Los llanos de Balbuena

Los llanos de Balbuena

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Foto, internet

ERA EL LUGAR PERFECTO PARA JUGAR FUT, BEIS Y VOLAR PAPALOTES

Atrapado en el tráfico de la Ciudad de México, en la colonia Jardín Balbuena, recordé que este lugar, a principios de los años 50, lo conformaban puros llanos. Ahí, mis hermanos, amigos y yo, jugábamos fútbol, beisbol y volábamos papalotes. Después, este sitio se empezó a fraccionar y se convirtió en un lugar perfecto para andar en bicicleta. El tráfico continuaba, de mi sentimiento de felicidad al acordarme de mis amigos, mi mente pasó a pensar en la película que lanzó a la fama a María Félix “El Peñón de las Ánimas” (1942). El co-protagonista era Jorge Negrete, quien ya era una figura del cine mexicano y no aceptaba a María.

La película fue un éxito; se estrenó el 25 de febrero de 1943 en el Cine Palacio, que estaba ubicado en la calle 5 de Mayo. Jorge y María, en el rodaje, se pelearon a todas horas, y como del amor al odio solo hay un paso… triunfó el amor y se casaron el 18 de octubre de 1952, en la hacienda de Catipoato, Tlalpan. La boda fue todo un acontecimiento. Lamentablemente, Jorge murió al año dos meses, el 5 de diciembre de 1953. El regalo de bodas que Jorge le había dado a María fue un collar que él no había pagado; cuando la joyería fue por éste para que lo devolvieran, María contestó “lo dado, dado”.

Pasé Congreso de la Unión (antes Francisco Morazán), muy cerca de La Merced, que al principio de los años 50 distaba enormemente de lo que ahora es, antes era un cochinero. La nueva Merced fue inaugurada en 1957, y desde entonces, la iglesia de Nuestra Señora de la Humildad, ya sin tantos puestos, ha lucido muy bonita. En ella caben tan solo 20 personas, sin chilpayates.

A una cuadra de ahí, está la Plaza de la Aguilita, la cual luce esplendorosa; aquí fue donde se supone, llegaron los aztecas y vieron la mítica Águila devorando una serpiente sobre un nopal. Aun voy recorriendo la Ciudad y ya al llegar a Anillo de Circunvalación se me vino a la mente el Cine Sonora, el primer cine con pantalla de cinemascope (una pantalla enorme en ese entonces). Dos cuadras después, uno se podía encontrar con el Cine Atlas, donde siendo muy niño, llegué a ver “Callejera”, con Marga López y Fernando Fernández.