prevista para el caso del presidente de la República quien sólo tiene facultad para solicitar “licencia”, incluso definitiva pero sólo por “causas graves” que debe calificar el Congreso–, o el maltrato animal, una figura que depende, en gran medida, del criterio de quienes quizá no observan más allá del árbol sin mirar al bosque.

Cuando en México se camina en una dirección, el mundo retorna sobre sus pasos; así, por ejemplo, en el renglón que nos ocupa, sucede en Cataluña con relación a la tauromaquia cuya “crueldad” es discutible y polémica entre quienes están en pro de las corridas de toros y cuantos se oponen a ellas a pesar de ignorar argumentos éticos y financieros indiscutibles. Por algo, insisto, las grandes inteligencias en los países en donde la cultura taurina ha arraigado se manifiestan, siempre, a favor de la misma por cuanto a sus orígenes y como parapeto a las deleznables influencias anglosajonas, más provocativas ahora con el del pelo naranja en la Casa Blanca. La defensa no es sólo por preservar una especie, la del burel de lidia, sino igualmente para defender a los pueblos de la corta visión histórica de las potencias contemporáneas y sus líderes ahítos.

Es obvio que a los poderosos de la actualidad les estorba la crónica sobre la corta estancia de la humanidad sobre el globo terráqueo, en comparación con otras especies –ya desaparecidas algunas– que evolucionaron o se extinguieron. Algunos genes perversos, lo contemplamos hoy en el gobierno de Washington, perseveraron como si sólo hubiesen sido resguardados en una esfera de cristal; los de Hitler, por ejemplo, vindicados por la cristalina vidriera de la residencia oficial de los presidentes estadounidenses.

En la Constitución citadina, que eleva el estatus del otrora llamado Distrito Federal por cuanto a ser sede de los poderes federales –debiera pensarse en reunirlos en otra urbe o, al estilo de Brasilia, construir un complejo ad hoc a los mismos–, hay artículos que pueden contraponerse o chocan con los designios de la superioridad federal. Recuérdese el viejo debate sobre si las entidades deben o no ser consideradas soberanas o simplemente autónomas al reconocer la preeminencia de un poder superior, el de la Federación, aun en los casos de suprema hipocresía centralista.

Siempre al garete

Rafael Loret de MOLA

Suele sucedernos que nuestro gobierno jamás se prepara para afrontar lo inminente, distraído con frecuencia con los fastos, aniversarios y, sobre todo, las campañas. Especialmente, la administración de calderón se tropezó con el bicentenario de la Independencia –celebrada en petí comité con un zócalo medio lleno de panistas controlables–, y el centenario de una Revolución que el PAN, en posesión entonces del Palacio Nacional, hubiera querido evitar para ser congruente, al menos, con su propio hito; recuérdese las tantas veces que los fundadores de este partido señalaron a “la bola”, despectivamente, por cuanto consideraban que un hato de asesinos, matándose entre sí, habían generado el movimiento. De plano, se burlaban de los héroes cívicos y sólo se quedaban con Madero, acaso por su perfil de burgués adinerado aunque poco decían sobre un hecho incontrovertible: lo dejó todo, sin recibir nada a cambio… salvo la muerte a traición. Una diferencia, por supuesto, sustantiva.

El farsante calderón tuvo suerte. No hubo incidente alguno que impidiera las fiestas aristocráticas en Palacio, con el espíritu de don Porfirio presente, pese a la imagen de un México atenaceado por la violencia que el propio gobierno ha dado en mostrar al mundo… para abaratar al país y llenarlo de inversionistas foráneos poco escrupulosos y expertos en ganar capitales en un santiamén. De allí, claro, el curso de la reconquista desde España y el avance de las multinacionales entrelazadas con algunas de las principales mafias que azotan el territorio nacional. Todo va de la mano aun cuando se intente disimularlo

Tiene fama nuestro gobierno de llegar siempre tarde. Así nos pasa, sobre todo, en materia de prevención. Ahora mismo, por ejemplo, inmersos en las campañas comiciales que, hasta el momento, poco han aportado para inventarnos una nueva ruta hacia el desarrollo con justicia, no hemos puesto atención suficiente al tsunami que nos llega de Europa con posibles efectos explosivos en el segundo semestre de este mismo año. Nuestro principal riesgo es que los bancos de origen hispano, BBVA-Bancomer y Santander, se cubran las espaldas con las divisas que circulan en México, como ya lo hicieron en 2008 cuando reconocieron que casi la mitad de sus utilidades habían procedido de nuestro país… y bien sabemos que nunca dicen la verdad completa, sólo a medias. Y el gabinete de peña… ahorrando centavos para el INE.

