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Miercoles 20 Marzo del 2019
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Piense

Empresarios

Rafael Loret de MOLA

El eslogan favorito de Morena, a favor de combatir la pobreza, parece estar rebasado con los usos del poder y el fervoroso acercamiento personal con las comunidades más retrasadas y con mayor avidez de justicia e igualdad, en ese orden de ideas. Pareciera que, una vez más, el concepto redentor se desvirtuó en la praxis, ahora de la mano de Alfonso Romo Garza, familiar cercano del célebre Eugenio Garza Sada sacrificado en un crucero de Monterrey, a balazos, en 1975. Luego sería repudiado por el hecho el entonces presidente echeverría durante las exequias.

quel mandatario había señalado a “los riquillos de Monterrey”, días antes del crimen, como los responsables de los colapsos económicos de su régimen porque no habían accedido a elevar los salarios de sus trabajadores al considerar que un alza abrupta, mayor al 23 por ciento, sería catastrófico para la prioridad de crear nuevos empleos y otras argucias destinadas más hacia el chantaje, en ambos sentidos, que a la justicia social y aquel personaje nebuloso, LEA, y poco definido optó por la amenaza y cerró todas las puertas a un presunto diálogo; en estas condiciones la célebre Liga 23 de Septiembre actuó con absoluta impunidad bajo la guía de José Luis Sierra “El Perico”, casado con Dulce María Sauri Riancho quien sería, con el tiempo, gobernadora interina de Yucatán y presidenta nacional del PRI. ¿Sólo cuestión de enroques? Nadie ha querido responder respecto a este nexo nebuloso que ahora se extiende a los grandes capitales del país.

El primero de la lista de multimillonarios sigue siendo Carlos Slim quien, en alguna ocasión, refunfuñó cuando le señalé su sociedad con salinas y me pidió que lo probara allí mismo, donde estábamos, en el salón de juntas de Inbursa; le reviré, desde luego, diciéndole que no cargaba a todos los sitios con mis archivos pero podía probar lo dicho con el hecho mismo de que la entonces esposa del exmandatario había sido promovida a ejecutiva de Sanborn’s, uno de los buques insignias del magnate. Y así cesó la discusión.

Luego viene, en la lista de Forbes, el criminal Germán Larrea Mota- Velasco principal accionista del Grupo México, rey de la minería de la mano con las empresas canadienses y responsable de la tragedia de Pasta de Conchos, Coahuila, el 19 de febrero de 2006 con saldo de 65 mineros incinerados vivos. Era fox el presidente y ni siquiera dio la cara en el lugar de los hechos, miserable como es, pretendiendo prolongar la agonía de los deudos por mera demagogia, el sello de su mandato.

Para sorpresa de muchos, el tercer sitio lo ocupa ya Ricardo Salinas Pliego, desplazando a Alberto Baillères, por sus exitosas inversiones al acaparar plata y remesas, dos de los principales recursos de México utilizando su sociedad con los canadienses para presionar al gobierno en curso que acaso desconocía los vínculos sucios del personaje. Parecía que había una suerte de “luna de miel” entre éste y el presidente de la República pero en Baja California López Obrador evitó que prosiguieran las obras para perforar minas propiedad del empresario y las cosas, en todo sentido, se detuvieron.

Miserables

Rafael Loret de MOLA

Dicen quienes siguen con pasión las actuaciones presidenciales –mediáticas en buena medida a través de las “benditas” redes sociales a las que tiene bien controladas–, que cien días de gobierno no bastan para poner el sello y comenzar el andar de la Cuarta Transformación sugerida por López Obrador desde el inicio de su campaña por la Primera Magistratura del país. Sabemos de sobra que al asumirse el poder, cambian las perspectivas inmediatas; pero no digan que todavía es temprano tras el paso de tres meses y doce días y no sé cuántas conferencias “mañaneras” que han dejado botados ya a los de mayor edad en un gabinete amorfo.

Ya dije que la gestión presidencial merece ser aprobada –le pongo, por el momento, un ocho pese a la constancia de sus radicales que ofenden y rastrean mi trabajo sin cesar–, por su decidido acento para exhibir los crímenes del pasado inmediato si bien no vemos a los mayores responsables de ellos detrás de las rejas: ni a los huachicoleros, ni a los saqueadores de Pemex, ni a los cómplices del gobierno anterior en materia de construcciones que no serán terminadas pero sí indemnizadas, ni a quienes mantienen, desde la política, nexos con el crimen organizado aun cuando el presidente anunció que la guerra contra el narcotráfico “ya no existe”. Todavía no salimos de la sorpresa.

Fíjense: salinas apresó a “La Quina” en el primer mes y medio de su gestión; zedillo hizo lo mismo, en menos de tres meses, al aprehender a Raúl Salinas, el hermano incómodo de su predecesor; fox actuó en sentido contrario abriéndole la puerta del penal de Puente Grande a Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” quien se paseó por México, sin problemas, durante doce años; calderón se pasó los primeros cien días de su gobierno y varios meses más tratando de legitimar un mandato usurpado en las urnas, sin lograrlo nunca; y el miserable peña se dio el lujo de encarcelar a la poderosa Elba Esther Gordillo a menos de tres meses de su ascensión presidencial. Tiempo tuvieron para ello.

Por supuesto se insiste en que tales procederes se debieron a venganzas políticas pero el fondo de cada controversia es que se los encarcelados eran delincuentes de cuello blanquísimo y los fugados formaron parte de la protección de una derecha siempre temerosa

Si caemos…

Rafael Loret de MOLA

Los ataques con armas químicas en Siria –en donde los bandos se culpan el uno y el otro, con la injerencia notoria del gobierno atroz de los Estados Unidos–, se suman al estado de emergencia que vive Venezuela tras el pronunciamiento de la OEA sobre la inexistencia de la democracia en este país lo que, aun siendo cierto, significa un tremendo atentado contra la soberanía de la nación hermana y ponen sobre el tapete la posibilidad de un estallido de mayores proporciones, acaso materializado con el atentado –evidentemente terrorista aunque tarden en definirlo así–, en el Metro de San Petesburgo, Rusia.
México, por desgracia, no es ajeno a la tragedia universal porque participa, mediante una compleja red de cómplices que encabeza Jaime Camil Garza –tal y como he visto denunciando desde 1999–, el lagunero campeón en el contrabando de armas de alto poder que llegan a nuestro país para ser distribuidas, desde aquí, a distintas naciones, de Asia y África sobre todo pero también de Europa y el sur de nuestro continente.
Esta situación colocó al gobierno de nuestro país, durante el peor régimen de la historia, el de peña, en condición de cómplice de la mayor industria de los Estados Unidos, la armamentista, que no podría subsistir en un entorno de paz en el mundo; sencillamente, la economía estadounidense colapsaría porque el referente de su estabilidad ruin son las guerras y revueltas por todo el mundo.
Es preocupante que el desquiciado hombre-naranja, desde la Casa Blanca que comienza a teñirse entre dorado y rojo, tenga planes similares para México aprovechando el clima enrarecido por la excesiva desaceleración económica y su digna postura para no intervenir en el caso de Venezuela siguiendo el mandato de la Doctrina Estrada.
Si nuestra nación cae en el abismo del estado de emergencia, como tanto lo desea la ultraderecha, Trump, el hombre-naranja, tendría todas las posibilidades del mundo para expandir sus políticas xenófobas y asegurarse la rectoría política de México sin necesidad de disparar un solo tiro ante un ejército debilitado por el narcotráfico y decenas de sicarios que, sin duda, obedecen a sus “padrinos” de la Unión Americana tal y como ha declarado el célebre Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, quien también puso en la picota al ex fiscal de Nayarit, Edgar Veytia Cambero, clave para los encuentros narco-gubernamentales… y los sobornos a los ex presidentes.

Papas

Rafael Loret de MOLA

Al Papa Pío XII le señalaron, discretamente porque en su época cuestionar al Papa era caer en el estigma, sus relaciones con Hitler cuando fue Nuncio en Alemania y después también; es fama que bendijo a los ejércitos fascistas, los de Mussolini, antes de iniciar las batallas iniciales de la Segunda Guerra Mundial y la comunidad judaica le acusó de no haber intervenido con mayor firmeza cuando conoció los horrores nazis en los campos de concentración. Muchos años después, Juan Pablo II visitó Auschwitz, la mayor de las prisiones en donde se consumó el Holocausto, como si se tratase de un acto de contrición por los pecados eclesiásticos de la época: sólo unos cuantos sacerdotes, con riesgo de sus propias vidas, se atrevieron a guarecer a los inocentes perseguidos.

Con el Papa Francisco –el argentino y jesuita Jorge Mario Bergoglio–, parece que existe una tendencia temprana a descalificarlo por ciertas sospechas sobre su cercanía con la dictadura, en concreto con el jefe de la Junta Militar, entre 1976 y 1981, Jorge Rafael Videla Redondo. La peor de las acusaciones insiste en que el jesuita no reaccionó ante la desaparición –y muerte, obviamente– de dos de sus hermanos de Orden, Orlando Yorio y Francisco Jalics. El segundo, por su nombre de pila, pudo haber sido inspirador para Bergoglio a la hora de imponerse su propia denominación como Pontífice. Por supuesto, el Obispo de Roma, quien “cayó bien” en México aunque con grande controversia, niega los señalamientos y aduce que, de acuerdo a ese tiempo, actuó con prudencia y energía… hasta donde le fue posible.

Juan Pablo II, el Magno, con quien tuve el enorme privilegio de conversar en dos ocasiones inolvidables para mí, tampoco se libró de la maledicencia. Este columnista ha insistido, pese a la admiración que profeso al ahora Santo, en sus tres graves fallas con relación a México: su extremada tibieza en torno del crimen contra el Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo cuyos sucesores –en especial el ya retirado Juan Sandoval Iñiguez, quien sí votó en el Cónclave último–, no admiten las versiones oficiales armadas con los pies, esto es para darle salida rápida a un magnicidio que acaso prendió, desde entonces, la chispa de la violencia en abril de 1993 y luego vendría el año de la barbarie; la segunda fue la extremada tolerancia y protección al pederasta Marcial Maciel –muy hábil para los manejos financieros en una época en que la Santa Sede se había desangrado por las interrelaciones entre el Obispo Paul Marcinkus, gerente del Banco del Vaticano, y la mafia italiana a través del Banco Ambrosiano–; y, por último, el talante de las negociaciones con Carlos Salinas para posibilitar las reformas al artículo 130 de la Constitución, reanudándose las relaciones diplomáticas entre México y el estado Vaticano acaso con la factura del crimen contra el Cardenal Posadas de por medio.

Cada vez que se ha producido una crisis en el seno de la Iglesia, sobre todo cuando los sucesores de San Pedro son severamente cuestionados, los altos prelados defensores aducen que se trata de una nueva campaña del Mossad –la agencia de inteligencia de Israel– para cobrarse así pasadas afrentas y el hecho de haber señalado a esta comunidad como la verdadera responsable de los sucesos del Monte Calvario, sin medir que, en aquel tiempo, también Jesús provenía de Galilea en donde se profesaba el judaísmo. De allí, por supuesto, el encono entre quienes no reconocen a Cristo como el verdadero redentor y siguen esperando la llegada del Salvador, si bien aceptan que el hijo de Dios debe ser considerado uno de los grandes maestros místicos de la historia; no niegan su existencia, entonces, sino su condición.

