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Juan R. Hernández

 

Todos los días, miles de hombres y mujeres provenientes de los municipios del Estado de México y de las diversas alcaldías de la Ciudad de México, padecen el acoso y las amenazas de grupos de jóvenes y de hombres que “acaban de salir del reclusorio”, que prefieren pedir antes que robar o simplemente, les piden un apoyo por las buenas.

Ya sea en el vagón del metro o en el transporte, estos grupos de “piñeros” se han dado a la tarea de reunirse para ponerse de acuerdo en la forma en la que van a “asustar” a los pasajeros.

Las tácticas han ido diversificándose, las cuales van desde el ofrecimiento del dulce, el baile sobre sobre los vidrios de una botella hasta llegar con la letanía de ser centroamericanos que están de paso.

El problema del asunto –comentan pasajeros- es que además de no respetar la sana distancia, no usar cubrebocas, en muchos de los casos es que evidentemente van bajo los influjos de drogas –olor a mona o solvente- e incluso el olor a marihuana los delata.

Estos grupos de extorsionadores que operan en la impunidad en diversas líneas de transporte de la CDMX y del Edomex, se suben en grupos de hasta cinco personas y mientras uno hace las labores de faquir, otros más comienzan a gritar que prefieren pedir el dinero “por la derecha banda, porque lo queremos ahí arrebatarlo “, otro de ellos pega con un desarmador en los tubos mientras pide que “nos regalen algo por las buenas”.

La gente saca lo que sea de los bolsillos, los chilangos que se jactan de serlo saben que siempre deben traer para darles “el talón”; un par de monedas de cinco, un billete doblado de cien pesos por si la situación se pone más fea, incluso hay quienes ya llevan un celular barato de esos de “chicharito”, para distraer a quienes de muy buena manera solicitan el dinero.

“No los queremos asustar, pero es mejor pedirles por las buenas que nos ayuden con algo, lo que sea su voluntad, la verdad es que ya no queremos robar”, dicen mientras ya todos caminan en fila por el pasillo del vagón, mirando sin discreción bolsas y pertenencias.