Historia de vida: Limpian parabrisas las 24 horas

Historia de vida: Limpian parabrisas las 24 horas

205
0
Compartir

Es la esquina en la que convergen el incesante arroyo vehicular de calles emblemáticas de la urbe metropolitana: Bucareli, Chapultepec y Río de la Loza. En este lugar, una treintena de hombres y una mujer (Alejandra), buscan cumplir con la tarea nada fácil de encontrar un lugar en la estructura social de la ciudad de México.

Luchan por alcanzar un lugar que les permita cierta estabilidad personal y familiar, algunos se han quedado en el camino, picados, afectados por el consumo de drogas, o porque se van de la Ciudad.

De pronto se acumulan los autos uno tras otro: de empresas, particulares, pequeños y distintas dimensiones, yo guardo silencio y espero ver en el grupo una señal de que se lanzarán sobre los vehículos que se han detenido, se acercarán a los autos, alzarán una botella en la que llevan el agua con la que a veces sorprenden a los conductores, para luego tallar con una esponja con jabón el cristal.

No se mueven y se quedan parados. Todos los cristales de los autos están limpios. Ahora entiendo… había momentos en que se quedaban quietos, a pesar de que los autos, uno tras otro, se plantaban frente a ellos.

En este lugar se trabajan las 24 horas, por increíble que parezca. Durante el día, se puede apreciar a uno de los integrantes del grupo a quien le tocó trabajar por la noche y por ahora descansa, tendido entre cobijas durante varias horas que permanecí en ese lugar.

Es una persona joven, de aproximadamente 30 años, pero no despierta y todos respetan su descanso, solamente se observan sus pies y su cara. Su cuerpo está colocado a lo largo de un espacio al que le llega la sombra de unos árboles. Entre la esquina de Bucareli y Río de la Loza, está un pequeño edificio que dice “Garita Porfirio Díaz, 1869- 1926”, actualmente en litigio. (Continuará)