Director general: Miguel Cantón Zetina | @MiguelCanton1
Somos parte de:
Lunes 24 Septiembre del 2018
cielo claro 19°

Entre Números

Austeridad sin inteligencia…

FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM

Como decía Solón, antiguo legislador ateniense: “la austeridad es una de las grandes virtudes del pueblo inteligente” y estoy a favor de recortar los enormes gastos en el Gobierno, lo preocupante, es que una política de austeridad radical sin inteligencia, sólo podría: afectar la ya endeble eficacia del Estado Mexicano.

En México sexenio tras sexenio los Presidentes entrantes emitieron decretos de austeridad que han obligado a las dependencias a disminuir al año al menos 5% del gasto en servicios personales, congelando los ingresos del personal de confianza y como resultado las estructuras administrativas de la APF han disminuido paralizando la atracción de talento, de mujeres, de jóvenes, y en general, de profesionales de alto nivel, por la precariedad de sueldos y condiciones laborales.

Por ello, antes de disminuir los sueldos, es más urgente diseñar un cuidadoso plan para identificar estos obstáculos y construir una serie de acciones administrativas y legislativas para superarlos.

Se tiene que implementar una nueva Ley de Mejora Regulatoria, de aplicación nacional, para eliminar los cientos de trámites y procedimientos que torturan al ciudadano; reformar las leyes de obras y contrataciones públicas para hacer más expeditos y transparentes estos procesos atendiendo las recomendaciones internacionales, entre muchas otras cosas.

Con estas medidas podríamos aspirar a un Gobierno eficiente, incluyente y al servicio de los mexicanos que dignifique el servicio público y lo fortalezca. Si se busca tener una economía sin privilegios, dejemos de satanizar el servicio público, mejor incentivemos el buen desempeño. Se vienen grandes retos, el de hacer menos con más es uno de los prioritarios; estoy convencida que sí se puede, con voluntad, experiencia, pero sobretodo con inteligencia.

Incremento al salario mínimo

¿VARITA MÁGICA PARA ACABAR CON LA POBREZA EN MÉXICO?

Estoy consciente que ganar $90 diarios es insuficiente para una vida digna, dado que con salario mínimo no alcanza para adquirir una canasta básica, por tanto, uno de los más grandes retos de nuestro país es mejorar los salarios, pero ¿Cómo abordar este complejo fenómeno? ¿Incrementar los salarios mínimos por decreto es la solución a la pobreza?

En el último debate presidencial los candidatos expusieron sus propuestas en torno al tema; me resultaron insuficientes y demagógicas. Todos los candidatos, salvo Antonio Meade, se pronunciaron por incrementarlo, pero esto es inviable.

El aumento del salario no se da por decreto presidencial, sino que debe ser aprobado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, misma que debe asegurar que las condiciones económicas justifiquen un incremento. Es un deber de todos analizar la viabilidad de este tipo de propuestas, pues temas como la informalidad no garantizan un beneficio para todas las familias por igual.

Por si fuera poco, según la OCDE, Mé- xico tiene las jornadas laborales más extensas y con uno de los niveles más bajos de productividad. Esta dicotomía es reveladora, ya que una baja productividad laboral disminuye la rentabilidad, e inhibe el surgimiento de nuevas empresas.

El costo real de implementar esta medida sin mejorar la productividad e inversión sería absorbido por las empresas establecidas y, éstas tendrían que elegir entre aumentar sus precios o despedir personal para ser rentables. Incrementar los salarios de los sectores más vulnerables debe ser una prioridad de política pública; implementarlo por decreto sería irresponsable y traería más consecuencias negativas que beneficios.

Hemos tenido un avance importante con la desindexación del salario, pero lo que más necesitamos es escuchar propuestas concretas, no para incrementar un referente de salarios, sino para incrementar la inversión, la productividad y el empleo.

Inclusión financiera

La semana pasada, se realizó la 81 Convención Bancaria. Se trata de uno de los principales eventos del sector, que congrega a directivos de la banca, a funcionarios públicos, empresarios e inversionistas.

¿Por qué es importante esta Convención? Muy sencillo: porque brinda la oportunidad de examinar retos y fortalezas del sector bancario y financiero, que es pieza indispensable para el desarrollo económico y social del país.

México dio un paso importante con la Reforma Financiera de 2014. Antes de dicha reforma había poco financiamiento y muy caro; de ahí que los objetivos fueran incrementar la competencia en el sector, impulsar la banca de desarrollo, ampliar el crédito, y fortalecer la capacidad de supervisión de la autoridad.

A pesar de ello, aún hay un camino que recorrer, como la inclusión financiera. El acceso a servicios financieros como el crédito da autonomía y empodera económicamente a las personas, y al mismo tiempo genera desarrollo económico. Por eso es indispensable que en un país con una brecha de género como el nuestro, existan políticas que faciliten que más mujeres puedan acceder a la banca y a financiamiento de bajo costo.

Como puede verse, si bien México cuenta con un sistema financiero robusto, aún existen importantes retos. Hacerles frente requiere de la participación de todos; especialmente, exige que el Congreso realice una labor de monitoreo, que permita evaluar el desempeño del sector, y acompañar su desarrollo con la asignación de presupuesto, así como con las reformas legales y normativas necesarias.

NAICM: ¿hay otra opción?

El Nuevo Aeropuerto Internacional de la CDMX (NAICM), su construcción es fundamental, no sólo por la creciente importancia de esta industria internacionalmente, sino por los beneficios que nos puede traer. En competitividad, el Foro Económico Mundial, situó a México en el lugar 67 de 145 en calidad de infraestructura aeroportuaria, quedando por debajo de países menos desarrollados.

Según un estudio del Massachusetts Institute of Technology Reaserch and Engineering Corporation (MITRE), la máxima autoridad en temas de aeronáutica a nivel internacional, el plan al ternativo al NAICM no es viable bajo los estándares y metodologías de diseño actuales. De acuerdo a su estudio, la ampliación de dos pistas en la base militar de Santa Lucía, no sólo crearía un espacio aéreo congestionado sino problemas operativos e incluso colisión de aeronaves.

