Sangre azul y oro en el CCH

Sangre azul y oro en el CCH

687
0
Compartir
Ian Soriano

 

Indignación es una palabra que rebota otra vez entre las paredes de la Máxima Casa de Estudios. El alumnado del CCH Oriente reclama ¡Justicia!, tras la muerte de Aideé Mendoza Jerónimo el pasado lunes dentro de su salón de clases.

Una bala de 9 milímetros se incrustó en un costado del cuerpo de la joven de 18 años, quien aspiraba a estudiar Ciencias Forenses, y terminó con su vida a causa de la hemorragia interna que le provocó.

Sus compañeras aseguran que las autoridades se tardaron más de una hora en atender la emergencia. Los padres y tías piden una explicación, mientras la investigación se realiza bajo el protocolo de feminicidio.

La Procuraduría capitalina aún no logra responder quién le disparó y con qué tipo de arma a la alumna mientras tomaba su clase de matemáticas.

El hecho de que el asesinato de la joven ceceachera sea un misterio, es un insulto para los familiares, una torpeza en cuanto a protocolos de reacción en la Universidad y se convierte en eco de muchos clamores que ya se conocen, como el de “Ni una más” o “Ni una menos”.

En paro de actividades, las compañeras y compañeros de Aideé aseguran que es el “tercer caso de crimen” en el último semestre dentro del plantel de la UNAM.

GORGOJO: El sonido del arma fue, según testigos, “como el de una botella cuando se destapa”.