El tiempo de AMLO

Rafael Loret de MOLA

El señor fox no deja de hablar; ya hace años superó en locuacidad a echeverría cuyos eternos discursos y apuntes en reuniones eran temidas por sus convocados. Pero Vicente exuda una fraseología por los cuatro costados sintiéndose con derecho a responder con cualquier barrabasada los adjetivos, como el de chachalaca, que le impuso el presidente actual en sus largos años de opositor. Y hoy honra esta condición para dejarse ver, a sus setenta y seis años, diciéndose pobre como pretexto para iniciar su invernadero de mariguana.

Detrás de la incontinencia verbal siempre se encierra un propósito non santo; de allí nuestra insistencia en que los encuentros del mandatario en funciones con los reporteros de la fuente no sean tan largos ni tan frecuentes: estoy seguro de que ganaría en audiencia y en interés en vez de perderla por lo repetitivo de sus frases y rutinas. Pareciera que fuéramos al cine todos los días a ver la misma y prolongada cinta. Ni “Roma” se construyó en mil días de fraseologías.

Quienes miden estas cosas calculan que entre el 7 y el 8 por ciento del tiempo presidencial se agota en estas “mañaneras” en las que se avanza poco, salvo en lo referente a la confrontación con los medios cada vez más áspera –no se entiende entonces el fin primigenio de las mismas–, mientras las grandes decisiones aguardan… en las salas de los aeropuertos.

También es absurdo lo que invierte el presidente en los vuelos comerciales y, por ende, en las salas aeroportuarias, lapso aprovechado para la incontinencia cibernética de las “selfies” de turistas nacionales y hasta extranjeros curiosos, hasta el grado de perder algún vuelo y ser obligado a viajar, por la noche y por carretera, invirtiendo varias horas, de alto riesgo, como consecuencia.

La sensatez no deriva siempre de la estudiada humildad. Y es necesario que el presidente de la República, el más querido por el pueblo pero también el más odiado por un amplio sector de la clase media alta y de los empresarios ladinos, deje de actuar el papel de mandatario casi menesteroso, atrapado en su propia red de palabrerías. Lo dicho: lo queremos para un sexenio, aunque reducido en dos meses, y no para un semestre.

Sobre todo porque los baños de pueblo, tan constantes, no equilibran las horas dedicadas a los empresarios, como Carlos Salazar, nuevo presidente del CCE, quienes le proponen ir de la mano para superar la pobreza y la corrupción que, en buena medida, algunos de los más privilegiados detonaron en plena era el neoliberalismo; porque, desde luego, la fuerza patronal no comenzó hace una semana.

La nación exige, de una vez por todas, acciones firmes que sean los cimientos para la Cuarta Transformación; entre ellas, las debidas pesquisas para llevar a juicio, desde arriba hacia abajo, a los grandes predadores de la patria. ¿O seguirán mofándose de ser intocables como el parlanchín fox, el prepotente calderón, el fallido seductor peña y los ladrones sindicales como Carlos Romero Deschamps?

Fuera de control

Rafael Loret de MOLA

Todo parece haber salido de control en torno a los poderes políticos, económicos y fácticos de los Estados Unidos. El mandatario de los cabellos naranja –obcecado en creer que puede gobernar a golpes de bravuconerías–, está resultando más torpe que el gobierno mexicano –terrible comparación–, en cuanto a declaraciones y pulsos contra cuantos se pronuncian contra él, desde el muy prestigiado New York Times –el más sólido baluarte del periodismo en la Unión Americana-, hasta el mundo de la farándula en donde situó a la estrella Meryl Streep en el infierno cuando ella fue quien llevó al mandatario a exhibirse per se, como un misógino empedernido y, además, narcisista.
Eso no es todo. Según recogen las agencias especializadas, fue el presidente peor evaluado tras los primeros meses de gestión con un raiting negativo –algo verdaderamente insólito– de menos cuatro por cierto y una aprobación general en picada: el 44 por ciento de aprobación, la más baja de la historia para un mandatario recién llegado a la Casa Blanca –luego fue oscura y ahora naranja y dorada–. Pero los números han revertido y ahora el “pato” Donald Trump cuenta con más de 60 por ciento de avales. El racismo, la xenofobia, el fascismo pues, nos mantiene apergollados.
Durante la ceremonia anual de entrega de los premios Oscar 2017 a “lo mejor” de la cinematografía hollywoodense, fue notable la incontenible crítica contra el huésped de la residencia de la avenida Pensilvania quien, en ese momento, balaba al lado de cincuenta de los distintos gobernadores del país con su característico gesto agrio. Desde el corazón del mundo del cine se le desafió, varias veces, a enviar alguna señal, un tuit cuando menos, para corresponder al alud de bromas, puyas y acusaciones directas contra un gobierno que ha convertido a la mentira más aviesa en ley; hasta se inventó un conflicto con ¡Suecia!, hace dos semanas, sin que jamás desmintiera lo que nunca sucedió preso de su vanidad extrema, más allá de la egolatría de fox para entendernos. Bueno, ni peña ha llegado a tanto.
Ahora bastó una mención al racismo y el éxito del filme “Green Book” por decisión de la secreta Academia, no de muy altas notas, para fustigar a Trump con el público de pie y palmas de las que salía humo contra cualquier forma de discriminación con una guinda: las tres estatuillas ganadas por nuestra “Roma” del genial mexicano Alfonso Cuarón.
Pocos saben además que la cultura de los muros no es exclusiva para México y cunde por el mundo así como la xenofobia se extiende entre los hijos del Tío Sam –los mexicanos que crucen la frontera están advertidos a pesar del dolor que les cause perderse las ofertas de los “malls”–. Por ejemplo, Turquía ya lleva levantada una barda de 290 kilómetros en su frontera con Siria –un documental sobre la guerra en esta nación se llevó una de las codiciadas estatuillas de la Academia sin que sus protagonistas pudieran viajar para recibirla por las prohibiciones absurdas del señor Trump, rechazadas por el conglomerado–, empapados del espíritu del magnate neoyorquino, cada jornada más fuera de sí, mientras crecen los rumores de su necesaria destitución a favor del vicepresidente Mike Pence, lo que no sería gran cosa si bien podría lograrse abandonar la zona de los radicalismos occidentales.

Manitas quemadas

Rafael Loret de MOLA

Manlio Fabio Beltrones fue gobernador de Sonora en la etapa crucial del salinato trágico cuando se produjeron los magnicidios del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo –al que poca atención dio el querido San Juan Pablo II–, Luis Donaldo Colosio Murrieta y Juan Francisco Ruiz Massieu cuya hija, Claudita, modificó su perspectiva transformando el rencor por la apetencia de elevados cargos públicos.

Como gobernador viajó a Tijuana luego del asesinato de Luis Donaldo, a regañadientes porque el entonces presidente salinas –según me confió Beltrones mismo– insistía en que no se moviera, y colectó información privilegiada de la que NO ha dado cuenta en casi veintidós años pese haber viajado con el asesino material, Mario Aburto Martínez, hacia la ciudad de México en un avión de la Procuraduría General. Ni siquiera fue capaz de informar sobre los pasajeros –uno en especial– que le acompañaron. ¿Es confiable un personaje con tal proceder tenebroso?

Los sonorenses, no uno sino un tropel, le acusan de haber desfalcado a la entidad por más de mil millones de pesos, una cifra bastante mayor a la deuda contraída por los Moreira –treinta y tres millones de acuerdo a los datos oficiales– y por el troglodita Javier Duarte de Veracruz –él “solo” contrajo empréstitos por 39 mil 798 millones sumados a los acumulados por sus antecesores, sobre todo Fidel Herrera, que elevó el renglón en 18 mil millones de pesos–. Pero, claro, a Manlio nadie lo investiga porque fue capaz de “recuperar” al PRI en su entidad con la exitosa dietista Claudia Pavlovich Arellano, hija de una ilustre dama, ésta sí, Alicia Arellano Tapia, la primera senadora que tuvo el país al lado de la campechana María Lavalle Urbina en la LXIV Legislatura.

El caso es que, en materia de arreglos soterrados, Manlio le ganó a peña cuando ya estaba listo todo para proceder contra el gobernador de Veracruz, en principio, y Beltrones reculó y aseguró que sólo era un rumor malsano ¡para debilitar al PRI! En realidad, en el fondo, pretendió cubrirse las espaldas por la fraudulenta victoria de otro personaje siniestro, Miguel Ángel Yunes Linares, el otrora elbista postulado por el PAN al gobierno de su entidad y con la marca de la complicidad que extendió cuando, en su condición de subsecretario de Seguridad Nacional, alteró el lugar donde se desplomó el helicóptero de su jefe, Ramón Martín Huerta el 21 de septiembre de 2005, apurado por afirmar que se trataba de un mero accidente para cerrar el expediente y venderle así el favor a los fox, los amigos del guanajuatense victimizado, cuando el clima de terror crecía sin remedio. Y nadie, absolutamente, ha procedido a realizar las indagatorias correspondientes. Círculo negro cerrado.

Castidad o demagogia

Rafael Loret de MOLA

En México el dinero desaparece sin dejar huella o dejándola volviéndolo invisible. Nadie sabe el paradero de los sobornos millonarios que pagó Odebrecht al junior Emilio Lozoya Austin –no Thalman, como dicen quienes lo confunden con su padre–, tampoco el dineral pagado por la casa blanca de Las Lomas, ni los miles de millones que componen la “estafa maestra”, el acto de simulación fraudulenta de mayores dimensiones de nuestra historia, ni tampoco los miles de millones desviados por los ex presidentes, desde de la madrid hasta peña, sin la menor explicación ni rastro alguno. Nos han saqueado miserablemente.
En la misma línea podemos anotar a la misteriosa residencia “Soledad Orozco”, llamada así por la mujer del general y ex presidente Manuel Ávila Camacho, que poco tiene que envidiar a los palacios de Europa y los jardines del Bosque de Bolonia; salvo por los torreones alberga riquezas muy semejantes a los castillos del viejo mundo como éste del viejo régimen con joyas invaluables dentro de sus paredes gigantescas y sus pilares atenienses… como los de aquel “partenón” que se construyó el célebre Arturo Durazo Moreno, tío en segundo grado de Alfonso Durazo Montaño, el actual secretario de Seguridad Pública situado entre dos fuegos.
Casi tres meses tardó el presidente López Obrador para percatarse de la inmensa residencia de Huixquilucan, patrimonio de la nación y por supuesto inajenable; esto es no susceptible de formar parte de uno de los tianguis del mandatario en curso en donde se han incluido hasta los vehículos destinados al uso de mandatarios y visitantes distinguidos extranjeros. Al paso que vamos sólo querrá venir a México la Condesa de Miravalle… para reclamar las “pensiones caídas” que el gobierno les daba por su linaje Moctezuma y que fueron cancelados desde la era de Abelardo Rodríguez con buen criterio.
Los partos históricos, como lo naturales, son siempre dolorosos. Y es por ello, además de otras mil razones, por las que el presidente está OBLIGADO a cuidarse y no vender a precios de oferta automóviles blindados para exhibirse aún más vulnerable a los ojos de sus enemigos. Recuerde: si tiene 30 millones de simpatizantes, otro tanto todavía lo repele aunque parezca otra cosa; y entre éstos últimos no faltan los radicales –como también él los tiene– que tuercen la ruta y amagan los gatillos.
López Obrador debe comprender que su deber es gobernarnos por cinco años y diez meses; ni más ni menos.