En el INDAABIN, que presidí en este sexenio, se realizó una búsqueda exhaustiva de tierra cercana a la CDMX, y se concluyó, al igual que el MITRE, el Colegio de Pilotos Aviadores de México, entre otros, que sería imposible encontrar un terreno similar para la construcción de un aeropuerto en el área metropolitana.

Tomar una decisión no está siendo fácil para el Presidente electo quien opta por una consulta ciudadana. El Presidente Peña decidió retomar un proyecto que debió iniciar hace 20 años: la obra pública más importante de América Latina y el segundo aeropuerto más moderno del mundo, orgullo de ingeniería mexicana.

Hoy tenemos la oportunidad de contar con el NAICM, que impulsará la competitividad, generará un mayor desarrollo económico, detonará empleos y recibirá un mayor número de turistas. Ya no podemos esperar más, es hora de tomar decisiones firmes o de verdad ¿ven otra opción?

México, ¿hora del Women Power?

AÚN NO EXISTEN LAS CONDICIONES QUE NOS PERMITAN ACCEDER A UNA VIDA DE IGUALDAD

A pesar de que las mujeres representamos más del 50% de la población, aún no existen las condiciones económicas, sociales y políticas que nos permitan acceder a una vida de igualdad en todos los sentidos; en pleno siglo XXI el tema de equidad de género ya no debe ser visto como un asunto de justicia social, sino como un tema de eficiencia, de rentabilidad y de economía, que de no atenderse seguirá frenando fuertemente el desarrollo económico.

De acuerdo al Foro Económico Mundial, el mundo tardará más de 100 años en cerrar la brecha de género. Además, en este reporte México tiene una de las más bajas calificaciones, pues ocupamos el lugar 66 de 144 países.

En nuestro país hay más de 13 millones de mexicanas que nunca han trabajado. Esto se debe a la dificultad implícita que tienen las mujeres para obtener un trabajo, lo que se traduce en informalidad o en trabajos con una remuneración baja, lo que causa que en promedio ganemos 30% menos que los varones.

Sin embargo también hay cosas buenas, pues gracias a la Reforma Política, impulsada por el presidente Peña Nieto, la participación de las mujeres en el Congreso de la Unión se ha incrementado de manera importante, aunque aún queda mucho por hacer. Es por esto que incluir a la mujer en la vida económica y asegurarle espacios de liderazgo debe ser una tarea prioritaria en la agenda política y social de nuestro país; de hecho, está comprobado que eso nos permitiría crecer de 3 a 5 puntos de nuestro PIB.

Seamos claros, la brecha entre hombres y mujeres, es un problema estructural, inmerso en la cultura y en el accionar de México; es trabajo de las instituciones, de los legisladores y de los gobiernos trabajar por revertir esta situación. Es por esto que aplaudo a las mujeres empoderadas y talentosas que trabajan día con día para construir un futuro más justo para todas; hoy más que nunca, nuestro país necesita mujeres líderes construyendo el México que nos merecemos.

Maestros mejor evaluados

Foto: IzqMx

LA CLAVE PARA UN MÉXICO MÁS INCLUYENTE Y CON DESARROLLO, ES LA FORMACIÓN ACADÉMICA

Hay una verdad que es palpable: no se habían llevado a cabo los esfuerzos necesarios para garantizar a los mexicanos las herramientas necesarias para ser realmente competitivos.

La gente de Morena ha declarado que, de llegar al poder podría cancelar la Reforma Educativa. Considero que, si la finalidad de esta declaración es fortalecer la relación con los gremios magisteriales para no ser evaluados, se está anteponiendo el interés gremial a la calidad de la educación, y eso es un error.

Es necesario hacer una transformación profunda que asegure maestros a la altura de las circunstancias. Con la Reforma Educativa el primer gran paso es consolidar un sistema educativo al servicio de las escuelas y los alumnos, que nos permita tener maestros mejor evaluados y capacitados para que puedan contribuir a la enseñanza conforme a métodos de aprendizaje más ajustados a las exigencias actuales.

También se establecen reglas claras para que el mérito sea la única forma de ingresar y ascender como maestro; ahora, los docentes que se incorporan cada año ya no lo hacen por herencia o tráfico de influencia, sino por capacidad y vocación; además, pueden ganar aumentos directos a su sueldo base de acuerdo a los resultados de su evaluación.

Desde el inicio de esta administración, la Secretaría de Educación Pública ha trabajado de manera incansable con el firme compromiso de garantizar el derecho a una educación de calidad para todos los niños y niñas mexicanos, impartida por los mejores maestros.

No nos dejemos engañar. Es nuestro deber como ciudadanos y padres de familia analizar si los cambios que se proponen son en pro del futuro de nuestra sociedad. Hay un largo camino por recorrer para alcanzar el México que sí es posible, incluyente y con oportunidades para todos. Desechar los avances realizados sería retroceder a lo que, con mucho esfuerzo, ya hemos dejado atrás.

Es el momento de México

Los retos de nuestro país son evidentes, no podemos cegarnos a la realidad; hoy en día la corrupción, la inseguridad y la creciente desigualdad, están a la vista de todos. Yo, al igual que muchísimos mexicanos, estoy indignada con nuestra situación; necesitamos un cambio, y lo necesitamos ya.

Por eso, he decidido depositar mi confianza en la única persona capaz de guiar a México a la estabilidad y al crecimiento. Conozco a Pepe Meade desde hace más de 10 años, coincidí con él en el entonces Colegio Nacional de Economistas, entregando un valioso documento económico a Enrique Peña Nieto, quien era el candidato ganador en ese momento. Pepe se desempeñaba como Subsecretario de Ingresos, y desde el principio noté que era una persona totalmente comprometida con su trabajo.

Desde INDAABIN, pude dar cuenta de su gran visión y probada capacidad, pues durante su segunda designación como Secretario de Hacienda conté con su respaldo en proyectos como la red compartida de telecomunicaciones, demostrando una vez más su liderazgo y colocando a México a la altura de las naciones más avanzadas.

