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Martes 26 Marzo del 2019
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Palacio Nacional

La derrota de Yeidckol y Barbosa

En Palacio Nacional tienen claro el panorama de la elección extraordinaria en Puebla: es altamente probable que pierdan la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsy, y Miguel Barbosa, el candidato que impuso ella mediante una encuesta cuchareada.

Barbosa tiene en contra lo insalvable: una mujer que carga profunda pena, la señora Martha Hidalgo, madre de la gobernadora Martha Erika Alonso, fallecida en la caída de su helicóptero el 24 de diciembre.

“El sr. Barbosa tiene las manos manchadas de sangre… Mientras yo viva, el sr. Barbosa tendrá respuesta de una madre que clama justicia ante las canalladas que le hizo a mi hija Martha Erika durante su campaña. Puebla no merece esto, sr. Presidente. Exijo saber qué pasó con el helicóptero”.

Así dice la carta que hace unas semanas le envió la señora Hidalgo a López Obrador y a Polevnsky. Las opiniones negativas hacia Barbosa en Puebla son irremontables. En campaña aumentarán.

Este escenario, contrario a lo que podría pensarse, es el mejor para el presidente López Obrador. Sería una carambola de tres bandas. Con la derrota, Polevnsky se va a la banca y se quita de encima a Barbosa. Además, deja claro que su gobierno no se está metiendo en los procesos electorales.

Barbosa tiene aún más desventajas: la marca Morena no le garantiza el triunfo; la que vale es la de AMLO, pero no va en la boleta. Y para terminar: que la elección no sea a tercios, sino a duetos. Si declina el candidato de la alianza que encabeza el PAN o del priísta. Ahí seguro pierde Barbosa.

Será derrota más de Yeidckol que de Barbosa. Tras la elección, nueva dirigencia en Morena.

Boticarios y priístas

En Palacio Nacional ya se tomó la decisión (al menos por ahora): la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda (UIF) no va a presentar aquella denuncia que se dijo contra de 50 personas relacionadas con la adquisición de medicamentos a precios inflados al menos 25%, durante el sexenio de Enrique Peña.

En el escritorio del presidente Andrés Manuel López Obrador se quedó el resumen ejecutivo que el titular de la UIF, Santiago Nieto Castillo, le entregó, en el que se detallan movimientos financieros que mezclan a políticos y empresarios.

Tres fuentes de información corroboraron con nombre y apellido el vínculo político de las 10 empresas favoritas del peñismo, a las que compraron 241 mil millones de pesos, equivalentes al 79.6% de los 303 mil millones que gastó Peña en su sexenio en este rubro.

Aquí el listado y el vínculo político reportado al presidente: [1] Grupo Fármacos Especializados (Manlio Fabio Beltrones): 106 mil 813 millones de pesos (35.2% del total). [2] Farmacéuticos Maypo (Roberto Madrazo): 35 mil 149 millones (11.6%). [3] Distribuidora Inter de Meds y Eq. México (Miguel Osorio Chong): 34 mil 620 millones (11.4%). [4] Ralca (Emilio Gamboa): 15 mil 267 millones (5%). [5] Comercializadora de Productos Institucionales (Beltrones): 15 mil 235 millones (5%).

[6] Savi Distribuidores (Beltrones): 8 mil 689 millones (2.9%). [7] Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Chong): 7 mil 134 millones (2.4%). [8] Compañía Internacional Médica (Gamboa): 7 mil 086 millones (2.3%). [9] Comercializadora Pentamed (José Narro, secretario de Salud de Peña): 6 mil 396 millones (2.1%). [10] Vitasanitas (Madrazo): con 4 mil 797 millones (1.6%).

Así los boticarios priístas.

Sí hay sabandijas en Morena

De forma sistemática, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha declinado responder cualquier pregunta que tenga que ver con su partido, Morena. Pero quizá le podría generar gran preocupación e inquietud el nivel al que han llegado los conflictos internos y la entrega de las candidaturas a gente que no se apega a los principios de su movimiento.

Hace unos días, la presidenta del partido, Yeidckol Polevnsky acusó que se les han infiltrado “muchas sabandijas” que “están vendiendo candidaturas”. Quizá tenga razón. Hay un caso significativo, Tamaulipas, donde el líder del partido, Marco Cruz Martínez, puso a Morena al servicio del gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca.