Visiones incompatibles

Rafael Loret de MOLA

EN ALGUNA OCASIÓN, HACE POCO MÁS DE TRES AÑOS, UN PERIODISTA HISPANO, DEDICADO A LAS CRÓNICAS TAURINAS…

aunque otrora fue un apasionado del histrionismo, me dijo con el aire de suficiencia de algunos colegas que creen saberlo todo porque descubrieron, por ejemplo, que el Real Madrid no aspira ya al título de la “liga española” porque el independendismo catalán es como una suerte de afrodisiaco para los jugadores del “Barsa” incluyendo a argentinos, uruguayos y brasileños integrados a su plantilla.

En fin, el colega resumió:

–Los peores publicistas de México son ustedes los mexicanos. Cada que dialogo con uno me cuentan atrocidades de su país.

Por un momento me sentí desarmado; no, México está bien porque lo sostenemos quienes lo amamos. Los señalamientos son para el gobierno putrefacto que prohíja la violencia, negocia con los mafiosos y mantiene a la población en un penoso estado de indefensión. Pero es difícil, cuando se habla de estas cosas, que los interlocutores confundan al país con las lacras que buscamos extirpar, y aún no podemos, la mayor parte de nuestros connacionales. Es como cuando se confunden los símbolos con la estructura del Estado. Peor acaso.

Le respondí que no era así… Le hablé de la obcecación hispana por la neo-conquista, recordándole que quienes proclamaron la Independencia corrieron a patadas a los que fueron infamados con el mote de “gachupines” para contrarrestar el de “indios” con el cual señalaron, de manera equivocada, a los nativos de América.

La caldera del diablo

Rafael Loret de MOLA

Está abierta la caldera del diablo y este mes sabremos si el presidente de la República será capaz, de verdad, de llenarla con el carbón de los ex presidentes y otros personajes de semejante ralea que han traicionado al país en la cúspide de un poder perverso en donde los valores se niegan o modifican de acuerdo a los criterios de quienes conforman la cúpula del mando, siempre reñidos con el concepto de democracia, removidos cada seis años.

Es buena oportunidad, además, para refrendar nuestra confianza en el principio de “no reelección” cuando, de manera por demás perturbadora y mañanera, comienza a hablarse de la permanencia del actual presidente, más allá del término de su mandato constitucional. A tales debe responderse que a la Revolución costó mucha sangre y grandes dosis de dolor profundo acabar con los caudillajes que se estimaban eternos –como sucede con los líderes sindicales de petroleros, ferrocarrileros, electricistas, mineros, telefonistas–, y ahora resultan inconcebibles aun considerando la carga inmoral de los dirigentes señalados, entre otros más.

La reacción de los ex mandatarios ante los serios señalamientos de quien ejerce hoy la titularidad del Ejecutivo federal ha sido, francamente, grotesca: rasgarse las vestiduras ante lo que ya se les había anunciado suficientemente, cacareando cuanto quieren para tener argumentos superficiales para decirse perseguidos y ampararse en algunos organismos internacionales que se atrevan a abogar por ellos en plena caída libre.

A más quejas deplorables, mayores pruebas contundentes como corroborar los más de dos mil millones de pesos que se agregan al monto exorbitante de la estafa maestra con el modelo Rosario Robles, contra quien ya debía haberse iniciado el debido proceso, o sumar las 21 mil millones de hectáreas entregadas por calderón a las empresas mineras, sobre todo canadienses, a través de los hombres con mayores fortunas en México: Slim, Larrea Mota-Velasco y Baillères. Todo un monumento a la corrupción entre cómplices de sendos sectores, público y privado.

Quien más grita es fox cuya actuación se paralizó, bajo las “muchas faldas” de su señora Marta, porque no fue capaz de contrarrestar al Congreso ni imponerse a los criterios de la terrible consorte quien fue la primera esposa de un mandatario en buscar la candidatura presidencial del PAN desde luego; la otra, Margarita Zavala, con la sangre de 49 bebés de Sonora en las manos, dividió al PAN y está por fundar otro partido por los artilugios del INE y en las narices de López Obrador.

Las calderas hierven pero son insaciables; y será, al final del camino –sin reelección posible– cuando podamos resolver el enigma de una cuarta transformación con o sin justicia.

Trimestre

Rafael Loret de MOLA

Dentro de una semana “larga”, como suelen decir los castizos, el presidente López Obrador llegará a sus primeros cien días de gobierno. Para muchos ha realizado más que varios ex mandatarios juntos en un arranque esperanzador; otros, quizá los menos pero no hay manera de medirlo, alegan que ha fundado las bases para el incremento de la violencia atorado en la Guardia Nacional y colocan en riesgo la perspectiva económica por el desempleo creciente y las dudosa relación con USA.

Los primeros, a mi entender, se pasan de eufóricos radicales; los segundos, exaltan sus rencores y no reconocen virtud alguna en el mandatario. No existe término medio y este es precisamente el que estamos obligados a intentar quienes pretendemos observar la realidad con una visión no plegada al oficialismo chayotero ni al pertinaz ataque chantajista. No es difícil la labor pero, desde luego, ni de lejos podemos situar al régimen que corre al lado de los encabezados por las lacras salinas, zedillo, fox, calderón y peña; del casi centenario echeverría no me ocupo porque ya tendrá que rendir cuentas al Creador muy pronto.

Durante el mes de marzo, si la cuarta transformación va en serio, habrá de realizarse la consulta, programada en principio para el 21 coincidente con el aniversario del natalicio del Benemérito, para solicitar a la soberanía popular si decide o no enviar a proceso a los ex mandatarios citados; la lógica nos conduce, sin remedio, hacia los juicios de cada uno de ellos a sabiendas de sus desviaciones y, sobre todo, de sus insolentes posturas, sobre todo las de los derechistas fox y calderón, quienes han mostrado un perfil provocador como escudo para decirse perseguidos por el nuevo régimen. Es necesario desenmascararlos.

Ninguno de los cinco personajes tiene perdón ni salida aunque, claro, se defenderán como gatos con las patas arriba alegando desconocer o ser ajenos a las imputaciones criminales; pero basta con un mínimo sentido común para saber que salinas tuteló los magnicidios de Colosio y Ruiz Massieu, su cuñado y padre de la actual presidenta del PRI; zedillo inició la venta formal de todos los recursos del país; fox siguió la ruta arrinconándose porque no podía dialogar con el Legislativo y luego minimizó los daños generados con la explosión de la mina de Pasta de Conchos; calderón se metió en saco de once varas militarizando al país y cubriéndolo de sangre y peña no fue sino exaltador de lo mismo llegando a niveles genocidas y a una corrupción sin medida.

Esta es una pequeña síntesis. Y, por supuesto, en comparación con ésta, el presidente actual sale más que bien librado aunque, también, la exageración mediática lo coloque en el blanco cada día; tal su resistencia a ser debidamente protegido y su negativa actitud ante la crítica que eleva el falso “valor” de sus radicales exhibiendo a quien pretenden endiosar como si fuere un dictador. La adulación desmedida no es signo de salud democrática ni lo será jamás ni en ninguna circunstancia.

A noventa días de su asunción presidencial todavía el jefe del Ejecutivo no abre los candados para proceder contra los de arriba y se muestra extremadamente complaciente con la clase empresarial. El triunfador del trimestre es, sin duda, Alfonso Romo Garza.

El respeto

Rafael Loret de MOLA

¿Qué es el respeto? Cualquiera podría alegar que la pregunta sobra en el ideal de la convivencia pacífica, casi una utopía. Sin embargo, en el presente, las condiciones cambian y, para muchos –sobre todo los pelafustanes de la partidocracia enferma–, sólo debe existir respeto cuando se coincide con sus ideas y, por tanto, cualquier mentecato puede encararse, sin más razones que su estulticia, con quien aboga con argumentos sólidos contrarios a las líneas dirigentes; de lo contrario, asumen que la parte contraria “está vendida” o simplemente es despreciable aunque sus razonamientos sean suficientemente sólidos.

Por desgracia no es sólo en la política sino en las distintas regiones de nuestra existencia. Pareciera que el modelo del mexicano ideal pasa por ser futbolero, fanático del Guadalajara o el América preferentemente, asiduo a la Lucha Libre, mitad parodia como la vida nacional, a las pachangas en Garibaldi y a las fiestas rumbosas con harto tequila; y entre los periodistas, además, con una tonelada de café encima por cada jornada para mantenerse tenso la noche entera aun en brazos de alguna damisela.

Para muchos el ser mexicano conlleva ser Guadalupano y hasta priísta “por respeto” aunque los segundos sean cada vez menos porque ya no pueden sostener la mirada a quienes han sido dolosamente afrentados por las decisiones oficiales paranoicas como la heredada ley de seguridad interior…¡que ni los militares querían! Ahora, cualquiera, pero más los críticos del régimen escatológico de peña, queda en calidad de sospechoso como lo estuvieron los estadounidenses tras la “ley Bush” decretada para buscar terroristas hasta debajo de la almohada tras los atentados brutales de septiembre de 2001.

Esto es: la regla de la estabilidad cambió. Ahora no se manifiesta la presunta inocencia sino que debemos asegurarnos de contar con pruebas suficientes de que NO somos culpables por tal o cual hecho abominable. Para algunos, de criterio corto, deberían colgar a quienes profesan fanatismos distintos a los suyos y les gusta, qué caray, las canciones de banda en donde se dibuja, muy por la superficie, a los capos que enseñorean el panorama global gracias a las complicidades de altura; no hablo de los mandos mexicanos sino de los de la Unión Americana que son los reguladores permanentes del gran mercado mundial de las drogas. Sigue al dinero y encontrarás la cueva de Alí Babá.

Existe un genoma que atrae a las masas hoy, el del desprecio a los semejantes como opción para sentirse superiores. Por ello hay y proliferan tantos necios, ignorantes y tontos que creen, a pie juntillas, que si dominan el mundo cibernético son genios ya y no requieren de sabiduría adicional; por tanto, cualquiera otro, incluyendo los “viejos”, son carroña inservible y despreciable. Los valores trastocados en un mundo al revés. En principio, su investigación se cierne a las enciclopedias electrónicas y no le dan importancia a la ortografía porque sería tanto, para ellos, como perder el tiempo sin comprender que los desequilibrios semánticos pueden convertir al entorno en una inmensa Torre de Babel en donde sea imposible la puesta de acuerdo. Cerrar no es igual a serrar, por ejemplo; ni puede considerarse que soy superior a Hemingway, Vargas Llosa, Paz, Fuentes, Cervantes y hasta Sor Juana porque ellos loaron a la tauromaquia que es vista, por quienes jamás se han tomado la molestia de comprenderla, como salvaje expresión del medievo en la filosofía anglosajona que no observa igual las matanzas de hombres, mujeres y niños que realizan a diario sus marines “desde el reino de Moctezuma”.

