¡Mentirosos!

¡Mentirosos!

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Salvador Trejo

El 29 de agosto informé sobre un operativo que realizó el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en los estudios Quarry, ubicados en Pedregal de Carrasco, a petición de Yolanda Almazán, viuda de Carlos Colorado, ya que una agrupación apócrifa estaba grabando con distintos artistas utilizando indebidamente el nombre de La Sonora Santanera, denominación que a ella le pertenece al 100 %.

Los inspectores lo hicieron acompañados de la fuerza pública, sin embargo, la agrupación pirata autodenominada La Única Internacional Sonora Santanera hizo un video pitero con un celular, el cual subió a las redes sociales, en el que mencionaba que un servidor mentía sobre la inspección que se llevó a cabo, lo cual ni me va ni me viene, pues cientos de grupos de mayor jerarquía saben de mi trayectoria en el ámbito grupero a lo largo de 27 años.

Sin embargo, me encontré con el abogado Alfonso Munive, quien lleva las demandas de la familia Almazán en contra de Las Santaneras piratas y él me proporcionó la documentación oficial de la inspección que se realizó en los estudios Quarry, lo que deja a Arturo Ortiz y Antonio Méndez como unos ¡MENTIROSOS!, pues esos estudios los rentó su disquera Sony Music para que grabaran con artistas invitados y en la publicidad se hacen pasar como La Sonora Santanera, cuando no lo son.

Pero qué podríamos esperar de personas que han explotado el nombre del grupo y la obra musical de Carlos Colorado sin ser dueños de las mismas y que intentaron despojar de ese patrimonio a la señora Yolanda Almazán y su hija, como me lo platicó don Andrés Terrones, fundador de la Sonora Santanera. Vergüenza les debería de dar de andarse haciendo los dignos.

Por cierto, el abogado me explicó que están investigando cómo obtuvo La Única Internacional Sonora Santanera un registro de marca, pues este solo se obtiene cuando eres dueño de la Reserva de Derecho y ellos no lo son, por lo que tuvieron que conseguirlo de manera fraudulenta. La bronca también va contra Sony Music, pues han estado explotando el nombre y la obra que le pertenece a la familia Almazán durante varios años.