Zero miedo es su sello

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FOTO: JONATHAN FERREYRA

DESPUÉS DE BATALLAR COMO LA MAYORÍA DE LAS GRANDES FIGURAS DEL PANCRACIO, ROMPIÓ ATADURAS PARA DISFRUTAR DEL ÉXITO

Ciudad de México.- Pentagón Jr, Penta El Zero M, Pentagón Dark, Penta 0M, muchos nombres, una sola personalidad, que al final da al traste con todas esas ataduras que surgen a partir de políticas que podrían rayar en lo ridículo, cuando se hace referencia a un deporte tan universal como lo es la lucha libre.

Penta, para no navegar en aguas turbias, y porque al final es igual de incluyente que toda aquella marejada de letras según la compañía en turno, es la manera más genuina para hablar de un luchador que rompió con los esquemas de un pancracio nacional que, hasta hace no mucho, parecía exclusivo de dos.

“Más allá del nombre, el público identifica al personaje, sabe quién soy, y en cada una de las empresas en que participo, aunque tenga una variación, la gente grita Zero Miedo, yo creo que ese es el grito de guerra, sea el nombre que me pongan, y así todos me conocen”, dice el continuador de una leyenda que muchos pudieron etiquetar como maldita, cuando el cuestionamiento gira en torno a cuál sería la manera correcta de llamarlo.

“A la afición no puedes prohibirle que no te diga de una u otra manera”, agrega para ratificar que Penta está bien. Los inicios, tan naturales como recurrentes, cuando se escarba en el baúl de los recuerdos de un tipo luchón, tienen que ver con capítulos complicados, de precisamente batallar por una oportunidad, pero además combinados con actividades para sobrevivir, porque como cualquier anhelo, todo tiene un costo. Horas en el gimnasio para depurar la técnica y todo lo que conlleva ser un gladiador completo, manejar una combi de la ruta del barrio, tomar todas las opciones sin importar el sitio o la posición, desgaste, sacrificios, igual se enlistaron antes de gozar de la gloria, pero comparte que jamás flaqueó para boicotear él mismo una meta que se puso desde que entendió que éste era su sitio.

“Es parte de un proceso que todos o la mayoría de los luchadores pasamos. Cuando vas iniciando te enfrentas a muchas adversidades, como que no hay mucho trabajo, no eres bien remunerado, tienes que batallar en los viajes, todo ese tipo de situaciones que existen en este deporte.

“Pero al final de cuentas nunca abandonas el barco, sigues peleando por el objetivo que tú crees que mereces, y los resultados ahí están, somos bien vistos, representando a México en Inglaterra, Japón, y en otras tantas naciones como Ecuador, Bolivia. Estoy contento, tiene que ser un proceso difícil para poder conseguir algo”, asevera.

HECHO A SU MEDIDA

Después de portar a Dark Dragon, que se sincera, jamás le acomodó como debía, Pentagón Jr se convirtió en la oportunidad auténtica para darle vida a una figura de esta disciplina. “Era un personaje que me gustaba mucho, pero no me sentía 100 por ciento cómodo, porque antes no había luchado con una máscara que me tapara los ojos, la boca; todo como era la indumentaria, no me sentía seguro, no podía explotar ese personaje, porque no era lo que yo hacía.

“Con Pentagón Jr pude poner mi toque, mi esencia, mi personalidad, le hice los cambios que creí eran necesarios para poder verme bien, para estar a gusto, para desenvolver un personaje como yo lo quería, que es como el que todos ustedes conocen, y ahí fue cuando detonó la bomba”.

JUGADA MAESTRA

AAA Worldwide lo dio a conocer, pero su lugar era uno poco atractivo, sobre todo en los grandes eventos, acepta que tomar su propia ruta fue arriesgado, aunque también entiende que la jugada fue maestra, porque además aquella libertad le dio para ser el esteta más incluyente, pues pudo presentarse con la Caravana Tres Veces Estelar o en el mismo Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL).

“Todo cambio es para bien, importante, cuando creí que AAA no estaba haciendo lo adecuado conmigo, simplemente busqué otro camino, fue un albur totalmente, porque de pertenecer a una empresa grande, a salirte de independiente, y tú solo ver tus fechas, ser tu propio patrón, pues no es nada fácil, pero gracias a Dios supimos hacer bien las cosas, la gente creyó en nosotros, los promotores también”.