Detractores

Rafael Loret de MOLA

Pese a que nuestro país forma parte de los bloques noticiosos sobre las regiones más violentas del mundo y cada noche se da el refrendo de acciones bárbaras, asesinatos de periodistas –ya son media docena en lo que va de la nueva administración federal–, crímenes múltiples contra familias enteras y frecuentes encuentros entre mafias, las del gobierno y cuantas forman la delincuencia organizada, aun con todo este peso México NO ha dejado de ser un destino turístico apreciado y encantador con una importante crecida de visitantes.

Si solo en cuanto a la violencia contra colegas nuestros el entorno nacional es comparable únicamente con algunas de las naciones en donde priva la guerra y nunca se sabe si podrá llegarse a la noche sin un tiro en el cuerpo, digamos Siria, Afganistán, Pakistán o Irak, entre otros más, el disparo favorable del turismo va en alza como en las naciones que han encarecido todo para tratar de equilibrar la pérdida de turistas y la tendencia de éstos a evitar gastar de más salvo las excepciones de quienes no saben de pesadumbres y ostentan fortunas difíciles de asimilar por las mentes de los comunes.

Suele suceder que un elevado porcentaje de vacacionistas no salgan ya de sus hoteles advertidos de que cruzando la puerta de la recepción quedan a expensas de la violencia cotidiana; por supuesto, muchos de ellos prefieren disfrutar de las playas, las zonas arqueológicas bien vigiladas, algunos sitios relevantes siempre de la mano de un guía o de varios, en autobuses plenamente confiables. Pero gran número de turistas prefiere gozar de la hostelería y sus limitados conceptos gourmet.

Recuerdo a una pareja española a la que convencí de viajar a la Rivera Maya, una de las zonas más bellas del mundo y acaso con las mejores playas del globo terráqueo, y el diálogo que sostuvimos a su regreso.

–Bien, todo muy bien –me contaron como saludo–.

–¿Disfrutaron de la gastronomía peninsular? –pregunté deseoso, claro, de que elogiara la comida yucateca que enciende mi paladar–.

–Pues, la verdad, en este punto no nos fue como decías.

–¿Por qué? ¿No les gustó?

–Mira la primera noche nos sirvieron un spaghetti infame y a día siguiente pretendimos comer langosta y nos cobraban algo así como 40 euros por una cola… y siendo cuatro nosotros no pudimos darnos ese lujo.

Entendí, desde luego. Los llevan como borreguitos a donde puedan comerse pastas y pizzas, como si no hubieran salido de España o los Estados Unidos, o les cobran un dineral por una langosta pescada en Maine y no en la rivera de la península, en Río Largatos, Yucatán, por ejemplo, que puede encontrarse a un precio muy inferior. El turismo parece armado para los ricos o los tontos que ignorar todo y no aprecian lo mejor del país.

Por supuesto, no los inhibe la violencia cotidiana y ni siquiera se enteran de los ajusticiados en las carreteras colindantes. Y cuando regresan preguntan a quienes les señalamos los riesgos:

–Oye, ustedes los mexicanos son los peores detractores de su país. No pasa nada allí.

Y nos gana el silencio avergonzado.

Drogas y armas

Rafael Loret de MOLA

–Sí, debo reconocerlo, el PRI está muy desprestigiado. Es imposible negarlo; pero no sólo el PRI, ¿eh?
Hace tres años, casi sin percatarse de sus propias palabras, Enrique Jackson Ramírez, exprecandidato a la Presidencia de la República y uno de los priístas con más larga trayectoria legislativa –fue presidente de la Mesa Directiva en el Senado entre 2005 y 2006, además de coordinador de su bancada en la Cámara de Senadores–, debió hacer las labores de periodista crítico ante algunas preguntas incisivas y luego de repasar la agenda del Congreso para los años por venir; como le dice parecía en funciones de periodista y no de político, en nuestro tradicional desayuno de los viernes coordinado por Silvestre Fernández Barajas –toda una institución para promover el debate nacional y con entorno plural de verdad, condición que le da un aire de indiscutible singularidad–, al relatar los debes pero no las acciones tomadas por su partido y los demás en el seno del Poder Legislativo.
Por ejemplo, durante varios minutos se refirió a los tráficos de drogas, de armas, de personas, como punzantes anomalías de un México hondamente herido que dijo estaban en “la mesa” de discusiones con escaso avance –esto lo expresó este columnista–, sin precisar algunas de las reales causas de los mismos en un país minado altamente por la negligencia del gobierno e incluso, como refirió mi amigo Lorenzo Silva Chacón, por el andar hacia un estado fallido. No es poca cosa. Pretendimos ser puntuales al respecto:
1.- En cuanto a las exportaciones de drogas hacia el mercado de consumo más grande del mundo, optó por evitar tocar a la clase política infiltrada acaso encabezada por dos priístas muy “distinguidos”: el presidente del partido, Manlio Fabio Beltrones Rivera, y el ahora senador Emilio Gamboa Patrón, enclave desde los ya lejanos tiempos de miguel de la madrid hurtado –rey y fundador de la cofradía de la “mano caída”–, y uno de los más favorecidos por ello.
El señor Gamboa no se cansa de saltar de una Cámara a otro luego de construir un currículo exprés bajo la férula del nefasto carlos salinas: fue director de la Lotería Nacional, del Infonavit, del Fonatur, del IMSS y, finamente, secretario de Comunicaciones y Transportes sin animarse, por miedo al cacicazgo del sureste, a lanzarse a la conquista de la gubernatura de Yucatán. ¡Suerte de los peninsulares quienes, sin embargo, han visto transformada a nuestra Mérida adorada en reducto de las familias prominentes de los “capos”; por eso la plaza, dicen, está fría en términos de violencia; pero arde, como toda la República, ante los mandatarios(as) coludidos y despreciables por ladrones e incluso asesinos. Como en todas partes.
2.- Respecto al contrabando de armas, pregunté a Jackson, si tanto era el interés por descubrir el fondo de la cuestión y a cuantos lo prohíjan, ¿por qué, entonces, no se indagaba a principal beneficiario del mismo, el lagunero Jaime Camil Garza, amigo y cómplice de salinas, zedillo, fox, calderón y peña? Si por aquí pasan los pertrechos destinados a la guerra en Asia y a las permanentes masacres en África, alguna razón debe existir para ello: acaso las “buenas” relaciones con España en donde, a cambio de la expansión de sus consorcios sobre nuestro territorio –sobre todo en los renglones financieros y de comunicaciones–, transitan sin problema los instrumentos para matar que han causado algunos de los grandes estragos, incluso el terrorismo que disparó a París como una ciudad altamente insegura.

¡Ay, la corrupción!

Rafael Loret de MOLA

Es tan profunda la corrupción en México que se construyeron valladares para mantenerla más allá de los sexenios amorales del PRI y el PAN; digamos desde la administración de miguel de la madrid, ya extinto y menos resistente que el casi centenario echeverría, cuando se rompió la lógica política con la incorporación de México a América del Norte –de niños nos enseñaron que pertenecíamos a Centroamérica–, a cambio de añejarnos del cono sur y del propósito de crear un Mercomún Latinoamericano. Fue ésta, sin duda, una gran traición a México.

El primer punto del gran tejido de la corrupción comienza con el entreguismo notable de los regímenes del pasado y la pasividad del actual ante el acecho frecuente del “pato” Donald Trump y su histeria a favor del muro de la ignominia. Ha sido cuidadoso el presidente por cuanto sabe de la inestabilidad mental del huésped de la Casa Banca –esperemos que sólo por dos años más–, y su capacidad felona por construir escándalos globales basándose en sus ambiciones personales; ahora es el petróleo venezolano la guía inmediata para las familias estadounidenses desde los Bush hasta los Trump. Por eso repudio a las dinastías enraizadas al poder.

De lo anterior deviene uno de los mayores absurdos que he atestiguado: la postura del fiscal general, Alejandro Gertz Manero, respecto al caso Odebrecht –la secuela de sobornos de mayor calado en las últimas décadas o en casi un siglo–, con el fútil alegato de que existe un compromiso soterrado para no hacer averiguaciones al respecto, firmado por los procuradores de México y Brasil hace algunos años, a cambio de un insondable intercambio de informaciones. El espionaje por encima de la ley y la justicia.

Si hablamos de una “cuarta transformación”, con tantos adherentes en el país, resulta absurdo apegarse a un acuerdo que contradice nuestro orden legal y hace mella de nuestra soberanía. Sencillamente no cabe, bajo ningún argumento, privilegiar a los ladrones que fueron untados con dólares –no sólo los ex directores de PEMEX sino también sus jefes, los ex presidentes–, y ofender y acotar al Estado de Derecho que NUNCA podrá asimilar enjuagues subterráneos de este tipo y menos si se trata de construir una democracia que, por lo visto, es bastante endeble.

Si así vamos, no hay razón para que se solicite la extradición de “El Chapo” por la misericordiosa idea de que ningún mexicano debe ser tratado como animal rabioso y encerrado de por vida en una jaula, ni siquiera una de esas perreras en donde los “amos” determinan la existencia de sus posesiones de cuatro patas. Y, después, erigirle un monumento, en Badiraguato por ejemplo, en homenaje a sus capacidades para combatir, enajenándolos, a las nuevas generaciones de norteamericanos.

Si la ley importa no existe razón para haber enviado al capo citado, y a muchos otros, hacia USA; algunos de ellos sin ser juzgados en nuestro territorio y en el caso de Guzmán Loera por no poder contener sus fugas de película. También en esta instancia perdimos, como nación, el respeto hacia nuestras fuentes de derecho. Ya solo esperamos ver a Baltazar Garzón, español fanático, presidiendo la Suprema Corte de Justicia de la Nación (mexicana).

