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Piense

Mitofsky

Rafael Loret de MOLA

Una décima falta para redondear el 53 por ciento de ventaja de Andrés Manuel López Obrador en los comicios históricos del domingo; fue contundente y con más de 27 millones de sufragios a su favor, además de haber ganado todas las entidades del país, salvo la panista Guanajuato –donde los liberales han mordido el polvo desde la incursión del reaccionario fox y camarilla-, doce Congresos estatales y la mayoría de curules y escaños además de, cuando menos, cinco gubernaturas incluida la Ciudad de México.

Pero, pese a la victoria de la democracia millones de mexicanos se quedaron con el sabor agridulce a causa de los remedos del pasado: la violencia artera, la violación de las boletas en decenas de casillas, la falta de éstas en las casillas llamadas “especiales” –donde, curiosamente, siempre les falla el cálculo a los consejeros del INE-, y la alteración viciosa de las actas de escrutinio en Puebla, el sitio ensangrentado por los soldados franceses y defendido a muerte por los de Juárez y Zaragoza, foco rojo para una democracia que nació en las conciencias de millones, como nunca antes, y que no debiera tolerar la mancha oscura de la deslealtad, la aristocracia burda y el cacicazgo al estilo del porfirismo. Todo esto debe quedar atrás.

Las faldas de Moreno Valle, quien postuló a su mujer mediando un turbio acuerdo con Ricardo Anaya para que dejara de competir con él a cambio de mangonear a una entidad federativa, es una ofensa no sólo para los poblanos sino para todo México. La peor barbaridad de esta parodia es el reconocimiento de Mitofsky de haberse equivocado… cuando sus “factores” sirvieron para adelantar las victorias de López Obrador y de la mayor parte de los electos gobernadores antes de los pronunciamientos oficiales.

Si Mitofsky se equivocó en Puebla, a posteriori, es de dudar que acertara en todo lo demás a sabiendas que, por ejemplo, Meade y Anaya se basaron en sus encuestas, con tinte modernista, considerando hasta diez puntos de ventaja para los triunfadores; cuando selló la votación de la entidad, también el PREP, en ese momento, apuntalaba la victoria de Morena y su candidato, Miguel Barbosa, a quien las señoritas de sociedad poblanas se asustan porque “es muy feo”. Tal es la argumentación de la corte morenista superior, en esencia, a las de Versalles y El Escorial.

Los Yunes quedaron atrapados. Vencieron sus odiados rivales, no sólo el candidato presidencial vencedor sino también el futuro mandatario del Estado, Cuitláhuac García –y en Morelos va Cuauhtémoc (Blanco) como si se tratara de un simbolismo sobre la etapa de la vindicación de los pueblos originarios-, y tendrán, desde hoy, las manos atadas. Más les vale a los Miguel Ángel costeños admitir los hechos porque, la verdad, sería terrible para ellos intentar un fraude a la vista del personaje al que más insultaron y desafiaron siendo hoy ya el futuro presidente electo de los mexicanos –esto es hasta que se cumpla el formulismo el 6 de septiembre-. Conociendo a Andrés Manuel estamos seguros de que el rencor, contra sus llamados a la reconciliación, es lo último que lo abandona.

Y también en Yucatán cayó el viejo cacicazgo encabezado por la ladrona Ivonne Ortega. Esperemos que el nuevo mandatario se atreva a abrirle proceso a esta y su títere Rolando Zapata Bello, el actual gobernador. Es un reto para todos: vamos a ver quién es el primero en poner tras las rejas a sus predecesores corruptos. Por el momento, Cuauhtémoc, el de Morelos, ya abrió el procedimiento contra Graco Ramírez, pero esperemos el goooool definitivo.

La huida

Rafael Loret de MOLA

El mexiquense peña nieto es un ladrón, además de haber sido autor intelectual de las masacres humanas de Tanhuato, Tlatlaya, Apatzingán, Vallarta y la represión brutal contra los normalistas de Ayotzinapa, la imagen misma de la corrupción gubernamental por encima de otros mandatarios desvergonzados –casi todos sus predecesores–, y de cuanto hubiéramos podido imaginar. En otros tiempos también se robaba vía comisiones pero ahora las ganancias ilícitas, por el “boom” del narcotráfico y la infiltración de éste en la esfera oficial, se suman por miles de millones de dólares.

Sólo por la estafa maestra, organizada por la rapaz ex perredista Rosario Robles Berlanga, la pizpireta seducida por Carlos Ahumada Kurtz, argentino de origen también dedicado a la minería –la explotación infrahumana más cercana al ejercicio de la esclavitud–, fueron desviados siete mil millones de pesos y la mujer en cuestión, con cinismo desbordante y creyéndose dueña de su destino bajo la impunidad, se presentó ante la Cámara baja vestida con un blanco absoluto –como un angelito sin alas–, para negar imputaciones ante la andanada de pruebas en su contra y la exhibición de sus complicidades con tres secretarios de Hacienda, Luis Videgaray, José Antonio Meade y José Antonio González Anaya, éste último el concuño de oro de carlos salinas. ¡Cuántos sinvergüenzas con doctorados en el exterior!

Temo que estudiar en los templos del capitalismo, así sea a través de becas, es un severo golpe al nacionalismo y un vicio que se ha vuelto costumbre en casi todas las administraciones en las cuales se ha dejado de hablar en español, siquiera para honrar la soberanía, durante los encuentros entre mandatarios de nuestro país y USA. Este es, por desgracia, uno de los signos del coloniaje anglosajón silencioso que mantiene su dominio sobre nuestra economía y el futuro avasallador como pagadores eternos de acreedores con nexos con los peores y más altos capos.

Triste realidad que, desde luego, no comenzó con el sexenio en finiquito pero se desarrolló y elevó a la estratósfera con éste. Nunca antes habías avizorado una corrupción tan grande, un nudo de complicidades tan apretado y una impunidad paralela a las sociedades soterradas del mandatario todavía en curso. Por ello, vuelvo a clamar, no puede dispensarse perdón ni olvido a cuantos integraron el gabinete y el ampliado –ninguno se salva– felices de pertenecer a los grupúsculos intocables que llenaron sus bolsillos como en ninguna otra época de la historia. Esta es la dolorosa verdad.

¿Cómo convencer al presidente electo para no canjear los chantajes soterrados –de peña y sus falderillos– con la tristemente institucionalizada impunidad? Ha visto y sentido ya cómo defienden, como perros de caza, sus intereses económicos y jamás los sociales con la malhadada construcción del aeropuerto en Texcoco que fue siempre contra el sentido común para convertirse, como denunciamos hace cuatro años, en el mayor fraude del régimen peñista y así fue. No somos adivinos, simplemente analistas que no se dejan deducir por los dineros de la inmoralidad; y escribo en plural por decencia.

No debe haber salida para peña que no sea la que lleva a la prisión. Se lo debe Andrés a sus treinta millones de votantes, también a todo México.

Grandes evasores

Rafael Loret de MOLA

Atrapados en las cataratas de los impuestos, exagerados en todos los rubros como si fuéramos un país generador de riqueza colectiva, poco reparamos en un hecho incontrovertible; quienes tienen más son los que deben cantidades desorbitantes al fisco… y nosotros, quienes trabajamos y estamos al día, los financiamos bajo el sambenito de la creación de empleos. Todo ello en un clima enrarecido y cada vez de mayor violencia. El sitio a Cancún así lo demuestra.

Dentro de los multimillonarios evasores, cínicos por lo demás, están quienes más poder económico poseen e incluso el primero comienza a ser promovido en las redes sociales como posible asesor de la presidencia por su talante para hacer frente, de igual a igual, al “pato” Donald Trump investido, según repiten sin cesar los estadounidenses quienes se creen superiores, en “líder del mundo libre”, esto es de su territorio y sus satélites.

Veamos:

1.- Las empresas y consorcios de Carlos Slim Helú deben 70 mil 659 millones de pesos; de ellos, el Grupo Carso adeuda 4 mil 141 millones de pesos y América Móvil 20 mil 540 millones de pesos. Por supuesto Telmex goza del privilegio de la exención, 15 mil 417 mdp y Telecom 23 mil 284 mdp.

2.- CEMEX, cuyo accionista principal es Lorenzo Zambrano y antiguo productor de cemento, debe al fisco 38 mil 443 millones de pesos.

3.- El deplorable Grupo México, del criminal Germán Larrea Mota Velasco, no ha pagado 11 mil 133 mdp.

4.- El grupo Modelo, encabezado por Mauricio Leyva, elude la tributación por 8 mil 222 pesos y no existe la menor intención de cubrir el adeudo.

5.- La filial de Coca-Cola (Femsa), propiedad de la viuda de Garza Lagüera, no ha pagado dos mil 205 mdp.

6.- Bachoco, la de los huevos sin huevos, propiedad de la miserable familia Bours, de la que forma parte Eduardo Bours Castelo, el ex gobernador de Sonora responsable en paralelo, codo con codo con Margarita la postulante Calderona, adeuda mil 868 mdp.

7.- Televisa, el emporio de Azcárraga –ya van tres generaciones inamovibles–, debe dos mil 284 millones de pesos.

8.- TV Azteca, y el socio principal de la misma Ricardo Salinas Pliego, tiene un agujero fiscal de 254 mdp, pero sumados a la deuda de Elektra hacen un total de 3 mil 365 mdp.

9.- Industria Peñoles y Grupo Palacio de Hierro, de Alberto Baillères González, tienen un rezago de 6 mil 124 millones de pesos… además de lo que puede valer la medalla Belisario Domínguez supuestamente instituida para exaltar la libertad de expresión y que el senador panista Javier Lozano aplaudió a rabiar perdiendo su propia dignidad. Baillères calla, más bien, para no hacerse notar.

10.- Grupo ICA, de Bernardo Quintana Isaac, concesionaria para la construcción de carreteras durante la época salinista y de nuevas obras bajo la férula de calderón, debe 2 mil 351 mdp.

