‘Ellas mandan’: La comicidad de la vida

‘Ellas mandan’: La comicidad de la vida

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La más nuevo de Amazon Studios protagonizado por Emma Thompson, nos muestra que nunca es tarde para cambiar y redescubrir nuestros talentos

 

Harry Plus

 

Calificación: Buena (3 estrellas de 5)

Probablemente hoy en día todos conocemos o hemos estado en contacto con algún programa nocturno de entrevistas, monólogos y de debate, puro entretenimiento para el espectador que llega de la mano de una simple persona, y para tal efecto podemos mencionar distintos espacios de conversación como “The Tonight show starring Jimmy Fallon”, “Jimmy Kimmel Live”, “Conan” o “The Graham Norton Show”, entre muchos otros, los cuales a lo largo de los años han entrado a los hogares de millones de espectadores, pero sucede algo muy importante y alegre, pocas veces conocemos el detrás de, de dichas producciones, es por eso que con ‘Ellas mandan’ o como su nombre en ingles lo dice ‘Late Night’, encontramos una oportunidad alegre para conocer un poco sobre la inquietante, apremiante y estresante vida que conlleva ser un presentador y ser parte del equipo que lo saca a flote cada día, entender que la pasión de lo que uno realiza muchas veces tiene que replantearse para seguir con la frescura anhelada, el plus en esta ocasión es que vemos la perspectiva desde los ojos de un par de elocuentes y vivaces mujeres que están fervientes por demostrar de lo que son capaces.

La historia nos lleva a conocer a ‘Katherine Newberry’ (Emma Thompson), quien fue la primera mujer en la historia de la televisión en tener un programa nocturno de comedia. ¿El inconveniente? Que después de casi 30 años al aire ha perdido la relevancia que solía poseer y está ante la vereda de perder su preciado lugar. Tras ser acusada de nunca querer trabajar con mujeres, manda contratar a la carismática ‘Molly Patel’ (Mindy Kaling) como la primera, y única, mujer en su equipo de guionistas. Juntas y a los tumbos, reinventaran las reglas de la comedia para conseguir tener el programa de más éxito en la televisión, una labor que no se presta nada fácil.

Algo muy interesante dentro de la cinta es el nivel de complicidad que muestran tanto el personaje de Emma Thompson como el de Mindy Kaling, pues la dupla pasa más allá de las barreras de la ficción para mostrar una conexión pura entre su relación jefa-subordinada, mostrando la dura batalla que representa el querer demostrar las capacidades en un mundo opresor y cruel, a la vez que se rompen límites para continuar creciendo, todo esto junto con destellos inocentes y alegres que se les dan con simpleza a las actrices, permitiéndole al espectador empatizar de forma abierta con los elementos planteados en la trama, sintiendo en todo momento regocijo ante una calidez como pocas veces se tiene oportunidad.

Otro apartado que se muestra sumamente disfrutable es la naturalidad y la agilidad con la que el guion se va desarrollando (guion escrito por la misma Kaling), una forma sutil de de avanzar hacia el destino, pues sin necesidad de ocupar demasiados recursos melodramáticos o conversaciones terapéuticas hacia los problemas que enfrentan los protagonistas, todo se resuelve de manera tenue, satisfactoria, dando el mensaje de que sin importar cuál adversa sea la ruta en la que nos encontramos parados, el lado positivo está ahí para brindarnos esperanza de éxito.

El resto del elenco compuesto por Hugh Dancy, John Lithgow y Reid Scott, entre otros, sirve como mero complemento para que nuestras estrellas brillen con la necesidad planteada, el trabajo emocional que brinda la película le permite a la directora Nisha Ganatra ganarse un lugar entre las realizadoras que se atreven a ir más allá de los convencionalismos y muestran elementos de poderío y nuevo auge que nuestra actualidad necesita explorar, pues ambos personajes femeninos se muestran firmes y sólidos para repuntar en una industria que se encuentra hambrienta por este tipo de roles. Historias que den a las nuevas generaciones modelos y ejemplos a tomar en cuenta para perseguir los ideales y los sueños, señalar que se debe conquistar lo inexplorado, que se debe tener paridad de género y que el mundo es suyo para tomar.

 

A pesar de los puntos buenos, es cierto que algo hay de malo con la película y que no termina por funcionar del todo para el espectador, pues aunque los elementos necesarios para explotar hacia la estratosfera de las comedias modernas están ahí, y aunque lo encantador de las protagonistas te llena el alma, ‘Ellas mandan’ no deja de sentirse como algo meramente que gusta pero no consigues amar, pues lo superficial de las situaciones y la poca exploración o profundidad de las barreras que tienen que vencer los personajes deja una sensación de insatisfacción y poca virtud, la intención de manejar con ligereza y humor la trama funciona en un plano sencillo, ya que se tenía entre las manos una oportunidad con tintes trascendentales para marcar una huella dentro de la cinematografía y el género de comedia, pero que se dedica a solo cumplir un rol establecido para quedar bien, negándose la apertura para sobresalir e impactar al espectador, algo que termina por pasar factura, pues aunque ‘Ellas mandan’ se disfruta, no tardaras en olvidar.