El hecho es que la recesión cunde en la península ibérica y pone en jaque al gobierno de Mariano Rajoy Brey, franquista de cepa, quien se entretiene rescatando a los bancos con problemas. Hace seis años, por ejemplo, la presidencia de España anunció la nacionalización de Bankia –lo que antes era Caja Madrid–, precisamente unas jornadas después de la renuncia del “sabio” Rodrigo Rato, maestro que fue de Agustín Carstens en el Fondo Monetario Internacional y quien, de plano, vio venir la catástrofe; el sólo anuncio de su salida precipitó a la baja las acciones de la institución en la Bolsa y creó un clima de franca incertidumbre en el que los ahorradores temieron no poder disponer de lo guardado; se estuvo a un milímetro de provocarse el pánico con funestas consecuencias a pesar de la solidez de otras empresas financieras, sobre todo Santander, bajo la rectoría de los herederos de Emilio Botín, perfectamente blindadas por su liquidez y el potencial de inversiones que atesora. Ahora, Rato está bajo proceso y ha sido aprehendido aun cuando su proceso lo seguirá desde fuera.

Indemnizaciones

Rafael Loret de MOLA

El Estado de Israel, siempre bajo la discusión del radicalismo acendrado –existen temas que convergen hacia un maniqueísmo bastante grotesco–, se fundó tras los horrores del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial. Quienes combaten al sionismo universal insisten en negar las múltiples evidencias del horror, las cámaras de gases y las imágenes de esqueléticos rehenes que dejaron sus vidas en los campos de concentración nazi, acaso el más abominable de los racismos que la humanidad ha concebido.

El caso es que, desde el descubrimiento de barracas y fosas con cadáveres amontonados, huesos sobre huesos, la comunidad internacional, a través de la recién fundada entonces Naciones Unidas, determinó que Alemania, devastada también, pagara una alta indemnización por cada uno de los judíos asesinados a mansalva, quemados y afrentados, además de que los nazis sometieron a sus mujeres a la prostitución más vil, para que con ello, poco a poco, pudieran conformar su patria luego de cientos de años de ser nómadas con escasos derechos en los pueblos donde anclaban.

¿A qué viene esto? Sencillamente como efecto de las tantas misiones extranjeras que se han acercado al futuro presidente de México, con bastante más que buenas intenciones y sonrisas para la foto, además de misivas “casi” románticas entre el huésped perentorio de la Casa Blanca –quien le llama Juanito Trump por el supuesto parecido con él lo que es, en sí, una enorme majadería–, y el propio Andrés a quien, a cuatro meses de distancia de su toma de posesión, vigila más su salud e igualmente traza una ruta menos áspera para la transición inevitable con los priistas pisando sus propias colas y los panistas debatiendo liderazgos entre quienes han estado ocultos en los últimos años.

Van y vienen estadounidenses, canadienses, españoles, sobre todo, y no sé cuantos más que se pelean por una audiencia con López Obrador; incluso, en el despertar latinoamericano, no sé cuántas frustraciones se han dado en la última centuria y los años que llevamos del tercer milenio, los mandatarios de Centro y Sudamérica parecieran buscar, en quien portará la banda presidencial en nuestro país a partir del 1 de diciembre –y por cinco años y diez meses, esto es hasta el 30 de septiembre de 2024–, a un líder moral para formar un bloque que pudiera ser paralelo a las hegemonías reinantes. Y puede lograrse como pudo estructurarse desde 1986 cuando la cobardía de miguel de la madrid lo impidió.

La cuestión es aguda pero históricamente válida. México debería exigir una indemnización al Reino de España por cada nativo acribillado durante la invasión de Cortés y hasta el fin de la Colonia infecta; también por las afrentas bélicas de los Estados Unidos y la continua explotación de nuestros recursos, esclavizando a los obreros, por parte, sobre todo, de Inglaterra y su protectorado Canadá que siguen inclinando la cerviz ante Isabel II.

No habrá igualdad si tales cimientos no se limpian de tanta sangre derramada y tanto saqueo que nos llena la cara de vergüenza e indignación.

Competencia

Rafael Loret de MOLA

Las potencias del norte fijaron condiciones mientras el gobierno mexicano, compraba las migajas con un alto costo.