Los “accidentes”

Foto: Especial
Rafael Loret de MOLA

La derecha suele acusar a la izquierda de todo lo malo, incluso de cuanto la misma propuso y accionó en los largos doce años de dominio presidencial y a lo largo de su supervivencia en calidad de opositora, rectora o mandante, contrariando el espíritu del Constituyente.

A este columnista le parece rarísimo que, por instrucciones de los Moreno Valle, fallecidos trágicamente hace unos días, pudiera reformarse la Constitución local para posibilitar la rendición de la protesta como gobernador(a) ante el Tribunal Superior de Justicia de la entidad, suplantando funciones del Congreso estatal y como previniendo que éste fuera contrario, mayoritariamente, al de la extinta señora Martha Erika Alonso Hidalgo. Algo así sólo puede entenderse como una condición previamente establecida para dejar correr las elecciones de presidente y diputados, guardándose la gubernatura para el falsamente “democrático” panismo. Por aquí deberían comenzar las líneas de investigación sobre los presuntos crímenes de la Nochebuena que fue tarde-negra.

No olvidemos el consumado fraude electoral en Puebla, avalado en última instancia por un evidente contubernio de cuatro magistrados, incluyendo a la presidenta Janine Otálora, cuyo cinismo fue el peor, del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal cuyas resoluciones son “inatacables” aun cuando sean absurdas y grotescamente tendenciosas como acreditaron los tres magistrados restantes. Precisamente en este punto se originan ahora las sospechas que se cruzan uno y otro bandos en medio de una batahola de rumores que incluyen hasta la huida pactada del matrimonio intocable, tanto que fue capaz el cacique de imponer a su bisoña señora como gobernadora.

Ahora es el PAN el que grita ¡justicia!; y lo hace vindicando las amenazas nazis, tal es la ultra derecha encabezada por Luis Banck, quien leyó un breve responso cargado con el veneno de la sospecha dirigido al gobierno federal y al presidente de la República, en concreto, quien aceptó el veredicto del TEPJF pero lo calificó como “antidemocrático” y “desastroso”, extendiendo con ello la crisis política poblana que, supuestamente, podría haberse encaminado a una solución tres días antes de la muerte de la gobernadora, el viernes 21 de diciembre. Como nadie dijo nada entonces las alas negras de la sospecha se extienden.

Pero hay tantas otras posibilidades que se haría interminable enumerarlas. Una aeronave que volaba a 30 kilómetros por hora, blanco vulnerable sin duda; la dispersión de los cuerpos de las víctimas y del fuselaje del helicóptero “de última generación” y con muy escasas horas de servicio; las dudas acerca de quienes habrían de recibir a la pareja de gobernantes, frutos del nepotismo y la imposición; la celeridad para identificarlos cuando se trataba de siluetas carbonizadas y supuestamente alejadas unas de otras; y, sobre todo, la cantidad de intereses superlativos que pudieron entrar en escena, desde la presidencia hasta los grupos del crimen organizado, narcos y huachicoleros por ejemplo.

Si en algo se caracteriza el PAN es de no acertar JAMÁS, ni cuando fue gobierno entre 2000 y 2012, a resolver los misterios que rodean a los supuestos “accidentes” de algunos de sus connotados dirigentes: Ramón Martín Huerta, Juan Camilo Mouriño, Francisco Blake Mora y, más atrás, Manuel Couthier del Rincón. Ahora exigen, medio agazapados y con fines políticamente vergonzosos, que se proceda a investigar con rapidez mientras acusan a López Obrador.

Dinero y actrices

Rafael Loret de MOLA

El argumento central para ser millonario, en la versión de la muy afamada actriz Angélica Rivera Hurtado, sobrina de un expresidente y esposa del actual mandatario gracias al enlace entre una divorciada y un viudo que no mantiene a uno de sus hijos fuera de matrimonio, es que ella “ha trabajado toda su vida”; además la calidad de sus actuaciones, le permitió ir aumentando sus condiciones y tasas profesionales hasta convertirse en la estrella más brillante.

Tengo curiosidad por preguntarle a otras brillantes y hermosas artistas de la pantalla chica –digamos Adela Noriega, quien tuvo un hijo con carlos salinas, Verónica Castro, quien fue cuñada de Angélica, o Lucía Méndez, quien perdió la competencia con marta sahagún en la caza de la zorra, perdón del señor fox–, quienes cubrieron muchas horas de videos con efectos multinacionales, si tuvieron tratos parecidos con una empresa bastante ahorrativa al grado de que, como me contó un corresponsal de guerra en Madrid hace años, ni chalecos antibalas brinda a sus informadores en las zonas de alto riesgo.

Unas horas antes del espectáculo con La Gaviota como gran protagonista, fueron asesinados dos sacerdotes en la sierra de Guerrero, allí en donde no entra el ejército por “prudencia” considerando que intervenir sería violar la soberanía estatal y la autonomía municipal, valores caducos en la praxis lo que demuestra el hecho de que el gobierno federal envía a sus genízaros a cualquier región sin medir acuerdo alguno con las autoridades estatales, como si actuar o no en momentos de alto riesgo fuera una decisión discrecional de los comandantes.

Pilares derruidos

(AP Photo/Juan Karita)
Rafael Loret de MOLA

Un gobierno sin pilares se derrumba, salvo en México en donde, como lo atestiguamos hace treinta y tres años tras los terremotos que colapsaron varias sedes oficiales, las acciones corren por inercia y nada sucede cuando llegan los movimientos telúricos de la política. No hace mucho lo observamos con la salida hace un año, pero semanas atrás concertada, de Raúl Cervantes Andrade de la Procuraduría General, el tercero de lo que va del sexenio peñista, cuando tiró su renuncia, en una comparecencia en el Senado con tintes de rabieta –“no quiero prensa, es una reunión privada”, argumento inadmisible cuando se daba en el recinto de la Cámara Alta y el personaje era funcionario público–, por considerar que su figura –¡qué importancia se dio!–, detenías las iniciativas de los operadores de Los Pinos.

Se fue Cervantes Andrade –el segundo apellido es necesario, no sea que Aurelio Nuño lo confunda con “el manco de Lepanto”–, sin sutilezas ni sorpresas acaso como él pretendía, en los prolegómenos de los inefables “destapes” de candidatos y con la Procuraduría General convertida en un espejismo irrelevante, por donde pasan los criminales que el sistema lincha y son más fuertes las ausencias de quienes ejecutan y siembran el terror por todo el país.

Los otros procuradores “peñistas” fueron Jesús Murillo Karam, integrante del grupo hidalguense cuya salida –por enfermedad, dijeron–, redujo la operatividad de su coterráneo, Miguel Ángel Osorio Chong y acaso lo hundió en las redes de complicidades tejidas por el primero; luego siguió la abogada “televisa”, Arely Gómez González-Blanco a quien recibieron con la peliculesca fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán por aquel túnel en donde hasta sus pantuflas dejó. Si le sirve a éste de consuelo yo podría devolvérselas, previa gestión con un amigo mío. ¿Cómo es que no se han inventado una serie como la de la “Fiscal de Hierro”, en donde se pinta, de cuerpo entero y con bastante acierto, al nauseabundo proceder judicial en México? Sería un éxito si se da cuenta de los encuentros del célebre “capo” con algunos miembros del gabinete peñista y de otros infiltrados en la oposición como, digamos, Emilio Gamboa y Manuel Bartlett. Si quieren más nombres no cabrían en este espacio.

Y luego, Cervantes. ¿Alguna de las graves afrentas contra los mexicanos fue atendida? Ni siquiera los palpables casos de corrupción –Higa, Odebrecht y Norman Foster con su aeropuerto empantanado–, ni las masacres humanas cometidas en Tanhuato, Tlatlaya, Allende –en tiempos de calderón–, Apatzingán ni las cientos de desapariciones forzadas, entre ellas las de los normalistas de Ayotzinapa que pusieron a esta población de Iguala, Guerrero, en el mapa de los horrores y la barbarie. ¡Y ya hasta hubo alternancia en esta entidad… a favor de un priísmo igualmente matón y repulsivo! Nunca sale ganando la sociedad.

México, traicionado y ofendido, reclama justicia y se encuentra con sitios vacíos… dicen que hasta el 1 de diciembre con la cola de Rosario Robles por prenda.

Vasallos

Rafael Loret de MOLA

Puede parecer ingenua la interrogante pero es necesaria plantearla. ¿Para quién trabaja el gobierno? Por una parte durante su discurso inicial al asumir la Primera Magistratura, enrique peña nieto puso en trance a los poderes fácticos, cuyas cabezas visibles estaban frente a él, a través de sus célebres “decisiones presidenciales”; de todas ellas sólo cumplió, en ocho meses de ejercicio, la de mantener firme el timón de la reforma educativa –todavía discutida–, mientras se aprehendía a la nefasta Elba Esther Gordillo a quien no le ha salido un solo defensor ni siquiera de las filas que tanto decía controlar. Los demás, cada día, están más cómodos pese a las ofertas “sociales”, como la fallida “Cruzada contra el Hambre”, que pretendían ser ecuánimes y estabilizadoras. No fue así.

La tal “cruzada” inició en las entidades con mayores conflictos de violencia, las “tierras de nadie” muchas de las cuales resultan inaccesibles hasta para tropas y marines en este mar soterrado, la nueva Atlántida, que es México en donde los segundos tienen jurisdicción hasta en la ciudad de México so pretexto de que deben dragar los lagos de Chapultepec. Resulta ridículo, aunque sea broma lo anterior, este centralismo absurdo que contrae a los marineritos de asfalto mientras nuestras costas son descuidados al grado de que ¡hasta despareció la Isla Bermeja, en el Golfo, para posibilitar que la Unión Americana ampliara sus mares territoriales! ¿Y de esto quien responde? ¿El secretario de Agricultura o el de Reforma Agraria? ¡Por favor!

