Cats ¿Fracaso taquillero?

Cats ¿Fracaso taquillero?

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Del Director Tom Hooper, esta películas se vuelve un desastre totalmente épico.

Harry Plus

Calificación: Pésima (1 estrellas de 5)

Definitivamente desde el momento en el que se da el anuncio de la adaptación cinematográfica del famoso musical homónimo de Andrew Lloyd Webber, los reflectores se pusieron sobre dicha producción, y es que no es mentira el decir que los musicales representan un formato idóneo para la brillantez romántica de historias de ficción extravagantes (y no tanto), las cuales van acompañadas de la vibrante y melodiosa forma de expresión propia de la vida, pues la música es un vehículo sensacional para transportar emociones y mensajes, al final, todos desearíamos siempre de fondo una buena canción y una interpretación magistral para denotar el dramatismo de nuestra vida, por eso es que Cats, el famoso musical, ha encontrado tanto éxito a nivel mundial, por lo singular de sus temas, bailes y personajes, sin mencionar la peculiar historia basada en la colección de poemas Old Possum’s Book of Practical Cats de T. S. Eliot.

Cats, ahora llega a la pantalla grande de la mano del director Tom Hooper (The Danish Girl, 2015, Les Misérables, 2012 y The King’s Speech, 2010), un elemento sumamente correcto y experimentado para plasmar la chispa teatral en la pantalla grande. La historia gira en torno a una tribu de gatos (los Jellicles) durante la noche del año en la que deben tomar su más trascendental elección: decidir cuál de ellos renacerá en una nueva existencia.

Claramente el apartado musical es el principal factor que se destaca dentro de esta adaptación, ya que las canciones icónicas, aunque son realizadas de una manera un tanto peculiar y muchas de ellas destrozadas sin vacilación alguna, consiguen un poco brillantez por su extraordinario trabajo coreográfico, y es que aunque no manejan los visuales ideales, su apartado interpretativo está presente y al menos eso permite un toque de disfrute. El reparto también es un singular elemento para resaltar, ya que encontramos a actores de la talla de Francesca Hayward, Jennifer Hudson, Judi Dench, Taylor Swift, Ian McKellen, James Corden, Idris Elba, Jason Derulo, Laurie Davidson y Rebel Wilson, entre otros, quienes hacen lo que pueden dentro del recortado apartado que les brindan. Desafortunadamente no todos brillan de la manera que deberían y algunos incluso provocan un poco de repulsión con su desatinada apariencia.

Desde el primer momento en el que ve la luz el trailer de la cinta, encontramos el principal y más desgarrador elemento en contra de esta adaptación, el CGI y el planteamiento de Hooper para con la estética de sus personajes. Las formas de estos gatos cantores no solamente causó impacto por lo aterrador y desencajado de su expresión, si no también por lo paupérrimo de su implementación, pues dejaba ver a primera instancia el mal uso y el desatinado trabajo puesto sobre los efectos visuales de los personajes, generando ya con el producto final, más conflicto, pues son un distractor de proporciones épicas para el deleite de la historia. El tema creado para la cinta, Beautiful Ghosts, co-escrito por Lloyd Webber y Swift, es un rotundo fracaso que no llegará a la entrega de premiaciones.

A lo largo de la historia siempre ha existido una fina delgada linea entre la discusión de lo que representa la magia dentro de una puesta en escena, los elementos y el imaginario teatral que lo vuelven una experiencia única y nutritiva; y de la misma manera encontramos estos elementos a su estilo propio dentro del séptimo arte, y hay ocasiones en las que tanto una adaptación teatral como cinematográfica van de la mano por el magistral trabajo adaptativo para su exposición mundial, pero aquí brutalmente no es el caso, pues el musical que ha estado durante más de 15 años en Nueva York y Londres, cosechando triunfos a su paso, no encontró el camino preciso para ser plasmado en formato de largometraje, ya que en esta ocasión Hooper no pudo con el paquete que representaba la chispa de Cats, no encontró la forma de interpretar la experiencia de la puesta en la pantalla grande.

Cats definitivamente es una experiencia que se tiene que vivir, tanto para mal como para bien, pues representa el ejemplo perfecto de todo lo que no se debe tratar de hacer al tocar una joya musical y teatral de altas proporciones, y es que tal vez aquí aplica el dicho de que no toda historia está hecha para llegar a la pantalla grande, aunque el destino es incierto, a lo mejor en alguna de las otras vidas que le queda a Cats, lo podremos averiguar.