Un ángel llamado Carmen Salinas

Un ángel llamado Carmen Salinas

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Daniel Bisogno

Arrancamos ya El Tenorio Cuarta Transformación y si no lo han visto, público querido, de verdad les recomiendo que corran a hacerlo. No es por nada pero con el elencazo que traemos en esta ocasión, figúrense ustedes: mis queridísimos Mascabrothers, que están ¡cagadísimos! También mi negrito del alma Raúl Araiza, que es ¡simpatiquísimo! María Elena Saldaña, La Güereja, que es sensacional; Pedrito Sola ¡con todo y mayonesa! Que los niños se vuelven locos con él, no se imaginan cómo lo siguen. No sé si por el éxito rotundo que ha tenido en sus redes y en su canal de YouTube o porque creen que es la botarga del Doctor Simi.

También están los de La parodia: Pierre Angelo, que hace a Peña Nieto; Christian Ahumada, que hace magistralmente al Peje; Herson Andrade, que hace a Trump de manera excelsa, por supuesto la niña Yanet García que da el clima en Hoy y es ¡un verdadero suceso! ¡Tiene más de diez millones de seguidores en Instagram! Imaginen eso, y es que además de hermosa y muy simpática y dispuesta, tiene las nalguitas más bonitas que yo haya visto; ¡y miren que he visto nalgas! Gloriosas es la palabra.

Y por último tenemos la fortuna de contar con una de las más grandes estrellas que ha dado la televisión, el cine y el teatro, toda la experiencia y trayectoria de ¡doña Carmen Salinas! Quien, además de dar cátedra de comedia arriba del escenario volviendo la obra en una clase diaria de actuación y timing para la comedia, detrás de cámaras es un verdadero ángel, siempre preocupada por todos los compañeros. El sábado pasado llevó tortas para todos, tortas que hicieron en su casa, no les voy a presumir que con un chingo de jamón y queso amarillo, “martillitas” como diría mi santa madre, pero muy buenas, con su jitomatito y su aguacate; pobretonas, pero para todos. Con ese detalle es suficiente, pero no se imaginan el que tuvo conmigo: resulta que le gusta mi personaje deLa Güera Limantour y me mandó a hacer un vestido con una tela que se la trajo desde Nueva York ¡y me trajo a su modista francesa! Me tomó medidas y me ha regalado un vestido azul turquesa en pura lentejuela ¡impresionante! ¡Díganme si no es un ángel! He dicho.