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Sábado 22 Septiembre del 2018
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Piense

Derrumbe

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Un gobierno sin pilares se derrumba, salvo en México en donde, como lo atestiguamos hace treinta y dos años tras los terremotos que colapsaron varias sedes oficiales, las acciones corren por inercia y nada sucede cuando llegan los movimientos telúricos de la política. Recientemente lo observamos con la salida, desde hace semanas concertada, de Raúl Cervantes Andrade de la Procuraduría General, el tercero de lo que va del sexenio peñista, cuando tiró su renuncia, en una comparecencia en el Senado con tintes de rabieta –“no quiero prensa, es una reunión privada”, argumento inadmisible cuando se daba en el recinto de la Cámara Alta y el personaje era funcionario público–, por considerar que su figura , detenía las iniciativas de los operadores de Los Pinos.

Se fue Cervantes Andrade, sin sutilezas ni sorpresas acaso como él pretendía, en los prolegómenos de los inefables “destapes” de candidatos y con la Procuraduría General convertida en un espejismo irrelevante, por donde pasan los criminales que el sistema lincha y son más fuertes las ausencias de quienes ejecutan y siembran el terror por todo el país.

Los otros procuradores “peñistas” fueron Jesús Murillo Karam, integrante del grupo hidalguense cuya salida, redujo la operatividad de su coterráneo, Miguel Ángel Osorio Chong y acaso lo hundió en las redes de complicidades tejidas por el primero; luego siguió la abogada “televisa”, Arely Gómez González-Blanco a quien recibieron con la peliculesca fuga de Joaquín El Chapo Guzmán por aquel túnel en donde hasta sus pantuflas dejó.

La danza de las firmas

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

¿Reunir 840 mil firmas para poder acceder al registro como precandidato independiente? La suma no cuadra: 72 millones integran el Padrón Electoral y de ellos votarán el sesenta por ciento, esto es 43 millones de ciudadanos que creen todavía en el sufragio universal a pesar de las triquiñuelas, la alquimia y los fraudes descarados como en el Estado de México y Coahuila en este 2017. Es cosa de risa: al pulverizarse el voto, el PRI, desde Los Pinos y sin militancia de por medio, cuenta con su “voto duro” olvidándose de un pequeño detalle: Andrés, el de la Morena inquieta incitadora de pecadores, puede presumir de lo mismo: contar con una cauda de incondicionales que no admiten réplica ni reconocen defectos en el icono. ¡Pobre de aquel que lo cuestione!

Nunca, en la historia de esta democracia nuestra que nació muerte con el maderismo traicionado por los ultrajes militares y los embajadores de Estados Unidos, esto es los beodos victoriano huerta márquez y Henry Lane Wilson –sólo a los expresidentes mexicanos los citaré en minúsculas–, habíamos contemplado tal derroche de cinismo e hipocresía bajo la fuerza de un presidencialismo coludido con los peores, esto es los criminales con dominio territorial sobre nuestra atenaceada patria, desde narcos hasta empresarios saqueadores y siervos de las multinacionales extranjeras: bancos hispanos, mineras canadienses y todo lo demás estadounidense en aprovechamiento de la mano de obra barata de nuestros coterráneos a quienes les regateamos, casi siempre, sus trabajos artesanales. ¿Patriotismo? Ni siquiera decencia.

Dinero y actrices

Rafael Loret de MOLA

El argumento central para ser millonario, en la versión de la muy afamada actriz Angélica Rivera Hurtado, sobrina de un expresidente y esposa del actual mandatario gracias al enlace entre una divorciada y un viudo que no mantiene a uno de sus hijos fuera de matrimonio, es que ella “ha trabajado toda su vida”; además la calidad de sus actuaciones, le permitió ir aumentando sus condiciones y tasas profesionales hasta convertirse en la estrella más brillante.

Tengo curiosidad por preguntarle a otras brillantes y hermosas artistas de la pantalla chica –digamos Adela Noriega, quien tuvo un hijo con carlos salinas, Verónica Castro, quien fue cuñada de Angélica, o Lucía Méndez, quien perdió la competencia con marta sahagún en la caza de la zorra, perdón del señor fox–, quienes cubrieron muchas horas de videos con efectos multinacionales, si tuvieron tratos parecidos con una empresa bastante ahorrativa al grado de que, como me contó un corresponsal de guerra en Madrid hace años, ni chalecos antibalas brinda a sus informadores en las zonas de alto riesgo.

Unas horas antes del espectáculo con La Gaviota como gran protagonista, fueron asesinados dos sacerdotes en la sierra de Guerrero, allí en donde no entra el ejército por “prudencia” considerando que intervenir sería violar la soberanía estatal y la autonomía municipal, valores caducos en la praxis lo que demuestra el hecho de que el gobierno federal envía a sus genízaros a cualquier región sin medir acuerdo alguno con las autoridades estatales, como si actuar o no en momentos de alto riesgo fuera una decisión discrecional de los comandantes.

¡No queremos campañas!

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Definitivamente debemos exigir que cumplan, por primera vez, con su palabra: los partidos políticos con registro hablaron de destinar sus fondos y prerrogativas a la reconstrucción de la Ciudad de México y, sobre todo, de las poblaciones de Morelos, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Tlaxcala y Puebla, terriblemente dañadas por los terremotos de septiembre pasado. Sólo el líder de Morena, quien fue el primero en pronunciarse, decidió donar únicamente el veinte por ciento de sus participaciones económicas destinadas a las campañas por venir en 2018.

Pese a ello, no puede negarse que, a punta de declaraciones y guerras verbales, se ha avanzado y mucho en materia de proselitismo barato. Por ejemplo, la salida de Margarita Zavala del PAN -¿alguien recuerda alguna aportación positiva de esta dama en sus treinta y tres años de militancia en la derecha? –, provocó una suerte de sacudida muy por debajo de la intensidad de los movimientos telúricos que derribaron edificios y dejaron en la indigencia a millones de mexicanos. Sin embargo, fue un buen distractor cuando aún no se despeja la emergencia y lo que menos nos importa es escuchar a las plañideras esperanzadas en lo imposible: la victoria de una aspirante independiente, manejada en las tinieblas por su desquiciado consorte, felipe, quien sigue siendo panista en el colmo de la incongruencia, blindada por los estipendios del mismo para poder cubrir los requisitos del INE, inalcanzables para cualquiera que no sea multimillonario.