Sainetes

Rafael Loret de MOLA

Alguna vez me comentaron que los intelectuales no pueden acercarse al futbol porque es bastante pueril observar a veintidós millonarios ir detrás de un balón y enfebrecerse hasta el delirio cuando éste penetra el llamado arco contrario que se convierte en el de la victoria, como si el honor de los fanáticos dependiera de cuanto hacen las botas de sus ídolos intocables en una reminiscencia no muy lejana de los dictadores que aplastan la voluntad general pisoteándola literalmente.
La descripción es bastante dura y no concuerdo con ella porque gracias al deporte y a los grandes espectáculos que además encumbran nuestra cultura y las tradiciones centenarias, como la fiesta de los toros, las grandes masas no piensan sólo en política y cuentan con escenarios propios para el desfogue interior. Una buena dosis de libertad cada semana no daña al cerebro y sí, en cambio, redime a las almas atormentadas por los malos gobiernos, desde dictaduras hasta titiriteros de malas artes, o las demagogias crispantes. No todos piensan igual y reconocerlo así es comenzar a andar hacia la democracia; pero ¡qué difícil es ganar el respeto de los adversarios!
Tal deben pensar algunos de quienes acompañaron y exaltaron a López Obrador durante sus primeros años de lucha al contemplar a varios de los miembros de su gabinete presidencial, Olga Sánchez Cordero, Esteban Moctezuma Barragán, Alfonso Romo Garza, sobre todo, Alfonso Durazo Montaño, Javier Jiménez Espriú, Carlos Urzúa Macías, Manuel Bartlett y otro más quienes, naturalmente, no necesitan de sus estipendios reducidos porque cuentan con capitales abundantes, inmuebles que pueden o no declarar, y una larga cauda de negocios.
De allí que surjan diferencias graves entre algunos, como Romo y Julio Scherer Ibarra, empeñados en asesorar al presidente según sus distintas doctrinas e incluso sus propósitos personales para estar más cerca y con mayor influencia de la Presidencia sin retrato –nos ahorramos un millón de pesos con ello que bien habría podido donar, para exaltar su amistad, Ricardo Salinas Pliego o Emilio Azcárraga Jan-.
Si el mandatario en curso habla de intentar la unidad de la República como basamento de la Cuarta Transformación, debería comenzar con esos colaboradores adinerados que no se parecen al perfil del servidor público dibujado por el presidente cuyo buque insignia lleva a algunos pasajeros que no precisamente vivieron mal al calor de la burguesía y/o de la Presidencia de la República. Sólo Juárez y Morelos se salvaron de las tentaciones de la ambición; o algunos más, como Hidalgo y Madero, cedieron sus bienes para engendrar los valores libertarios; finalmente, el general Cárdenas vivió como un potentado en una extraña simbiosis de su grandeza socialista y de la burguesía de su época.
De estas sutilezas, muchas de ellas parodias sin contemplaciones, está llena la historia incluso la de este nuevo lanzamiento hacia la utopía tapizada por la esperanza y el rencor, incompatibles.

Futuro

Rafael Loret de MOLA

Viendo hacia el futuro puede creerse que México tiene ante sí dos caminos: la dependencia total bajo el flagelo de las rectorías de Norteamérica y el perverso Trump; o un cambio sustantivo del “sistema” con la fuerza de una juventud que no tolera la partidocracia, aborrece la corrupción y quieren el rescate de su patria. Así lo percibo cada que dialogo con los universitarios y me dan alientos. Les digo lo amargo de saber sobre la imposibilidad de ver una transformación real del país a corto plazo, y más si nos gobiernan los continuistas a quienes sólo asustan los reclamos de la Casa Blanca y los posibles escándalos por sus riquezas mal habidas; pero los temporales pasan y los sinvergüenzas mantienen dominio, territorial y mental, sobre millones de mexicanos agazapados. Y esto me revienta por dentro.

A los jóvenes comento que mi generación y varias de cuantas vienen detrás han fracasado rotundamente; quizá el parteaguas de 1968 nos condujo a la derrota interior y al ostracismo que pende de la impotencia. Creo, sinceramente, en la postración de muchos de quienes fueron protagonistas de aquellos hechos, fueron encarcelados y saben la verdad sobre los crematorios militares ahora ocultos bajo las siete llaves de las mentiras castrenses. No pudieron, de verdad, continuar el camino y ahora, como este columnista, nos agobia el presente con la esperanza en la cuarta transformación todavía. ¿Cayó la hegemonía del PRI? ¿Y para qué? De cualquier manera están emboscadas las mismas mafias luego de doce años de tremenda simulación con una derecha sin capacidad para gobernar y muy propensa a las amoralidades y a los desvaríos, egocéntricos y alcohólicos. En punto cero arrancó el nuevo sexenio en diciembre pasado.

Me temo que ser optimista, en estos tiempos y como tanto hemos repetido, es caer en la demagogia más recalcitrante, la misma que se da cuando se considera ofensivo cuestionar al presidente porque –se alega– con ello se falta al respeto a la sagrada institución, esto es como si la suprema voluntad fuese la cúspide del poder contrariando la tesis democrática del gobierno de todos y para todos; por ello, claro, se confunden los términos mandatario –quien obedece– y mandante –aquel que ordena–, siendo la figura del segundo la acreditación toral de la soberanía popular.

En España, por ejemplo, se insiste en la supremacía de una monarquía sin más sustento que las ceremonias denominadas de representación; aun así, los Borbones –con sangre mexicana más bien como explicamos en El Alma También Enferma–, cobran al año bastante menos que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de México, el presidente de la República, el de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y, por supuesto, el diligente consejero presidente del Instituto Nacional Electoral. A Felipe VI le entregarán este año estipendios por 234 mil 204 euros –tres millones 900 mil pesos en promedio, variables de acuerdo al tipo de cambio–, mientras el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, en México, se lleva más de siete millones de pesos en el mismo plazo aun cuando alegue que trabaja bastante más que la testa coronada. Allá, siquiera, el monarca se redujo el sueldo en más de cincuenta mil euros y aquí hasta el alcalde de la población más depauperada se fija honorarios muy por encima de la realidad.

Fastos

Rafael Loret de MOLA

EN MÉXICO, CUANDO SE HABLA DEL EJÉRCITO EN SU CONJUNTO SON ESCASAS LAS OPINIONES QUE LE CONSIDERAN UNA…

institución destinada a preservar la soberanía sino, más bien, se le señala como un órgano de represión, infiltrado por los grandes cárteles e incluso por elementos armados de los Estados Unidos –una información “top secret” pero revelada por algunos elementos avergonzados–; huele a muerte y a drogas, por las múltiples confiscaciones de las mismas que terminan incineradas.

Alguna vez fui invitado a una de estos fastos de quema de cocaína bajo el mandato de miguel de la madrid y a pocos meses del asesinato de mi padre

–cuya autoría intelectual recayó en el general Juan Arévalo Gardoqui y ensucia las manos del ahora director de la CFE, cuyo nombre nauseabundo me niego a escribir

–. En presencia del mandatario y el general mencionados, se me acercó el jefe del Estado Mayor del segundo, José Ángel García Elizalde, luego ascendido a general, quien me susurró:

–Si no cree que es cocaína puede bajar al campo para que lo corrobore.

–Le agradezco

–le respondí al farsante–

pero no soy parte de este circo. Y lo dije en alto para que escuchara el perverso y cínico presidente que tiempo después, ya sin la banda tricolor que entregó fraudulentamente a carlos salinas, me diría en su casona de Coyoacán:

–Mire, Rafael: todas las buenas intenciones que tenía para llegar al fondo sobre el asesinato de su padre, me las empañaron en Gobernación. La aseveración señalaba al tal Bartlett, como epicentro del “operativo” criminal.

Y así y todo he pedido al presidente López Obrador, a treinta y tres años del crimen, una nueva investigación: el asesinato no prescribe, el poder sí.

Militares infames

Rafael Loret de MOLA

Hace algunos años encontré en un restaurante yucateco, sito en la avenida de los Insurgentes, al sur de la Ciudad de México, al general y ex secretario de la Defensa, Juan Arévalo Gardoqui, el cobarde que no tuvo los arrestos para mirarme a los ojos y reconocer la intervención militar en el asesinato de Carlos Loret de Mola Mediz en febrero de 1986.
Aquel día, en 1991, tenía la sangre muy caliente y sentía que la de mi padre era, aunque suene terrible, mi mejor blindaje; creía, a ciencia cierta, que no se atreverían a tocarme por cuanto la opinión pública acusaba al ejército y al represor ex titular de Gobernación, el cínico y mal nacido Manuel Bartlett. Vi al general y le espeté a bocajarro:
–¡Aquí huele a asesino, a podrido! ¡Por favor, desígneme otra mesa, alejada de este charlatán de cuatro estrellas!
El que se fue, vestido de civil por cierto, fue Arévalo a quien jamás se investigó por solapar crímenes e instrumentarlos, a la sombra del poder civil cuya cabeza máxima era miguel de la madrid. La línea de la impunidad subía y sigue en alza en este, sangriento ya, 2018 –por ejemplo, son cuatro los periodistas asesinados en los primeros cuarenta y cinco días del año–.
Como Arévalo, el de los ojos vidriosos, sus sucesores han sido pare de la canalla oficial y destaca, entre ellos, Enrique Cervantes Aguirre, quien fungió como ministro bajo las órdenes del gran simulador zedillo, cuyos nexos con el narcotráfico fueron escandalosos y no pudieron ser ocultados con lo que la impunidad creció sólo por los arrestos presidenciales en una nación carente de contrapesos en la esfera del poder absoluto. Ni un solo senador, no digamos los diputadillos sacados de las chisteras de los alquimistas, se atrevía entonces a dar la cara a los mandatarios y conminarlos a someterse a la soberanía popular, el bien mayor de la ciudadanía derrochado por la clase política que ahora se burla abiertamente de ella.
Con el general Gerardo Clemente Ricardo Vega García, el foxismo negoció su permanencia con un soterrado acuerdo de no agresión con el crimen organizado, revisado por las “muchas faldas” de Martita. Ello le permitió a aquel mandatario, quien sufre por las amenazas de Andrés sobre su millonaria pensión, arrinconarse y dejar pasar el tiempo traicionando a cambio por él propuesto.
Luego vendría Guillermo Galván Galván, supeditado a las órdenes de Genero García Luna, el intocable personero de calderón, quien dio inicio a la inútil “guerra” contra los capos que ha humillado a las Fuerzas Armadas; y, por último, el general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien se quedó sin doctorado honoris causa con el que pretendía “tapar” las tantas tumbas clandestinas acaso abiertas por sus ordenanzas, como en San Pedro Limón, Tlatlaya, en el Estado de México.
No me da la gana, con estos antecedentes, sumarme a las “felicitaciones” fatuas a la soldadesca con motivo de su “día” cuando todo se ha vuelto noche en las refriegas incesantes en no pocas ciudades de la herida República.