No me sorprende que su impecable trayectoria lo haya traído hasta aquí; después de mostrar una y otra vez ser un gran conciliador, constructor de puentes, y un experto en políticas públicas, lo natural sería dirigir esta Nación.

Estos meses de campaña refuerzan en mí lo que conozco de Pepe: que es una persona con un profundo amor por su tierra, cuya aspiración es poner su capacidad al servicio de los mexicanos. Pude corroborar que no es un político tradicional, su fuerza está en su congruencia, en su experiencia, y en la gran calidad moral que inspiran él y su familia.

Me siento muy honrada por formar parte de esta aventura y profundamente comprometida a seguir su ejemplo desde la Cámara de Diputados. Hoy, más que nunca, les pido que pensemos en el país que merecemos, porque un voto por Meade es un voto por México, y éste, es el momento del México que soñamos.

Un candidato incluyente

@PerezSoraya

México vive un proceso electoral. Se trata de un momento donde el contraste, la libertad de expresión y la participación ciudadana se conjugan para definir los destinos del país.

Como mujer, me llama la atención que en sus discursos, todos los candidatos hablan de la democracia como un valor, pero en sus propuestas, solo uno se ocupa de un sector de la población fundamental para la transformación del país: nosotras las mujeres.

Esa es la visión que expresa José Antonio Meade, quien con sensibilidad social ha delineado una visión concreta, que se acompaña de medidas puntuales en favor de las mexicanas. Y me refiero a ejemplos concretos de lo que propone.

PRIMERO, LA PALABRA

Los créditos a la palabra, que facilitarán que más mujeres arranquemos nuestro negocio y seamos emprendedoras.

SEGUNDO

El otorgamiento de becas con perspectiva de género, para que niñas mujeres continúen con sus estudios y tengan mayor igualdad de oportunidades.

TERCERO

La ampliación de los horarios de guarderías, preescolar y primaria, y la mejora en la alimentación y cuidados que se brindan.

CUARTO

Impulsar que las trabajadoras del hogar tengan seguridad social.

EN SUMA

Me alegro de que haya un candidato que está proponiendo cómo lograr un México más incluyente, donde existan programas y políticas concretas que faciliten que nosotras, las mujeres, podamos desarrollar todo nuestro potencial, y con ello, contribuir a la prosperidad y el crecimiento económico de México.

*Presidente del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.

Corrupción: ¿combate o simulación?

No es un secreto que la corrupción es uno de los grandes problemas que enfrenta México. Es un fenómeno que merma la confianza y que limita el crecimiento económico. Por ello, son tan significativas las acciones legales que el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto emprendió.

También fueron importantes las reformas impulsadas por la sociedad civil, y que con el trabajo del Congreso de la Unión derivaron en una ley de transparencia y en la creación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

En materia de transparencia, los cambios incluyeron a cualquier persona física o moral que reciba fondos públicos, esto fue clave para ampliar el derecho ciudadano de acceso a la información, y con ello, disminuir la opacidad. En tanto, el SNA es una de las iniciativas más ambiciosas del Estado Mexicano para desterrar la corrupción. Aunque todavía falta que se nombre al fiscal anticorrupción, una tarea que recaiga en la próxima legislatura.

Asegurar que con mera voluntad basta para acabar con la corrupción es demagogia y simulación; erradicarla a nivel federal, estatal, municipal, en las legislaturas locales y en toda la actividad económica que rodea dichos ámbitos es una tarea que exige sistemas bien pensados, no un mesías mal preparado.

Las herramientas para acabar con la corrupción son de tipo institucional y tienen que ver con la rendición de cuentas, la transparencia, el acceso a la información, la fiscalización de recursos, y el establecimiento de incentivos que premien a quienes cumplen con la ley y castiguen a quienes se corrompan.

Para ello, desde la siguiente legislatura trabajaremos de la mano de ciudadanía, robusteciendo el SNA e impulsando iniciativas serias como la de quitar el fuero en todos los niveles, propuesta de José Antonio Meade, y lo haremos alejados de mesianismos y cercanos a la sociedad.

Trump y el peligro del populismo en México

En días recientes Donald Trump anunció que movilizaría a la Guardia Nacional para proteger la frontera con México.

Ante estos hechos, el presidente Peña ha respondido como hombre de Estado, situando el interés nacional por encima de cualquier otro, dejando claro que la dignidad de nuestra patria no se negocia.

Ahora bien, las declaraciones de Trump se inscriben a lo que podríamos llamar “el manual del populista”. Me refiero a un líder que utiliza el descontento político para ganar adeptos, a partir de un discurso que polariza y busca dividir a la sociedad entre buenos y malos.

Trump ha hecho de México uno de sus principales chivos expiatorios, y en su ánimo de ganar adeptos, ha ido lastimando una de las relaciones bilaterales más prósperas e intensas que hay en el mundo.

Basta decir que en 2017 el comercio bilateral ascendió a 557 mil millones de dólares, que la frontera es la más transitada del mundo y que más allá de límites territoriales, hoy existe una vibrante comunidad binacional México-americana que genera miles de empleos.

Se trata de un intercambio comercial, político y cultural que ha beneficiado a ambos países, y que no obstante, Trump ha denostado con base en mentiras, promoviendo un discurso de odio.

¿Por qué es importante lo anterior? ¿Por qué debe preocuparnos más allá de la relación bilateral?

Pues bien, porque un riesgo similar se cierne sobre nuestro país, donde un líder populista lleva años promoviendo la división de la sociedad y engañando a los necesitados con ocurrencias que difícilmente podrían tener viabilidad financiera.

Hoy México tiene dos alternativas: optar por el trabajo en equipo como sociedad, u optar por quien promete lo que no puede cumplir.

Lo situación en Estados Unidos constituye un serio llamado de atención, y es un espejo donde mirar lo que podría suceder en nuestro país. En otras palabras, Trump, es también un claro ejemplo del peligro que representa el populismo en México.

Corrupción

La corrupción es, sin lugar a dudas, una de las mayores preocupaciones de los mexicanos y el mayor reto que tenemos por delante. Nos impide consolidarnos como un país justo e incluyente y, por supuesto, frena el desarrollo. Es un cáncer que no distingue nivel social, económico o político.

