Una diosa de verdad

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Foto, internet
LA LUCHADORA INDEPENDIENTE, PARTICIPANTE DEL REALITY HEROÍNAS, NOS CUENTA SU HISTORIA; COMPARTE SOBRE LA RUTINA QUE REALIZA EN CASA

Ciudad de México.- Algunos nacen, otros se hacen, y Diosa Quetzal ni siquiera duda cuando la primera pregunta es precisamente el abrir boca con el porqué de su profesión.

“Estoy segura que para ser luchador se nace, y creo que mi vida o mi historia es un gran ejemplo de eso, no tengo familia luchística, estaba en otro ambiente que nada que ver, y al final de cuentas la lucha me llamó y aquí seguimos”.

El decanto al pancracio, que por sí solo le amoldó cuando se dispuso a probar suerte arriba de un cuadrilátero, tiene agregados puntuales que la esteta mexicana desmenuza en entrevista con Grupo Cantón.

“Como toda mujer, tengo mi parte femenina, pero también soy muy agresiva. Ya había probado las artes, ya había probado otro tipo de deportes, pero como que no me llenaban al cien, pues siempre tenía que buscarle algún complemento.

“En la música estudié en un ambiente muy conservador, y como que no iba con mi personalidad, porque siempre fui más atrevida en ese aspecto de mi persona: tatuajes, pelos de colores, a veces es mal visto y me sentía excluida.

“Pero cuando llego a este deporte me doy cuenta que es un ambiente muy sencillo, que la gente tiene mucha humildad, sin importar fama, me doy cuenta que es el deporte más completo que hay, porque trabajas fuerza, resistencia, elasticidad, agilidad, acrobacia, y cuando escuché por primera vez el aplauso de las personas, me di cuenta que es lo que más amaba y que lo haré siempre”.

Y hablando del personaje, porque al final la danza, el teatro, y todas esas expresiones siempre serán parte de su hoja de vida, es como un tributo a todas ellas, aunque aterrizadas con un toque inmerso en el misticismo.

“Surge por un viaje que hice a Guatemala, ahí me contaron una leyenda que decía que los Dioses estaban sacrificándose para crear un nuevo sol y poder dar un día más para crear a la humanidad, salíamos defectuosos, soberbios, hasta que Quetzalcóatl se sacrifica y sale un nuevo sol, y se supone que nos dio la capacidad de crear cantos y flores, paras las culturas prehispánicas son las Bellas Artes; entonces es esta fusión: Diosa Quetzal, en su honor”.

SE ACTIVA EN EL HOGAR

En el encierro, lejos de su otra vida, que es el deporte de los costalazos, Quetzal extingue el tiempo dándole forma a un regreso que, por supuesto, es lo que más añora. “En casa hago varias rutinas y llevo un plan de alimentación, hago dieta. Lunes, miércoles y viernes estoy trabajando la parte inferior de mi cuerpo: piernas y glúteos; martes, jueves y sábado estoy entrenando todo el tronco superior, y lo combino con un poco de abdomen. “Hago diario unos 15 minutos de aerobics, es por intervalos: ocupo mi máxima aceleración e intento subir mi frecuencia cardiaca al máximo y detener por completo, casi también”.

Finalmente, se sincera y externa que, del confinamiento por el Coronavirus “la verdad no rescato mucho, porque considero que el estar encerrado en casa promueve el óseo, y creo que lo complicado del Covid-19 tiene que ver con la obesidad; si saliendo, muchas veces no hacemos ejercicio, me parece que, encerrados, menos.

“Aunque en mi caso, debido a que viajo y hago varias giras, me ha ayudado a estar más cerca de mi nena (hija). Algo positivo es que estoy valorando mi libertad”.