Curso descocado

Rafael Loret de MOLA

Llenaron de independientes, algunos conocidos, el único cauce que quedaba para el surgimiento de verdaderos liderazgos naturales dispuestos a aglutinarse para comenzar la epopeya de la verdadera reconstrucción nacional, la del sistema, en medio de una emergencia vigente con miles de damnificados abandonados a su suerte mientras funcionarios inmorales administran las ayudas, enviadas desde distintos países, desviándolas de su curso sin explicaciones de ninguna clase, salvo la reiterada autocomplacencia sobre sus supuestas inocencias. La cereza del pastel de la corrupción.

Los dirigentes partidistas, comenzando con Andrés, siguiendo con el Frente Opositor Ciudadano y concluyendo con el escatológico Enrique Ochoa Reza, del PRI, determinaron, primero, aportar un veinte por cierto de sus prerrogativas –en el caso de Morena–, para después llegar, en la cúspide de la demagogia, al cien por ciento ofrecido por los partidos frentistas, el PAN, el PRD y su cola el Movimiento Ciudadano – en donde, seguramente, Dante Delgado Rannauro no pudo aguantar más los gritos que le endilgó Andrés, alguna vez escuchados por este columnista–, hasta culminar con el desplante de Ochoa Reza quien ahora “exige” cumplir a los demás con sus ofertas.

Mientras, las escisiones crecen dentro de los institutos políticos y el presunto José Antonio Meade Kuribreña no duda en utilizar un helicóptero oficial para visitar a vicente fox quesada, ahora con dolores en un tendón, en su rancho de San Cristóbal al lado de la sede de su imperial Fundación.

Los republicanos

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Sin duda, el Partido Republicano de los Estados Unidos tiene más de siete vidas. Ha sufrido, en carne propia, algunos de los sucesos más denigrantes a lo largo de la crónica norteamericana, y pese a ello no cesan de revolver los distintos aceites y posturas de quienes lo forman; creo, de verdad, que el grupo más preparado es hecho a un lado cada que llegan los tiempos electorales. Por ejemplo, estoy seguro de que Condoleezza Rice, la ex secretaria de Estado de Bush junior, republicanos los dos, hubiera hecho un espléndido papel contra la señora Clinton.

Pero no. A través de las décadas la concatenación de errores sólo ha podido amortiguarse por dos elementos que privan, por desgracia, entre sus seguidores: la xenofobia y, por consiguiente, un nacionalismo exacerbado y ramplón que contradice los sostenes de la moderna globalización. A estas alturas, tras mostrarse el “pato” Donald Trump, el miserable, con todo su fulguroso racismo, me aterra, como ya he expresado, el hecho de que exista entre el electorado estadounidense, cuando menos, la mitad de seguidores de una política belicosa, incendiaria, discriminatoria y perseguidora de los inmigrantes cuyos brazos abaratados sustentan la economía del sur de EU.

Ya hemos percibido el mal talante contra los mexicanos en no pocos ciudadanos y funcionarios de la Unión Americana; a medida que Trump aumentó sus momios en las encuestas cuando candidato, las fobias igualmente se observaban al alza al grado de que el trato y el lenguaje corporal hacia los mexicanos eran ofensivos por evidentemente despectivos.

Secretaría de la corrupción

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

La secretaría de la corrupción debe considerarse el súper ministerio del presente y el futuro aunque no tenga tal condición legal ni, en apariencia, forme parte del organigrama institucional. Pero pesa más que ninguno y, desde luego, tiene titular y cabeza con más influencias que cualquiera otro (a) miembro del gabinete peñista tan empeñado en que nadie le sustraiga el privilegio de haber encabezado, la peor administración federal de la historia a un siglo de la malhadada usurpación de Victoriano Huerta Márquez, el chacal.

Fíjense, desde el régimen de carlos salinas hasta el actual hemos observado a quiénes, de verdad, son quienes se encargan de regir, modular y distribuir la corrupción con una eficacia muy superior a cualquier parodia de trasparencia. Durante los años del salinismo empobrecedor –los superávits fueron producto de las ventas de paraestatales y de los precios del crudo al alza, hasta 200 mdd por barril, cuyos remanentes fueron dilapidados sin medida–, sin duda, fue Raúl, el hermano incómodo, el gran patriarca del sexenio, dominador de cuentas y transferencias, así como de las alianzas turbias como la que realizó con el mafioso Ricardo Salinas Pliego, quien “ganó” la subasta por Canal 13 con todas las irregularidades necesarias. No lo olvidemos.

Con zedillo, el hombre de las negociaciones y consejero principal en materia de inversiones favorables al clan fue, sin duda, Herminio Blanco, quien permaneció en la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial buscando nuevos tratados internacionales, que no se lograron a cambio de entrecruzar intereses personales.

 

País de Tuertos

Rafael Loret de MOLA

Algunos confundidos y otros panegiristas de la administración peñista –todavía los hay porque es mucho el botín a repartir–, insisten en que perseguir, reprimir, disparar contra varias decenas de jóvenes por haber secuestrado un par de autobuses y amagar con llevarse una “pipa” en apariencia llena de combustible, en la zona del genocidio de Iguala, está justificado y es proporcional: esto es, un autobús tomado en rebeldía vale más que la demanda de justicia y las vidas de los muchachos cansados del mal gobierno. Una paradoja, sin duda. Por supuesto, el “nuevo” plan de seguridad ordenado para varias entidades del país es una reiteración del concepto fascista para reprimir y matar ya instalado desde el deplorable sexenio de calderón cuya esposa, Margarita Zavala, quiere ocupar la silla presidencial sin poder deslindarse de las concesiones a favor de la guardería ABC de Hermosillo. Lo subrayo porque, a estas alturas, lo que no se vale es suponerse ignorante para sólo apreciar el rostro amable sin adentrarse en las culpas graves del pasado. Si bajo este criterio funcionara la justicia, ¿cuál sería la balanza para determinar quiénes deben estar encerrados si los autores intelectuales de asesinatos, desde magnicidios hasta genocidios, están jugando a ser legisladores para negociar con la administración federal? La confusión sembrada por el gobierno en torno a los estudiantes perseguidos y baleados, hace once meses apenas, para señalarlos como meros delincuentes, es una estrategia bastante simple para JUSTIFICAR la matanza del jueves 26 de septiembre de 2014

Estiércol acumulado

Confieso a los amables lectores que cada vez me resulta más difícil traducir el empalagoso idioma gubernamental. A cambio de ello, las intenciones no pueden ocultarse.

