Entre Canuta y la maestra Jimena

Entre Canuta y la maestra Jimena

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Raquel Bigorra

.-  Los niños en casa ocupan misses. Y no hay. Así que una la tiene que hacer de maestra. Y yo estoy entre Canuta y la maestra Jimena de Carrusel. Pero lo de Gaby Rivero era actuación. Cuando le traían al Cirilo y Ludwika Paleta, ya venían ensayados. Con el texto listo. Pero mi Rafaella no.

Ella quiere que le hable como su miss. Con amor, dulzura y paciencia. Y créanme que hago yoga muy temprano para entrarle a la clase bien Zen, pero no lo logro. La maestra Canuta se apodera de mi cuando a los cinco minutos de sacar las libretas, me dice : “ Pérame, voy al baño “ . Después me sale con que ya le dio hambre, sed, o que voló la mosca… Ya no le sigo porque soy capaz de sacar la regla y caerle a guamazos a la computadora. Y si tuviera cerca a Jorge Ortíz de Pinedo, no me preocuparía tanto. Ese niño “ burro “ me sacaría una sonrisa. Ya ve que los hijos ajenos, caen bien. Los de uno, no los bajamos de brutos si no hacen las cosas a la primera.

La mía no se que calificación ponerle. Durante la clase conmigo, en lugar de trabajar, baila y canta, y se acomoda el cabello. Pensándolo bien, eso también es un trabajo. Y si no, pregúntenle a Thalía, quien desde muy chica ya estaba en los foros de televisión.

La cosa es que ante la contingencia hay que hacerle de todo. Yo estoy de “ Ama de casa “, de tiempo completo, y no saben cómo lo disfruto. También la chamba de esposa y mamá la hago con gusto. Pero eso de andar enseñando, y no precisamente los chones, ya no me parece padre.

¡ A gozar que el mundo se va a acabar ! Ya por piedad, que nos den chance el día 1 de junio de llevar los niños a la escuela, o mejor algún, que se venga la miss de Rafaella, a pasar la cuarentena con nosotros. Total, donde come uno, comen 2.

Yo, ya de miss, no la hago. Y eso que no más tengo que repasar a una.

Mi reconocimiento a las misses, ahora las entiendo tanto. Los salones llenos de chamacos y ellas enseñando con paciencia y buen método. Vaya desde aquí mi gratitud y reconocimiento a todos los maestros. Si no es que me llevan antes a una clínica mental, nos leemos próximo viernes.