Razón o fuerza

Rafael Loret de MOLA

México no se caracteriza por su fuerza militar, tan pobre que el propio secretario de Seguridad Pública, poco docto en la materia pero muy abusado en cuanto a las mudanzas partidistas –PRI, PAN, PRD y MORENA–, insiste en que será hasta dentro de cuatro años cuando “podamos enfrentar de tú a tú” a la delincuencia organizada.
El señor Alfonso Durazo Montaño, quien sí es primo de Arturo “El Negro” de infausta memoria al contrario de lo que en un principio se creía, reveló así, como pretendiendo ser coloquial uno de los dramas mayores del gobierno de México: contar con fuerzas inferiores, en cuanto al poder de fuego, a las de los capos más célebres y hasta de otros criminales, secuestradores y contrabandistas de armas por ejemplo algunos de ellos muy relacionados con los ex presidentes de México desdelos tiempos de echeverría. Un círculo casi diabólico.
No se pondría entender el auge de los cárteles más sanguinarios –en primer sitio los célebres “Zetas” a quienes en Estados Unidos se señala como cooperantes de los terroristas de Medio Oriente–, sin la infiltración severa del ejército, la marina, las agencias federales y la gendarmería que ahora está en cauce de ser la Guardia Nacional reclutando jóvenes como en los peores episodios bélicos de la historia universal.
No estamos como Costa Rica en donde no existe el ejército porque se considera que sostenerlo sería inútil hasta el embate de fuerzas muy superiores del continente; de allí que opten por los valladares de la razón en defensa de una soberanía impecable, seria y con basamentos firmes capaz de derrotar, por la vía de la argumentación y el debate, cualquier intento malsano de las grandes potencias del mundo; y han vencido hasta ahora.
El otro extremo es el de Cuba que optó, un año después de la victoria de os “barbudos”, por formar una fuerza militar con la ayuda entonces del Soviet Supremo y de Nikita Kruschev, para rascarle desde muy cerca las barbas al Tío Sam y prevalecer sesenta años ya apenas moviendo algunas piezas del ajedrez con tan solo tres jefes de Estado reales: Fidel, su hermano Raúl y Miguel Díaz-Canel con mayor estabilidad interior a cada paso.
De allí que las relaciones entre México y Cuba significaron la resistencia contra la injerencia, sobre todo, de los Estados Unidos y el verdadero muro de la razón para aplacar decisiones tan burdsas, y por fortuna fallidas, como la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y los bloqueos estadounidenses de 1962 cuya secuencia se cerró con el asesinato de Kennedy en 1963. La mancuerna de dos naciones con distintas perspectivas pero de enormes nacionalismos cerró las puertas a la expansión de USA.
De allí la importancia de no soltarle la mano a Venezuela, lo que no implica favorecer al gobierno empobrecedor de Nicolás Maduro Moro, en la hora de uno de sus mayores desafíos y con no pocos deseosos de cambiar la dictadura del chavismo extendido con los grilletes de la Casa Blanca que se extienden, como pulpos, por todo el continente.
En el fondo, la lucha es por la libertad desde cualquier ángulo que se mire; pero, además, por la razón que estriba la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, el sustento de la paz verdadera.

¿Una mano amiga?

MEX010. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 27/12/2018.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante su rueda de prensa matutina hoy, en Ciudad de México (México). López Obrador pidió hoy a los políticos conservadores "jugar limpio" tras el accidente aéreo en el que perecieron los políticos Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle. EFE/Sáshenka Gutiérrez
Rafael Loret de MOLA

Hasta hace algunos años, los mexicanos podíamos presumir de ser un pueblo amable, cálido y siempre con la mano extendida para sellar amistades. Incluso, en el tormentoso 1968 cuyo desenlace brutal fue el genocidio de Tlatelolco, el entonces presidente acuñó una sentencia: “ofrecemos y esperamos la amistad con todos los pueblos de la tierra”. La leyenda sirvió, además, como referente para inaugurar la “Ruta de la Amistad” que desembocaba en la Villa Olímpica. No podíamos adivinar lo que se nos vendría encima el 2 de octubre; pero algo intuíamos a la par con nuestra protesta juvenil.
Aquella tarde-noche de la matanza en la Plaza de las Tres Cultura, la versión oficial cayó en una profunda contradicción al señalar a los responsables de los tiroteos a elementos “subversivos”, armados por fuerzas externas y, por ende, destinados a desestabilizar el país. Jamás se cruzó esta línea que, desde luego, contradecía el concepto de generosa entrega al afecto entre naciones y sociedades. No, no todos eran nuestros amigos… pero jamás se definió quienes, entonces, querían hacernos daño hasta arrastrarnos al abismo. Desde luego, gustavo díaz ordaz, el más insultado mandatario hasta que llegó el odio hacia peña nieto, sólo tuvo una salida para “justificar” la atrocidad: elogiar la lealtad del ejército, y del general Marcelino García Barragán, el jalisciense que lo mandaba, como elemento toral para la salvaguarda de las instituciones. Todavía, los viejos zorros, por ahora azorados, creen en ello.
Es innegable que México jamás ha encontrado una mano amiga en el norte del continente, ni en Europa en donde España nos sigue observando como tierra fértil para el saqueo colonial, y pese a ello no ha sido capaz, esto es su gobierno, de buscar hermandades hacia el sur en donde, ansiosos, una larga lista de países soberanos, mal tratados también por la fuerza norteña, han aguardado el liderazgo del hermano mayor –la independencia de nuestro país lo marcó así–, con paciencia espartana y con el sueño de Bolívar por prenda. No ha sido así porque las presiones de los organismos dependientes de la Casa Blanca han desviado todo propósito de unidad.
Me resulta especialmente molesto escuchar hablar a un elemento inculto, rastrero y poco patriota, el señor peña, convocar a la unidad entre los mexicanos tratando de llevarnos, de nuevo, al redil para seguir manipulando al colectivo con llamados lastimosos y cuando, en “lo oscurito”, ya se ha “arreglado” con el impresentable señor Trump, el antimexicanista mayor de cuantos han ocupado la oficina oval en Washington con inclusión de Wilson, Hoover y Truman, entre otros muchos con todo y los hipócritas –Kennedy, Carter–.
Pues bien, los días corren y el gobierno sigue tuerto, empeñado en arreglar los amagos belicistas con Trump quien, de plano, ha confirmado los términos de la llamada telefónica con el ex mandatario mexicano peña, aunque la amenaza de enviar tropas se convirtió en propósito colaboracionista, esto es en coordinación entre las fuerzas militares de uno y otro país –pese al regaño a las nuestras que son “incapaces” a criterio del “pato” Donald–, para combatir al narcotráfico y ofrecer mejores resultados; una severa crítica, sí, a la dejadez y tolerancia de un gobierno vacío de acciones y temeroso de nuevos brotes de violencia… que inevitablemente se han dado.
Si en la Presidencia de nuestro país hubiera estado entonces un visionario, digamos como el general Lázaro Cárdenas, seguramente éste ya habría visitado a las naciones del sur en busca de estructurar un bloque común que luego podría convertirse en una Unión Latinoamericana o incluso un Mercomún con moneda común, para enfrentar a la desatada especulación monetaria de los agiotistas del norte y su desbordado presidente proteccionista quien, ignorante, pretende cuidad a las empresas de su país a costa de reducir las competencia y sin darse cuenta de que, sin “indocumentados” mexicanos, será imposible mantener los precios bajos de sus productos, sobre todo en el sur estadounidense, porque ya no habrá forma de abaratar la mano de obra indispensable. El odio obnubila las mentes de los sátrapas.

“Perseguidos”

Rafael Loret de MOLA

Es más sencillo que diez ex gobernadores lleguen al abismo del cadalso que alguno de los ex presidentes miserables sea procesado y encarcelado por sus graves desviaciones pecuniarias y sus múltiples decisiones de Estado causantes de miles de muertes civiles y de una ominosa tendencia hacia la depauperación de la mayor parte de los mexicanos. Es difícil precisar, pero no imposible, cuál es el delgado hilo que separa a quienes son susceptibles de ser perseguidos y aquellos mantenidos bajo el cielo de la impunidad.

Sin duda, para responder a la pregunta anterior, deben observarse los intereses cerrados de quienes detentaron el poder por seis años y en la actualidad por cinco años y ocho meses más hasta el 1 de octubre de 2024. Hace algunos sexenios, un abogado experto, cuya defensa por los afectados del infame Fobaproa lo hizo célebre, César Fentanes, me dictó una sentencia que sigue siendo oportuna allá en su domicilio, más allá de la frontera norte:

–Cada sexenio estrena a sus propios “narcos”.

Exponía así el hecho de que los mandatarios mexicanos, desde la triste era de miguel de la madrid, tan macabro que aseguran algunos que han visto a su espíritu en los jardines de Los Pinos buscando parte del licor desperdiciado por calderón, se coaligaban a un cártel y perseguían a otro para atemperar las presiones de los huéspedes perentorios de la Casa Blanca ocultando sus verdaderos propósitos; así saltaban de los litorales el Pacífico a los del Golfo con el mayor cinismo simulando atender el problema mientras recibían dinero a manos llenas de los capos poderosos y amparados por el poder presidencial.

En los tiempos actuales, ante la sorpresa de todos, el líder de la cuarta transformación –en la que sigo creyendo–, aseguró recientemente que ya no había guerra contra el narcotráfico el mismo día de la batalla callejera en Matamoros, Tamaulipas, entre la Marina infiltrada y uno de los cárteles más poderos del país, el del Golfo, como si fuera éste el único flagelo a pesar de que su antiguo dirigente, Osiel Cárdenas, fue extraditado a los Estados Unidos y nos vendieron la nota de que ya se había desmantelado al considerar la misma suerte del predecesor de éste, el célebre Juan García Ábrego.

Entonces, ¿qué significa eso de la guerra terminada? ¿Una frase para conquistar las ocho columnas en las largas conferencias mañaneras en donde, cada día, el presidente se propone decir algo nuevo aunque los temas se le van agotando a dos meses y medio de su arranque? Hablar sin guión ni tema es de muy alto riesgo cuando no faltan quienes apuntan cada desliz del mandatario, o de su esposa, lo que me parece ruin, como elementos propios de los derrapes mentales de la edad.

Autocrítica

Rafael Loret de MOLA

¿La mayor parte de los mexicanos no se han percatado de su enorme contribución al fracaso del modelo político y, por ende, cuanto devino de un gobierno putrefacto, ilegítimo –reprobado por nueve de cada diez ciudadanos–, y presidencialista con la fusión además de la partidocracia intolerante? Creo que no si evitamos caer en la cursilería de ablandar los hechos para no comprometer al pueblo, liso y llano, que siempre se siente víctima, jamás victimario, y señala hacia la cúpula del poder para zafarse de cualquier responsabilidad ante la historia y su país. De allí la tremenda remontada que se le exige a la actual administración federal.

El conformismo, acaso una de las peores ramificaciones de la demagogia que nutre de elementos para asegurar la pasividad de las masas y su sometimiento “voluntario”, cada vez se deja sentir con mayor fuerza entre nosotros a la vez que escuchamos las quejas y reproches reiterativos contra el mal gobierno y los efectos devastadores de una economía vapuleada por la escasa visión de los “sabios” economistas al servicio del Estado, la violencia reiterada cada día y el horror de temer hasta a nuestra sombra al grado de optar por vivir con la cabeza viendo hacia los pies. Terrible disyuntiva ésta en medio de un mundo globalizado e insensible ante las diferencias sociales agudas.

No olvidemos

Rafael Loret de MOLA

El 5 de junio de 2009, la guardería ABC de Hermosillo –más bien un almacén adaptado para cuidar niños como si fueran residuos humanos–, ardió de manera incontrolable. El origen del fuego se dio en un predio contiguo en el cual volaban los papeles quemados y las cenizas provenientes de documentos “confidenciales” del nefasto gobernador y empresario Eduardo Bours Castelo, principal accionista de Bachoco, la empresa líder en producción y distribución de huevos aunque a algunos miembros de la compañía les falten muchos de éstos en casa. Además, fue evidente las pésimas condiciones del lugar, con aval del Seguro Social y la aprobación respectiva del panista ya extinto Juan Molinar Horcasitas a gestión directa de la “primera dama” Margarita Zavala Gómez del Campo –pretensa precandidata presidencial falsamente independiente quien apuesta por la amnesia de los mexicanos–, privilegiando a un cerrado grupo de parientes de felipe calderón encabezados por la prima de Margarita, Marcia Altagracia Gómez del Campo.