Ahora resulta que el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial –en alguna etapa nacionalista y reacio a las fusiones y prestanombres–, ha iniciado una campaña de presión para evitar que los ricos paguen sus impuestos correspondientes, porcentual y equitativamente, de acuerdo a sus ganancias. Considera que así –el pretexto de siempre– se reducirán los espacios para la inversión y la creación de nuevos empleos, sobre todo ahora que comienzan a sentirse los efectos de la crisis europea –por efecto de la de nuestra derruida “puerta de entrada”, España, cuyos corporativos le hincan el diente a nuestra economía sin el menor pudor–, y la desocupación va en aumento entre los mexicanos acaso con el ánimo de que se traslade aquí el desastre de allende el mar en donde perviven seis millones y medio de desempleados entre los hispanos.

Lo anterior nos pone en jaque y es bastante más que una advertencia. Abaratado al máximo nuestro mercado por efecto de la pésima publicidad que deriva de los enfrentamientos entre mafias –mientras se concentran en varias entidades fallidas las fuerzas públicas–, en el norte se disparan los duros ajustes de cuentas entre cárteles asesinos al tiempo que sólo en apariencia se descabeza a los zetas quienes ya tenían listo el reemplazo del “40” por el “42”, evitando el “41” estigmatizado como zona gay desde los tiempos del porfiriato y por efecto del yerno del dictador, Ignacio de la Torre y Mier, aprehendido en flagrancia en un festín de homosexuales –reprimidos entonces– consignándose a cuarenta de ellos y restando uno, precisamente el familiar directo de la “familia real” del oaxaqueño intocable. Si hoy se hiciera una redada semejante –ilegal, por supuesto– algunos se llevarían un susto de altos vuelos. Porque, sin duda, “la cofradía de la mano caída” –en la que se obliga a ciertos políticos a rendir cuentas fálicas como parte del rito de iniciación–, sigue operando cada vez con mayor descaro.

Matanza

Rafael Loret de MOLA

En los límites con Guerrero y Michoacán, en el occidente del Estado de México, desde hace una década cuando menos se ha establecido un cuadrángulo de la muerte en una región, además, en la que las cavernas son el sello distintivo. Arranca en Tejupilco de Hidalgo –es mala costumbre ponerle apellidos de héroes a los pueblos como Almoloya de Juárez, infamándolos después por distintas causas–, extendiéndose hacia Luvianos para bajar hacia Bejucos y seguir a San Pedro Limón y Tlatlaya, para rematar en Amatepec. En todos estos sitios, el partido con más peso municipal y ganador de las elecciones es el de la Revolución Democrática.

En 2012, con motivo de la campaña presidencial, me cuenta un testigo directo que las multitudes recibieron a Andrés Manuel López Obrador como héroe, le colocaron guirnaldas al cuello y le hicieron recorrer varias calles entre el estruendo de las balas que se disparaban hacia el aire desde distintas camionetas llamadas “Lobo”. Concretamente, en Luvianos, el abanderado entonces de la izquierda unida fue acompañado por los alcaldes y por los personajes de cada sitio en donde, como curiosidad, las enormes residencias, entre el bosque, contrastan tremendamente con las reducidas casas de los agricultores porque, de acuerdo a los censos oficiales, esta porción mexiquense está dedicada a la siembra de granos básicos aunque, con el correr del tiempo, las actividades fueron variando; incluso entre los lugareños se acepta que entre las cuevas dominantes existen evidencias sobre laboratorios de refinación de cocaína.

Bien se sabe que en San Pedro Limón, cerca de Tlatlaya, el 30 de junio de 2014, un comando militar ajustició a veintidós civiles alegando que se trataba de desmantelar a una “banda de secuestradores”. Luego se guardó silencio ominoso durante noventa días hasta que un semanario y la agencia de noticias AP difundieron fotografías de la masacre en las que se observan cadáveres de niños y el de una jovencita ante el muro de una bodega cerrada. Así procedían los imperialistas británicos en la India de Ghandi y actúan hoy los marines concentrados en la base de Guantánamo, Cuba, contra los talibanes en estos tiempos de lujurioso fundamentalismo.

Los mandos castrenses, entonces, pretextaron que un soldado había sido herido por lo cual debieron repeler la agresión.  No fue así: es muy posible que el baleado hubiese sido víctima de las ráfagas intermitentes de sus propios compañeros quienes no cesaron hasta agotar las muertes. Veintidós civiles a quienes no ha podido confirmarse como delincuentes post-mortem cuando se cuenta, y tanto se presumen, con tecnología “punta”, bancos de huellas y voces, de ADN, para poder resolver cualquier enigma criminal.

Sociopatía

Rafael Loret de MOLA

La sociopatía –no confundir con psicopatía–, es un mal mental que lleva a quienes lo padecen a no tener interés por otras personas aunque convivan con ellas y compartan ideales semejantes. En este sentido, claro, el anaranjado “pato” Donald Trump Maclead, puede evolucionar a tal grado, si continúa con su mandato, que podrá negar hasta su personal visión del racismo y hasta postularte como defensor en el futbol americano en donde los profesionales, de acuerdo a los cálculos del célebre doctor nigeriano Ben Omalu, reciben 70 mil golpes en el cerebro, en promedio, durante sus respectivas carreras. De allí que, no pocos, sean propensos a la enfermedad bautizada como ETC, casi un largo etcétera que contrapone los intereses de la mafia deportiva con los de la vida humana. Trump es así. Hablador, provocador, ofensivo y, por encima de todo, preso de una peculiar xenofobia que acaso deriva de alguna conflictiva relación con su madre, inmigrante como tantos que llegan a los Estados Unidos creyéndola el paraíso por la incesante propaganda de Hollywood y las series televisivas para encontrarse con el drama del racismo, el maltrato de cuantos se sienten superiores y, para colmo, un gobierno que pretende enmendar la imagen de una nación que gobernó un hombre negro sólo para exaltar más el racismo y hasta la misoginia. Trump suena a bomba y huele a degradación. No es explicable que casi la mitad del electorado estadounidense, haya votado por el odio, el rencor y la discriminación acentuada, además contra los derechos humanos elementales como el de la salud.

La agonía

Rafael Loret de MOLA

¡No, señor presidente electo! La mayor parte de la ciudadanía, con excepción de sus incondicionales y fanáticos, reclama que el combate contra la corrupción por usted prometido supere a sus ansias de perdonar a los personajes de un pasado que hoy termina aunque aún queden algunas gotas del presente. No queremos que mañana, al despertar y cuando usted ya sea constitucionalmente el Primer Magistrado, Andrés, la cuarta transformación comience coludida con el viejo régimen así como la monarquía española surgió a partir de la muerte del abominable Franco y con todo y la gendarmería a la que usted citó recientemente.

La justicia, Andrés, nada tiene que ver con la impunidad ni con el “empantanamiento” de otras acciones como recientemente afirmó. Es esencial para asegurar las libertades, todas ellas comenzando con la de expresión, y los cauces necesarios para reconstruir el muy afectado tejido social. ¿O no era el propósito en tus largas tres campañas por la Presidencia? Así lo expresó, una y otra vez, con la voz del opositor firme contra sus instituciones corroídas y empecinado en alcanzar la meta superior del cambio político estructural a costa de no robar, no traicionar y no mentir; tres apotegmas que desgraciadamente no se han cumplido del todo en esta transición que, por fin, llega al último día.

Por allí quedan las dudas sobre los presuntos sobornos recibidos por Gabriel Regino, (a) Rojino, subsecretario de Seguridad Pública en el entonces Distrito Federal bajo la administración de Andrés Manuel, entre 2000 y 2006; provenían del cártel de Sinaloa, concretamente de Ismael El Mayo Zambada, el verdadero líder de esta organización, que ha sabido cubrirse las espaldas hasta hoy con el consentimiento de calderón, peña y los gobernadores Mario López Valdés y Quirino Ordaz Coppel. No es poca cosa.

Lo que más molesta es la coincidencia falsa entre el mandatario saliente –¡no hay mal que dure cien años!–, y el entrante sobre mantener la presencia militar en las calles pero ahora redoblada; al ejército habrá de sumarse la Guardia Nacional, continuidad de la inútil Gendarmería inventa por el colombiano Óscar Naranjo Trujillo y marginada por peña, con el objetivo de darle legalidad hasta los actos de rapiña –el botín de guerra–, de los uniformados coludidos con las mafias dominantes. ¿Esta es una novedad para los funcionarios en fase de iniciar sus gestiones?

En fin, termina el mal gobierno peñista sin necesidad de un nuevo grito de Independencia. La cuestión es si, como hiciera el Padre de la Patria, invocamos al espíritu de Fernando VII quien fue el responsable de perder las “colonias” al servicio de la corona española ante la fogosidad de los levantamientos en toda Latinoamérica. En el norte mataron a todos los aborígenes; hacia el sur, violaron a todas las mujeres para crear el mestizaje y dicen los gachupines que debemos estar agradecidos.

En fin, repito hoy con más fuerza y ante el ímpetu de perdón que, como espíritu maligno, parece haberse apoderado del mandatario entrante:

¡Cárcel para peña y sus cuarenta ladrones y asesinos! Así debe comenzar el combate contra la corrupción a trueque de un continuismo malsano que destruiría la confianza de los 30 millones de sufragantes que eligieron a López Obregón.

Las risas de Peña

(AP Photo/Juan Karita)
Rafael Loret de MOLA

No son frutos del nerviosismo ni de una patología ante las masas al sentirse centro de las miradas; las risas de Peña denotan la ansiedad por los últimos días de poder, acaso la nostalgia que vive en soledad en Los Pinos o con el artificio de las compañías de catálogo –los de las televisoras son muy extensos–, o posiblemente el disimulo ante los catastróficos resultados de su administración.

Hace unos días, con motivo del 75 aniversario de la Secretaría de Salud –parece ser que todas las dependencias tendrán cumpleaños festivos en ausencia de acciones–, el señor Peña estuvo bastante jocoso y risueño; se carcajeaba de todo cuanto le decía el inútil titular del ramo, José Narro Robles, exrector de la UNAM para vergüenza de los universitarios, y aquel festín risueño dio lugar a la superficial sentencia: “En materia sanitaria tuvimos un sexenio de cien”. Acaso se refería a una graduación por miles porque, de otra manera, si cien es el total sólo sería confluencia de un cinismo enorme, una de las guindas del fin de la administración más deplorable en materia de justicia social, de economía, de política, de todo. ¿Alguien se anima a realizar la escultura de Peña para los jardines de Los Pinos? ¡Qué oprobio!

