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La postura de la 4-T es definitiva, todo apoyo social a los que menos tienen es directo sin la intervención de algún liderazgo.

 

Héctor García

 

La plaza de la Constitución se convirtió el centro de las quejas ciudadanas en demanda de la intervención gubernamental para que reciban sus liquidaciones porque los patrones los despidieron en plena pandemia por Covid-19, aún cuando la ley lo prohíbe.

Otros ciudadanos marcharon desde varios puntos de la capital para llegar al Zócalo en demanda de obtener apoyos económicos y otros lugares cercanos para vender sus productos en la vía pública.

Varios taxistas tomaron Calzada de Tlalpan hacia el centro, en demanda de apoyos crediticios.

Afuera de la la sede del GCDMX, trabajadores de una mueblera y de otras empresas solicitaron la intervención de las autoridades capitalinas para que sus derechos laborales sean respetados y restituidos.

Quienes se resisten a dejar de vivir del erario público son las «organizaciones campesinas» (CODUC y Antorcha Campesinas), la primera se manifestó en la SEDATU y la segunda en Gobernación, en demanda de apoyos económicos y de vivienda como se estilaba en administraciones pasadas.