Reparé en ello luego de varios días después de la caída del avión en el que viajaban Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos, amén de otros funcionarios y la tripulación, y que empeñosamente los voceros de la oficialidad, y hasta los opinantes gratuitos ligados al establishment, consideran un accidente aun cuando no encontraran explicaciones convincentes para certificarlo.

Ya pasaron casi ocho años desde aquel trágico 4 de noviembre de 2008. Dijeron que quizá once meses después sabríamos algo. La amnesia colectiva consumió el interés por el suceso.

 

Este columnista ya ha pasado por ello. En febrero de 1986 escribí que temía más al silencio de mis colegas y al consiguiente vacío en los medios informativos que a cualquiera otra reacción por parte de quienes ejercían entonces el gobierno.

Lo expresé, obviamente dolido, al percibir que casi me había quedado solo en mi insistencia por descorrer los “puntos oscuros” sobre el supuesto “accidente”, todo un montaje siniestro, en el que perdió la vida Carlos Loret de Mola Mediz precisamente cuando, con su prestigio político como único escudo, intentaba convencer a algunos personajes claves sobre el imperativo de solicitar al entonces presidente, miguel de la madrid, su dimisión, más bien su “licencia por causas graves” de acuerdo a como señala la Carta Magna.

Poco después mi voz fue la única que siguió escuchándose. Hasta ahora, treinta años después

 Locos al mando

 

Dudo mucho que varios de los líderes mundiales estén en sus cabales, es decir, sin ser presas de enfermedades mentales severas contraídas por el también enfermo proceder de sus asesores, consejeros y colaboradores dispuestos a arrastrarse, venerando al “patrón” –como en las peores mafias de narcotráfico–, por encima incluso de la propia dignidad. Quien nunca recibe un no como respuesta, dentro de la cúpula del poder, acaba creyéndose una divinidad intocable, más temprano que tarde, hasta exponer el porvenir de sus gobernados. Igual podríamos alegar de los mafiosos.

Los incidentes del anaranjado “pato” Donald Trump Macleod, el segundo apellido lo suscribo porque tiene madre pero muy poca, en Puerto Rico o en cualquier lugar donde se pare, no sólo exhibe la intensa prepotencia del personaje, quien de verdad cree que los estadounidenses son la “raza superior” tan buscada por Hitler junto a la defensa incomprensible de los animales –mientras mandaba a los hornos crematorios a miles y miles de judíos y polacos–, en una desproporcionada visión de la humanidad y cuando alega que la búsqueda de la democracia en el mundo comienza con el aval de la Casa Blanca –la de Washington, no la posesión de “la gaviota” en las Lomas de Chapultepec–.

Si no se es amigo de Trump, como de su predecesor Bush junior, debe observarse como enemigo peligroso, entre ellos los cubanos y la Venezuela de Nicolás Maduro Moro quien, como Fidel en los primeros años tras el triunfo de la Revolución, busca el calor de Rusia, a la que se observa como un peligro latente por el solo hecho de tener cómo responder a las bravatas incesantes de los mandantes de nuestro peculiar vecino del norte.

Y no se diga cuanto sucede en México, donde nuestro mandatario divaga entre los nombres de las entidades –explicable no por fallas académica en la primaria, sino por efecto de una enfermedad cuyo tratamiento suele ser bastante difícil aun cuando se apliquen técnicas de avanzada para evitar la caída del cabello, como me han filtrado desde el Hospital Militar–, equivoca los tiempos, no sólo los gramaticales, y constantemente toma decisiones al vapor cuyos resultados son peores a los males que supuestamente intenta atajar y superar.

Desde luego, México es más pobre y está más abandonado que en diciembre de 2012, cuando la “guerra de calderón” se había sumado a las catástrofes fraguadas por el hombre y no por la furia de la tierra y los vientos huracanados. El señor peña ganó la Presidencia mintiendo, sobre su propio perfil, y ofreciendo cuanto no podía hacer, entre ello evitar la superioridad de los “intocables” que nunca fueron más fuertes y tremendamente raptores como en el presente.

Yo no sé, a estas alturas, si están en sus cabales los dirigentes mundiales –por ejemplo Ángela Merkel o el impresentable gallego Mariano Rajoy Brey que dividió a su país y la escindió–, o si nos faltan tornillos a quienes conformamos las naciones, todos nosotros, para resistir el oprobio de estar mandados –no gobernados–, por ellos. Nos falta organización, dicen, y con ello, como sedientos de liderazgos, preferimos optar por el “menos malo” haciendo el papel de comparsas en los recurrentes fraudes electorales –los que fueron y cuantos serán–, con las mismas reglas y los mismos árbitros.

En el pecado de tolerar llevamos la penitencia de los yugos políticos.

 

Ni raza ni hispanidad

Mal día para celebrar cualquier nexo con España, a la que tanto cariño le tenía hasta observar cuán equivocado estaba en mi percepción sobre el quijotismo y la fuerza de espíritu en los hispanos de hoy tan cerrados y obtusos, en medio de la batahola llamada Catalunya, y la absurda posición de una monarquía que no parece autocrática, salvo cuando el gobierno parlamentario así lo exige.

España está rota desde su columna vertebral hasta las células neuronales; lo está desde los brutales años del franquismo, cuando millones estaban aterrorizados ante la grotesca figura de un “caudillo” chaparrito, más cercano a lo chaplinesco que a los grandes personajes de la historia, que mandó durante 36 años y prolongó la agonía de los republicanos quienes, todavía hoy, no ocultan su tremendo rencor y buscan cadáveres en las laderas y en los viejos límites territoriales de cada pueblo ensangrentado. Y el trauma no se superó ni con la muerte de Franco porque fue él quien legó, por capricho y sin ninguna resistencia, una nueva monarquía de Borbones, afrancesados y tremendamente ostentosos como sus egos encendidos por las cortes aduladoras… igual que en México bajo el rufianesco comportamiento de la elite del poder.

En estas condiciones nuestro “día de la Raza”, cuando las antorchas brillan y los tamborileos ensordecen en algunos sitios específicos, para algunos la efeméride debía desaparecer por la mantenida esclavitud, pocas veces disfrazada, de las etnias, salvo en aquellas donde se han convertido en folklor para el turismo, regalando, o casi, sus excelentes productos manuales.