En nuestro país, por si lo ignora el aún titular del Ejecutivo, una de las mayores desigualdades se da, precisamente, en el sector salud. No sólo me refiero al desabasto extremo de medicinas sino a la escasa atención a los derechohabientes del Seguro Social, el ISSSTE o el Seguro Popular que se quedó en pañales mientras se abandonaba a decenas de hospitales sin que siquiera se procediera contra los mandatarios que dejaron morir decenas de niños, por ejemplo en Comitán, Chiapas, cuna de la alevosa Elba Esther Gordillo, en donde Pablo Salazar, ahora escudero de Andrés, no rescató a varias decenas de criaturas abandonadas, enfermas, en un sanatorio inconcluso. O en Veracruz en donde se dispuso agua como tratamiento contra el cáncer hasta que los infantes, decenas de ellos, murieron.

¿No habrá justicia para las víctimas? ¿Ni procesos para los responsables? Habrá quienes piensen que tales no deben figurar en el “100” de efectividad dictado por peña y sus adalides ignorantes y negligentes, ni alterarlo para seguir mintiendo hasta que el nuevo régimen, a partir de diciembre, lo tolere. ¿O los vamos a perdonar también, Andrés, aunque no olvidemos? Esto no sería razonable ni democrático.

Ya son demasiados los señalamientos contra Peña y su gobierno; el del sector salud, me consta, es apabullante por las historias de terror que me han llegado desde ellos. Sin medicinas, ni camas, ni médicos dispuestos a llegar a lugares “lejanos” –de sus domicilios se entiende–, ni incentivos ni la mínima atención. Agua para el cáncer, podría resumir la sentencia. Y el presidente saliente se carcajea y habla de un 100 por ciento de efectividad. ¿Dónde ha estado el miserable todos estos años? No es posible perdonarlo.

Aeropuerto del diablo

CIUDAD DE MÉXICO, 17ABRIL2018.- Vista aérea de la construcción en Texcoco, Estado de México, del Nuevo Aeropuerto Internacional de la CIudad de México (NAICM). FOTO: ISABEL MATEOS /CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

No sólo nos referimos al balance del sexenio, a todas luces negativo y hasta pernicioso con huellas de la mayor corrupción acumulada en la historia reciente del país; también nos acercamos a las hojas de ruta para el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, convertida en manzana de la discordia política, cuyo costo inicial era de 169 mil millones de pesos y ahora se incrementó, a la par con los reclamos de Andrés, a 180 mil millones de pesos. Una bicoca para Slim; un abismo para los demás mexicanos.

Hace un lustro, cuando las campanas de la euforia aristocrática rasgaban los sentidos de los comunes, advertimos que costos y obras anunciadas acabarían siendo quimeras o cuevas de Alí-Babá para la nueva clase política. No nos equivocamos. El tren rápido a Toluca, con la consiguiente cuarta autopista, fue beneficiosa para las hermanitas peña nieto, Verónica y Cecilia, y respecto al célebre campo aéreo –que Andrés quiere instalar en la base militar de Santa Lucía, muy cerca de Tizayuca, Hidalgo–, los beneficios se concentraron en la altruista familia Slim, con beneficio directo para el yerno intocable, Fernando Romero, constructor de otras obras públicas de gran envergadura incluyendo algunos de los rascacielos del sur. Gobierno, sí, para la oligarquía; y no exageramos.

¿Podrá ser reversible la construcción o quedará como uno más, el más grande, de los elefantes blancos del país? Cada que paso por Coatzacoalcos para ir a Villahermosa me encuentro con el célebre puente “de la corrupción”, dinero tirado para construir un crucero que no lleva a ninguna parte paralelo a la carretera. Como si fuera un monumento a los juegos de Lego –les serviría bien pintarlo de bloques–, y no un ejemplo vivo de la dilapidación infame de millones de pesos administrados por los regímenes encapsulados en el populismo.

Ante la polémica, el Legislativo, todavía con mayoría afín al poder presidencial, si bien con los panistas con la guardia en alto frente al gobierno porque la tienen baja ante la ciudadanía, debiera ordenar una auditoría y visitas programadas para que TODOS los senadores y diputados vieran, y no les contaran, los avances reales de las obras; y después, claro, los periodistas que son, o debemos ser aunque no siempre sea así, los testigos oculares de la opinión pública. De esta manera saldrían a flote la ineficiencia y la tardanza por la cual se han multiplicado los costos; a decir del responsable de la edificación pomposa, justificando el alza de los costos, “desde 2014 no habíamos incrementado los precios”. Y si se tardan más pagaremos el doble de lo estipulado. Un atraco.

Para Andrés resultará muy difícil, en caso de ganar la Presidencia como parece y más después del primer debate, revertir las acciones ya encaminadas porque, sencillamente empezar desde cero, en cualquier caso, sería bastante más caro. Lo que es necesario estipular es si el edificio de marras es o no seguro por haberse erigido en terrenos no propicios como alegaron, desde un principio, los científicos de la UNAM. Tal sería un enorme fraude que debería hacerse pagar a Slim, en primer lugar, y a peña, en segundo.

Si no acabamos con la moderna aristocracia, ésta terminará por hundir y vender a México.

¡Listo, fuego!

Rafael Loret de MOLA

Dentro de dos días, el domingo 1 de julio, en todo el país habrá de votarse con una boleta cubierta de la pátina de enjambres antiguos, acuerdos soterrados, concesiones predispuestas por los operadores de Los Pinos y el polvo del establishment que anula el sentido de la democracia con tal de favorecer a un pequeño grupo de privilegiados, entre ellos los empresarios cómplices, con órganos electorales viciados y ausentes de ética al estar entregados a los gobiernos estatales y, sobre todo, al federal que sigue asustando a los timoratos.

Cómo votar, me preguntan innumerables lectores, cuando las opciones no convencen del todo, entre el puntero que acapara el rencor nacional contra un gobierno podrido y el neo militante del PRI, y se desconocen los entuertos de cada candidato y de los dirigentes ávidos de escalar nuevos estatus a cambio de extender mentiras, reclutar a pillastres, esto es un panismo infectado hasta la médula, ni del PRD convertido en esquirol, y creer que cada instituto ostenta, perse, la representación de “todo” México descalificando a los demás, aunque toleren a los abstencionistas curiosamente.

Abstenerse, es una posibilidad también con alto contenido político si es reacción contra la pobre oferta política y la evidente manipulación de un sistema corroído en el cual las falsedades son obvias. La semana última atestiguamos lo peor, en una debacle de la moral colectiva y de la ausencia de información veraz y sólida. Los mexicanos estamos atrapados en el mismo agujero desde hace ya varios lustros y no hay quien se atreva a extraerlos para que puedan, sólo entonces, ejercer su libertad de pensamiento. He hablado de aplicar #cerocobardía a la hora de proceder ante las urnas. Lo hago ahora, de nuevo, insistiendo que estamos en juego todos, no sólo los convocados a sufragar el próximo domingo.

Ladrones fantasmas

Foto: Twitter / Vicente Fox
Rafael Loret de MOLA

No hay precedentes de algo similar lo que representa, además, una vergüenza para todos los medios informativos que no supieron dar cuenta de la gravedad de los hechos, como tampoco lo hicieron los ex presidentes, comprometidos hasta el cuello, ni ninguno de los funcionarios, desde los distintos procuradores de la República hasta los directores de la privatizada Pemex más interesados en dotar de plataformas a fox, calderón, salinas y peña desde luego además de Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones entre otros pillastres de la vida nacional. Es el operativo terrorista de mayor calado que atenta aún contra la economía del país.

Todos están embarrados, no sólo unos cuantos; y es menester subrayar que la persecución contra este fenómeno vergonzoso ha sido el arranque del combate a la corrupción prometida para iniciar la senda de la cuarta transformación. Por ello, claro, hemos atestiguado el absurdo de que algunos distinguidos miembros de la derecha, con sus consabidos testaferros y mercenarios incrustados en no pocas empresas de comunicación, griten al cielo pidiendo que se resuelva primero el desabasto de gasolinas antes de fulminar el robo de combustible que encareció el producto, en una nación petrolera bajo el sello de la más lacerante impunidad que recordemos los mexicanos.

¡NO! Es menester llegar a las últimas consecuencias y no permear el asunto combatiendo el delito y dejando a su aire a los delincuentes y criminales que posibilitaron el saqueo desmedido y brutal. ¿Cuántas manos están sucias? Ya mencionó López Obrador a sus predecesores como “omisos”, esto es que hicieron la vista gorda, como cúspides del robo multimillonario calculado en 66 mmdp.

Librarse de peña

Rafael Loret de MOLA

 

Las organizaciones no gubernamentales suelen tomar mayor importancia cuando los vacíos de poder se ahondan y la credibilidad oficial ronda por los suelos. Es el caso del presente. Para desgracia nuestra, el presidente de la República y los miembros de su gabinete parecen dar mayor importancia a simular que luchan arduamente por atraer inversiones –cuando la falta de seriedad fue desnudada por los empresarios chinos que ahora reclaman una fuerte indemnización por los gastos “no recuperables” tras la adjudicación cancelada para la construcción del ferrocarril rápido entre la capital y Querétaro–, que a la galopante crispación social cuyos efectos pueden ser devastadores contra el régimen en curso.

Es un hecho, y lo repetimos, que buena parte de la sociedad mexicana quisiera librarse de peña nieto; y que otro sector solicita, primero, resolver los entuertos creados por la administración actual, sobre todo los relacionados con la violencia desatada y los intolerables actos represivos, antes de retirarse por incapacidad; y unos más alegan que cuando llegue diciembre, peña podrá solicitar licencia, agobiado por sus males físicos.

