Contra la fatalidad política no hay defensa

Contra la fatalidad política no hay defensa

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FOTO: ANDREA MURCIA/CUARTOSCURO.COM

DESDE FILOMENO
MATA 8
MOURIS
SALLOUM
GEORGE
@vocesperiodista

VIEJO ES EL PERITAJE SOCIOLÓGICO Y FILOSÓFICO DE QUE, SI…

…el poder corrompe, el poder absoluto, corrompe absolutamente. Cuando funcionaba en México el fiel de la balanza para decidir candidaturas, la magia del régimen presidencialista no esperaba calendarios futuros: “Va sin vara”, se decía en el llano, como llamado a la estampida de los búfalos.

En la era de la posmodernidad, los aspirantes a un hueso por elección constitucional han pretendido acreditar sus méritos mediante la contratación estudios demoscópicos para presentarse como el bueno. Al concluir su mandato, vuelven a ese recurso para alzarse con un hueso más carnoso. En la temporada de transición democrática, el primer candidato presidencial construido por los medios electrónicos, fue Vicente Fox. En 2012, el PRI se dio como recurso El efecto Peña Nieto para volver a Los Pinos. Como Fox, el mexiquense había sido una construcción televisiva. Desde las primeras elecciones después de la instalación en Los Pinos del mexiquense, el PRI empezó a resbalar por el tobogán: En cinco años perdió el partido cinco millones de votos. Para 2020 se confirmó que del tricolor había desertado más de 70 por ciento de sus miembros efectivos, según reciente compulsa practicada por el Instituto Nacional Electoral. El poder desgasta. ¿Se le agotó a López Obrador el capital electoral? Cuando, en 2018, se volcaron a las urnas más de 30 millones de votantes para dar sus sufragios a Manuel López Obrador, los de Morena creyeron recibir un cheque en blanco y se dedicaron a dormir en sus laureles. Corrección: En sus espinales. Vale.