‘La cabaña siniestra’

‘La cabaña siniestra’

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Los austriacos Severin Fiala y Veronika Franz, realizan un apabullante ejercicio fílmico que te dejará perturbado

 

Harry Plus

Calificación: Muy buena (4 estrellas de 5)

Como se suele decir, la época Navideña es sinónimo de alegría y felicidad, una festividad llena de amor y de compañía familiar (en la mayoría de los casos), pues como tal, su enérgica realización dota de poesía el ambiente, pero dentro de toda esa maravilla recreativa, se esconda una lúgubre característica que brinda tristeza, temor e incertidumbre, sentimiento que pocas veces es explorado en esta mezcla decembrina. El hecho de plantear que la fecha navideña puede traer sangre, terror y pánico, estremece hasta las fibras más sensibles de cada cuerpo humano, es por ello que cuando llegan producciones que manejan o juguetean y seducen con esta temática, merecen de inmediato un vistazo, justo por eso ‘La cabaña siniestra’, de los austriacos Severin Fiala y Veronika Franz, es digna de mencionar, pues si esperas tener una blanca fiesta en tu vida, estás en todo lo contrario, este filme te promete dejar sumamente perturbado.

La trama nos relata la historia de una mujer (Riley Keough), quien está apunto de convertirse en madrastra, pero cuando por cuestiones laborales se encuentra atrapada junto a los dos hijos de su prometido en una casa alejada de la civilización gracias a una fuerte nevada previo a la víspera de la Navidad, todo cambiará para mal. Justo cuando la relación entre los tres empieza a florecer, la mujer adopta una actitud aterradora que proviene del adoctrinamiento religioso que sufrió en su dura infancia cortesía de su padre.

Dentro de las principales características por las que una cinta como ‘La cabaña siniestra’, se vuelve atrapante e inquietante, es por su estilo visual, trabajo realizado por la fotografía de Thimios Bakatatakis, quien te sumerge en dos vertientes; primeramente con cuadros cerrados, oscuros, que roban el aliento y desesperan al espectador, a quien vuelven uno más en el relato, brindado la oportunidad de sufrir en primera mano cada una de las atrocidades por las que los personajes pasan, y segundo; el hermoso y extrañamente tétrico elemento de la nieve, con los alrededores de la cabaña en la que se encuentran, con ráfagas de viento que interpretan a un miembro más de la historia, palpables, al igual que el ensordecedor bosque desolador que tienen por delante.

La visión planteada por los cineastas cumple a cabalidad su papel, pues presentan una historia muy propia con elementos únicos que asemejan a la labor realizada con anterioridad en cintas como ‘The Whitch’ de Robert Eggers o con ‘Hereditary’ de Ari Aster, aunque en una porción un poco menos excitante y estremecedora, pero logrando el tono requerido para brindar una experiencia distinta en la audiencia, permitiendo saborear un coctel de emociones intimidantes y exasperantes que estoy seguro, perturbaran a más de uno en su butaca. Sensaciones que causan un shock y que aún contemplando a detenimiento su ejecución, al salir de la sala provoca reacciones encontradas, pues penetra en la mente de manera profunda y violenta, recreando cada escena en tu interior para encontrar un requerido significado hacia su desenlace y desarrollo.

‘La cabaña siniestra’ es una pesadilla que va tomando forma conforme avanza su trama, pues aunque comienza de manera sutil con planteamientos macabros, su devenir va irrumpiendo de manera violenta dentro del espectador, con situaciones que van desencadenando los peores temores y expectativas. La certeza se siente lejana, la incertidumbre de saber si todo forma parte de una ingrata ficción o una impactante realidad, invade el pensamiento, pues cada elemento utilizado para ambientar a esta trama, es ejecutado de manera plausible.

Uno de los elementos más endebles lo encontremos en el desempeño realizado por su reparto, con excepción de la protagonista Riley Keough, quien regala dentro de sus posibilidades histriónicas, una brillantez justa para que se aprecie con distinción la decadencia psicológica de su personaje, el hundimiento dentro de sus fantasmas y pensamientos que la remontan hacia su trágico pasado, lo cual también fomenta al enriquecimiento de la trama, ya que pasa de manera elegante entre la inocencia y la fatalidad, misma que se va tornado en una incógnita y un misterio, con resolutivos que engañan de forma placentera y adecuada. Caso contrario a lo que sucede con Jaden Martell y Lia McHugh, quienes poco o nada pueden hacer para volver más creíble la situación por la que atraviesan, quedando en un mero esfuerzo interpretativo que salva el trabajo en conjunto.

‘La cabaña siniestra’ llega para estremecer a una audiencia que sentirá en primera persona el temor y el angustiante proceso de pasar una época de felicidad junto a una persona de quien desconoces su pasado y los demonios internos asfixiantes que van por añadidura. La nieve, el silencio y la desolación, perturban con extrema fiereza y brindan una nueva perspectiva sobre el comportamiento humano. La debilidad mental es un factor determinante para quedar entre el camino de la muerte o la vida, no les recomiendo jugar con ella.