Responsables

 

Nada se hace para actuar, judicialmente, contra los responsables de los peores dramas que ha vivido nuestro México en la última década:

1.- El 19 de febrero de 2006 la explosión de las minas de Pasta de Conchos, Coahuila, trajo consigo la muerte y desintegración de sesenta y cinco mineros que trabajaban en condiciones infrahumanas al servicio del Gripo México encabezado por el multimillonario Germán Larrea Mota-Velasco, poseedor de la segunda mayor fortuna del país sólo detrás de Carlos Slim Helú quien también tiene apuestas muy fuertes y es dueño de acciones en el mismo sector. Es curioso: una de las actividades peor remuneradas, la minería, que causa muertes espantosas –otros diez obreros más han sido alcanzados, desde entonces, por el gas grisú devastador, para sumar setenta y dos víctimas mortales de la oligarquía protegida–, da cauce a caudales macro en un territorio de hondas desigualdades sociales.

Culpables de la tragedia: el Grupo México, sobre todo Germán Larrea quien poco aprovisionó a las víctimas y NADA hizo por los familiares de éstas, los señores fox, ella y él naturalmente, quienes ni siquiera se presentaron en el lugar de los hechos y el deleznable secretario del Trabajo en funciones entonces, Francisco Javier Salazar Sáenz, quien engañó a los deudos acaso para aplicar la medicina del tiempo también a los medios informativos, dándoles alientos sabiendo que el rescate era, sencillamente, imposible.

Actuaciones: Ninguna. Ni uno solo de los involucrados en el drama ha sido perseguido por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra mineros obligados a perforar las entrañas de la tierra sin equipos adecuados; ni siquiera se habla de negligencia criminal a cambio de que la fortuna del Grupo México y las concesiones a éste se multiplican.

2.- El 5 de junio de 2009, en vísperas de los comicios para gobernador –que ganó el PAN y el miserable Guillermo Padrés Elías, enriquecido por su silencio abyecto y su ambición–, la “guardería” ABC de Hermosillo se incendió con más de un centenar y medio de bebés, cuarenta y nueve de los cuales murieron y sesenta más quedaron con secuelas de por vida. El fuego comenzó en el predio vecino en donde los esbirros del entonces gobernador priísta, Eduardo Castelo Bours –el miserable empresario de Bachoco a la que debiéramos boicotear los mexicanos bien nacidos–, quemaron papelería “comprometedora” para su patrón ocasionando que las chispas llegaran al almacén convertido en albergue para niños, sin las mínimas medidas de salud y seguridad, bajo decenas de láminas y objetos combustibles.

Culpables: el mencionado priísta Bours; su sucesor panista Padrés, quien le protegió por algo más que un deslinde oficioso; los administradores de la supuesta “clínica”, todos familiares de la entonces primera dama, Margarita Zavala Gómez del Campo, encabezados por Altagracia Gómez del Campo; la propia esposa de felipe calderón quien hizo las gestiones respectivas ante el hoy extinto Juan Molinar Horcasitas, director del Instituto Mexicano del Seguro Social y obviamente causante de la expedición de las licencias de marras; el asesinato intelectual, así sea por omisión, recae en ella.

Acciones: Nunca se procedió contra el gremio político de la derecha obviamente tan torpe como criminal, igual al sexenio calderonista en su conjunto, por lo cual se da vistos de pureza la tal Margarita, esposa de felipe de quien se quiere divorciar para embaucar a los mexicanos rumbo a la candidatura panista a la Presidencia. Y las indagatorias se han detenido pese a que más de sesenta, niños ya, permanecen con signos brutales del suceso y así seguirán hasta la muerte. El colmo sería que los mexicanos de bien olvidaran esta brutal tragedia y cruzaran la boleta a favor de la esposa del miserable calderón, abucheado con fuerza en la zona VIP del Autódromo Hermanos Rodríguez. ¿No que viaja en clase turista?

Y todavía no llegamos a la negligencia increíble en la burda administración de las donaciones dirigidas a los damnificados de los sismos de septiembre y no al gobierno inescrupuloso.

 

 

 Criminales de restirador

Quieren linchar a los medios por transmitir noticias que resultan falsas pero cuyo origen está en los voceros del gobierno. Antes, los boletines oficiales eran el único sustento informativo; hoy, se han abierto micrófonos y teclas para ir más allá e indagar las tropelías incesantes de la clase política; y ésta responde, claro, tratando de difamar y señalar a los periodistas que se equivocan porque las fuentes dominantes los inducen y los llevan a callejones sin salidas. Esta es su manera de proteger a la “democracia” que sin el debate sencillamente es nada.

Luego de los terremotos del 7 y 19 de septiembre pasado, a treinta y dos años de los otros que también enlutaron el espíritu nacional y a miles de familias, se han detectado fallas estructurales en diez mil escuelas y miles de edificios, sobre todo en áreas como Oaxaca, Morelos, Chiapas y Puebla, también Tlaxcala y hasta Tabasco, cuyos constructores recibieron contratos jugosos, sobre todo por parte de la Secretaría de Educación Pública, para poder llevar, decían, la educación a todos los niños mexicanos; pero, en el mismo momento de establecer compromisos, sembraron muerto, devastación y dolor. ¡Y nadie los ha investigad porque se trata de miembros poderosos de la “high life”, amigos y socios de mandatarios y ministros, a quienes el sistema protege y adula.

Así sucedió, por ejemplo, con el arquitecto y “urbanista” Mario Pani, fallecido en 1993, responsable de haber erigido edificios emblemáticos, como la Unidad Habitacional Tlatelolco, parte de ella colapsada desde 1985 y el edificio Plaza Condesa que tiene daños irreversibles tras los terremotos del 7 y el 19 de septiembre pasado. Nunca hubo quien se atreviera a pedirle cuentas o que le señalaran como presunto criminal dadas las condecoraciones recibidas en el extranjero y el núcleo duro del gobierno. Se fue y no dijo nada. Qué podrán decir las víctimas, silenciadas para siempre.

Cuando sabemos que hay todavía rastrojos como huellas del evento brutal de 1985, y decenas de supervivientes bajo carpas porque lo perdieron todo, no es admisible la negligencia, el abandono y la ruindad de un gobierno que se dijo abanderado de la justicia social. ¿Y qué ocurrió con miguel de la madrid, el tibio mandatario que recorrió tres días después de aquel terrible suceso los lugares de desastre? ¿Fue juzgado? Jamás, y murió sin presiones el 1 de abril de 2012; la parca evitó cualquier forma de vindicación pública.

Pero ahora tenemos una segunda oportunidad para construir un “nuevo México” como claman los universitarios –la UNAM, por delante–, sin rastrojos de constructoras inmorales que ahorran adquiriendo y edificando con materiales de baja calidad, varillas que se doblan como una cuchara y una ambición que les sale por los poros como la sangre de sus víctimas por las heridas de éstas. Mil veces sean condenados a la leña verde del desprecio público a falta de la hoguera de la justicia.

