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Existen tres fases de la sobrevivencia que describen el período específico que atraviesa un sobreviviente

 

Juan Hernández

 

Se considera supervivencia al porcentaje de personas que viven un cierto período después de un diagnóstico de cáncer, generalmente cinco años. Es importante señalar, que esto no representa que el paciente haya superado la enfermedad, ya que la muerte por cáncer puede ocurrir más allá de los 5 años después del diagnóstico. De acuerdo con datos de GLOBOCAN en 2018, se estimaron en México 471,497 casos prevalentes de personas con cáncer a cinco años después del diagnóstico.

Además, aunque la supervivencia proporciona alguna indicación sobre la experiencia promedio del paciente con cáncer en una población determinada, no predice el pronóstico individual. La supervivencia al cáncer en una población se ve afectada por varios factores, incluidos los tipos de cáncer que ocurren, las etapas en las que se diagnostican, la prevalencia de servicios de detección/detección temprana, y si el tratamiento está disponible.

Existen tres fases de la sobrevivencia que describen el período específico que atraviesa un sobreviviente:

La sobrevivencia aguda comienza con el diagnóstico y continúa hasta el final del tratamiento inicial contra el cáncer. El tratamiento del cáncer es el objetivo.
La sobrevivencia extendida comienza al final del tratamiento inicial contra el cáncer y continúa hasta los meses siguientes. Los efectos del cáncer y el tratamiento son el objetivo de esta fase.

La sobrevivencia permanente es el período en el que han transcurrido años desde que finalizó el tratamiento contra el cáncer y la recurrencia parece menos probable. Los objetivos son los efectos a largo plazo del cáncer y el tratamiento.

El cambio del “tratamiento activo” a la sobrevivencia es uno de los aspectos más complejos de la experiencia con el cáncer debido a que es distinto para cada persona. Una vez finalizado el tratamiento, los supervivientes suelen describir sentimientos que varían del alivio al temor.

De acuerdo con la Dra. Elena Dorokhova, “la atención del cáncer no siempre termina al final del tratamiento activo. Un plan de atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos periódicos u otras pruebas médicas durante los próximos meses y años”.

 

A menudo, las personas que sobreviven al cáncer y han finalizado el tratamiento pueden experimentar alguna de las siguientes situaciones:

  • Alivio porque finalizó el tratamiento.
  • Incertidumbre acerca del futuro.
  • Aumento de la ansiedad.
  • Miedo a la recurrencia, de que el cáncer pueda regresar después del tratamiento.
  • Culpa de sobrevivir, tras haber perdido amigos y seres queridos con cáncer.
  • Problemas físicos, psicológicos, sexuales o de fertilidad.
  • Dificultades en las relaciones.
  • Discriminación en el trabajo.

 

La manera en que los pacientes pueden hacer frente a estas preocupaciones es reconocer y compartir sus propios miedos e inquietudes con sus seres queridos, un grupo de apoyo o buscando ayuda profesional para encontrar una manera de lidiar con todas las inquietudes a través de la información y la educación.

La vida de los sobrevivientes al cáncer puede cambiar para siempre por la experiencia de tener cáncer, esos cambios merecen atención y respeto.