La impunidad abrazó igualmente sobre otros sujetos relacionados con el repelente calderón: Alfonso Escalante Hoeffer, Antonio Salido, Sandra Téllez de Escalante y Gildardo Urquidez Serrano. Los socios de la guardería no han sido siquiera motivo de una indagatoria seria por su negligencia criminal, como tampoco los funcionarios que originaron uno de los mayores dramas de la historia reciente de México con el saldo brutal de 49 niños muertos, cremados si lo decimos brutalmente, y 76 más heridos. Todos los señalados están en la calle –es decir fuera de las cárceles porque en cuanto a recursos pecuniarios les sobran para no tener que dormir en algún callejón tan oscuro como sus conciencias–, y siguen “blindados” por jueces obtusos quienes han seguido las consignas superiores mientras se construyen sus propias mansiones… que debieran estar pintadas con el rojo sangre siquiera para recordar.

Un priista y un panista como puentes entre los gobiernos federal y estatal de Sonora en las vísperas de los comicios de 2009 que, como repercusión de la propaganda mediática de Guillermo Padrés Elías, también malhadado panista como el entonces director del IMSS bajo el régimen de la violencia, el de calderón, quien no tuvo rubor alguno cuando incriminó al gobernador sin mencionar las ramificaciones de los accionistas con quien fungía como presidente de la República sin la menor legitimidad y abusando de una ciudadanía resistente y manipulable por su ausencia de vitalidad para poner límites a los usurpadores del poder. Sí, es difícil, pero no imposible; no quiero pensar que lo sea porque entonces bajaríamos la guardia y con ella toda posibilidad de esperanza. Por allí están y nadie aplica siquiera sobre ellos la menor sanción moral.

Capital maldito

FOTO: LUIS CARBAYO /CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

Sin meternos en camisa de once varas y de acuerdo a las opiniones de 447 catedráticos recogidas en el diario La Jornada, la economía del narcotráfico deja una derrama de 600 mil millones de pesos al año, esto es aproximadamente 34 mil millones de dólares, el doble de lo que genera la compraventa de medicinas en un país permanentemente enfermo por las condiciones naturales extremas: no tenemos calefacción ni aire acondicionado, entre la mayoría claro, para aislarnos de las temperaturas a la interperie, esto es al aire libre.
Por otra parte las redes de huachicol, cada día se descubren más tomas clandestinas en un combate que parece interminable, producen ganancias de mucho más de los 62 mil millones de pesos calculados por la oficialidad –digamos un diez por ciento de los movimientos subterráneos del tráfico de drogas–, en una fuga de capitales imparable que, por supuesto, representan el numen de la depauperación nacional a cambio de las riquezas inmensas de los funcionarios de cuello blanco y sus cómplices de los palacios de los palacios para quienes los cambios políticos son solamente cosquillas destinadas a despejar y desarrollar sus mayores ambiciones. ¿Cuánto dinero esperan reunir, este año y lo siguientes, por debajo del agua?
El caso es que, de manera sorpresiva, el presidente López Obrador, casi al finalizar enero, declaró que la guerra contra el narcotráfico había terminado ya y que, además, no era su papel “andar persiguiendo a los narcos” considerados delincuentes de altos vuelos y sometidos a las mayores coerciones del código penal, incluso la extradición controversial porque los envían a los Estados Unidos sin haber purgado sus penas en su país o ni siquiera haber concluido cada debido proceso.
Eso sí: de la derrama económica producida por el narcotráfico no queda un centavo para el erario público y solo reciben utilidades los miembros de la clase política, todos los partidos incluidos, que son “claves” para limitar las acciones bélicas contra ellos; y, desde ahora, más se beneficiarán con el armisticio unilateral del presidente que niega una guerra que, el mismo día, se recrudeció en Matamoros, en sus calles, contra el Cártel del Golfo y privilegiar así a los llamados “Zetas” sus grandes rivales en disputa por las plazas de Tamaulipas con el visto bueno del panista delincuente Francisco García Cabeza de Vaca, el gobernador.

La reina impunidad

MÉXICO D.F., 18FEBRERO2014.- El senador priista Carlos Romero Deschamps durante la sesión del dia de hoy en el Senado de la República. FOTO: ENRIQUE ORDÓÑEZ /CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

Insisto: mientras no se desmantelen las asociaciones criminales que formaron las redes del huachicol, el contrabando de armas para servir de escala hacia otras naciones en guerra, los turbios negocios de la mayor parte de los líderes sindicales –suelta por allí la “maestra” –, será imposible evitar la continuidad de los ataques contra civiles en las carreteras, los actos permanentes de sabotajes a los ductos de PEMEX hasta en la Ciudad de México –sólo falta que escarben en la antigua residencia oficial de Los Pinos ara encontrar otro–, y la secuela de chantajes soterrados dirigidos al presidente de la República como el cobro de casi dos mil millones de pesos por parte de la sucia Odebrecht, la empresa reina de los sobornos que en México encontró las manos de Emilio Lozoya Austin, ex director de PEMEX.

Para tranquilizarnos nos dicen que hay casi doscientos detenidos coligados al robo de combustible escandaloso propiciado desde el régimen del parlanchín ególatra, vicente fox, hasta el del guacamayo estéril junto a su gaviota. Pero, ¿acaso no explicó el presidente López Obrador que la corrupción se atacaría de arriba hacia abajo? No es lo que vemos sino más bien percibimos lo contrario.

Se enchiquera a los de mayor rango y se deja a sus anchas a los peores, desde los líderes petroleros como Carlos Romero Deschamps –bastante peor a Joaquín Hernández Galicia “La Quina”, célebre en sus tiempos hasta que en poco más de un mes salinas dio un manotazo de autoridad; perdónenme por la comparación–, hasta los expresidentes dueños de plataformas petroleras, al igual que no pocos intocables del PRI como Beltrones y Gamboa, y seguros de que no se les tocará un pelo porque advierten que tal propiciaría un desequilibrio en las instituciones. Una falacia insostenible.

Si es dijera que en la vecina Guatemala se ha apresado a cinco mandatarios al igual que en Perú, en El Salvador a tres, en Panamá a dos igual que en Costa Rica y Argentina, en Perú a tres, en Nicaragua a uno, en Chile, Colombia y Paraguay a uno por país, y agregáramos que en todas estas naciones soberanas la aplicación de la justicia contra los altos prevaricadores sirvió para estimular a las instituciones y a la democracia, salvo en los casos de las invasiones grotescas, ¿creerían que en México no temblaría ni una sola hoja cuando se aplicara la ley contra algunos o varios de los expresidentes? No pasaría nada salvo un inmenso apoyo popular de los que tanto le gustan al mandatario en funciones.

No se puede perdonar si ello conlleva la impunidad. La política no es arte de frailes cartujos sino de líderes que no pueden construir sobre los cimientos podridos del viejo régimen. Si, como deseamos, la congruencia acompaña al primer mandatario es, entonces, el momento preciso para poner las cosas en su justo medio sin que a nadie le tiemble la mano.

Basuras

FOTO: ARMANDO MONROY /CUARTOSCURO.COM

Piense

Ni uno solo de los gobernadores “aliancistas”, fundidos partidos antagónicos por el mero propósito de ganar el poder por el poder mismo para luego hacer deslindes atroces y siempre perjudiciales para la ciudadanía, ha salido felizmente de sus encargos.

Ya no es tan sencillo engañar al gran auditorio nacional, menos cuando los funcionarios de alta graduación –y los millonarios más–, pretenden “comprar” sus nominaciones convirtiendo en cómplice al presidente de una nación devastada por su antecesor –siguiendo las huellas de sus deplorables predecesores–, y puesta en pie por su repulsa al sistema materializada por el alza injustificada de los precios de las gasolinas y su consecuencia presente: la lucha contra el huachicoleo. Ni siquiera la solicitud de unidad, por los desatinos del energúmeno Trump, aterrizó felizmente porque la opinión pública fue la que reaccionó con virilidad mientras el peñismo deshojaba, vergonzosamente, la margarita. Porque, claro, fue el “pato” Donald quien envió primero el mensaje para evitar la reunión “bilateral” si no había disposición, por parte del gobierno de México, de sufragar el muro de la ignominia contra el criterio universal salvo el de dos mandatarios: el de Israel, Benjamín Netanyahu, y el réprobo Mariano Rajoy, de España. Y en esas sigue Trump mientras López Obrador prefiere desmañanarse evadiendo tomar una postura firme contra el gritón alevoso de la Casa Blanca.

El rencor inunda al mundo islámico también por cuanto a las famosas ya “decisiones ejecutivas” de Trump. Este personaje, sin duda, arrebató el campeonato de improcedencias y torpezas, en un espacio de tiempo menor, a enrique peña de quien creímos no habría nadie jamás de superar su récord; y, desde luego, ni siquiera adelantó su salida como demandaba el noventa por cierto de los mexicanos.

En fin. Volvamos a los ex mandatarios “aliancistas”, uno peor que el otro. Uno de los primeros, Pablo Salazar Mendiguchía, de Chiapas, fue encarcelado ya por evidente peculado criminal –decenas de niños en Comitán fueron abandonados hasta sus muertes–, y excarcelado.

Lo anterior nos revela, más bien pone al descubierto, a los operadores políticos del priismo quienes, sin duda, buscan las alianzas contra el PRI para negociar complicidades y evitar persecuciones contra sus “leales”. Por ello no hay querella contra algunos de los afortunados por las fusiones partidistas extremas, del agua y el aceite suele decirse, y se pone la atención contra elementos del PRI y el PAN con coerciones para depurar, dicen, sus cuadros: van cinco del PRI y dos del PAN.

Para quienes deseen tener sus nombres a mano con gusto proporcionamos la lista:

A).- Los priístas Mario Villanueva Madrid, encarcelado; Andrés Granier Melo, encarcelado y en prisión domiciliaria; Rodrigo de la Cruz Medina, excarcelado alterando el proceso penal; Roberto Borge Angulo, preso; Javier Duarte de Ochoa, el peor de todos los veracruzanos; Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores, los dos últimos en la acerada Tamaulipas.

Los panistas son Guillermo Padrés Elías, confinado (hasta hace poco); y Luis Armando Reynoso Femat, protegido pese a denuncias severas y una sentencia ya emitida. También deberían anotarse a otros, de la misma filiación, que comienzan sus desmanes como el execrable veracruzano Miguel Ángel Yunes y el tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, quienes ya están en la línea de los narcogobiernos. Pura basura.

 

 

Dolor permanente

Rafael Loret de MOLA

La injusticia, que inicia con la ausencia de gobierno y la negligencia oficial, cala en cambio a los espíritus libres y los asfixia. Si se prolonga, mayor es no únicamente la frustración sino el rencor, solo contenido en apariencia, que nos impulsa a reclamar, exigir, perspectivas mejores para quienes nos siguen. Nada más terrible que los caminos se cierran igual a nuestros hijos y nietos, a nuestra herencia genética por la resistencia inaudita de los perversos que atesoran poder no para servir sino para servirse por los demás en un ciclo, el actual, carente de liderazgos con credibilidad, esto es sostenidos con la congruencia y no las explicaciones ramplonas. Sin la sensación de la justicia se pierde hasta la sensibilidad por la libertad. Y esto ocurre, en especial para el gremio periodístico, desde la funesta década de los ochenta de la centuria pasada, cuando menos, y diez años atrás en cuanto a la descomposición social por obra y gracia de la represión.

