En CDMX psicosis por el COVID-19

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El presidente Andrés Manuel López Obrador hizo una llamado a la población a que no entrara en pánico por este virus

Por: JUAN R. HERNÁNDEZ

CIUDAD DE MÉXICO.– Pese a que el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo una llamado a la población a que no entrara en pánico por la confirmación de 3 casos de Coronavirus (dos en la CDMX y otro en Sinaloa), el miedo comenzó a apoderarse de los capitalinos quienes hicieron compras de pánico pero además, ahora observan con desconfianza a todo aquel individuo que tenga rasgos asiáticos. Un ejemplo de esta psicosis se vivió la mañana del viernes cuando feligreses, en forma discreta y otros un tanto apresurada, abandonaron el interior de la Catedral Metropolitana luego de que entrara un grupo de visitantes asiáticos al recinto religioso. Incluso, el sacerdote que estaba oficiando la misa matutina, guardó por unos momentos un silencio incómodo que se prolongó hasta que salieron los turistas asiáticos. Ese mismo día, la Conferencia del Episcopado Mexicano hizo un llamado a sus sacerdotes para que a la hora de oficiar la misa, como medida preventiva, se suspendiera el rito de dar la paz con el saludo de mano, el cual se puede sustituir con una reverencia o un signo de voz. Y en el caso de la Comunión, el sacerdote dé la ostia en la mano de feligrés y no en la boca, según refieren las normas de la Iglesia Católica. Además, han caído las ventas en establecimientos asiáticos.

Asimismo, en el Barrio Chino y algunos restaurantes del Centro Histórico, los dueños de los locales aseguraron que las ventas cayeron hasta un 70 por ciento luego de que se hiciera oficial la entrada del virus COVID-19. En el recorrido, se pudo constatar que muchos de los restaurantes y establecimientos, no sólo de chinos sino también de coreanos y japoneses (en otros puntos de la ciudad), estaban vacíos. Para doña Sandra, una trabajadora del Barro Chino, señaló a Diario BASTA! que desde hace dos meses las ventas han estado irregulares, y con el anuncio en definitiva podría estancarse el comercio en la zona. Agregó que con esta situación sanitaria, se generó una marcada división entre la comunidad china y la mexicana. “Los chinos, aunque muchos de ellos son originarios de aquí, se sienten agredido por ese sentimiento de desconfianza que se ha generado a nivel mundial por el coronavirus”, enfatizó. La empleada recordó que en la emergencia de la Influenza del 2009, los dueños de los locales los enviaron a sus casas y una vez que finalizó la contingencia sanitaria, se reincorporaron a su trabajo. Otros empresarios del Barrio Chino agregaron que desde hace dos meses se dejaron de importar mercancías del país asiático, por lo que hasta el momento, lo que hay de mercancía en existencia, es la que ya estaba almacenado en las aduanas de México.