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Hector Garcia

Transportistas que prestan sus servicios en la Ciudad de México, jugaron a las vencidas con el Gobierno capitalino, al salir a las calles para exigir aumento de tarifas afectando a miles de usuarios.

Los integrantes de la Fuerza Amplia de Transportistas (FAT), pararon labores aun cuando la Semovi les instaló una mesa de diálogo. Ellos la rechazaron porque pusieron como condición aumento de tarifas; la respuesta fue que en lo que resta del año eso no sucederá.

Nos pusimos a sondear usuarios que utilizan este medio de transporte para trasladarse de sus hogares a la escuela, trabajo y viceversa y la respuesta fue contundente: mal servicio, unidades malas, exceso de velocidad, hacen parada donde quieren, cobran lo que quieren, suben todo el volumen al radio y en la noche circulan con las luces apagadas.

Al unísono, dijeron que para que se merezcan un aumento de tarifas que mejoren el servicio.

Hay que señalar que los microbuseros exigen aumento de tarifas, pero se niegan a que sus unidades se les coloquen GPS y otros instrumentos electrónicos para brindar seguridad a los pasajeros.

Piden la comprensión de los usuarios, pero se niegan a garantizarles seguridad.

Se les olvida que se deben a los usuarios, pues gracias a ellos subsisten, por lo que no merecen un trato así.

Operadores de Metrobús también pararon labores. Ellos son concesionarios ajenos a la tutela gubernamental que atraviesan por serios problemas financieros. Quieren aliviar su falta de liquidez con un aumento de la tarifa, pero la respuesta fue contundente, en lo que resta del año así se mantendrá.