Refugio de los suicidas

Refugio de los suicidas

444
0
Compartir

CIUDAD DE MÉXICO.– Problemas económicos, depresión, ansiedad, enfermedades crónica degenerativas, males mortales, falta de empleo, decepciones amorosas, entre otras cosas, son los principales motivos por lo que muchas personas deciden escapar por la puerta falsa y han elegido las instalaciones del Metro como los lugares idóneos para morir.

Dos personas fueron salvadas de ser despedazadas por el paso del convoy; la primera, una mujer que amenazaba con arrojarse en la estación Iztapalapa de la línea 8 del Metro, pero los gritos de auxilio de los usuarios alertaron a los policías y éstos pudieron evitar la tragedia. La mujer aseguró que quería matarse porque se encuentra enferma, sin dinero y sin un empleo. Un caso similar se presentó en la estación Pantitlán, donde policías bancarios evitaron que un joven de 23 años se arrojara al paso del tren. El hombre tenía escrito en el brazo la leyenda “Ahí te voy San Pedro” y dijo que quería quitarse la vida por problemas personales.

Desafortunadamente este tipo de casos no tienen siempre un final feliz y la mayoría de las veces los suicidas cumplen con sus cometidos y terminan despedazados bajos las pesadas ruedas de los trenes o, en el menor de los casos, electrocutados.

AGOSTO, MES TRÁGICO

Tan sólo en el mes de agosto se reportaron 8 suicidios en las frías vías del Metro, en su mayoría en la línea 2. Entre los casos más sonados está el ocurrido el 10 de agosto, cuando un hombre se arrojó a las vías de la estación Chabacano de la Línea 2, murió al instante. El 20 de agosto, una mujer en situación de calle murió en las vías de la estación Hidalgo de la misma línea.

El 23 de agosto, otra mujer se aventó a las vías de la estación Villas de Aragón de la Línea B, el cuerpo quedó destrozado. Una más se suicidó en la estación Doctores de la Línea 8, el pasado 29 de agosto.

Agosto cerró como el mes más trágico al aventarse en el último día un hombre en la estación Chilpancingo de la Línea 9.