El caso es que únicamente un puñado de panegiristas estima, con una ceguera total, la prefabricación de sendas trampas “en contra del presidente” para convertirlo en protagonista de todos los dramas como “si fuera gendarme de Iguala”. Esta hipocresía podría exonerar, igualmente al repulsivo mandatario con licencia de Guerrero, ángel aguirre rivero, al secretario de la Defensa Nacional e incluso a la llamada “pareja imperial” Abarca-Pineda Villa.

Marineros de asfalto

Rafael Loret de MOLA

Insistimos en la inutilidad de mantener la dependencia alejada de las costas mexicanas; alegábamos que en la capital los marineros de asfalto sólo podrían aspirar a dragar y mantener en condiciones a los dos lagos de Chapultepec. Desde el sexenio calderonista, la Marina realiza cateos, operativos y detenciones en zonas urbanas en donde no hay agua, ni para bañarse y alquilanse “pipas”, para intentar subsanar necesidades básicas; además, fue notoria su intervención en zonas como galería del “Palacio de Hierro”, del protegido Alberto Baillères, en donde, se encontraba comprando ropa de lujo Xóchitl Gálvez.

Viene a cuento lo anterior ante la acción de los marinos, en la CDMX, para desmantelar al “cártel de Tláhuac” abatiendo a “El Ojos”, distribuidor de droga en C.U. Murieron 8 de las bandas y, tal fue una declaración de guerra contra otras, la de Tepito, la más fuerte, con la ciudadanía como rehén.

Pero, ¿por qué la Marina realiza estas funciones fuera de su jurisdicción? ¿Es parte del acuerdo para asegurar la infiltración de la misma por parte de los marines estadounidenses? Resulta que Obama y calderón transaron la posibilidad de que esta fuerza armada, entrara a México “pacíficamente” para coadyuvar esfuerzos con la llamada “guerra de calderón”, y mantener los equilibrios en el mercado de consumo de drogas mayor del mundo, administrado, por las agencias de inteligencia estadounidenses. Los precedentes son funestos y explican la insolencia de felipe, al apoyar las descocadas presunciones de Margarita, para alcanzar la Presidencia de la República. ¿Vamos cayendo en cuenta? La invasión simulada, las ovaciones en el Capitolio, las buenas maneras de Barack y la traición de calderón están en el mismo coctel.

Tumulto aristócrata

Rafael Loret de MOLA

¿Tiene autoridad moral Miguel Alemán Velasco para asegurar que enrique peña “respetó” las libertades durante su administración? ¡Ninguna y hay que decirlo con fuerza! Miguelito es hijo de uno de los grandes prevaricadores de la nación, Migue Alemán Valdés, ex presidente de la Republica ostentó el mayor cargo ejecutivo entre 1946 y 1952-, y por l fuerza del nepotismo disfrazado alcanzó hasta el rango de gobernador de Veracruz que combinaba con la dirección de sus empresas y la venta de sus acciones de Televisa, acaso para disimular un poco. Es fama que en aquel entonces, entre 1998 y 2004, pasaba más tiempo en la capital del país que en la de su estado.

Recientemente, el junior más afortunado de México, con un capital considerable que, sin embargo, no aparece en el semanario Forbes, pretendió apropiarse de las candilejas, al estilo de Chaplin –autor de la bella melodía que lleva este nombre–, para lanzar a voz en cuello, cual si fuera un son jarocho, una letanía de elogios al señor peña, de entre los cuales destacó una sentencia asombrosa:

–El signo del gobierno de peña es haber respetado las libertades.

Nadie supo a ciencia cierta a lo que se refería a no ser, claro, si se trataba de la manera cómo aplicó la impunidad al ex gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, cuya libertad parece haber sido asegurada por la influencia del peñismo y contra la soberanía de esta entidad tan injustamente estigmatizada y mancillada. Y otro tanto puede aplicarse por la vehemencia judicial puesta en la reducción de la pena del oro Duarte, el veracruzano, que sientan precedentes para otros sujetos de su ralea: Yunes Linares, Graco Ramírez, Moreno Valle, Astudillo Flores, Quirino Ordaz Coppel, Alfredo del Mazo Maza, Ivonne Ortega Pacheco y su entenado Rolando Zapata Bello, Roberto Borge, Egidio Torre Cantú, Humberto y Rubén Moreira, Francisco Vega de Lamadrid, Claudia Pavlovich y una extensa lista que, por supuesto, no olvidamos.

Por aquí es por donde debe empezarse a combatir la corrupción, principal oferta del presidente electo, amén de llevar al debido proceso a Rosario Robles Berlanga, subcampeona de la corrupción, Gerardo Ruiz Esparza, Luis Videgaray Caso, los secretarios de Hacienda del sexenio con José Antonio González Anaya, concuño de carlos salinas en sitio preponderante, y a la cabeza de todos ellos, enrique peña nieto.

La corrupción va ligada estrechamente al nepotismo como el que se pretendió instalar en Puebla, a costa de ventas de boletas, robos de urnas, tiroteos –un muerto, lo que acrecienta la fama de Moreno Valle como asesino–, y sobornos pretensos al Congreso local denunciados por los nuevos legisladores de Morena y el Partido del Trabajo quienes sitiaron al cacique y ex mandatario convertido en Senador y con deseos de seguir saqueando a su entidad bajo las faldas de su esposa, Erika Martha Alonso Hidalgo. Pero, ¿será su mujer o sólo lo simula?

La aristocracia llegó con peña a los más altos estándares. Toca al presidente electo, si de verdad quiere cumplir con los mexicanos, poner a trabajar a la escoba de la justicia. ¡Queremos una República, no un simulacro con reyezuelos al frente!

Un mes que asusta

Rafael Loret de MOLA

Septiembre es un mes que asusta. Y así hemos seguido. El año anterior, once minutos antes de la medianoche del jueves 7, el fuerte temblor, en realidad un terremoto, de 8.4 grados en la escala Ritcher, no causó daños mayores ni la devastación que se vivió en 1985 con un sismo de menos graduación. ¿Fue un milagro? Los técnicos no creen en ellos y asumen dos razones: Que el epicentro, setecientos kilómetros alejado de la capital por las costas de Chiapas, no fue tan cerca como el de hace treinta y dos años, situado en Oaxaca a cuatrocientos kilómetros.

Luego vendría el sismo del 19 y, entonces sí, se midieron los brutales alcances, sobre todo en Oaxaca, Chiapas, Puebla y Guerrero. Pese a ello, a la capital le fue bien aunque, como en 1985, no se cuantificó el número de muertos –se habló superficialmente de 148-. pero sí los edificios colapsados con una diferencia sustantiva, pese al drama brutal de la escuela Enrique Rébsamen, donde murieron sepultados cerca de 40 niños junto a algunos de sus maestros. La diferencia es que ni siquiera hubo responsables de erigir edificios con materiales de mala calidad, sobre todo en el caso del colegio al que está ligado el cardenal en retiro Norberto Rivera Carrera, y sin las especificaciones mínimas para evitar derrumbes.

El caso es que el susto fue mayor a las consecuencias mientras es esas mismas fechas, por Veracruz, comenzaba a pegar con fuerza Katia en medio de la tragedia de su mal gobierno.

En el calendario las fechas coincidieron respecto al horror de hace treinta y dos años; en la conciencia colectiva, en cambio, se ahondaron los rencores por cuanto la negligencia oficial en las zonas de desastre –desde Chiapas y Oaxaca hasta Veracruz–, y los politiqueros aprovecharon para sacar el rostro prohibiendo las clases en once entidades del país. ¡Qué bien le vino a Aurelio Nuño, quien se fue luego de campaña y está al pie de enriquecerse más de la mano de sus cómplices, el sacudimiento telúrico! Y a Peña también, mucho más que su deplorable y oscuro Informe, cuando salió ante las cámaras para aparentar preocupación ante el drama que no se dio salvo en Chiapas, Oaxaca y Tabasco en donde la cuenta de muertos llegó a dieciséis sumadas las tres entidades.

Bien sabemos, todos, del terremoto interior que llevamos incrustado al no haber sido capaces, todavía, de superar los temblores de los descastados y rufianes que nos gobiernan.

Hombre bueno…

Rafael Loret de MOLA

La vida de un periodista, por ejemplo la del colega asesinado Javier Valdez Cárdenas en Sinaloa, vale una pistola con cachas blancas; hace años, al principal matón del cacique de la Huasteca, Gonzalo N. Santos, le apodaban “Mano Negra” –su nombre era Agustín Ojeda quien se hacía pasar como capitán-, por un ritual singular: se colocaba un guante oscuro a la hora de ejecutar a quien su patrón le decía arrojando el cadáver de la víctima “nunca a menos de cincuenta metros de la carretera”.

Santos fue quien integró el némesis de la moral política:

“La moral es un árbol que da moras”.

Y después su especial letanía:

“Mujer coqueta tira a puta;

Caballo manso tira a penco;

Hombre bueno tira a pendejo;

En política, la moral vale para pura madre”.

Su epitafio resumió su pensamiento: “primero muerto que cansado”. Lo mismo ahora con los caciquitos que quieren imponer a su hijo como sucesor en el gobierno de Veracruz, Yunes Linares, o a sus servidores, en el caso de Yucatán con la negociadora y modelo de pijama Ivonne Ortega Pacheco, conocida en Mérida como “la asesina” por haber dejado sin instrumentales los hospitales de Ticul y Tekax, entre otros, causando las muertes de decenas de yucatecos. Lo de siempre: no quiso darle importancia a las obras de los gobiernos panistas y, sencillamente, las abandonó. Maldita partidocracia.

Así y todo, quieren darle a semejantes sujetos, el hijo de Yunes y el putativo de Ivonne, el favor de una elección amañada –lo mismo en Veracruz y Yucatán; también en Puebla con la esposa del nefasto Rafael Moreno Valle, el ex gobernador bala, Martha Erika Alonso Hidalgo-, para combinarla con la presidencial en el entendido, en cada una de estas entidades, de que están listas sus autoridades a convertirlas en modernos laboratorios para la conversión fantasmal de sufragios a espadas de la voluntad colectiva.

