‘Los Rodríguez y el más allá’

‘Los Rodríguez y el más allá’

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Una historia extrovertida que se ganará el corazón de quien la ve; entretiene porque sabe a la perfección su papel fantasioso y no se toma nada en serio

 

Harry Plus

En este año nos hemos encontrado con una gran escasez en cuanto a comedias familiares mexicanas se trata, y de ellas, contadas las que que valen la pena, y es que cada vez se torna más complicado encontrar aventuras que regalen nuevos aires a una industria que se comienza a ciclar en cuanto a sus tendencias comerciales, pues parece que las producciones que pretenden tener un impacto popular están elaboradas bajo la misma manufactura. De entre todo ese mar decadente de cintas para el olvido, llega una nueva coproducción entre México y España llamada ‘Los Rodríguez y el más allá’, una apuesta estrafalaria, alocada y que sorprende para bien, pues su reparto conformado por Eduard Soto, Mariana Treviño, Geraldine Chaplin, Plácido Domingo, Rossy de Palma, Omar Chaparro y Sara Jiménez, con la incorporación destacada de Óscar Casas y Arón Piper, alegra y cumple al entretener al espectador.

Esta fantasiosa aventura nos lleva a conocer a los ‘Rodríguez’, que son una familia como otra cualquiera, o al menos eso creían. Como en cada buena “anécdota”, todo cambiará para ellos cuando descubran que el difunto abuelo era, en realidad, de otro planeta. Su nieto, ‘Nicolás’, abre en el sótano de la casa familiar una puerta cósmica por donde puede acceder a ese “más allá”. Y a partir de ahí, el caos se apoderará de esta familia que deberá aprender a controlar los superpoderes que han recibido de manera misteriosa y así resolver los problemas que han acarreado a consecuencia de ‘Nico’.

Es menester mencionar que parte de la taquilla de esta cinta está destinada a ayudar a niños con cáncer. Esto será posible gracias al apoyo que se le dará a La Casa de la Amistad y a los comedores Va por mi cuenta, así que a palabras del mismo director, la película es lo que menos le interesaba, de ahí el hecho de que su historia misma y sus personajes no se tomen tan en serio y se presten para el juego y la irreverencia, dotándolos de un carisma que de manera indirecta ha funcionado bien con la tonalidad pretendida. La historia no presenta mayores aspavientos, se muestra simple y entretenida, conectando en varios niveles con el espectador, pues encontramos momentos en los que vemos reflejada nuestra imaginación infantil, con los superpoderes, las personas de otro planeta o el ocaso del fin del mundo, situaciones que alegran porque son manejadas de una forma colorida y cómica, aquí la ciencia ficción es un personaje más y se agradece de sobremanera.

El director Paco Arango (‘Cambio de planes’, 2011) sabe que la cinta se presta para realizar una sátira hacia el mundo de los superhéroes, aquí se crean habilidades que de nada sirven a los protagonistas para su encuentro con los villanos, son meros encauses para que se generen más complicaciones y peripecias. El elemento central de esta fórmula es el reparto, ya que los mismos actores se muestran en sintonía y en goce total sobre la trama, viendo en esta ocasión un balance adecuado entre los elementos dramáticos e hilarantes, con una Mariana Treviño que repunta de entre todos los demás, mostrando una faceta distinta a la conocida por la audiencia mexicana y complementadose de buena manera con el español Eduard Soto. El apartado infantil es agradable y carismático, recordando por momentos las conexiones que presentaban las viejas historias y series americanas de los 80’s, además de que el rompimiento de la cuarta pared también genera una conexión sólida hacia el espectador.

El hecho de que la trama se alargue demasiado provoca un sentimiento de hartazgo dentro de la sala de cine, pues si bien es una cinta generada para desconectarse del mundo exterior, el hecho de que la resolución de los conflictos se prolongue de manera innecesaria le permite caer en un bache del que difícilmente se puede recuperar. Reiteraciones sobre los personajes y una obviedad extrema sobre los hilos que manipulan el guion, podrían pasar factura de igual manera, pues se torna sumamente predecible. A pesar de que he mencionado que las actuaciones brindan frescura, este mismo concepto no aplica para todos en el cast, ya que hay diversos personajes que sí se sienten desentonados y aunque son mezcla de una fantasía, su actuar no convence y desencaja del ritmo general.

Elementos como los efectos visuales también son un tema a tratar, aunque parecería que son de bajo presupuesto o no generan un ensamble realista, es todo lo contrario (el estudio encargado es el mismo detrás de una serie de calidad como ‘Game Of Thrones’ de HBO). El director lo planea de esta forma para seguir dentro del marco de lo irreverente y la poca seriedad, jugueteando con exceso en la falsedad, por lo cual este apartado al final de cuentas sí pasa descalabro sobre la producción, ya que le quita peso al apartado ficticio. La edición, la fotografía y el apartado sonoro van por el mismo tenor.

‘Los Rodríguez y el más allá’ conoce a la perfección su intención para con el público expectante, no pretende ser algo que no es y de forma sincera crea una entrañable comedia que podrán disfrutar todos los miembros de la familia por igual, y aunque tiene limitaciones que podrían mermar la experiencia, no deja de sorprender por su arriesgada e interesante propuesta. Además, las causas por la que ha sido realizada hace que valga toda la pena el asistir a una sala de cine.