A disfrutar de San Jacinto

A disfrutar de San Jacinto

613
0
Compartir
Armando Ramirez

El 12 de septiembre de 1847 en la Plaza de San Jacinto, fueron ejecutados los hombres que formaban el Batallón de San Patricio, formado por más de un centenar de irlandeses y un grupo de alemanes que se unieron al ejército mexicano para combatir la invasión del ejército estadounidense. En un muro de una casona de esta plaza hay una placa en cantera donde están grabados los nombres de estos hombres.

La Plaza de San Jacinto tiene su jardín del arte donde pintores venden su obra, en la calle de Juárez, en el mismo jardín, está la casa de Joaquín Fernández de Madrid y Canal, quen trabajaba de Obispo de Tenagra. La casa años después tuvo habitantes ilustres como el escritor José Zorrilla, autor del famoso Don Juan Tenorio, también la habitó Antonio López de Santa Anna, sí, Su Ilustrísima. Ahora la casona alberga el Bazar del Sábado, un lugar donde venden artesanía de diferentes rumbos del país.

Adelante está la casa de Isidro Fabela, ahora es el Museo del Risco, tiene una gran acervo cultural, como la fuente de la casa, está pegada a un muro y ahí se levanta sobre el muro una cantidad de objetos de porcelana, se dice llegaron con la Nao de China, que era barco, no era de China y llegaba de las Filipinas.

En la esquina con Madero está la célebre cantina La Camelia, donde los actores jóvenes llegan en la noche a hacer su fiesta.

Si a usted no le gusta codearse con la farándula lo puede hacer con el pueblo denso: a una cuadra del mercado está la cantina La Invencible, que tiene dos entradas, el lugar está en penumbras, si entra, los pocos parroquianos lo miran con cara de malos amigos. Salimos y al dar la vuelta encontramos el Museo de las Revoluciones, el chiste de esta casona es su leyenda, dicen que ahí se escondía “Chucho El Roto”, después de cometer sus atracos, por cierto en esa calle hay un negocios que vende crepas y tortas a la vez, digo, qué tanto es tantito.