Así se hizo en 2006 y ello dio lugar a la usurpación de calderón y la asunción de sus falderillos, amén de la nefasta presencia del catalán Antonio Solá –el del “peigro para México”-, quien ahora quiere colocarse con Andrés para seguirse enriqueciendo a expensas de los dineros para el proselitismo. Es una verdadera industria de vividores.

Y esta es nuestra supuesta democracia. Pero, entiéndase, la sociedad está más madura y mejor comunicada por las redes sociales pese a los riesgos que entraña el manejo irresponsable de las mismas. Lo cierto es que, por cuanto he apuntado y escuchado, la sociedad no soportaría una parodia como la del 2012 –bonos y despensas-, ni un atraco en despoblado como en 2006. Y esto puede marcar la diferencia más allá de fanatismos e idolatrías.

Apunte personal: tengo la impronta de que no votaré por quién ganará las elecciones; pero defenderé su victoria hasta con la vida misma.

Guía para millonarios

Rafael Loret de MOLA

El argumento central para ser millonario, en la versión de la muy afamada actriz Angélica Rivera Hurtado, sobrina de un ex presidente y esposa del actual mandatario gracias al enlace entre una divorciada y un viudo que no mantiene a uno de sus hijos fuera de matrimonio, es que ella “ha trabajado toda su vida”; además la calidad de sus actuaciones –la mejor fue la del martes 18 de noviembre de 2014, efeméride del sacrificio de los hermanos Serdán en Puebla–, le permitió ir aumentando sus condiciones y tasas profesionales hasta convertirse en la estrella más brillante del firmamento farandulero. Hasta que se fastidió y decidió divorciarse.

Tengo curiosidad por preguntarle a otras brillantes y hermosas artistas de la pantalla chica –digamos Adela Noriega, quien tuvo un hijo con carlos salinas, Bárbara Mori, o más atrás, Verónica Castro, quien fue cuñada de Angélica, o Lucía Méndez, quien perdió la competencia con Marta Sahagún en la caza de la zorra, perdón del señor fox–, quienes cubrieron muchas horas de videos con efectos multinacionales, si tuvieron tratos parecidos con una empresa bastante ahorrativa al grado de que, como me contó un corresponsal de guerra en Madrid hace años, ni chalecos antibalas brinda a sus informadores en las zonas de alto riesgo. Nunca entenderé este tipo de miserias ni la escala de valores de los millonarios.

Unas horas antes del espectáculo presidencial, con La Gaviota como gran protagonista, hace cuatro años, fueron asesinados dos sacerdotes en la sierra de Guerrero, allí en donde no entra el ejército por “prudencia” considerando que intervenir en ello sería violar la soberanía estatal y la autonomía municipal, valores bastante caducos en la praxis lo que demuestra el hecho de que el gobierno federal envía a sus genízaros a cualquier región sin medir acuerdo alguno con las autoridades estatales, como si actuar o no en momentos de alto riesgo fuera una decisión discrecional de los comandantes de las zonas 27 y 35 de la caliente entidad.

Los sacerdotes John Senyondo y el de San Miguel Totolapan, Ascensión Acuña Osorio, fueron acribillados por una de las células más radicales de “Guerreros Unidos”, el nuevo cártel que mantiene bajo sus órdenes no sólo a las policías estatales y municipales, sino igualmente a los comandantes de zona a quienes mantiene muy quietecitos con el reparto de una buena parte del botín. No es necesario ser muy conocedor de la geopolítica nacional para llegar a conclusiones como ésta. Esto es: más allá de la “desaparición” de cuarenta y tres jóvenes normalistas –algunos oficialistas justifican cuanto pudo pasarles por el hecho de ser rebeldes, secuestrar camiones y dar pie a “actos vandálicos”, consecuencia precisamente de la burda negligencia oficial, sin el menor sentido del equilibrio–, los sicarios acusados continúan actuando a sus anchas en las narices mismas del comandante Juan Manuel Rico Gámez y de los mil doscientos efectivos castrenses enviados a esa región desde finales de 2012, esto es al arribo de peña nieto a la Presidencia.

Lo que sigue

Desde 1988, tras el paso devastador de Gilberto, pude notar cómo se manejaba la administración de los víveres enviados a los damnificados y que no se distribuyeron a estos por falta de medios para hacerlo –o eso dijeron, cuando menos–. Un fraude monumental e inmoral que jamás fue siquiera investigado.

Menos de dos meses después de la catástrofe en la península yucateca –donde, por cierto, estaba este columnista, entrando y saliendo de casa con alto riesgo–, encontré en el conocido mercado meridano El Chetumalito, donde solía venderse el contrabando que llegaba a la zona libre de Quintana Roo y se detenía en la capital yucateca, infinidad de cajas con productos perecederos selladas con la orden de ser utilizados sólo para el fin expuesto. Eran la oferta del día, o de algunas semanas, en medio de una indiferencia patética. Las mercancías estaban apiladas como si se tratara de un inmenso monumento a la corrupción. Pero todo parecía seguir igual; incluso el director del Diario de Yucatán, Carlos Menéndez, llegó a decirme entonces: –Les fue bien a los pobrecitos: si antes tenían una laminita para cubrirse ahora ya tienen dos por regalo del Gobierno federal.

Muy sensible su postura y, desde luego, en línea con la postura gubernamental insistente en cubrir con paternalismo oficioso los dramas permanentes de una sociedad cubierta con el lodo del conformismo. De cualquier manera, fueran una o dos láminas, éstas volarían sin remedio al paso de nuevos vientos, a veces ni siquiera huracanados, porque no tenían soporte para soportarlos.

Secretaría de la corrupción

Rafael Loret de MOLA

LA SECRETARÍA DE LA CORRUPCIÓN DEBE CONSIDERARSE EL SÚPER MINISTERIO DEL PRESENTE Y EL FUTURO aunque no tenga tal condición legal ni, en apariencia, forme parte del organigrama institucional. Pero pesa más que ninguno y, desde luego, tiene titular y cabeza con más influencias que cualquiera otro(a) miembro del gabinete peñista tan empeñado en que nadie le sustraiga el privilegio de haber encabezado, hasta ahora, la peor administración federal de la historia a un siglo de la malhadada usurpación de Victoriano Huerta, el chacal.

Fíjense, desde el régimen de carlos salinas hasta el actual hemos observado a quiénes, de verdad, son quienes se encargan de regir, modular y distribuir la corrupción con una eficacia muy superior a cualquier parodia de trasparencia. Durante los años del salinismo empobrecedor –los superávits fueron producto de las ventas de paraestatales y de los precios del crudo al alza, hasta 200 millones de dólares por barril, cuyos remanentes fueron dilapidados sin medida–, sin duda, fue Raúl, el hermano incómodo, el gran patriarca del sexenio, dominador de cuentas y transferencias, así como de las alianzas turbias como la que realizó con el mafioso Ricardo Salinas Pliego quien “ganó” la subasta por Canal 13 con todas las irregularidades necesarias, entre ellas la admisión del fraterno presidencial como socio. No lo olvidemos.

Con zedillo, el hombre de las negociaciones y consejero principal en materia de inversiones favorables al clan fue, sin duda, Herminio Blanco Mendoza, quien permaneció en la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial buscando nuevos tratados internacionales, que no se lograron a cambio de entrecruzar intereses personales.

Crítica negra

Rafael Loret de MOLA

Me decían hace unos días que mis palabras parecen impregnadas de un pesimismo negro –lo contrario del humor– y hasta catastrofista. Para defenderme un poco, y además apenado por el justo señalamiento, argüí que también me habían calificado igual cuando vi venir el atentado contra Colosio –Presidente Interino, 1993–, o denuncié el alcoholismo de calderón antes de que el escándalo llegara a la Cámara de Diputados. De igual manera, la alerta sobre marta sahagún evitó lo que ya se gestaba para simular una suerte de reelección de fox si bien su falta de carácter ayudó bastante. Y siempre colgándome el sambenito de ser profeta del caos. ¡Cómo si me gustara el papel!

Como testigo de tantas volcaduras de la historia, me satisfaría mucho más reseñar a los lectores preocupados del acontecer cotidiano que no hay riesgo alguno de una nueva “guerra fría” pese a la unión de fuerzas entre Rusia y China en franco desafío hacia occidente y, en concreto, al ya desbalagado pato Donald Trump, quien sólo es aprobado por el 37 por ciento de los estadounidenses radicales y xenófobos además de que parece tener un gran parecido político con su todavía colega mexicano: todavía no han podido aterrizar en la realidad ni saben conducir las naves de las cuales son timoneles, sólo eso, bajo las órdenes de un capitán que, por si se les olvida, se llama soberanía popular, maltrecha en nuestro país ante la incesante invasión de foráneos saqueadores que cierran espacios en nuestros mercados y en todos los renglones. Es una pena el desplazamiento continuo de los inversionistas locales y el arribo de toda suerte de profesionales de fuera, españoles y estadounidenses sobre todo, con salarios tres veces mayores a los pagados a sus similares mexicanos. Volvimos hacia atrás en la historia. Veamos si el 1 de diciembre cambian las rutas y las aguas.

Ya he dicho que México, por desgracia, es la única nación en donde se aplica la xenofobia al revés: esto es en contra de los nacionales y entregados sumisamente a los extranjeros ambiciosos y ansiosos por multiplicar sus fortunas en un cerrar y abrir de ojos. ¿Cuántos de ellos han logrado resarcirse de sus pérdidas en sus países de orígenes acudiendo al saqueo de divisas desde las sucursales de “sus” bancos? Una de las medidas urgentes, que debiera toma la Secretaría de Hacienda, es la de auditar a fondo los movimientos y operaciones, lesivas para la economía nacional, de estas instituciones incapaces de pensar en los intereses de nuestra sociedad. Trabajan para la Corona como si estuviéramos en el virreinato de nuevo y no existiera México como tal sino la Nueva España. Es vergonzoso.