Entre el 5 y 7 de febrero de 1986, el escritor, periodista y político, Carlos Loret de Mola Mediz, mi padre, fue cobardemente asesinado. Un crimen de Estado, sí, aunque algunos mercenarios de la letra impresa, con la sordidez que los caracterice, minimicen las afrentas que no han padecido ellos en carne propia para presentar los hechos consumados como “patrañas” o febriles pensamientos de novelistas extraviados como, en más de una ocasión, he señalado como responsables del suceso y no se han atrevido a contestarme ni, mucho menos, a presentar en tribunales pruebas suficientes para contrarrestar mis denuncias periodísticas, perdida la fe en los órganos señalados, precisamente, para mantener el justo equilibrio entre la justicia, superior, la ley y los intereses corporativos, también a los traidores que siguen disfrutando del erario a pesar de múltiples señalamientos en su contra. No entendemos como alguien acusado por pederasta, por las voces de once pequeños abusados en Cancún, siga siendo jefe de la bancada priísta en el Senado o un represor de cepa, tránsfuga, pretenda convencernos de que, ahora sí, es de izquierda y sirve a la causa de la renovación supuestamente abanderada por Andrés Manuel; me refiero claro al también senador, “electo” por el PT y ahora morenista, Manuel Bartlett Díaz el “Hoover mexicano”, indefinido y cobarde, refugiado bajo los pantalones del ícono de los liberales a quienes tanto persiguió… y criminalizó.

Alguna vez, un sujeto extranjero –como a tantos de fuera a quienes les abrimos las puertas ejerciendo la xenofobia al revés; solo en México suele darse este fenómeno–, me espetó diciendo que escribía por rencor. Y le respondí:
–Cuando no existe justicia, el rencor se justifica y se desarrolla. No es posible olvidar con la misma facilidad con que lo hacen los ofertantes en las campañas proselitistas con la memoria trastornada desde el momento mismo en el cual cesan los escrutinios.

Y es cierto que, sin llegar al extremo de la venganza ciega, el hondo dolor por la impotencia acelera las pulsaciones y nos obliga a recorrer sendas más peligrosas siquiera para exhibir a la satrapía gobernante y tratar con ello de frenar sus tendencias represivas, su honda descomposición mental por la que se permiten hasta tomarse las vidas ajenas o manipular con ellas. Desde Tlatelolco hasta Iguala, pasando por Aguas Blancas, Chenalhó y Tlatlaya. ¿Acaso nunca metieron las manos los infelices con uniformes a quienes el mundo se les cierra a las órdenes de sus superiores ahítos? Cuanta vergüenza histórica cargan sobre sus hombros; cuánta sangre derramada impunemente.

Hoy, a treinta y tres años de distancia, sigo llorando la muerte de quien me lo dio todo, incluyendo la magnífica estafeta de su profesión, limpia y sólida. Y lo hago no porque no haya sido capaz de superar el duro trance, como lo han hecho muchos otros valerosos mexicanos quienes no cesan en su clamor, sino por atestiguar la pobreza institucional cuando se trata de un reclamo ciudadano sobre un hecho incontrovertible e igualmente inextinguible.

¿Requerimos sentir en carne propia las agresiones para rebelarnos? Les digo a quienes no han pasado por estos tragos amarguísimos que si no suman sus voces pronto se postrarán ante cuanto ya no tenga remedio, la muerte de algunos de los suyos, sojuzgados por el peor de los atentados contra los seres humanos: Precisamente, la injusticia con la que se nos va de las manos la señora libertad.

Es esta injusticia la que en esta fecha, cada año, cala mi espíritu profundamente. Desde 1986 dialogué con presidentes de la República, secretarios de Gobernación –de distintas filiaciones y caracteres–, procuradores generales, funcionarios de distintas escalas como los directores de la CISEN, algunos jefes de los cuerpos de seguridad –incluyendo, claro, miembros del ejército de la más alta jerarquía, esto es secretarios de la Defensa Nacional–, y hasta personajes del alto clero que llegaron a saber, a través del secreto de confesión lo que me obligaba a interpretar el sentido verdadero de sus palabras-, cuanto pasó en aquella ruta de la perversidad entre Ciudad Altamirano y Zihuatanejo con una última, definitiva escala, en Vallecitos de Zaragoza donde don Carlos fue enterrado como desconocido en una fosa semiclandestina, muy parecida a las que hoy rodean Ayotzinapa por sus serranías. ¿No se explica con ello el llanto por la impotencia tras tantas décadas de lucha por la verdad?
Me lamento por mí y no puedo perdonarme.

Los días negros

Rafael Loret de MOLA

La tragedia de Tlahuelilpan, en Hidalgo, marcó el punto de no inflexión respecto al combate al huachicoleo y la venta de gasolina adulterada. (Insisto en una petición personal al presidente: que se auditen las gasolineras de Yucatán y Quintana Roo que se me adjudican siendo propietarios los Mola del grupo Lodemo, sin ninguna cercanía con mi familia pero que ha servido de baza para juzgarme sin más razón que el odio hacia mis críticas acaso porque los destinatarios de ellas no pueden responder con argumentos; sólo con calumnias de esta ralea).Más allá del drama otros hechos menos escandalosos tienden a poner en predicamento la esencia de la Cuarta Transformación, la lucha contra la corrupción para ser precisos:

1.- Las facilidades y subsidios a favor de la firma trasnacional Nestlé a la que se le vendieron, a precio de regalo, nada menos que ochenta mil hectáreas del territorio veracruzano para producir café de poca monta y golpear a los cafetaleros regionales cuyo producto es muy superior, en la calidad del grano y su aroma, al que pretenden cultivar en la rica tierra cercana al Golfo.

2.- El destape de la cloaca Bours en Sonora al confirmarse los privilegios de esta familia de ladrones cuyo principal rostro es el de Eduardo, el exgobernador sin escrúpulos y responsable indirecto del incendio de la guardería ABC de Hermosillo al amparo de las concesiones inmorales gestionadas por Margarita Zavala a favor de sus familiares en almacenes más propios para guardar chatarras.

Hace algún tiempo pedí, a la vista de estos denigrantes hechos, que la sociedad de consumo dejase de adquirir productos Bachoco, la empresa emblemática de estos sujetos, siquiera para evitar el desarrollo de las inmundicias de la corrupción. La respuesta fue pobre porque un periodista no puede por sí solo combatir las ruindades del poder aunque las señale.

3.- La CNTE, que primero fustigó a la señora Elba Esther y después la defendió tras su captura en 2013, volvió a las andadas bloqueando vías de ferrocarril al protestar por una serie de demandas que no se han cumplido y cuando el presidente menciona, precisamente, que la reforma educativa fue una farsa porque no se tomó en cuenta a los maestros para redactarla y, en su caso, ejecutarla. Basta con ello para llevar a proceso a enrique peña nieto… si se quisiera.

4.- A la vista de la brutal crisis de Venezuela la postura de nuestro gobierno fue correcta: Insistir en las vías del diálogo para encontrar salidas destinadas a evitar una guerra civil o algo peor, una asonada militar desde Washington. Lo que no se pudo evitar es el recrudecimiento de la “guerra fría” entre los gobiernos de Rusia y USA retrocediendo varias décadas en la historia universal. Lo malo es que nuestro Canciller no asumió liderazgo alguno bajo la bandera de la Doctrina Estrada y nos quedamos en la banca de los no alineados en un sentido u otro.

La calificación del nuevo régimen, hasta el momento y contando diciembre con el derrumbe del “halcón negro”, es apenas aprobatoria, un seis diríamos aunque el presidente López Obrador mantiene un 83 por cierto de favoritismo con ocho por ciento de malquerientes y nueve por cierto más de los eternos indecisos que, cada vez, son menos.

A la defensiva

Maduro
Agencias
Rafael Loret de MOLA

La defensa de la autodeterminación de los pueblos, a través de la Doctrina Estrada, es fundamento de la diplomacia mexicana si bien con la derecha en el poder se agrietó este valladar indiscutible para frenar los múltiples acechos de los poderosos algunos de los cuales se convirtieron en intervenciones, incluso tecnológicas y hasta ideológicas, durante los siglos anteriores y el actual. A vuelo de pájaro podríamos concluir que la tragedia real de México es la de no haber sido libre, verdaderamente libre, en ninguna época; pero, ¿quién lo ha sido?

No pocos aducen que la postura del presidente López Obrador respecto a la crisis venezolana significó un apoyo a la dictadura de Nicolás Maduro Moro, quien dista mucho de ser como su predecesor en cuanto a convocatoria, control interno y defensa de la soberanía de su país; muchas veces escribí que hubiera deseado que algún mandatario mexicano hubiese sido tan firme como él en la protección de los grandes intereses de nuestro país en la era de mayor entreguismo, desde el régimen de miguel de la madrid hasta el de peña, quien debiera estar en condición de prófugo, pasando por los doce años de las ominosas administraciones de la derecha en donde se llegó al extremo de romper con los principios torales de nuestra diplomacia para aceptar el cúmulo de condiciones de USA contra nuestra pobre economía y nuestra devastadora desigualdad social acrecentada, al máximo, por el neoliberalismo empobrecedor y miserable.

Por ello Chávez llamó “cachorro del imperio” a fox aunque tal epíteto nos cayera en el hígado a todos los mexicanos. De igual manera dejamos de ser aliados, de facto, de la Cuba de los Castro –dictadura para muchos, incluyendo a Chávez quien así lo dijo en su arranque presidencial–, pero que representaba un enorme muro de la razón contra la pretendida hegemonía norteamericana. Perdimos mucho, en esencia, al hacer un lado la dignidad y el decoro para asegurar, de rodillas, la continuidad política en una nación que demandaba un cambio de verdad y no una brutal simulación en la cúspide.

De allí la trascendencia de la irreversible convocatoria del gobierno mexicano por mediar en la compleja conflictiva de Venezuela SIN tomar partido aunque con ello se termine la ambigua y hasta cursi relación con la Casa Blanca del anaranjado Trump, un fenómeno de la naturaleza empeñado en gobernar al mundo bajo la fútil sentencia de que es el “líder del mundo libre” que se adjudica a los mandatarios norteamericanos siempre y cuando estén alineados los demás a los caprichos y estridencias de Washington.

México es mayor a los desafíos, incluyendo sus frecuentes traspiés políticos, y está de pie. No caigan los extremistas en la trampa de la injerencia porque con ello abrirían un surco inmenso para colocarnos la soga al cuello siendo, además, vecino de la mayor potencia militar del mundo aunque ya compite en cuanto a la solidez económica con Rusia y los gigantes de Asia que conformaron un muro para evitar asonadas en Sudamérica, como ha ocurrido en otras ocasiones, comprometiendo el destino del mundo.

Menos mal que todavía existen equilibrios.