Historia de vida: Una deficiencia en el corazón

Historia de vida: Una deficiencia en el corazón

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Era una mañana tranquila, de pronto, el silencio que había en la Agencia del Ministerio Público se vio interrumpido por un grupo de personas que venían de un hospital. Preguntaron: ¿quién es el responsable?

Apenas supieron el nombre, se plantaron frente a su oficina para pedir que los atendiera. Ya en su despacho, comentaron que eran los padres del bebé de dos meses de edad que tenían en el anfiteatro, el que falleció por una deficiencia en el corazón, y debido a que había estado mucho tiempo en el nosocomio, fue imposible bautizarlo, por lo que le suplicaban los dejara entrar con un sacerdote para que lo bendijera y diera el sacramento.

El responsable de la agencia, respondió que respetaba sus creencias religiosas, él tenía que acatar lo que dice la ley, por lo que era imposible su pedimento. Les dijo que dicha acción se podría malinterpretar, que él también era católico, pero no podía aprobar dicha petición. La pareja suplicó durante varios minutos, pero la respuesta del servidor público fue la misma.

Sin embargo, no podía borrar de su mente el ruego de dichos padres. Horas después, regresaron los familiares del recién nacido. Imploraban con lágrimas, decían que más tarde sería imposible que su hijo recibiera el sacramento del bautismo. El MP, al ver la escena, recordó el consejo que un maestro le dio: “Cuando te encuentras en un dilema de justicia y derecho; inclínate por la justicia”. Estaba aturdido, no sabía qué hacer.

“No quiero llevarme en mi conciencia la desgracia de esas personas”, pensaba. Tras larga reflexión, llamó a los padres y les expuso que sólo tenían 15 minutos para que un sacerdote ungiera al occiso, y sólo podían entrar ellos los padrinos y el religioso. (Continuará)