En el acuerdo con el mandatario estatal también participa el senador de Morena AméricoVillarreal Anaya. Es parte de su estrategia porque quiere ser gobernador de la entidad. Cabeza de Vaca critica un día sí y otro también a López Obrador.

Pero el líder estatal Marco Cruz jamás sale en su defensa. Tampoco Polevnsky, quien desde hace mucho tiempo no se ha parado en la entidad. Ni porque es amiga del empresario Bernardo Pasquel, el favorito del gobernador. Recientemente Cabeza de Vaca le asignó un contrato de mil 400 millones de pesos para compra de medicamentos. Como la marca PAN vale casi nada y Morena es garantía de triunfo, Cabeza de Vaca le alquiló a Marco Cruz el partido, y que su gente ocupe las candidaturas a diputaciones locales para las elecciones del próximo 2 de junio. Desplazaron a importantes líderes locales de Morena. Este proceso se les puede caer.

Salinas, Claudio, Ramírez y el CMN

La Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda (UIF) señaló directamente al Consejo Mexicano de Negocios (CMN), en los tiempos que lo presidía Alejandro Ramírez –propietario de Cinépolis–, de apoquinar casi 100 millones de pesos para una campaña negra en contra de Andrés Manuel López Obrador, durante el proceso electoral 2017-2018.

Ayer se mencionó a Ramírez, pero faltaron al menos otros participantes: cuatro empresarios y un expresidente.

El jefe y orquestador de todo: Carlos Salinas; su operador en el mundo empresarial, Claudio X. González, fundador del CMN; Alberto Bailleres, de Grupo Bal; Germán Larrea, de Grupo México, y Eduardo Tricio, vicepresidente del CMN, propietario de Lala y accionista de Aeroméxico. Los cinco empresarios que presionaron al entonces presidente Enrique Peña para que impidiera “a toda costa” el triunfo de López Obrador.

Los mismos que en 2006 también financiaron la campaña sucia contra López Obrador. La Ley les concedía impunidad. Los orquestadores: también Carlos Salinas y Claudio X. Aquella vez se sumó Roberto Hernández, de Banamex. Ahora parece que no se ha metido. O al menos no tan visible.

En 2017-2108 volvieron a las mismas. Pero se les atravesaron dos enormes diques: el inevitable triunfo de López Obrador, y que la Ley ahora prevé que esas intervenciones de particulares en campañas electorales son ilegales.

Y les cayeron. Están en un problema muy delicado. Pueden enfrentarse a delitos electorales y lavado de dinero.

Pero reinciden: ahora armaron la “resistencia”, cuya guerra sucia es tratar de asustar a los mercados para generar incertidumbre financiera y económica. ¡No entienden!

Los ‘youtubers’ llevan agresores

¿Tan mal está México que ya hasta cubrir las conferencias de prensa del presidente puede ser motivo de agresiones para los periodistas?

Lo digo porque ayer un grupo de “youtubers” –que en Palacio Nacional les han concedido acceso a las conferencias de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador–, llevaron a sus seguidores, quienes terminaron agrediendo a los periodistas. Alrededor de las 08:30 horas, en la puerta de Palacio que está sobre la calle de Moneda, se posaron unas 100 personas y cada que salía algún periodista, camarógrafo, fotógrafo –que habían estado en la conferencia–, proferían insultos: “Pinches chayoteros”… “prensa vendida”… “corruptos”… “¡youtubers sí, chayoteros no!”, gritoneaban.

Los “youtubers” que los convocaron, ahí estaban tomándose fotos con algunos de ellos. Miraban lo que ocurría. Nada hacían. Silencio cómplice. Entre los periodistas dominó la prudencia. Caso omiso a los insultos. Por supuesto, el temor es que si hacíamos algún comentario vendría la agresión a golpes. Por eso nadie los grabó. El día previo, el vocero presidencial, Jesús Ramírez, posó en fotografías con esos “youtubers”. Postearon las imágenes en sus redes sociales. Por eso, varios periodistas nos preguntamos: ¿Presidencia permite la entrada a quienes traen gente para agredir periodistas? La Presidencia debe establecer criterios acordes a la investidura de López Obrador para decidir quién entra y quién no a las conferencias. Prevalece la idea de que quien tiene muchos seguidores en redes puede entrar. En esa lógica, no habría cupo en el Salón Tesorería. Como filtro, deberían proscribir la entrada a quien emplee un discurso de odio e intolerancia; a quienes difamen, agredan, insulten. ¿A poco es pedir mucho?

