Esto no es Berlín

Esto no es Berlín

530
0
Compartir

La nueva cinta de Hari Sama, encanta por su temática juvenil y su puesta directa, incitando al espectador a la reflexión

Harry Plus

Calificación: Muy buena (4 estrellas de 5)

Cuando nos referimos a la década de los 80’s, sin duda alguna a la mente de cada persona llegarán distintos referentes sociales y culturales que los han formado, pues fue una transición rica en cuanto a crecimiento en la cultura pop. Pero pocas veces o por decir, casi nulamente, ha sido visibilizada la escena underground mexicana; el estilo visual y sonoro que reinaba sobre quienes formaban parte de estos movimiento subalternos que se dedicaban al expresionismo, la exploración interna y sexual y a buscar una identidad y voz propia en una inmensidad permeada por la creciente corriente popular y comercial. El director mexicano Hari Sama, retrata todo esto de manera semi biográfica dentro de su nueva cinta ‘Esto no es Berlín’, y de verdad que deja maravillado a quien la ve.

La trama nos lleva a las puertas de la Copa Mundial de Futbol de 1986, en donde Carlos, un chico de diecisiete años, está más interesado en escuchar música y admirar a Rita, la hermana de su mejor amigo, Gera. Su vida monótona termina cuando la banda gótica de Rita les introduce a un club nocturno clandestino, El Azteca. Ambos quedarán embelesados con este mundo de performances, ambigüedad sexual y drogas. Sin embargo, en esta exploración de sus nuevas identidades, también se pondrá a prueba su amistad.

Lo más embelesador de la película es su alma juvenil y su poderoso mensaje en contra de la censura, de la represión, de permitir la libre expresión de género y pensamientos, acompasado de un elenco que vive y palpa de primera mano (gracias al director) la intensidad y la explosión de extásis que permeaba sobre la juventud de los 80’s, una generación en busca de identidad, parte del surgimiento de fenómenos sociales que cambiaron la perspectiva de la vida para siempre. Es ahí que los personajes encuentran una estadía sorprendente y cautivante, a través de su desenvolvimiento con la música, las luces, los movimientos de cámara y el desenfrene producido por los efectos de las drogas y la inquietud nata de la adolescencia. Con extraordinarias recreaciones del movimiento artístico, musical y experimental de la época, acompañada de una fascinante fotografía que atrapa y seduce al espectador.

Hari Sama comprende y disfruta su visión y lo que desea plasmar a lo largo de 115 minutos, en donde la cuestión coming of age se forma de manera sólida en sus personajes, quienes atraviesan los momentos de su vida en total sentido de descubrimiento, encontrándose y perdiendo en el camino, anhelando un sentido propio dentro de un torbellino de circunstancias abrumadoras que sofocaban la personalidad de una generación ávida por conocer el mundo y cada faceta de el. El cineasta está en total armonía y sintonía con sus protagonistas, el elenco conformado por Xabiani Ponce de León, Ximena Romo, Antonio Toledano, Mauro Sánchez Navarro, David Montalvo y Klaudia García, con la propia Marina de Tavira en el reparto y el mismo Hari Sama participa en su película, fungiendo un rol de suma importancia, el mentor y guía dentro de un descarrilado viaje emocional.

Tal vez una cuestión que podría afectar a este relato fascinante sobre las memorias del cineasta y la ferviente crisis existencial que adornaba los pensamientos de la juventud dentro de la escena ochentena, es el hecho de que su trama se vuelve en un sentido muy segura, sólida claro está, pero sin mayores aspavientos para nuestros protagonistas, quienes se pondrán al límite para descubrirse, pero bajo ninguna circunstancia con mayores sobresaltos.

Esto no es Berlín, es una cinta que aborda de manera directa la libertad de pensamiento, de sexualidad, de expresión, se aleja de los temas morales y se disfruta, permite señalar de manera intrépida tópicos que navegaban dentro de la menta de toda una generación que creció acomplejada y un tanto reprimida, haciéndolo de forma correcta, puntual y entrañable. Hari Sama entrega el trabajo de su vida.