‘Las personas con Coronavirus no somos leprosos’

‘Las personas con Coronavirus no somos leprosos’

175
0
Compartir
FOTO: CARLOS ALBERTO CARBAJAL /CUARTOSCURO.COM

“La verdad piensan que el coronavirus no hace daño: sí hace daño. Lo primero que hace es que te paraliza los pulmones”.

Por: FRANCISCO OLÁN

José del Carmen Chablé Ruiz, director de la Comisión de Radio y Televisión de Tabasco (Corat), pudo vencer el Coronavirus. Estuvo 10 días hospitalizado en el ‘Juan Graham Casasús’. Su salud empeoró, sintió la muerte de cerca, pero al final vio una luz y pudo tocar la ‘campana de la vida’.

No sabe dónde se contagió. Descarta que sea en las ruedas de prensas de Salud, donde ya había dado positivo la secretaria Silvia Roldán. Lo que sí sabe es que ‘caminó en la oscuridad’ y luego vio la luz.

Hoy que cuenta su historia, pide a los tabasqueños que no vean a las personas que vencieron al coronavirus como leprosos. Nadie está exento si no se cuida.

—¿Qué se siente ser una paciente Covid?

Es una pesadilla que no la quisiera volver a vivir. El propio virus no te deja ni hablar. Yo sigo guardando el protocolo sanitario, no contagio, pero tengo que guardar el protocolo médico; la cuarentena para que me puedan dar de alta definitiva. Entré el 20 de abril y salí el 29. La fase de la infección es entre los 6 y 10 días, eso lo comprobé. No tuve tos como a muchos les daba. Pero sí tuve fiebre, perdí el apetito, el sentido del gusto, olfato, se me enrojecieron los ojos como si tuviera conjuntivitis.

—¿Dónde te contagiaste?

La verdad es que no te podría decir dónde me contagié. En un principio resulté ser asintomático y se me desarrolló. Y aquí te digo que no fue en la rueda de prensa, porque siempre se mantenía la sana distancia. Yo trataba con muchas personas en mi trabajo, afuera de mi trabajo, y no sé, en algún momento estuve tan cerca de una persona que era portadora del Covid-19 y no me di cuenta.

Pero lo que sí te quiero decir es que todos cuiden su salud. Si no lo hacen terminarán por saturar los hospitales de Tabasco.

Afortunadamente ahora no ocurre, aunque seguimos ocupando los primeros lugares en casos activos.

—¿Cómo cambió tu vida?

Me dio miedo cuando me dijeron que me iban a intubar. Si lo hacían mis posibilidades de vida se iban a reducir, pero una doctora me dijo si dormía boca abajo, 24 horas, con una mascarilla de oxígeno, no era necesario y eso me reconfortó.

Hice el ejercicio de conciencia: ¿Así va terminar mi vida?, porque estás en la cama, no sabes clínicamente qué está pasando, no te dan la información que tú estás pidiendo. Aun cuando esté el personal médico que entra y sale.

Después de 10 días sin comunicación con mis familiares, toqué la ‘campana de la vida’ y lo primero que hice fue marcarle a mi mamá y a sus hijos, que esperaban pronta recuperación. En casa no hubo celebración,pero sí alegría y más firmeza en creer en Dios, porque es una segunda oportunidad de vida.

—¿Cómo fue la atención en el hospital?

La atención de los médicos, enfermeros, intendentes: de primera. Todos muy atentos, muy profesionales: paciencia, tolerancia, a todo nos atendieron por igual. De madrugada, noche, tarde, mañana, a cada rato nos checaban los signos vitales. A los que estaban más malos les caían como enjambre para atenderlos.

—¿Qué mensaje les das a los tabasqueños?

Que valoren su vida; todo lo que Dios nos da, y cuidarnos más. Tener más atención a la salud. La verdad piensan que el coronavirus no hace daño: sí hace daño. Lo primero que hace es que te paraliza los pulmones, te duele el pecho, es más, hasta para bajarte de la cama te cuesta, porque te falta el aire, no tienes oxígeno. Quiero decirles que a los infectados de Covid no los vean como leprosos.