Madriza en la alcaldía Coyoacán

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EL PULSO DE LA CDMX

CARLOS RÍOS

DAVID CASCO

Vecinos de Coyoacán no ven la suya, la incapacidad de gobernar de su alcalde, el exfutbolista Manuel Negrete, es evidente; muchos de sus subordinados, sabedores de su inexperiencia, se le han subido a las barbas y cometen abusos con los ambulantes en las calles, con los ferieros en las plazas públicas y hasta con los locatarios en los mercados de la localidad. Otros servidores públicos, más vivillos, lo han hecho su aliado y le rinden cuentas, es decir, le comparten los moches.

Pero el alcalde Negrete ha pasado momentos bochornosos y el pasado lunes 8 de abril, otro capítulo oscuro sucedió en las entrañas de la delegación que por cierto sacó a la luz otras anomalías. Uno de sus asesores, Luis Enrique Flores Ocaranza, sí, el exfutbolista que vistió el uniforme tricolor con el hoy alcalde, propinó soberana golpiza al secretario de Finanzas de la alcaldía, Martín Vargas, a quien mandó al hospital y a quien dejó el rostro como Santo Cristo.

Resulta que Manuel Negrete, gran cuate de Luis Flores, también le dio chamba a la hija de éste, Patricia Flores, en el área de Finanzas de la alcaldía, quizá para mantener bajo buen resguardo los recursos con que trabaja la demarcación. Sin embargo, como la recomendada es hija del amigo del alcalde pero no tan buen elemento, laboralmente hablando, recibió una reprimenda de su jefe, el secretario de Finanzas, Martín Vargas, lo que a la susodicha hija del exfutbolista no le gustó y se lo contó a su papi, el famoso goleador de la selección, Luis Flores.

Muy a disgusto, el pasado lunes, tras una reunión de directores de las diversas áreas de la alcaldía, Luis Flores no pudo reprimir más su enojo y reclamó al secretario de Finanzas, el regaño que dio a Patricia, pero las razones no fueron suficientes para Luis, que de inmediato pasó a los golpes ante la incredulidad de directores, funcionarios, secretarias y todos los que presenciaron la golpiza que el iracundo exfutbolista propinó a Martín Vargas, quien no entendía la excesiva ira del amigo del alcalde.

Era tal el enojo de Luis Flores, que los presentes no se atrevieron a intervenir para que no siguiera castigando a Vargas, quien quedó con el rostro ensangrentado y casi desfigurado por tanto golpe. Martín Vargas pretendió interponer una denuncia en contra de Luis Flores, pero los exfutbolistas tienen un gran pacto de amistad y finalmente el alcalde Manuel Negrete, se lo impidió.

¿Y EL TABLERO DEL CONGRESO, APÁ?

Los diputados del Congreso local votan a mano alzada por la falta de un tablero electrónico, que registre su asistencia y votación para aprobar o rechazar los dictámenes de iniciativas o puntos de acuerdo que se presentan en las sesiones. A la antigüita, pues… Desde el 21 de febrero, se bajó el switch del tablero porque la empresa que lo administraba quería cobrar 8 millones de pesos, ante lo cual el área de innovación del propio órgano legislativo se dio a la tarea de elaborar su propio sistema de asistencia y votación.

Carlos Hernández Mirón, diputado de Morena, alzó la voz ante el peculiar sistema de manitas alzadas, quien contestó así a los cuestionamientos del líder del rebaño perredista, Jorge Gaviño: ¿por qué no tenemos un sistema de votación el día de hoy?, porque el Congreso de la Ciudad de México no puede ser rehén de un particular que hizo un contrato con la anterior Legislatura, y que hoy le pide al Congreso 8 millones de pesos para que nos dejen el programa de votación”.

La austeridad republicana llegó al Congreso capitalino; Morena no quiso contratar a la misma empresa que ya había trabajado bajo la férula perredista, y siguen los golpes bajos de todos contra todos en la lucha por el control legislativo. Mientras tanto, la transparencia del tablero quedó en el olvido…