Además, la corrupción tiene un precio muy alto. De acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad, las estimaciones de los costos económicos derivados de la corrupción oscilan entre los 400 mil millones y los 2 billones de pesos. Estas cifras son indignantes, por lo tanto, como sociedad deben convocarnos a promover acciones que lleguen hasta nuestro sistema político, repercutan en el presente, pero, sobre todo, en el futuro de México.

Nos encontramos en tiempos electorales y tal parece que la mejor estrategia para incidir en la decisión de los votantes es adjudicar las causas de este fenómeno a ciertos sectores de la sociedad.

Afirmar que quienes generan 9 de cada 10 empleos son los responsables de este cáncer es una declaración irresponsable y que polariza a la sociedad. Es cierto que la voluntad política del Ejecutivo Federal es imprescindible para combatir la corrupción, pero la realidad es que este hecho no es la única solución. La respuesta está en el marco institucional y en la formulación de políticas públicas modernas y eficientes.

Lo que de verdad no abona al diálogo, ni ayudará a impulsar el desarrollo que necesitamos es achacarle los males de México a quienes promueven el dinamismo de nuestra economía: los empresarios. Si de verdad queremos soluciones, tenemos que comenzar por trabajar unidos como sociedad, no dividiendo, polarizando y enfrentando a la población entre sí.

El papel del Congreso

México es un gran país. Somos herederos de una cultura milenaria y una diversidad inigualable.

Porque somos gente de trabajo. En este bello país, lo que encontramos es esfuerzo, emprendedurismo, ganas de salir adelante y una gran solidaridad.

Al mismo tiempo, tenemos desafíos estructurales. Cinco siglos de historia, de desigualdades que se han ido atemperando, pero que permanecen.

Se trata de revertir tendencias injustas. Se trata de construir un Estado eficaz que pueda mediar entre los diferentes intereses, articulando esfuerzos a favor del bien común. Necesitamos privilegiar la creación de empleo y el poder adquisitivo de las y los mexicanos, con competitividad y productividad.

Para que todo lo anterior suceda, para que México despliegue el máximo de su potencial, es necesario que el Legislativo haga su parte como fuente de soluciones.

Necesitamos un Congreso que ejerza su poder de supervisión y rendición de cuentas. Que contribuya a tener un país más equitativo. Un Congreso que promueva la innovación tecnológica y una economía más incluyente.

Que asuma su corresponsabilidad, y sepa decidir en favor de las mayorías, sin vulnerar los derechos de las minorías. Que asigne y fiscalice recursos de manera transparente y responsable.

Y algo de la mayor importancia: que pueda tender puentes de colaboración con el Ejecutivo Federal y los gobiernos locales, para traducir las demandas sociales en soluciones.

Como Poder representante de la pluralidad mexicana, el Congreso tiene el deber de articular e implementar una visión amplia sobre el desarrollo del país.

De ese tamaño es el papel del Congreso. Por eso es tan importante que en las siguientes elecciones, las y los mexicanos voten de manera informada, contrastando plataformas políticas y distinguiendo entre ocurrencias y propuestas.

¿El control de precios regresó?

CONTINUAMOS EN EL PROCESO ELECTORAL Y ME PARECE MÁS QUE IMPORTANTE REFLEXIONAR

En las propuestas de los candidatos, una de ellas es que el Estado fije precios en productos de la canasta básica. Debemos preguntarnos si en realidad esta medida, que ha probado ser fallida, es la solución para nuestro país.

En la época conocida como “Desarrollo Estabilizador”, las principales economías del mundo tuvieron un crecimiento próspero y sostenido, y México no fue la excepción. Aprovechamos importantes áreas de oportunidad con lo que logramos crecer y, sobre todo, mantener la estabilidad de precios internos.

Sin embargo, este modelo tuvo grandes limitantes, pues bajo este esquema la industria productiva perdió competitividad. Un país con productos subsidiados requiere aumentar los impuestos, endeudarse o imprimir más dinero; en todos estos escenarios, la consecuencia inminente es el desequilibrio presupuestal y la inflación desbordada.

Dos ejemplos son Argentina y Venezuela. Controlar los precios de los bienes para “ayudar” a los más necesitados, provocó un desincentivo a la inversión y, por tanto, escasez; esto a su vez generó una importante expansión del mercado negro. Se socavó por completo el funcionamiento de la economía, y los más afectados han sido los que menos tienen. Los gobiernos de estos países entregaron buenas cuentas al principio de sus mandatos, sin embargo, estos beneficios se volvieron insostenibles, con terribles consecuencias.

México ha enfrentado retos importantes, y después de muchos tropiezos, hoy formamos parte de una economía global, dinámica, vigorosa y con fuertes expectativas de crecimiento a partir de las reformas estructurales.

Sé que el camino no es sencillo, pero debemos analizar y buscar el beneficio a corto y largo plazo. Consolidar el México que sí es posible para las futuras generaciones debe ser nuestra obligación, y para ello debemos velar por un plan viable, y no ocurrencias del pasado.

¿Qué necesita México?

FOTO: MISAEL VALTIERRA / CUARTOSCURO.COM

Mientras el presidente electo y su futuro gabinete se enfoca en la crisis de la gasolina, existe otra alternativa de transición en el sector energético, por ser menos contaminante y más económica, que no está siendo visible: el gas natural.

A pesar de que un objetivo de la reforma energética fue incrementar la producción de este carburante, su producción en México no está siendo considerada una vía alterna de generación de energía.

Si bien es urgente reducir la dependencia mexicana de la gasolina importada, invertir 12 mmdd para modernizar las seis refinerías de PEMEX y construir una nueva, va contra las tendencias internacionales de generación de energías limpias. Considero que establecer un plan para incrementar la conversión de vehículos de gas natural sería menos costoso y más amigable con el medio ambiente.

