Poker de reinas

Poker de reinas

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Daniel Bisogno

Sin duda alguna esto es lo que son Yuri y las Pandora, después de ver su espectáculo en el Auditorio Nacional Juntitas ¿Qué les puedo decir? Simplemente es una muestra de que artistas como ellas sí son indispensables e insustituibles. La gente de West Wood nos dio unos boletos simplemente espectaculares, así que antes me fui a comer un fetuccinni Alfredo en uno de los restaurantes de los hoteles que están enfrente del Auditorio y un vinito, cosa que me emocionó más por el espectáculo que sabía que iba yo a ver, así que Cristina mi mujer y su asqueroso servidor salimos bien cenados y medio tomados rumbo al Auditorio y a pie, público querido, así que entre fotos y saludos al gentil público llegamos hasta la entrada, ahí nos encontramos con mi querida compañera y amiga Mónica Castañeda y cómo ella venía seca, pues les dije: “Para que nos sigamos divirtiendo, vamos por un trago” y justo lo estábamos degustando cuando dieron tercera llamada y tuvimos que echárnoslo de “hidalgo” porque no nos queríamos perder nada.

Así que llegamos a nuestro lugar, el mejor del Auditorio, a mí me tocó ¡justo en medio ¡de la primera fila! ¡Pa’ qué les cuento lo que viví en ese lugar! Prácticamente nos chingamos todo el concierto cantándolo a cinco voces: Yuri, Las Pandora y yo, no paré de cantar y mi vieja y La “Casta”, tampoco, o sea que desquitamos los boletos como nadie y ¿cómo no? Si crecimos con esas artistas y sus canciones; pero esto no es solo una cuestión de nostalgia, es talento puro, porque voces como la de Yuri o como las de cualquiera de las Pandora son simplemente majestuosas e irrepetibles, tan es así que hasta el día de hoy no ha habido quien ocupe su lugar. Los artistas de los 80’s y 90’s son los que siguen llenando los teatros, los palenques, las arenas, y lamentablemente las generaciones más recientes no han arrojado mucho arte que digamos, salvo ejemplos como Yuridia o Carlos Rivera, y ya no son tan tan nuevos, ante esta carencia de nuevos talentos, los artistas de los que les hablo simplemente se están empezando a “forrar” de varo, pues son los que tienen trabajo sin parar.

El acierto de este show es maravilloso, no hubo una canción que no nos supiéramos y juntas cantando los éxitos de las cuatro es simplemente un placer al oído y al alma, la gente que atiborró el Auditorio Nacional simplemente se volvía loca con todas y cada una de las canciones: Detrás de mi ventana, Horas, Amiga mía, ¿Cómo te va mi amor? Fueron solo algunos de los éxitos que retumbaron en el Coloso de Reforma, juntas son dinamita y estoy seguro que es el inicio de una gran gira por muchísimos lugares. Cuando estén cerca de ustedes, no se lo vayan a perder. He dicho.