El optimismo, sin duda, surge de las perspectivas que se observan felices, cercanas y luminosas. Aunque aumentemos nuestra alegría un tanto artificial, se vale en el sendero de la felicidad; en cambio, cuando la oscuridad nos atrapa, siniestra y rebosante de emboscadas, las quijadas se aprietan y la búsqueda de alguna luz –al final del túnel, nos repiten sin cesar–, se antoja un deber inaplazable. Los dos caminos ya fueron recorridos por nuestros pies, como dirían los sabios mayas quienes, al sentir a la mano la hora final, retornan por última vez a los sitios que les fueron entrañables para despedirse definitivamente. Y ocurre, casi siempre, que el finiquito llega casi de inmediato, ineludible. Muchas veces no es cuestión de edades sino de la muerte de las conciencias. Por eso escribí Hijos de Perra y finalmente edité Peñasco.

Terror en Los Pinos

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

En la residencia oficial de Los Pinos se han consumado algunos de los cuentos de terror más espeluznantes de cuantos, seguramente, han leído o visto a través de las múltiples series de televisión que, al final, dejan por allí una secuela de psicópatas imitadores, como los asesinos seriales de Ciudad Juárez por ejemplo que no sólo se quedan en la franja de los feminicidios, y alientan la violencia cuyas secuelas acaban por “sorprender” a quienes no entienden ni buscan los orígenes.

Como los juegos cibernéticos cargados de matazones virtuales publicitariamente blindados con la falacia de que estimulas las células cerebrales… para matar. Y nadie se preocupa por el sensible deterioro de un amplio sector de nuestra juventud, el futuro como la observo mirándola a los ojos, que parece atrapada por el incesante coloniaje anglosajón que nos impone sus tradiciones, y nos arrastra a un espacio en donde las mascotas no deben hacer esfuerzo alguno para ganarse techo y sustento a diferencia de millones de seres humanos desprotegidos e incluso marginados de cualquier posibilidad de confort. Mientras este desequilibrio persista no podremos hablar de justicia social ni aceptar los cánticos demagogos de los jilgueros que ofrecieron donar sus prerrogativas partidistas a los damnificados y ahora se esconden.

El terror nace de la casona de Chapultepec, arrebatada al patrimonio de los mexicanos cuyo bosque urbano era más amplio y estaba menos contaminado, por el indecoro de la clase política, no sólo la oficial, sino también la oposición que transa con la superioridad a cambio de migajas.

Los días negros

Rafael Loret de MOLA

La tragedia de Tlahuelilpan, en Hidalgo, marcó el punto de no inflexión respecto al combate al huachicoleo y la venta de gasolina adulterada. (Insisto en una petición personal al presidente: que se auditen las gasolineras de Yucatán y Quintana Roo que se me adjudican siendo propietarios los Mola del grupo Lodemo, sin ninguna cercanía con mi familia pero que ha servido de baza para juzgarme sin más razón que el odio hacia mis críticas acaso porque los destinatarios de ellas no pueden responder con argumentos; sólo con calumnias de esta ralea).Más allá del drama otros hechos menos escandalosos tienden a poner en predicamento la esencia de la Cuarta Transformación, la lucha contra la corrupción para ser precisos:

1.- Las facilidades y subsidios a favor de la firma trasnacional Nestlé a la que se le vendieron, a precio de regalo, nada menos que ochenta mil hectáreas del territorio veracruzano para producir café de poca monta y golpear a los cafetaleros regionales cuyo producto es muy superior, en la calidad del grano y su aroma, al que pretenden cultivar en la rica tierra cercana al Golfo.

2.- El destape de la cloaca Bours en Sonora al confirmarse los privilegios de esta familia de ladrones cuyo principal rostro es el de Eduardo, el exgobernador sin escrúpulos y responsable indirecto del incendio de la guardería ABC de Hermosillo al amparo de las concesiones inmorales gestionadas por Margarita Zavala a favor de sus familiares en almacenes más propios para guardar chatarras.

Hace algún tiempo pedí, a la vista de estos denigrantes hechos, que la sociedad de consumo dejase de adquirir productos Bachoco, la empresa emblemática de estos sujetos, siquiera para evitar el desarrollo de las inmundicias de la corrupción. La respuesta fue pobre porque un periodista no puede por sí solo combatir las ruindades del poder aunque las señale.

3.- La CNTE, que primero fustigó a la señora Elba Esther y después la defendió tras su captura en 2013, volvió a las andadas bloqueando vías de ferrocarril al protestar por una serie de demandas que no se han cumplido y cuando el presidente menciona, precisamente, que la reforma educativa fue una farsa porque no se tomó en cuenta a los maestros para redactarla y, en su caso, ejecutarla. Basta con ello para llevar a proceso a enrique peña nieto… si se quisiera.

4.- A la vista de la brutal crisis de Venezuela la postura de nuestro gobierno fue correcta: Insistir en las vías del diálogo para encontrar salidas destinadas a evitar una guerra civil o algo peor, una asonada militar desde Washington. Lo que no se pudo evitar es el recrudecimiento de la “guerra fría” entre los gobiernos de Rusia y USA retrocediendo varias décadas en la historia universal. Lo malo es que nuestro Canciller no asumió liderazgo alguno bajo la bandera de la Doctrina Estrada y nos quedamos en la banca de los no alineados en un sentido u otro.

La calificación del nuevo régimen, hasta el momento y contando diciembre con el derrumbe del “halcón negro”, es apenas aprobatoria, un seis diríamos aunque el presidente López Obrador mantiene un 83 por cierto de favoritismo con ocho por ciento de malquerientes y nueve por cierto más de los eternos indecisos que, cada vez, son menos.

Intocables burlones

Rafael Loret de MOLA

¿Alguien habló, hace menos de cinco años, del fin de los “intocables” en México? Por supuesto, no es referencia a los indómitos policías de Chicago que pusieron el cerco para atrapar al célebre Al Capone por evasión fiscal y no por sus sonados crímenes. Esto significa que la impunidad, al fin y al cabo, terminó por imponerse. Pero, me suena la voz de un personaje de altos vuelos repitiendo que confiáramos en él porque no permitiría el brutal desequilibrio en la justicia entre los amigos protegidos y hasta estimulados y los demás.

Ya he dicho, pero viene de nuevo a colación por el inmovilismo preocupante de un sector de nuestra sociedad y un gobierno plagado de funcionarios ávidos de enriquecerse más rápido que los narcos para que “valga la pena”, y repetido una sentencia cuyo fondo no ha sido siquiera motivo de réplica: hace mucho que los cargos públicos no se pueblan de los mejores egresados de las universidades, mujeres y hombres, porque éstos prefieren rendirse a los atractivos inmensos del sector privado, esto es mejores sueldos, menos fiscalización y menos prensa sobre el mismo.

En cambio, los puestos gubernamentales, se supone, son más escudriñados y motivos, por desgracia, de cientos de transacciones soterradas entre los informadores y sus fuentes.El peor de los maridajes sigue siendo un factor determinante en la orientación de las noticias. Y, como periodista, lo reconozco con vergüenza porque no pocos de los colegas conocidos han extendido la mano para sobrevivir bajo la crisis de liquidez evidente que el secretario de Hacienda niega.

La víspera

Foto: Juan Antonio Sanchez/Cuartoscuro.com
Rafael Loret de MOLA

Estaba el aire enrarecido por la protesta dispar, con los tanques destinados a la guerra en condición de garrotes contra los estudiantes a quienes se veía como criminales en las esferas del poder. No eran días soleados como relató el entonces icono de la televisión, Jacobo Zabludovsky, quien jamás se disculpó por aquellas crónicas y, en cambio, fue exaltado por narrar la tragedia de septiembre de 1985 cuando “su” casa, Televisa, también se desplomó. Si éste es prototipo del buen periodista habrá que encontrar otra definición para quienes ejercen su profesión sin estar amarrados con la longaniza del poder. No se puede borrar la historia.

Recuerdo que ese primero de octubre, en la antesala de la masacre, que no queríamos prever a pesar de que cada paso nos llevaba hacia ella, distribuíamos panfletos en nuestra preparatoria llamando, convocando a la magna marcha y concentración en la Plaza de las Tres Culturas. Hasta hoy me agobia la pesadilla de que quizá algunos de quienes recibieron de mí la información no pudieran salvarse de la metralla del indigno Batallón Olimpa, los del “guante blanco”, quienes vaciaron sus armas como si estallaran en carcajadas bajo el dominio del terror.

Dicen que el entonces presidente, gustavo díaz ordaz, caminó por los jardines de Los Pinos mientras le llegaban noticias de los sucesos; o más bien tenía temor que los miembros del ejército, luego de tomar la plaza, se animaran a seguir su procesión de sangre hacia la residencia oficial, pero no fue así por la intervención del general Marcelino García Barragán, el secretario que puso por delante su lealtad al mandatario y no la que le debía al pueblo. Ustedes dirán si erró o no.

Pero, un día antes, nos comíamos el temor a pesar de que los maestros nos mandaban a casa por “previsión”. Claro, dos tanquetas con sus respectivos artilleros rodeaban la institución cual si fuera refugio de terroristas. Yo guardé muy bien mis boletines –en ese entonces no me quitaba la chamarra ni en agosto–, y salí a paso de marcha olímpica del plantel. Ni el célebre sargento Pedraza, quien ganaría una medalla de plata estentórea semanas después durante los Juegos, me hubiese ganado en aquel momento terrible. Tampoco comprendí jamás como había podido realizarse la Olimpiada diez días después de una de las peores tragedias humanas del México contemporáneo. Como si nada.

Pasaron cincuenta años y gracias a Dios no tengo Alzheimer como no pocos de mis conocidos. Y recuerdo cada minuto, cada relámpago, cada tensión, como si hubiese ocurrido ayer mismo. ¿Ayer digo? Hoy también cuando leo –esto sí no es leoo– sobre las desapariciones de ayer, los asesinatos, las ejecuciones y el horror del ejército en la calla igual que hace cincuenta años.

La esperanza es que a peña sólo le quedan 61 días en el poder.