 

Catalunya

 

Debo confesarlo. Durante algún tiempo defendí la unidad de España, a pesar de que medía las argumentaciones en contra sobre todo en el País Vasco y Cataluña –en vasco se habla de Euskadi y en catalán de Catalunya–, en donde no se sentían españoles por el dolor sembrado contra sus hijos. Comprendí, entonces, que la siembra del odio, regada durante el franquismo con absurdos tales como prohibir el uso de los idiomas regionales –al grado de ser perseguidos quienes lo hicieran–, no cesó con la continuidad de la dictadura basada en una monarquía, señalada por el propio tirano en su lecho de muerte, de pacotilla que pretendió legitimarse, en febrero de 1981, con el intento golpista promovido por el entonces rey Juan Carlos, quien sacó las manos cuando se le quemó el horno.

Luego vendría su burda aparición televisiva en donde refrendó su apoyo gubernamental y la transición del gobierno español de manos de Adolfo Suárez a las de Calvo Sotelo, condición que enfureció a un sector del ejército por la presencia de algunos “comunistas” históricos en el parlamento y el propósito de vindicar la figura del “caudillo”, muerto el 20 de noviembre de 1975 –como una efeméride de nuestra Revolución traicionada, por cierto–, cuyo cadáver yace en las profundidades del Valle de los Caídos, cercano a Madrid, bajo una inmensa Cruz que domina la región y es vista con desprecio por la mayor parte de los hispanos.

Baste decir que España no se rompió el pasado primero de octubre, tras la jornada del referéndum y la represión inmoral e insana de una Guardia Civil –junto a la Policía Nacional–, con evidente rabia interior para proceder a romper el esquema democrático sin darse cuenta de que, con ello, anulaban cualquier resquicio de autoridad moral de España y su gobierno sobre los catalanes, incluso aquellos que estaban a favor de la permanencia. Fue un monumental error a varias bandas, sin marcha posible atrás. Lo demás se enfoca entre la torpeza y la cerrazón de un inepto Mariano Rajoy Brey, el gallego, como Franco, más terco que la mula de mi compadre.

Y vendrá después el País Vasco a reclamar su independencia, ganada con el terrorismo por prenda en principio y con el rencor acumulado después a punta de represión y sin diálogo posible, habida cuenta de que son tantas sus diferencias con el resto de España que difícilmente pueda justificarse otra ola represiva que sólo encendería, de nueva cuenta, la violencia de ETA, o de un grupo similar con mayor capacidad de movimiento, acaso armado durante la calculada tregua en la que el gobierno español no cumplió promesa alguna y apenas optó por sacar de la prisión, con el encono de los madrileños y demás víctimas de las bombas del terror –incluso en Barcelona–, a algunos de los dirigentes más conocidos de la organización a la que pretendió culparse por los atentados del 11 de marzo de 2004 desde la Estación madrileña de Atocha.

Aquel error le costó la cabeza a José María Aznar y su partido –y a Rajoy, el candidato entonces–, retornando el poder a manos del PSOE que tampoco desarrolló redes a favor del entendimiento y la cercanía. Los resultados están a la vista: España no es lo que era y se ha roto. Lo dije hace ocho años y di un plazo de diez para que lo previsto se cumpliera entre el desdén de mis amigos y oyentes. No me gusta asumir que tuve razón, pero así fue.

 

Sociopatía

Rafael Loret de MOLA

La sociopatía –no confundir con psicopatía–, es un mal mental que lleva a quienes lo padecen a no tener interés por otras personas aunque convivan con ellas y compartan ideales semejantes. En este sentido, claro, el anaranjado “pato” Donald Trump Maclead, puede evolucionar a tal grado, si continúa con su mandato, que podrá negar hasta su personal visión del racismo y hasta postularte como defensor en el futbol americano en donde los profesionales, de acuerdo a los cálculos del célebre doctor nigeriano Ben Omalu, reciben 70 mil golpes en el cerebro, en promedio, durante sus respectivas carreras. De allí que, no pocos, sean propensos a la enfermedad bautizada como ETC, casi un largo etcétera que contrapone los intereses de la mafia deportiva con los de la vida humana. Trump es así. Hablador, provocador, ofensivo y, por encima de todo, preso de una peculiar xenofobia que acaso deriva de alguna conflictiva relación con su madre, inmigrante como tantos que llegan a los Estados Unidos creyéndola el paraíso por la incesante propaganda de Hollywood y las series televisivas para encontrarse con el drama del racismo, el maltrato de cuantos se sienten superiores y, para colmo, un gobierno que pretende enmendar la imagen de una nación que gobernó un hombre negro sólo para exaltar más el racismo y hasta la misoginia. Trump suena a bomba y huele a degradación. No es explicable que casi la mitad del electorado estadounidense, haya votado por el odio, el rencor y la discriminación acentuada, además contra los derechos humanos elementales como el de la salud.

Meade, cuestionado

En su comparecencia en la Cámara de Diputados con motivo del análisis del paquete económico 2018, José Antonio Meade, Secretario de Hacienda y Crédito Público, fue severamente cuestionado por los partidos de oposición, principalmente por la deficiente respuesta en la reconstrucción por los sismos. El titular de la SHCP mostró cierta arrogancia al desdeñar críticas y sostener que pese a las adversidades, México ha crecido de manera balanceada con beneficios a un mayor número de mexicanos. Lo cierto es que Meade evadió ante la crítica los claros señalamientos de que la política financiera y económica del país solo beneficia a unos cuantos súper ricos y perjudica severamente a millones de mexicanos en pobreza o en pobreza extrema. A pesar de los cambios en las expectativas económicas por los negativos efectos de los sismos, Meade se niega a aceptar modificaciones a su ley de ingresos y presupuesto de egresos lo que, no obstante, seguramente sucederá en la Cámara de Diputados en a ingresos y en la Cámara de Senadores en egresos.

AHORROS La SEP, o específicamente su titular Aurelio Nuño, muy mal ha quedado ante la opinión pública por tolerar o impulsar el cobro de cuotas extraordinarias a los padres de familia con hijos escuelas afectadas por los temblores. Además de ilegal pega en la imagen de Nuño.