Narro, cauterizado

A José Narro, ex rector de la UNAM y secretario de Salud en el gobierno de Enrique Peña, no le duró ni una semana su aspiración de convertirse en el próximo presidente nacional del PRI.

El huachicol de los medicamentos cauterizó, quemó los anhelos de Narro. Ya en definitiva, ayer que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que Peña tuvo a 10 empresas favoritas, a las cuales les compró el 80% de todos los medicamentos, material de curación y vacunas en su sexenio. En total: 242 mil 191.1 millones de pesos.

Esta denuncia del robo en la compra de medicinas y materiales de curación no es nueva. La ha venido haciendo López Obrador desde que era candidato. Ofreció mayor
información cuando fue mandatario electo. Y ahora, como presidente, ya da las pruebas y evidencias.

López Obrador ha resaltado un dato: de los 80 mil millones de pesos que compraba el gobierno al año en medicamentos, al menos pudo haberse ahorrado el 25 por ciento. De ese tamaño el sobreprecio. Y lo peor: en las farmacias del sector salud escasean las medicinas.

Faltan las denuncias que hará contra 50 funcionarios, ex funcionarios y políticos, la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda.

El ex rector alzó la mano para contender por la presidencia del PRI hace una semana. Al día siguiente se le preguntó a López Obrador si Narro tenía responsabilidad en el huachicol de medicamentos. “Cuando menos por omisión”, respondió.

Narro era la principal carta de la dupla Manlio Fabio Beltrones-Emilio Gamboa para encabezar al tricolor. Con sus aspiraciones quemadas, toma mayor fuerza la posibilidad de que Alejandro Moreno, Alito, el gobernador de Campeche, será el próximo presidente del PRI.

Guardia Nacional, la última oportunidad

El presidente López Obrador reconoció algo muy preocupante, al rendir el informe de sus primeros 100 días: que no ha podido contra la delincuencia. No hay variación en la estadísticas de homicidios y robo de vehículos. Son iguales a las del último año de Enrique Peña.

Las cifras: de enero a noviembre de 2018, promedio diario de homicidios, 91.3. De diciembre de 2018 a febrero 2019, promedio diario, 88.2. Robo de vehículo mismos periodos: 669.6 diarios; ahora 636.1. Al huachicol sí le pegaron: de 81 mil barriles robados al día, ahora son 15 mil barriles.

Tiene razón López Obrador cuando dice que carecía de una fuerza policial para combatir la inseguridad. Apenas contaba con 10 mil efectivos de la Policía Federal. La Ciudad de México tiene más elementos.

Hoy con la Guardia Nacional el panorama es otro. AMLO deja ver que las Fuerzas Armadas en su totalidad van a intentar garantizar la seguridad pública. Antes la Ley no se los permitía. Se ocupaban sólo de operativos contra el narcotráfico.

“Con la Guardia Nacional –son 220 mil elementos del Ejército, 40 mil de la Marina, más los 10 mil efectivos de la Policía Federal, todos juntos en 266 coordinaciones en todo el país–, se reducirá sustancialmente el número de homicidios, robos, secuestros y otros delitos”. Eso dice AMLO.

El mejor escenario en el Gobierno es que ya con Leyes secundarias aprobadas, la Guardia Nacional comenzará a operar en abril. Y hacia junio, el informe trimestral de López Obrador, la incidencia delictiva deberá haber disminuido.

Es la última oportunidad. Si la Guardia Nacional fracasa, ya no habría remedio.

AMLO, la prueba del público

Alejandro Lelo de Larrea

En la puerta de salida del área de seguridad del aeropuerto, esperan decenas de personas la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador. Portan pancartas, obsequios, cartas, expedientes con denuncias, quejas contra el gobernador. O simplemente están ahí para saludarlo, para verlo en persona.

