Will & Grace: Éxito con décima temporada

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Will & Grace, la serie que fue nominada a 88 Premios Emmy y que significó un parte aguas de la época dorada para las sitcom y la televisión, ha vuelto 11 años después a un mundo distinto, desde sus paradigmas, convenciones y en cómo se consumen las series para enamorar a una generación muy diferente.

Entre una boda, cambiar de trabajo, un divorcio y nuevos amores, cada miércoles se transmitirán dos episodios de su décima temporada a las 10 de la noche por Fox Channel. En 18 capítulos, Will, Grace, Jack y Karen, sus mejores amigos y personalidades clave en esta trama, siguen siendo los mismos para compartir una vez más nuevas historias en el sofá de Will aunque con nuevos personajes a su alrededor.

Aquí, 5 claves que hicieron de Will & Grace una de las series más exitosas de la historia de la TV:

 

  1. A partir de su estreno en 1998 y con 9 temporadas, Will & Grace marcó un hito en cuando a series se refiere, conjuntando así algunos momentos para hacer de un programa de televisión un éxito merecedor de un reboot.

 

  1. La historia fue tan entrañable quizá porque está basada en la historia real de uno de los dos guionistas -Max Mutchnick-, abiertamente gay con su mejor amiga de la infancia Janet, sin dejar de lado la aparición de importantes figuras que hoy son emblemáticas como Cher, Kevin Bacon o Patrick Dempsey.

 

  1. Marcada por el género de la comedia, Will & Grace se convirtió en la primera serie de la historia de la televisión con un personaje abiertamente homosexual como protagonista.

 

  1. Will Truman (Eric McCormack), abogado, gay, un tanto maniático pero compasivo y encantador al lado de Grace Adler (Debra Messing) una diseñadora de interiores, heterosexual y neurótica, cambiaron la forma en la que se veían ciertos estereotipos como el salir del clóset, la comunidad LGBT, pruebas casi imperceptibles que se tienen que librar día a día en la vida y por supuesto, la incansable búsqueda de un alma gemela.

 

  1. A lo largo de la serie hubo momentos realmente provocadores para su tiempo, como el episodio con la conductora Ellen DeGeneres, icono del entretenimiento en los Estados Unidos y su pública aceptación homosexual.