Colombia es uno de los casos de éxito más recientes; como resultado del aumento en los precios de la gasolina, las conversiones a vehículos de gas natural en ese país incrementaron 131%, generando un impacto positivo en el medio ambiente y en las finanzas del país.México no ha explorado estas alternativas, las limitantes son: el reducido número de estaciones de gas y los engorrosos trámites administrativos para aperturarlas, además de la falta de un programa de incentivos fiscales y de financiamiento para los posibles usuarios.

Imaginen a los 500 mil conductores socios de Uber en México que ganan entre 8 y 12 mil pesos al mes, ¡aumentando 40% sus ingresos!, este y otros retos estará enfrentando la siguiente administración, pero la obligación de los especialistas, las calificadoras de riesgo y las organizaciones ambientales, entre otros: será distinguir que una mala decisión en este sector pondría en peligro la estabilidad económica del México que queremos.

Salarios justos e igualitarios

DURANTE MÁS DE 9 AÑOS SE HA DISCUTIDO SIN ÉXITO UNA LEY QUE REGULE LOS SALARIOS de los servidores públicos de la Federación. Una forma de ser responsables y congruentes con las nuevas medidas de austeridad, es regulándolos para que sean justos y acordes; sin distinción de género, condición social, etnia o cualquier otra que pretenda discriminar.

Como servidora pública por más de 17 años, me consta que los salarios no tienen que ver con el desempeño o la eficiencia de nuestro trabajo, es decir, hay quienes ganan más por hacer menos y hay quienes ganan menos haciendo más, incluso, el hecho de ser mujer puede determinar un menor salario. Por eso, el pasado 11 de septiembre presenté una iniciativa de vanguardia y acorde al marco jurídico vigente para regular los rangos y montos de las remuneraciones de los servidores públicos federales.

Mi propuesta considera la igualdad, la proporcionalidad y la transparencia, obligando a que los tabuladores de salarios estén categorizados de acuerdo a la complejidad de la responsabilidad, y además, garantizando que se prevean recursos para cubrirlos.

Según datos del World Economic Forum (WEF), México se posiciona en el lugar 84 de 137 países en eficiencia laboral como resultado de las remuneraciones que perciben sus trabajadores, ¡un lugar muy bajo! Por tal motivo, de aprobarse esta Ley, garantizará la permanencia, claridad y eficiencia en la prestación del servicio público. Además, disminuiría la brecha salarial entre hombres y mujeres, que según el WEF estima nos llevaría más de 130 años erradicar en México.

Y es que está más que probado que cuando no se tiene un salario acorde, se incentiva la corrupción. Como legisladores, es nuestra obligación asegurar la eficiencia de la administración pública y en una verdadera República todas las voces deben ser escuchadas.

El México sostenible

ESTUVE EN PARAÍSO, TABASCO, Y MODERÉ UN FORO QUE TRATÓ ENTRE OTROS TEMAS, EL ENERGÉTICO

Llegué a la conclusión de que justo esta discusión no ha sido de peso en las campañas, a pesar de que México debería ser ejemplo en desarrollo sostenible.

La energía es el pilar en el desarrollo de los procesos productivos y la problemática radica en las fuentes para obtenerla; esto se agudiza cuando el mundo entero enfrenta la compleja situación del cambio climático.

A nivel global, las fuentes primarias de energía están encabezadas por los hidrocarburos. En México, de acuerdo a la Secretaría de Energía, dicha proporción es todavía mayor y, sólo un 8% proviene de fuentes renovables; sin olvidar que la meta de generación de energías limpias es de 35% para 2024.

Aunque en nuestro país el compromiso por la generación de fuentes de energía alternas ha avanzado, la velocidad de este proceso no es suficiente. Nuestro México requiere seguir transformando el marco legal para alcanzar este nuevo modelo, acompañado de incentivos económicos, financiamiento para investigación y desarrollo, además del valioso aporte de capital humano.

Respecto a este tema es que cuestiono seriamente la propuesta que hace Andrés Manuel de construir dos refinerías; de lograrse, sería en tiempos en que el mundo avanza a la sustitución del petró- leo por energías amigables con el medio ambiente.

Insisto en hacer un diagnóstico real y aterrizado a las exigencias actuales, pues requerimos una visión seria, que apueste por el uso de biocombustibles, como biodiésel o bioetanol; así como energía solar, eólica e hidráulica.

Hablar de desarrollo sostenible es tener puesta la mirada en el país que le heredaremos a las nuevas generaciones, y de esa manera debemos afrontar la decisión que tomaremos en las próximas elecciones; encaremos los retos ambientales con seriedad para seguir consolidando el México moderno e incluyente que tanto anhelamos.

La pobreza y la violencia

Uno de los grandes retos de México es combatir los altos niveles de pobreza. De acuerdo al CONEVAL, cerca de 53 millones de personas se encuentran en esa condición. Asimismo, hemos alcanzado niveles de violencia inadmisibles, con el claro ejemplo del reciente e indignante caso de los tres estudiantes de Jalisco, ejecutados por miembros del crimen organizado. Ambos temas son trascendentales para alcanzar el crecimiento inclusivo en nuestro país; pero que no deben verse juntos ni mucho menos revueltos.

En el debate pudimos escuchar a los candidatos a la Presidencia argumentar y defender sus posturas, pero, me pareció alarmante asegurar que la violencia asociada al crimen organizado es generada por la pobreza. Una observación que pone en el mismo lugar a mexicanos que luchan por salir adelante, con quienes decidieron hacer de la ilegalidad su modus vivendi.

Asegurar que personas pobres en este país son criminales potenciales no tiene sustento, analicemos que, en México, Chiapas, Oaxaca y Guerrero son los estados con mayores índices de pobreza, con dos de cada tres habitantes en esta situación, aunque son los más bajos en incidencia por delincuencia organizada. En contraste, Nuevo León, Ciudad de México y Baja California Sur, con solo un tercio de habitantes en pobreza, cuentan con la incidencia más alta en los mismos delitos.

En esta época de elecciones, más allá de hacernos creer que la situación no mejorará si no es de la mano de “ya saben quién”, debemos exigir propuestas integrales y comprender las elecciones.

