Reencuentro Ingobernable

Reencuentro Ingobernable

672
0
Compartir
Salvador Trejo

Un reencuentro Ingobernable se dio en la Arena López Mateos de Tlalnepantla, donde, después de mucho tiempo se volvieron a juntar Rush y La Máscara, pues éste último apareció de improvisto en el ring durante una función de la empresa Revolución: Lucha Libre y golpeó a El Hijo del Fantasma, quien previamente había hecho equipo con El Toro Blanco y su padre Bestia del Ring.

Por supuesto que Rush no cabía de gusto y le dio de nuevo la bienvenida a Los Ingobernables, a su carnalito querido, quien de paso confirmó su salida de la AAA y ahora luchará como independiente.

Este reencuentro podría acercar de nueva cuenta a La Máscara al Consejo Mundial de Lucha Libre o si nos vamos más lejos a Ring Of Honor (ROH) donde Rush firmó recientemente, así que hay que estar pendientes porque en los próximos días podríamos llevarnos más sorpresas, pero lo que sí es un hecho es que El Papi de Papis y El Toro Blanco volverán como Ingobernables porque algo se traen entre manos.

En otro orden de ideas, en qué luchadorazo se ha convertido Dragon Lee; el menor de la Dinastía Muñoz es todo un referente de la lucha libre mexicana a nivel internacional y después de conseguir el Campeonato Completo Jr. IWGP el pasado 6 de abril de 2019, en el G1 Supercard ante Taiji Ishimori (New Japan) y Bandido (ROH), durante la semana de la Wrestlemania, fue a Japón a hacer su primera defensa ante el propio Ishimori y lo venció de manera contundente. Sus triunfos han tenido resonancia a nivel mundial y no les extrañe que pronto se lo quiera llevara sus filas alguna empresa extranjera.

Por último les comentó que Metálico obtuvo un gran triunfo el antepasado fin de semana y rapó a Disturbio en la Arena Coliseo, pero lo mejor es que el público se le entregó, le arrojó dinero y le pidió que se convirtiera en técnico; existe la posibilidad que cambie de nombre debido a su gran parecido con Pedro Infante, pero de eso les platicaré la próxima semana en una extensa entrevista que le hice.

Compartir
Artículo anteriorChente, ignorante
Artículo siguiente¡Gandallas!