La cúpula inclinada

FOTO: CORTESÍA /CUARTOSCURO.COM

Los torpes asesores de la cúpula del poder creyeron que sería adecuado, para hacer resplandecer a sus patrones bajo las candilejas de la popularidad, expulsar a la sociedad civil de las labores de rescate y después pretender administrar, a la brava, las donaciones y los transportes rebosantes de ayuda de los mexicanos de distintas entidades hacia las zonas de desastre, como ocurrió en Morelos para la desgracia política del afanoso esposo de la señora Elena Cepeda, el gobernador Graco Ramírez, uno más de los mandilones incapaces de poner el orden, siquiera, a su alrededor personal. (Y éste, de modo alguno, no es un comentario misógino sino un señalamiento en pro de la verdadera igualdad y, en este caso, el respeto al voto de la ciudadanía sin destino hacia la dama sino al protagonista miserable).

A pocos días de la tragedia, cuando marinos y militares, algunos heroicos, debe decirse, porque son carne y uña del pueblo aun cuando no lo defiendan, como quisiéramos, al recibir órdenes de sus respectivos mandos en plena confusión de lealtades: recuérdenlo, primero está México y éste no es su gobierno sino quienes deberíamos ejercer, siempre, la soberanía popular. Ahora hay quienes se ponen medallas que les llevarán al ardor del inframundo en donde les serán arrebatadas.

El señor peña creyó que bastaría visitar las comunidades devastadas y simular que subió cajas de ayuda, al lado de su “gaviota”, a un camión sin contar que se video filmó la escandalosa puesta en escena con él mismo colocando las cámaras y prohibiendo –lo que no pudo lograr– que a través de celulares se exhibiera la farsa.

El rechazo

(AP Photo/Juan Karita)
Rafael Loret de MOLA

La encuesta es seria y contunde. De acuerdo a una encuesta dirigida por Berumen y Grupo Cantón, el 81.1 por ciento de los mexicanos reprueba a la administración de peña nieto, lo que no es novedad –nuestros sondeos, desde la Fundación que presido, nos dan un factor un poco más elevado lo que ya es decir–, salvo si consideramos un factor digno de tomarse en cuenta: quienes no avalan la gestión del mandatario, entre ellos millones que fueron sus votantes deslumbrados por su perfil personal, que no político, insisten en una circunstancia muy grave: el personaje NO tiene el control del país, con la inseguridad y la corrupción llevados de las manos.

La cuestión es, entonces, quién dirige a la nación –el término mandar no puede aplicarse cuando la soberanía popular, de acuerdo a la norma superior, recala en el pueblo aunque éste no la use ni tenga métodos accesibles para imponerla a los malos gobernantes, sea el federal o los estatales con cúspides de inmoralidad jamás alcanzadas, si las bandas de narcotraficantes infiltradas en la estructura gubernamental a través de secretarios de Estado, diputados y senadores, amén de no pocos gobernadores –alguna excepción habrá y cuando la encuentre también la difundiré–, que vendieron sus respectivas almas al demonio engendrado por los viciosos y sus capos.

De hecho lo dije en Tamaulipas, concretamente en Matamoros –la urbe por ahora semitranquila, según me dijeron mis colegas de allá, a comparación de Reynosa, en donde también estuve, Río Bravo y Nuevo Laredo–, y alguno de los oyentes salieron como si les hubiera dado salpullido: no creo que en esta entidad, como en otras, digamos Sinaloa y Michoacán, vistas ya como narco-estados que carcomen la conciencia nacional, puedan alcanzarse puestos públicos, desde las gubernaturas hasta los últimos regidores, sin la anuencia de los capos en funciones, aquellos que mantienen los controles en ausencia de autoridades con capacidad de réplica. De no existir los tratos del mal, como ha ocurrido, firmarían sus sentencias de muerte. Y esto lo sabe, el primero, el impopular señor peña ya sin legitimidad política ante el rechazo de ocho de diez mexicanos.

Lo que es excepcional es ese 19 por ciento que aún cree en él y considera que el golpeteo de los medios es el origen de los males engendrados durante su sexenio: esto es, las matanzas en Tlatlaya, Tanhuato, Apatzingán y otras poblaciones en donde se han disimulado los alcances, además de la “desaparición” de los normalistas de Ayotzinapa y la corrupción ingente que ha dado lugar a escándalos tan sonorosas como el de la pajera blanca de la “gaviota”, las propiedades que casi donaron las constructoras, HIGA en primer lugar, a rufianes como el “aprendiz” Luis Videgaray o el oficioso hidalguense, Miguel Ángel Osorio Chong, quien debería poner su tienda como los trabajadores chinos que ya inundan las tierras de fox allá por San Francisco del Rincón, en el Guanajuato profundo.

Y hay tanto más, como la sobrecogedora y maliciosa administración de los recursos enviados por distintos estadistas, desde Putin a Francisco, con diferentes cantidades que reflejan a unos y otros, para la reconstrucción del devastado centro del país incluyendo a la Ciudad de México –en donde las constructoras no son motivo de investigación alguna–, que explican per se la ominosa caída de peña nieto ante la mirada de sus gobernados.

Aun cuando le falten catorce meses para el finiquito institucional –estabilizado el cáncer que le corroe–, con un poco de dignidad el mexiquense debiera retirarse del poder antes del aplastamiento inevitable de su partido en 2018.

Criminales de restirador

FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

 

Quieren linchar a los medios por transmitir noticias que resultan falsas pero cuyo origen está en los voceros del gobierno. Antes, los boletines oficiales eran el único sustento informativo; hoy, se han abierto micrófonos y teclas para ir más allá e indagar las tropelías incesantes de la clase política; y ésta responde, claro, tratando de difamar y señalar a los periodistas que se equivocan porque las fuentes dominantes los inducen y los llevan a callejones sin salidas.

Luego de los terremotos del 7 y 19 de septiembre pasado, a treinta y dos años de los otros que también enlutaron el espíritu nacional y a miles de familias, se han detectado fallas estructurales en diez mil escuelas y miles de edificios, sobre todo en áreas como Oaxaca, Morelos, Chiapas y Puebla, también Tlaxcala y hasta Tabasco, cuyos constructores recibieron contratos jugosos, sobre todo por parte de la Secretaría de Educación Pública, para poder llevar, decían, la educación a todos los niños mexicanos; pero, en el mismo momento de establecer compromisos, sembraron muerte, devastación y dolor. ¡Y nadie los ha investigado porque se trata de miembros poderosos de la “high life”, amigos y socios de mandatarios y ministros, a quienes el sistema protege y adula.