La agenda pendiente

FOTO: ARTURO PÉREZ ALFONSO/ CUARTOSCURO.COM

El primero de julio, México eligió el camino a seguir en los próximos 6 años, pero nuestra responsabilidad ciudadana no termina con el voto.

Fue muy grato observar un ejercicio democrático transparente y eficiente, en el que nuevamente fuimos testigos de instituciones electorales a la altura que se esperaba en esta trascendental elección.

Con este giro de timón, no se debe perder de vista que México ha logrado una estabilidad económica importante, aunque también persisten grandes problemas que no podemos dejar de lado: pobreza, corrupción e inseguridad.

Atender la pobreza y la desigualdad es urgente. De modo que una economía regionalizada como la nuestra condena a millones de mexicanos del sur a no poder aspirar a mejores oportunidades, por ello, se deben generar las condiciones de inclusión, al tiempo de atraer inversión y desarrollo.

La corrupción ha generado a nuestro país altos costos económicos, políticos y sociales. Ante este reto el camino es, y seguirá siendo, el fortalecimiento de las instituciones; tenemos que mejorar los mecanismos de detección, imponer castigos firmes y reforzar los pasos que ya se han dado, como la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción.

Además, tenemos el tema de la inseguridad; ese cáncer merma el desarrollo económico y castiga en mayor medida a las personas en situación de pobreza. Estamos en deuda con un país que nos exige las condiciones mínimas para desarrollar nuestra vida en armonía.

Es momento de cerrar filas, de trabajar unidos por el país que anhelamos. Lo que sigue es exigir un firme compromiso de nuestros gobernantes, un Congreso que piense en la gente y la mejor actitud de los ciudadanos.

En este momento, reafirmemos nuestro compromiso con el país desde el lugar donde nos encontremos, demostrando que juntos, todos los mexicanos podemos consolidar el México que sí es posible.

Nuevo modelo energético

Si bien uno esperaría que la “cuarta transformación” viniera acompañada de cambios reales, con los recientes nombramientos para CFE y PEMEX por parte del Presidente electo, parece que lo que nos espera es una dosis de presidencialismo y verticalidad en la toma de decisiones, que pondrían en peligro, los avances en el nuevo modelo energético de México.

Tanto CFE como PEMEX cuentan con problemas de administración interna y pérdidas financieras. De acuerdo con los estados financieros de ambas empresas, en conjunto representaron una perdida total de más de 84 mil mdp en el primer trimestre de 2018, y operar esas condiciones no es ni será tarea sencilla.

A la Reforma Energética, se le ha pedido lo que no puede dar: resultados inmediatos y se le ha responsabilizado de todo, como las ineficiencias de PEMEX.

Sin duda hay desafíos importantes en la implementación del nuevo modelo energético en México, que deben generar las certidumbres necesarias para que las inversiones derivadas sigan fluyendo; y sigan participando empresas privadas generadoras de energía más limpia, eficiente, y por ende, más barata.

Necesitamos atender nuevos retos, como el cambio climático y el declive en el uso de energías fósiles a nivel mundial.

Si queremos lograr el México posible, con una economía incluyente para todos, debemos ver hacia el futuro, estar a la altura de los países que han visto en la energía una fuente de riqueza pero al mismo tiempo de responsabilidad social con el medio ambiente, el fomento industrial y las nuevas generaciones. Si queremos una transformación verdadera, reconozcamos en dónde estaríamos sin reforma y la urgencia de dar pasos sólidos para la atracción de inversiones y empleo, porque el progreso y la modernidad son los únicos caminos para alcanzarla.

Necesitamos seguir avanzando

Con menor pobreza extrema, control en la rectoría de la educación, proyectos de infraestructura relevantes para la competitividad y la conectividad del país y una mayor estabilidad macroeconómica.

Según el CONEVAL, entre 2012 y 2016, más de 2 millones de personas dejaron la pobreza extrema y lograron servicios básicos en sus hogares, con calidad y espacios en la vivienda, con mayor acceso a servicios de salud y seguridad social.

El Estado Mexicano recuperó el control del sistema educativo y puso en el centro a los propios alumnos mexicanos. La Reforma Educativa logró que 11 entidades federativas muestren mejores índices en calidad educativa, con profesores más capacitados y mejor evaluados.

En competitividad, se requería una mayor infraestructura de comunicaciones: de ahí el NAICM, el tren rápido México–Toluca y el tren eléctrico de Guadalajara, 35 mil km de caminos rurales, más del doble de capacidad portuaria y la modernización de 28 aeropuertos.

Por las reformas estructurales contamos con nuevos motores económicos en el sector energético y de telecomunicaciones, con inversiones esperadas de cerca de 250 mmdd, que ha permitido que en un contexto internacional de bajo crecimiento y disminución de precios de petróleo, nuestra economía se haya mantenido resiliente y estable. Sin finanzas sanas y responsabilidad en el manejo presupuestal no podrían haber inversiones y empleo y en esta administración se alcanzaron 4 millones de empleos formales.

Queda mucho por hacer, pero lo logrado debe ser protegido en los próximos años. Por eso, hago votos por un Gobierno fuerte, sereno y constructor de un México moderno, y también para que el Congreso funja como un contrapeso serio, cuya fuerza no esté en los números sino en la razón, en los argumentos y en las ideas.

Zona Económica Especial: un nuevo comienzo para Tabasco

Esta semana ha sido trascendental para Tabasco y Campeche. El presidente de la República firmó la declaratoria de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) que comprende a ambos estados, y de verdad estoy muy emocionada por el arranque del único proyecto económico real y totalmente viable para Tabasco, mi estado natal. Esto sin duda trascenderá para nuestros hijos en un país más incluyente y con mayores oportunidades.

El establecimiento de las ZEE es fundamental para un desarrollo económico más equilibrado, pues los estados del sur han sido por décadas menos beneficiados. A partir de la firma del TLCAN, los estados de la frontera norte han crecido económicamente casi 50%, mientras que los del Sur-Sureste tan sólo 7%.

Esta transformación comenzará a dar sus frutos en el mediano y largo plazo, tendremos un incremento sustancial en la productividad, conforme a las exigencias del mercado, así como la creación de 20 mil nuevos empleos que mis paisanos tanto necesitan.

