“Tengo 60 años y bendito Dios pude librar al Covid-19”

“Tengo 60 años y bendito Dios pude librar al Covid-19”

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FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

«Sentía que la cabeza me iba a estallar. Llegué a los 39 grados de temperatura y mi oxigenación era del 90 por ciento».

Por: FRANCISCO OLÁN

VILLAHERMOSA. A sus 60 años doña Edelmira Juárez Jiménez es una vencedora del Coronavirus.

Su fe a Dios y la voluntad de luchar contra el mortal virus lograron que en 12 días pudiera levantarse en la cama en donde permanecía postrada.

Platica que los momentos más difíciles fueron tres días después del contagio, pues al caminar 100 metros con dirección al mercado de la colonia Atasta, descubrió que se agotaba más de lo normal y ese día ya no pudo hacer su compra.

Regresó a casa para que la atendiera un médico.

Afirma que su batalla fue muy dura, pues la temperatura le subía más de 39 grados y su oxigenación del 90 por ciento.

Asegura que utilizó remedios caseros, como agua caliente con el tradicional Vaporup para que pudiera respirar mejor. En su casa no sólo ella fue vencedora del Covid, señala que también su hija y su esposo. Lamenta y le entristece ver en las calles a personas, sobre todo a mayores, que no utilizan las medidas de sanidad.

Llama a los jóvenes a que utilicen los cubrebocas.

—¿Qué siente una paciente?

Los síntomas que tuve fue que perdí el olfato, el gusto, en los primeros días. Luego mucho dolor de espalda con tantita tos seca. Pero yo no le di importancia, entre lo que cabe me sentía bien. Pero ya el 18 del mes pasado me sentía mal. Intenté ir al mercado de Atasta pero me cansé demasiado y eso que caminé 100 metros. Tuve que regresar a casa porque sentía que me faltaba el aire. Entonces, me vieron mis hijos, y después me fui hacer una placa del tórax. Me llevaron a hacérmela y saqué que mis pulmones estaban bien manchados, uno a la mitad y el otro un poquito.

—¿La hospitalizaron?

No. Le dije a mis hijos que me llevaran, pero decidieron que me atendiera un médico particular en la casa y así le hicimos. Ya ves que muchas cosas se han escuchado de los hospitales, pero lo que más quería en ese momento era que me atendieran en la manera que fuera. Llegó el doctor, me dijo que iba necesitar el oxígeno, pero final no lo necesité, lo que sí necesité fue la nebulización. En tres días empecé a respirar mejor. Fue el 18 de julio, pero me sentí mal el 19, 20 y 21, pasando esos días empecé a mejorar. En total me duró como 12 días la enfermedad y pude vencerla.

—¿Cómo venció al Covid?

Me pusieron un catéter para pasarme en la vena los medicamentos, ¿qué medicamento?, no lo sé, porque no estaba tan consciente. Sí escuchaba lo que decían, pero como me dolía bastante la cabeza no tenía ganas de poner atención y no me memorizaba lo que me ponían. Solamente recuerdo que me daban dos pastillas a tomar. Sentía que la cabeza me iba a estallar. Llegué a los 39 grados de temperatura. De ahí empezó a bajar a 37, 36. También observaba que mi el oxímetro medía mi respiración al 90 por ciento.

—¿Qué cuidado tuvo en casa?

Estuve encerrada, en mi cuarto, no salí para nada. Una de mis hijas, Ana Bertha, me ayudaba para ponerme la mascarilla del nebulizador. También me puso una parrilla debajo de la cama con agua hirviendo y el Vaporub, y todo mi cuarto; me decían, que olía fuerte pero yo ni lo sentía porque perdí el olor y el sabor. Al séptimo día de haber empezado con la enfermedad, empecé a distinguir el olor y sabor de la comida. Pero ahí permanecía el vapor debajo de mi cama, y de un jarabe natural tomada cada hora una cucharada. Nos ayudó muchísimo, y digo nos ayudó porque también mi hija y mi esposo Raúl se enfermaron de Coronavirus, pero les dio poco a diferencia mía.

—¿Qué mensaje le daría a los tabasqueños?

Que se cuiden, pues es una enfermedad muy fea; la verdad yo no quisiera que a nadie le diera, menos a las personas mayores, porque yo tengo 60 años.