Así sucedió, por ejemplo, con el arquitecto y “urbanista” Mario Pani, fallecido en 1993, responsable de haber erigido edificios emblemáticos, como la Unidad Habitacion Tlatelolco, parte de ella colapsada desde 1985 y el edificio Plaza Condesa, que tiene daños irreversibles tras los terremotos del 7 y el 19 de septiembre pasado.

Los infames

FOTO: TERCERO DÍAZ /CUARTOSCURO.COM

Dentro de un año habrá de cumplirse medio siglo, sí, de la matanza que marcó a mi generación y a otras más que sintieron el quebrar de sus alas en un espectro dominado por la autocracia, la demagogia y la corrupción. Cinco décadas después tales condiciones, en lugar de amainar como las peores tempestades que suelen degradarse como milagros científicamente explicables pero espiritualmente considerados un reflejo de la intervención del Creador, en México se han recrudecido hasta llegar a un extremo asfixiante y brutal. ¡Ya se roban los gobiernos hasta la ayuda a los damnificados por las catástrofes naturales! No puede existir felonía mayor.

Entre los personajes más señalados como negligentes y ladrones tras los terremotos del 7 y el 19 de septiembre  pasados, se encuentran el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, y su esposa, Elena Cepeda, quienes, sin moral alguna, pretendieron crear una aduana para detener los tráileres rebosantes de donaciones de mexicanos desde distintas entidades del país. Mucha de la ayuda enviada – no es posible cuantificarla– nunca llegó a sus destinos. ¿Qué se espera para declarar la desaparición de poderes en Morelos, función del Congreso de la Unión, donde el PRD culminó su obra devastadora?

También señalamos la conducta irregular, extraña, del cardenal Norberto Rivera Carrera, muy ligado a la directora del Colegio Enrique Rébsamen y al marido de la misma, prestanombres precisamente de Rivera, desesperado por los bienes enterrados y no así por los niños y adultos muertos, veintinueve en total, que fueron sacados desde el infierno injusto de los escombros.

Los Falsarios

Rafael Loret de MOLA

La Secretaría de la Defensa Nacional, cuyo actual titular es Salvador Cienfuegos Zepeda, cuenta con registro de, al menos, cien organizaciones armadas a lo largo de veintidós entidades del país. Ello explica el éxito del contrabando de armas sin que el principal concesionario para las ventas de la misma, sea al ejército o de modo clandestino, Jaime Camil Garza, sea siquiera investigado; al contrario, es uno de los “intocables” –que para el tuerto señor peña no existen–, dentro de una larga lista de multimillonarios con gusto por verle las caras de tarugos a los mexicanos. Los miembros de la sociedad oaxaqueña, tan afrentada por los constantes atentados contra el patrimonio urbano de la verde y antigua Antequera, la capital de la entidad, amén de los desmanes cometidos en las distintas regiones que integran esta singular porción de la patria, conocen a perfección quiénes son los llamados a la cooptación para ser partes de las manifestaciones callejeras… allí mismo y en el Distrito Federal. Es una suerte de “industria” a cambio de la ausencia de empleos y de la parálisis de un gobierno, que ahora encabeza el junior-efebo, Alejandrito Murat Hinojosa, incapaz siquiera de asegurar una sana negociación para evitar desplazamientos masivos con fines perturbadores. Todos allí saben que, durante el mandato de Gabino Cué Monteagudo, incluso se les proveía de fondos a cuantos le amenazaban con alterar el orden y sumarse a las marchas en el centro neurálgico de la República o en cualquier otra parte en donde se requiera bloquear carreteras, cerrar calles, sitiar comercios y un largo etcétera incluyendo los cierres de los pasos fronterizos.

Los paraísos

Rafael Loret de MOLA

Los paraísos fiscales, como Bahamas, esconden los mayores “secretos” de corrupción; ningún capital resguardado allí es investigado por su procedencia, es decir se le protege si es sucio y por ende ilícito, con tal de atesorar fortunas cuyos intereses bancarios financian el desarrollo de la región en donde llueven las divisas mal habidas, transferidas desde distintas naciones con el propósito de evadir al fisco sin dejar rastros. Contra la negligencia de las unidades de inteligencia financiera y la tolerancia de las autoridades hacendarias, no pocos políticos y empresarios optan por llevarse sus beneficios, es decir los que no declaran, fuera del país de origen para así disponer de ellos sin necesidad de ser sometidos al control oficial. Y, por ello, el llamado Bahamas Leaks se convirtió, en horas, en otro punto de referencia a la par con el célebre Panamá Papers cuyo escándalo, es lamentablemente cierto, resultó de mayores decibeles que la persecución de los delincuentes de cuello blanco con refugios inalterables y perfectamente blindados. Con este precedente, los dueños de grandes consorcios, por lo general multinacionales, encontraron suficientes bóvedas esparcidas por el mundo. Siempre ganan. Hace un año, el SAT, fue exhibido por cuanto a la onerosa condonación de impuestos, por 5.6 mil mdp, a varias empresas connotadas de gran cobertura en México, comenzando con la constructora GEO, una de las más favorecidas durante las administraciones panistas, y siguiendo con Simec, Campos Hermanos e incluso la Volkswagen, todas ellas con acuerdos soterrados con la cúpula gobernante, la que siempre gana en estas transacciones.

Intocables burlones

Rafael Loret de MOLA

¿Alguien habló, hace menos de cinco años, del fin de los “intocables” en México? Por supuesto, no es referencia a los indómitos policías de Chicago que pusieron el cerco para atrapar al célebre Al Capone por evasión fiscal y no por sus sonados crímenes. Esto significa que la impunidad, al fin y al cabo, terminó por imponerse. Pero, me suena la voz de un personaje de altos vuelos repitiendo que confiáramos en él porque no permitiría el brutal desequilibrio en la justicia entre los amigos protegidos y hasta estimulados y los demás.

Ya he dicho, pero viene de nuevo a colación por el inmovilismo preocupante de un sector de nuestra sociedad y un gobierno plagado de funcionarios ávidos de enriquecerse más rápido que los narcos para que “valga la pena”, y repetido una sentencia cuyo fondo no ha sido siquiera motivo de réplica: hace mucho que los cargos públicos no se pueblan de los mejores egresados de las universidades, mujeres y hombres, porque éstos prefieren rendirse a los atractivos inmensos del sector privado, esto es mejores sueldos, menos fiscalización y menos prensa sobre el mismo.