Cuando se abren las puertas de cristal y aparece, el grito de emoción de la gente invade el lugar. Le aplauden. Corean Porras. Nadie le hace un reclamo directo a él, contra su actuación como presidente. Al contrario. Seguro por ahí hay quienes no coinciden con él, pero no hacen alarde. Rondan en silencio.

Eso es lo que ha ocurrido en todos los viajes de López Obrador ya como presidente, desde el primero que hizo a Veracruz, el 2 de diciembre, hasta el del viernes pasado, a Aguascalientes. Ya visitó los 32 estados.

Como reportero, he tenido la oportunidad de viajar en el mismo avión que el presidente en prácticamente todas sus giras, en estos primeros 100 días de gobierno. Siempre se transporta en línea aérea comercial, clase turista.

También lo hice en la vuelta que le dio al país como presidente electo. Es un rock star, donde quiera que se pare. A veces hasta hace discreta su presencia en los aeropuertos pare evitar tumultos. O llega ya en el límite para abordar el avión.

En uno de tantos viajes, sentado la última sala de espera, comentaba que el trato tan favorable de la gente es síntoma de que va por buen camino. Pero el gran reto es que siga igual dentro de uno, dos, tres años.

Que no esos aplausos y porras se conviertan en abucheos, rechiflas, reclamos. La prueba del público.

¡No pidan permiso al presidente!

Día Internacional de las Mujeres. Al final de la conmemoración que encabezó el presidente Andrés Manuel López Obrador en el Patio Central de Palacio Nacional, sienten que les quedó a deber el mandatario. No sólo él. También la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Esperaban más de ambos.

Aquí algunas reflexiones importantes que comparten con este reportero.

Una paradoja: que ahora, con un gobierno de izquierda, dicen que batallan más para colocar sus temas en la agenda de los debates. Y peor: hasta para ser escuchadas y consideradas por el gobierno. Lo sienten más conservador que los anteriores, que supuestamente eran los conservadores.

Expresan su postura de despenalizar la interrupción del embarazo en una ley federal. No reciben el apoyo de López Obrador. Por el contrario, le da la vuelta al tema. Dice que esos temas “polémicos”, deben consultarse. Definición errónea: los derechos no pueden someterse a consulta en ninguna parte del mundo. Están muy molestas.

También desconcertadas, porque sienten que el discurso de López Obrador fue más como para un acto de campaña, que para esta conmemoración. Evadió el tema de la violencia contra las mujeres. No escucharon acciones concretas de su gobierno para enfrentar este problema.

Les molesta cuando el presidente les reprocha que los movimientos por la equidad de género y feministas no ayudaron a impulsar la transición en México. Legisladoras de Morena acusan que es falso. Que desde 1988, antes que López Obrador figurara en la política nacional, ya estaban en esta lucha.

Ya no más quejas. Atrévanse a ejercer esa fuerza de 50% de diputadas y senadoras que son. Pueden impulsar las leyes que quieran. Seguramente encontrarán apoyo de muchos legisladores para aprobarlas. ¡No pidan permiso al presidente!

Corrupción de EPN en redes

Por supuesto, no fue una adquisición directa a Youtube, donde cuando mucho cuesta 5 pesos la promoción por vista de un video. Lo compraron 100 veces más caro que su costo real, a través de una de las varias empresas que en ese sexenio benefició Lagunes, a quien el PVEM le garantizó fuero como senadora, hasta 2024.

De tal tamaño fue el negocio que hicieron algunas de esas empresas como intermediarias para la adquisición de estrategias y publicidad en redes sociales, que una de ellas tuvo dinero suficiente para comprarle a un importante consorcio de medios estadounidense, el grupo editorial que hace una de las más añejas publicaciones empresariales de México.

Viene a cuento, porque ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que sus cuentas de redes sociales se manejan solamente con el tráfico orgánico (espontáneo).

“Anteriormente se contrataban empresas, hasta de Twitter, de Facebook hay contratos, a muchas empresas. Tenemos el informe sobre eso, no lo doy a conocer porque involucra a medios y a periodistas y no quiero que se les juzgue por eso, porque es una manera también de dar un servicio y cobrar”.

López Obrador rebasa los 5 millones de seguidores en Twitter y en Facebook.

Esa corrupción para difusión en redes en la Presidencia de Peña permeó a todas las Secretarías. Evidencias oficiales hay de sobra.