El desarrollo de estas Zonas se llevará a cabo en paralelo con la implementación de la reforma del sector energético nacional, que estará canalizando en los próximos años inversiones por más de 200 mil mdd; además, la región no estará enfocada únicamente en la industria petrolera sino habrán nuevos giros como chocolates y dulces, plástico/caucho, procesamiento de animales, maquinaria y equipo.

Desde la nueva trinchera a la que estoy convocada a participar, continuaré apoyando iniciativas como ésta, que apuesten por una nación incluyente, con las mismas oportunidades en el norte y en el sur, sin rezagos ni exclusión, pero lo más importante: ¡que consoliden el México que sí es posible!

La tarea es de todos

En medio de este contexto, me encuentro sumamente comprometida con el honor y la oportunidad que me brinda mi instituto político para ser la voz de los tabasqueños a partir del primero de septiembre desde el Congreso de la Unión.

Una gran parte de la población votó por un cambio en el modelo económico y por la esperanza de alcanzar un mejor nivel de vida. La pregunta inmediata es ¿Esto es trabajo exclusivo del Presidente?

Yo, estoy convencida que la tarea es de todos. El ciudadano debe exigir tener las oportunidades suficientes, para que, a partir de su trabajo, pueda salir adelante, pero debe hacerlo de forma participativa.

Un mexicano responsable también de mandará al Presidente electo, a los nuevos gobernadores y a quienes formen parte de este nuevo gobierno, pongan su trabajo al servicio de México; no es tiempo de intereses particulares, y la mejor vía para hacerlo es justamente, a través del Congreso.

El Congreso es el contrapeso del Ejecutivo. Los diputados debemos vigilar que el Presidente, que los gobernadores y cada uno de los funcionarios, demos un uso adecuado a los recursos públicos que los ciudadanos aportan.

El trabajo para la próxima Legislatura será arduo, pues la percepción del desempeño del Congreso es mala. Los diputados, junto con los partidos políticos y los sindicatos son las instituciones en las que menos confían los ciudadanos.

En esta nueva etapa de México, hago un llamado al Presidente electo, a todos los integrantes de su gabinete, a quienes integraremos el Congreso de la Unión, y a todos los ciudadanos responsables a que participemos activamente en la construcción del México que merecemos.

La discusión ya no se trata de partidos políticos, ahora versa en las ganas y el entusiasmo de lograr un país más equitativo, con más oportunidades, moderno y con crecimiento, un México más incluyente, con un gobierno al servicio de los mexicanos, y no al servicio de unos cuantos.

“México, décadas en crecimiento”

En estos últimos días, el tema de conversación se ha centrado en la idea de que México no ha crecido en los últimos 30 años, algo que me parece inaceptable ya que en realidad nuestro país lleva décadas en constante crecimiento.

Considero que lo que realmente debemos cuestionarnos es saber si hemos crecido lo suficiente, si la riqueza generada nos ha permitido mejorar el nivel de vida, y por qué no, saber si vamos por el camino correcto.

Según cifras del Banco Mundial, el PIB en México ha crecido por encima del promedio del mundo, teniendo mejores resultados que países desarrollados como es el caso de Estados Unidos, Japón, e incluso algunos países de la Eurozona.

México ha progresado a lo largo de los años y hay múltiples variables que respaldan esta afirmación; si hablamos de pobreza, en los años 70 más de la mitad de la población se encontraba en situación de pobreza extrema, cifra que hoy en día se ha reducido a 7.6%.

Sin embargo, México sufre de disparidades regionales muy marcadas que debemos de solucionar, si bien las cifras mencionadas demuestran una tendencia positiva, la realidad es que los estados del Sur-Sureste sufren un rezago muy diferente al de otros; casi el 60% de la población de esta región carece de seguridad social, certidumbre patrimonial, y es aún más vulnerable a la inseguridad.

Aún hay mucho por hacer; negarlo sería un error. Estoy convencida de que, para trabajar a favor de un México incluyente y con crecimiento económico acelerado, tenemos la enorme responsabilidad de generar propuestas factibles y bien sustentadas, sin caer en remedios hechos a base de espejismos y populismos baratos. No destruyamos lo mucho que hemos avanzado, vamos por buen camino. Un solo mensaje final: ¡Razonen su voto!

México de frente al reto global

Attendees, including the host, Canada’s Prime Minister Justin Trudeau (C), pose for a G7 and outreach countries summit as part of a G7 summit in the Charlevoix city of La Malbaie, Quebec, Canada, June 9, 2018. REUTERS/Yves Herman

TODOS LOS PAÍSES QUE CRECEN A RITMO SOSTENIDO TIENEN UNA ECONOMÍA FUERTEMENTE LIGADA A LAS EXPORTACIONES.

El escenario internacional se encuentra en una situación delicada. La estabilidad económica global y el orden mundial se han visto sacudidos por el temperamento y arranques del presidente Trump.

Durante la Cumbre del G7, a la que acuden las economías más desarrolladas del mundo, vimos cómo el mandatario estadounidense rechazó el acuerdo por un “comercio libre, justo y mutuamente beneficioso”.

Recordemos que a principios de este mes sufrimos la misma situación, cuando Estados Unidos decidió imponer tarifas y aranceles que desataron una guerra comercial en contra de México y Canadá, dos de sus principales aliados y con los que mantiene sus más importantes relaciones económicas y políticas.

Mientras que el consenso mundial es tener un sistema comercial a favor de un mercado libre, sin barreras ni subsidios, el resultado de la Cumbre del G7 tiene muy nerviosos a los mercados mundiales.

Todos los países que crecen a ritmo sostenido tienen una economía fuertemente ligada a las exportaciones; es por esto que debemos analizar si el modelo económico de quienes pretenden gobernarnos, está dirigido al proteccionismo y subsidios, o hacia la competencia y el comercio exterior.

México debe mantener las condiciones de seguridad, combatir la corrupción, promover y asegurar el acceso al financiamiento para la inversión, además de poner a trabajar todos los motores económicos en cada uno de los sectores estratégicos que hoy tiene nuestra nación, todo con el objetivo de continuar aumentando las exportaciones y el comercio internacional.