En cambio, los puestos gubernamentales, se supone, son más escudriñados y motivos, por desgracia, de cientos de transacciones soterradas entre los informadores y sus fuentes.El peor de los maridajes sigue siendo un factor determinante en la orientación de las noticias. Y, como periodista, lo reconozco con vergüenza porque no pocos de los colegas conocidos han extendido la mano para sobrevivir bajo la crisis de liquidez evidente que el secretario de Hacienda niega.

¿Quién perdió?

Rafael Loret de MOLA

Si tanto es el afán de la llamada Asociación de Política Exterior de Estados Unidos –una de esas organizaciones que parecen rimbombantes y sólo sirven para reunirse en eventos de la “high life” para entretenerse otorgando preseas–, por considerar a peña nieto como un estadista por sus “cambios estructurales” –acaso porque en Chiapas los maestros volvieron a las aulas para privilegiar su posición como mentores responsables ante un gobierno federal manejado por ineptos–, que se lo lleven a Nueva York, de nuevo, sólo para estar ciertos de cuánto duraría bajo su dirección Wall Street. ¿Una o dos semanas?

La soledad del mandatario, personal y política, se hace cada vez más patente; todavía peor después de las tragedias de septiembre en la que sus apariciones públicas fueron detonantes más que estimulantes.

Ni él ni la mayor parte de los gobernadores pudieron evitar los abucheos, en las zonas de desastre y durante las fiestas patrias que precisamente, debieran culminar hoy al recordarse el 195 aniversario de la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, pasando bajo el balcón de la célebre “Güera” Rodríguez – amante de Simón Bolívar y después del enajenado Iturbide, quien se creyó emperador y lo fue por menos de un año en un sueño lúdico que atrapa, sin remedio, a quienes alcanzan la gloria del mando absoluto en nuestro país–, para significar con ello la importancia de las damas casquivanas en nuestra historia. Pregunten, si lo dudan, por el beso que exalta el escudo de Aguascalientes.

Lo que sigue

Desde 1988, tras el paso devastador de Gilberto, pude notar cómo se manejaba la administración de los víveres enviados a los damnificados y que no se distribuyeron a estos por falta de medios para hacerlo –o eso dijeron, cuando menos–. Un fraude monumental e inmoral que jamás fue siquiera investigado.

Menos de dos meses después de la catástrofe en la península yucateca –donde, por cierto, estaba este columnista, entrando y saliendo de casa con alto riesgo–, encontré en el conocido mercado meridano El Chetumalito, donde solía venderse el contrabando que llegaba a la zona libre de Quintana Roo y se detenía en la capital yucateca, infinidad de cajas con productos perecederos selladas con la orden de ser utilizados sólo para el fin expuesto. Eran la oferta del día, o de algunas semanas, en medio de una indiferencia patética. Las mercancías estaban apiladas como si se tratara de un inmenso monumento a la corrupción. Pero todo parecía seguir igual; incluso el director del Diario de Yucatán, Carlos Menéndez, llegó a decirme entonces: –Les fue bien a los pobrecitos: si antes tenían una laminita para cubrirse ahora ya tienen dos por regalo del Gobierno federal.

Muy sensible su postura y, desde luego, en línea con la postura gubernamental insistente en cubrir con paternalismo oficioso los dramas permanentes de una sociedad cubierta con el lodo del conformismo. De cualquier manera, fueran una o dos láminas, éstas volarían sin remedio al paso de nuevos vientos, a veces ni siquiera huracanados, porque no tenían soporte para soportarlos.

Por encima

Rafael Loret de MOLA

Nos pasan por encima, una y otra vez; a veces, ni siquiera nos damos cuenta pero ocurre sin remedio. Lo mismo en Veracruz –con varios gobiernos deplorables al hilo-, que en Coahuila –donde surgió el nepotismo moderno si bien, en Michoacán, los Cárdenas, cuatro de ellos, Dámaso, Lázaro, Cuauhtémoc y Lazarito, se llevan la palma–, o Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, el Estado de México y un largo etcétera. Pasado el temporal, se recuentan los daños dándose vuelta a la hoja lo más rápido posible. No entiendo, dadas estas condiciones inclinadas a favor de los fraudes comiciales descarados, cómo se pretende embaucar al electorado en una nueva cruzada para derribar la inercia e iniciar el tan decantado cambio, un término que debiera prohibir la Suprema Corte, como lo hizo contra los señalamientos homofóbicos, que tanto nos recuerda a La Tremenda Corte del cubano Tres Patines, una joya entre las series radiofónicas de la parodia fina. En este caso sería para sortear los ataques acústicos, una modalidad estrenada en Cuba contra los diplomáticos estadounidenses acostumbrados a no escuchar jamás. En Nayarit estrenan gobernador-junior, Antonio Echevarría García, hijo de la senadora Martha Elena García y del exgobernador Antonio Echevarría Domínguez, los accionistas principales – únicos, en realidad–, del Grupo Álica, del que se dice es dueño de “medio estado” y por ello condicionó puestos de trabajo a quienes votaran por el heredero de la pequeña mafia, obviamente tan conectada con la delincuencia organizada como el saliente Roberto Sandoval Castañeda.

Gobierno inservible

Por Rafael Loret de Mola

Está claro que el gobierno no le sirve a la sociedad, en su conjunto, sino sólo a sus grandes socios, precisamente aquellos que suelen acrecentar sus fortunas en tiempos de crisis severas, sean naturales o financieras. Todavía no pasa el riesgo en cuanto a los posibles meteoros de fin de temporada que siempre enlutan a cientos de familias, como ya ocurrió en Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Tabasco, destruyendo la endeble infraestructura armada por un gobierno siempre deseoso de mojarse los pies en las rías desbordadas o en los caseríos devastados por los sismos para simular su hipocresía molecular sobre la “justicia social”.

Ahora mismo se frotan las manos con la tendencia especulatoria imparable gracias a la cual multiplican fortunas, siempre con información ilegal proporcionada por sus cómplices de la Secretaría de Hacienda, y aumentan sus haberes para luego devolver los favores a los miserables expresidentes quienes les permitieron todo. El caso más patético es el del célebre “doctor zeta”, Ernesto zedillo, convertido en consejero con enorme caudal en cada una de las trasnacionales beneficiadas durante su sexenio. Ha sido, sin duda, con excepción de peña, el mayor vendedor de cuanto formaba parte del patrimonio nacional y fue él quien ideó, además, la grotesca reforma energética con la visión puesta en la privatización mientras los corderitos camarales aprobaban sin chistar por obra de las diligencias de Manlio Fabio Beltrones Rivera, luego “catapultado” al sitio más devaluado entre los mexicanos: la presidencia del PRI.

Basta! para que te enredes

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