Me extrañó la postura de los líderes de la izquierda, del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, respecto a que debieron ampliarse los veneros del Tratado para no quedar en desigualdad ante EU y Canadá.

No hubo un analista financiero capaz de recordar que, hacia el sur, una decena de naciones en desarrollo podrían formar un núcleo para contrarrestar los bloques hegemónicos, como la Unión Europea y países de Asia, encabezadas por China, y evitar la catástrofe de la sumisión o la guerra sucia al estilo de la fría que protagonizan Rusia y USA.

Desde 1986, el presidente de Argentina, Raúl Alfonsín, propuso la creación de un “club de deudores” para frenar al agio internacional y la posibilidad de estructurar una suerte de Mercomún Latinoamericano que, de haberse dado, sería uno de los referentes de peso en los mercados universales a futuro. El presidente electo, AMLO, no tendría un camino espinoso hacia su calvario sexenal.

Bartlett, ahora falderillo del nuevo régimen, colocó los obstáculos para despejar los nubarrones del futuro, en 1986, y no tiene ni siquiera pudor para reconocerlo… cuando ni siquiera puede entrar a EU sin riesgo de ser aprehendido. ¿Es útil un director de la CFE sin paso hacia el mayor escenario para hidrocarburos y electricidad en el mundo? Ya no veamos al pasado sino al futuro y tal, sencillamente, es insostenible.

Rectifique, señor presidente electo. Demuestre ser un demócrata que se aleja de quienes son infiltrados de la peor mafia de todos los tiempos.

Gobierno fallido

Rafael Loret de MOLA

Está claro que el gobierno no le ha servido a la sociedad, en su conjunto, sino sólo a sus grandes socios, precisamente aquellos que suelen acrecentar sus fortunas en tiempos de crisis severas, sean naturales o financieras. Todavía no pasa el riesgo en cuanto a los posibles meteoros de fin de temporada que siempre enlutan a cientos de familias, como ya ocurrió en Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Tabasco, destruyendo la endeble infraestructura armada por un gobierno siempre deseoso de mojarse los pies en las rías desbordadas o en los caseríos devastados por los sismos para simular su hipocresía molecular sobre la “justicia social”.

Ahora mismo se frotan las manos con la tendencia especulatoria imparable gracias a la cual multiplican fortunas, siempre con información ilegal proporcionada por sus cómplices de la Secretaría de Hacienda, y aumentan sus haberes para luego devolver los favores a los miserables ex presidentes quienes les permitieron todo. El caso más patético es el del célebre “doctor zeta”, ernesto zedillo, convertido en consejero con enorme caudal en cada una de las trasnacionales beneficiadas durante su sexenio. Ha sido, sin duda, con excepción de peña, el mayor vendedor de cuanto formaba parte del patrimonio nacional y fue él quien ideó, además, la grotesca reforma energética con la visión puesta en la privatización mientras los corderitos camarales aprobaban sin chistar por obra de las diligencias de Manlio Fabio Beltrones Rivera, luego “catapultado” al sitio más devaluado entre los mexicanos: la presidencia del PRI donde duró hasta las derrotas de 2017; su fracaso en esta posición no admite réplica alguna.

Sólo los busca-chambas y los paracaidistas que irrumpen sobre las nóminas piensan lo contrario y aprovechan la dualidad competitiva de los presidentes, el saliente y el entrante, tratando de granjearse pleitesías manteniendo intacta la brutal maldición que significa para ellos vivir fuera del presupuesto como el mayor error concebible.

Quizá por ello cuantos ganamos la subsistencia por nuestra cuenta somos quienes percibimos las tremendas desigualdades que se acentúan con la pérdida del poder adquisitivo y la consiguiente devaluación del infeliz peso que ya va en camino de perder otros tres ceros, como en los tiempos del infeliz salinato luego de la ambigüedad que duró tres años, desde 1993 a 1996, ya bajo el régimen del simulador zedillo.

El hecho es que, en esta hora y este septiembre, antes y después de los festejos patrios en los que la maquinaria oficial con maridaje con los medios masivos –si bien la transmisión de los ceremoniales se acredita a los tiempos gubernamentales correspondientes, esto es sin recurrir a las facturaciones–, no ha sido posible marginar, ignorar o desdeñar la crispación creciente entre los mexicanos.

Se salvan porque millones aún sueñan con la esperanza prometida.

Basta! para que te enredes

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