Debemos reflexionar que los países con menor paz social, menor desarrollo y con los mayores niveles de desigualdad, son justamente aquellos que se han tardado más en abrir sus fronteras al mercado global, a la tecnología y al comercio; y eso no es lo que necesita México.

Mi llamado es a no retroceder, avancemos decididamente en la ruta económica que ya iniciamos, de frente al reto global.

Fortalezcamos el Federalismo

FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

Nuestro Grupo Parlamentario incluyó dentro de la agenda legislativa y a petición de legisladores en el que me incluyo, fortalecer y defender el federalismo.

El presidente electo de México se reunió con la CONAGO para discutir su propuesta de Presupuesto para las entidades federativas y su Plan de Austeridad, y la eliminación de los delegados federales para sustituirlos por un coordinador estatal. Esta propuesta, generó polémica entre los gobernadores, argumentando que esta figura sería un riesgo para la soberanía de las entidades federativas.

La propuesta, supondría una “desconcentración” de las funciones de cada Secretaría u organismo, y al mismo tiempo de “concentración” de los programas en este súper delegado estatal.

De no hacer los cambios legales, podríamos imaginar a este súper delegado priorizando el presupuesto que se bajará a los gobiernos estatales, determinando qué programas deben o no seguir, y viajando por la República buscando las autorizaciones con cada Secretario, subsecretario o titular de oficina; una pérdida de eficiencia del Estado…

Es necesario proteger el federalismo manteniendo el arreglo constitucional en donde los tres órdenes de gobierno tienen un papel, y cada parte gana. De lo contrario habrían fuertes incentivos para que algunos gobiernos prefieran independizarse: un Nuevo León industrial o un Tabasco y Campeche con reservas petroleras, podrían ganar más fuera de este arreglo federal.

Nuestros esfuerzos deben enfocarse en el fortalecimiento al Federalismo, ya que para tener entidades y municipios fuertes, y un desarrollo local más incluyente, debemos dar su importancia a cada orden de gobierno, o sería el principio del fin del federalismo construido en las últimas décadas.

La supuesta bancarrota

UN PAÍS ENTRA EN UNA SITUACIÓN DE BANCARROTA O “DEFAULT” CUANDO NO PUEDE SEGUIR PAGANDO sus deudas y no convence a ninguna institución para que le preste dinero. Los países que se han declarado en esta situación ha sido a consecuencia de una guerra o una muy mala gestión financiera, como Venezuela o Argentina. En el momento que dejaron de pagar sus compromisos, las calificadoras internacionales cambiaron el estatus al denominado “default” y los capitales organizan sus salidas masivas. A diferencia de ellos, nosotros tenemos una calificación de “grado de inversión”, la mejor que se le puede dar a un país, por tanto, la bancarrota en ninguna medida, es el caso de México.

Me sorprende escuchar al Presidente electo asegurar que ésta es nuestra situación, y al líder de la Cámara de Diputados, Mario Delgado, consecuentar el dicho y politizar el asunto, cuando los indicadores están a la vista de todos: superávit comercial, menor dependencia petrolera, un nivel de inversión y empleo en sus máximos históricos y más de 170 mil millones de dólares en reservas internacionales.

Según el FMI, México es la quinceava economía más grande del mundo. Ahora bien, aunque la política macroeconómica ha mostrado resultados positivos, reconozco que aún está pendiente el desarrollo de zonas del país como el sureste mexicano. En 2016, Tabasco se posicionó como el octavo país con mayor tasa de pobreza a nivel nacional superando el 50%, lo cual es congruente con 14 trimestres consecutivos sin crecimiento económico.

Por tanto, para revertir la recesión en estados petroleros como Tabasco y Campeche, es importante seguir impulsando políticas como las Zonas Económicas Especiales, que serán un nuevo motor de desarrollo y que estiman en Tabasco crear más de 20 mil empleos con inversiones estimadas de 1 mil 500 millones de dólares, mientras que en Campeche se podrían generar 50 mil empleos a partir de inversiones de 3 mil 700 millones de dólares.

De frente al reto global

EL ESCENARIO INTERNACIONAL SE ENCUENTRA EN UNA SITUACIÓN DELICADA

La estabilidad económica global y el orden mundial se han visto sacudidos por el temperamento y arranques de Trump.

Durante la cumbre del G7, a la que acuden las economías más desarrolladas del mundo, vimos como el mandatario estadounidense rechazó el acuerdo por un “comercio libre, justo y mutuamente beneficioso”.

Recordemos que a principios de este mes sufrimos la misma situación, cuando EU decidió imponer tarifas y aranceles que desataron una guerra comercial en contra de México y Canadá, dos de sus principales aliados y con los que mantiene sus más importantes relaciones económicas y políticas.

Mientras que el consenso mundial es tener un sistema comercial a favor de un mercado libre, sin barreras ni subsidios, el resultado de la cumbre del G7 tiene nerviosos a los mercados mundiales.

Todos los países que crecen a ritmo sostenido tienen una economía ligada a las exportaciones; es por esto que debemos analizar si el modelo económico de quienes pretenden gobernarnos, se dirige al proteccionismo y subsidios, o hacia la competencia y el comercio exterior.

México debe mantener las condiciones de seguridad, combatir la corrupción, promover y asegurar el acceso al financiamiento para la inversión, además de poner a trabajar todos los motores económicos en cada uno de los sectores estratégicos que hoy tiene nuestra nación, todo con el objetivo de continuar aumentando las exportaciones y el comercio internacional.

Debemos reflexionar que los países con menor paz social, menor desarrollo y con los mayores niveles de desigualdad, son aquellos que se han tardado más en abrir sus fronteras al mercado global, a la tecnología y al comercio; y eso no es lo que necesita México.

Mi llamado es a no retroceder, avancemos decididamente en la ruta económica que ya iniciamos, de frente al reto global.

Basta! para que te enredes

49,938FansMe gusta
87,075SeguidoresSeguir
4,000suscriptoresSuscribirte