 

Evasores intocables

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Atrapados en las cataratas de los impuestos, exagerados en todos los rubros como si fuéramos un país generador de riqueza colectiva, poco reparamos en un hecho incontrovertible; quienes tienen más son los que deben cantidades desorbitantes al fisco… y nosotros, quienes trabajamos y estamos al día, los financiamos bajo el sambenito de la creación de empleos. Todo ello en un clima enrarecido y cada vez de mayor violencia. El sitio a Cancún, la semana anterior, así lo demuestra.

Dentro de los multimillonarios evasores, cínico por lo demás, están quienes más poder económico poseen e incluso el primero comienza a ser promovido en las redes sociales como posible aspirante independiente a la presidencia por su talante para hacer frente, de igual a igual, al “pato” Donald Trump investido, según repiten sin cesar los estadounidenses quienes se creen superiores, en “líder del mundo libre”, esto es de su territorio y sus satélites.

Veamos:

1.- Las empresas y consorcios de Carlos Slim Helú deben 70 mil 659 millones de pesos; de ellos, el Grupo Carso adeuda 4 mil 141 millones de pesos y América Móvil 20 mil 540 millones de pesos. Por supuesto Telmex goza del privilegio de la exención, 15 mil 417 mdp y Telecom 23 mil 284 mdp.

2.- CEMEX, cuyo accionista principal es Lorenzo Zambrano y antiguo productor de cemento, debe al fisco 38 mil 443 millones de pesos.

3.- El deplorable Grupo México, del criminal Germán Larrea Mota Velasco, no ha pagado 11 mil 133 mdp.

4.- El grupo Modelo, encabezado por Mauricio Leyva, elude la tributación por 8 mil 222 pesos y no existe la menor intención de cubrir el adeudo.

5.- La filial de Coca-Cola (Femsa), propiedad de la viuda de Garza Lagüera, no ha pagado dos mil 205 mdp.

6.- Bachoco, la de los huevos sin huevos, propiedad de la miserable familia Bours, de la que forma parte Eduardo Bours Castelo, el ex gobernador de Sonora responsable en paralelo, codo con codo con Margarita la postulante Calderona, adeuda mil 868 mdp.

7.- Televisa, el emporio de Azcárraga –ya van tres generaciones inamovibles–, debe dos mil 284 millones de pesos.

8.- TV Azteca, y el socio principal de la misma Ricardo Salinas Pliego, tiene un agujero fiscal de 254 mdp pero sumados a la deuda de Elektra hacen un total de 3 mil 365 mdp.

9.- Industria Peñoles y Grupo Palacio de Hierro, de Alberto Baillères González, tienen un rezago de 6 mil 124 millones de pesos… además de lo que puede valer la medalla Belisario Domínguez supuestamente instituida para exaltar la libertad de expresión y que el senador panista Javier Lozano aplaudió a rabiar perdiendo su propia dignidad. Baillères calla, más bien, para no hacerse notar.

10.- Grupo ICA, de Bernardo Quintana Isaac, concesionaria para la construcción de carreteras durante la época salinista y de nuevas obras bajo la férula de calderón, debe 2 mil 351 mdp.

 

 

Hacia la incertidumbre

Rafael Loret de MOLA

En la ruta hacia la incertidumbre, se evidencia la pérdida sustantiva de toda condición ética. Se procede con absoluta impunidad y la justicia juega un rol marginal ante las consignas superiores y los distintos chantajes soterrados de las dirigencias partidistas. Por ejemplo, a Andrés, el presidente electo que quiere devorarse noviembre, le costó el Estado de México para pagar así su perfil de “no revoltoso” a cambio de dejar esparcidos más de un millón 800 mil sufragios carcomidos por la devoradora del sistema.

Y también en Coahuila el balance entre los intereses cupulares –no copulares, por favor–, fueron determinantes en 2017. Cuando menos tres veces fueron señalados los excesos financieros del priista Miguel Ángel Riquelme para ser llevados y devueltos del INE al Tribunal Federal de Delitos Electorales en donde daban vuelco a las documentadas facturas de campaña pero, eso sí, sin tocar jamás otro punto medular para anulas las elecciones: la intervención ofensiva del todavía gobernador cuyo apellido ya es sinónimo de vileza en el país entero, Rubén Moreira Valdez, hermano de Humberto el enajenado que se cree impoluto tantas veces señalado por su propensión a ocultar fortunas mientras sus colaboradores –lo son todavía– son perseguidos o purgan condenas ya.

Mientras, en esos días de medir fuerzas, Ricardo Anaya Cortés salió bien del trance en el que lo envolvió un periódico y no el Ministerio Público, cada vez más insubstancial. Feliz, hasta ocurrente y con el semblante optimista, el ex dirigente panista refirió su hazaña de haber ganado, en juicio, la querella contra un periódico que detalló la manera como acrecentó el patrimonio familiar con la expectativa de vivir en los Estados Unidos al terminar con sus juegos políticos. Tiene mucha vida por delante el niño maravilla y, curiosamente, luego de haber sido exonerado de las acusaciones mediáticas logró tener el papelito para pasar por encima de El Universal, por ahora, porque el diario en cuestión asegura que apelará ante el juez.

Naturalmente, Anaya, muy cuidadoso de sus haberes y de cuanto dispone en su pequeño refugio hogareño de Atlanta, Georgia –tenemos la dirección exacta pero no la damos para no poner en el blanco a su esposa e hijos–, pretende realizar el sueño de buena parte de los mexicanos ricos que sólo abogan por su país sacado la mano a miles de kilómetros de su territorio, o cientos cuando menos. Al mismo tiempo, claro, optó por el silencio en cuanto a la controversia contra el tribunal electoral y el fraude cometido contra el panista Guillermo Anaya Llamas, dos veces candidato a la gubernatura de los Moreira, y vilmente apuñalado por fuera y por dentro.

Podríamos seguir la secuela con el caso Puebla en donde los votantes no parecen interesados en resolver la mancha electoral que cayó sobre ellos en julio pasado pese al efecto López Obrador. Más bien están cansados, demasiado, como si de verdad hubieran luchado contra regímenes tan retardatarios como el de Bartlett, Mario Marín Torres o Rafael Moreno Valle y su hijastro político Tony Gali, además de su obtusa mujer que le cubre las espaldas más abajo del cinturón.

Con esta ética, muy al estilo del señor peña, caminamos hacia el finiquito… dentro de 30 días, sólo un mes. Y, por supuesto, la democracia, tan alejada y tan lenta, no podrá alcanzarnos en la ruta hacia la barranca de la ignominia. Sin ética el futuro se tuerce, como los árboles que se doblan desde su nacimiento, y la perspectiva se nos aparece oscura, tenebrosa… y, sobre todo, violenta.

Calvario priísta

Rafael Loret de MOLA

Desde luego, es evidente que el PRI, gracias al peñismo devastador, no podrá remontar la cuesta en los días que faltan para la elección presidencial. Sufragar por este partido, tras el desastre del régimen actual, sería para muchos un acto de masoquismo imperdonable. Además carecería de sentido ante la escasez de liderazgos y la inclinación, entre los mismos compañeros del señor peña, hacia las conflictivas y no las resolutivas entre una sociedad cansada, hastiada diríamos, de que le vean la cara. A esto debe adjudicársele las derrotas estatales y no a la negativa sobre el nuevo trato a las comunidades lésbico, gays, bisexuales y transexuales como alega el poco visionario y ya retirado cardenal Norberto Rivera Carrera, quien desespera por candilejas y no mide sus propios límites, incluso constitucionales; se situó, antes de la llegada de Carlos Aguiar Retes, a un paso del desacato por lo cual se debiera entonces proponer una nueva reforma al artículo 130 que permitiera a los religiosos expresarse sobre cuestiones políticas; antes, no.

En esta tesitura, la aprehensión, desde hace un año, de Rubén Núñez y la “desaparición forzada” de Francisco Villalobos, líderes visibles de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), se inscribe en un contexto más viciado que el de Los Pinos y da lugar a dudas extremas sobre la verosimilitud de las denuncias sobre lavado de dinero y su contexto. ¿Por qué exhibirlas ahora, precisamente, cuando se desarrolla un movimiento civil en las calles, y a través de plantones que incomodan a los ahítos? Esta es la interrogante que nadie quiere responder y demuestra, por sí, la proclividad del ejército de la “inteligencia” al servicio oficial hacia el cumplimiento a rajatabla de las consignas superiores.

Porque, a estas alturas, hasta la “novia de Chucky”, Elba Esther de las catacumbas –de Polanco–, parece bastante vulnerable al lado de figuras intocables como el tío del sexenio, Arturo Montiel Rojas, matrimoniado por cuarta ocasión en pleno festín aristócrata; Carlos Romero Deschamps, quien a imitación de “La Quina” pero sin autonomía alguna, ha labrado su imperio eslabonando traiciones a los petroleros, y Víctor Flores Morales, el pelafustán armado quien dice representar a un gremio en extinción, los ferrocarrileros. Y debemos mencionar a cada uno de los ex mandatarios vivos, a los gobernadores que se alejan impunes, a los empresarios cómplices de la cúpula del poder y hasta algunos, no pocos, elevados ministros de culto quienes dicen, como explicó el deleznable Onésimo Cepeda Silva:

–En México todavía las sotanas pesan más que la banda presidencial…

Y así parece ser si observamos la negligencia de las autoridades para proceder, por su parte y sin esperar que El Vaticano actúe, contra pederastas y delincuentes –fraudes al por mayor–, cuyos autores son sacerdotes de todos los niveles hasta llegar al color purpurado. Al parecer, con éstos el secretario de Educación, el delicadito Otto Granados, no tiene problema alguno pese al enorme número de colegios privados –con altísimas colegiaturas, sólo accesibles para ricos–, en manos de diversas órdenes religiosas comenzando con los desprestigiados Legionarios de Cristo cuyo fundador, Marcial Maciel Degollado, debe ser reo favorito de las llamas del inframundo.

En el círculo demoniaco de las relaciones políticas los “adelantados” se quedarán atrás y la ciudadanía habrá de reaccionar impíamente, esto es en contra del sistema falsamente intocable. No más miedo, ni conformismos –todavía peor lo primero–. Simplemente apliquemos el #cerocobardía y sentiremos que la asfixia merma.