¡Humillación!

¡Humillación!

244
0
Compartir
Foto, internet
EL BARCA PIERDE EN LA PEOR GOLEADA DE SU HISTORIA EN LA CHAMPIONS; SE VENDRÍA LA DESBANDADA BLAUGRANA

LISBOA, PORTUGAL.- Pocos daban crédito a lo que estaba sucediendo en el Estadio Da Luz: el poderoso Barcelona, ese mismo que encabeza Lionel Messi, se estaba rompiendo a pedazos, ante un Bayern Munich al que, a fuerza de ser sinceros, pocos le dieron crédito.

Los bávaros, en esta sui géneris Champions League, dieron cuenta del conjunto español en Lisboa, al son de 2-8.

Marcador beisbolero, tal vez más apegados a cuando un país potencia se enfrenta a uno recóndito y hasta desconocido a nivel de selecciones.

Dicen que lo alarmista con tintes de amarillo vende más, tal vez por eso los encabezados escribieron más del derrumbe, de la vergüenza, que del futbol por nota que por momentos pudo desplegar el de la Bundesliga.

Y es que lo de ayer en suelo lusitano, también rayó en lo increíble como sucedió desde que, a partir de esta Ronda, las llaves se decidieron a un partido.

En 30 minutos, el conjunto germano ya podía estar a la espera de su próximo rival: Manchester City u Olympique Lyon, porque en ese lapso ganaba el duelo 1-4, y así se fue al descanso. Thomas Muller adelantó a los suyos, pero una jugada desafortunada de David Alaba en propia puerta, trajo consigo el empate, y la escuadra de La Pulga se quedó cerca de cambiar el rumbo.

Sin embargo, tras un par de fallas, se vino entonces el festín teutón con tres anotaciones más, del croata Ivan Perišić, de Serge Gnabry y del mismo Muller.

OTRO PÓKER

La esperanza blaugrana merodeó al 57’, cuando Luis Suárez, quien en la primera parte había errado una clara, hizo el segundo, la eliminatoria parecía más a la mano.

Durante algunos minutos las sensaciones del ibérico cambiaron de modo, pero con una defensa haciendo agua todo el tiempo, y un ataque enchufado, se vino otro racimo de cuatro.

El lateral Joshua Kimmich, de buena actuación, hizo el quinto y, quien faltaba, el polaco Robert Lewandowski, hizo el 2-6.

Y, para enarbolar la actuación del Bayern, el brasileño Philippe Coutinho, quien tuvo un paso fugaz por el Barcelona, marcó otro par. El primero lo festejó con mucha fuerza, el segundo ya ni ganas le dieron.

Hoy todos hablan de la debacle del catalán, pero un club alemán se enfila a levantar La Orejona.