¿Recuerdan la fayuca en Tepis?

¿Recuerdan la fayuca en Tepis?

637
0
Compartir
Armando Ramirez

FUE POR LOS AÑOS 70 DEL SIGLO XX QUE SURGIERON EN TEPITO LAS “COMISIONES” DE VECINOS…

para defenderse del rumor/verdad que el gobierno quería tirar las vecindades, esas comisiones representaban las vecindades más aguerridas, organizaron juntas, tuvieron discusiones con los representantes del gobierno y lograron que su voz fuera tomada en cuenta en los proyectos habitacionales para el barrio.

Así surgió el Plan Tepito, que nunca se realizó pero dejó un movimiento cultural, el Arte Acá, decenas de jóvenes inquietos y líderes sociales. Los vecinos que formaban parte de las COMISIONES tuvieron juntas con el delegado de la Cuauhtémoc, y en una de ellas salieron con permisos para vender en la calle de Tenochtitlán.

En el callejón de Tenochtitlán había un grupo de comerciantes urbanos, “los carreros”, que iban por las colonias residenciales gritando: “compro ropa usada, cosas viejas que vendaaaan”, luego las revenderían en el callejón. A la vez había personas que iban a los Estados Unidos a comprar jabones Dove, baratijas, ropa y en pequeñas juntas de patio de vecindad vendían sus productos. Nada más natural que se comenzara a vender fayuca en Tenochtitlán, al principios fueron decenas, con los años serían miles de comerciantes y sirvieron de ejemplo para que otros lo siguieran. Llegaron los partidos políticos con sus huestes. Creció el comercio en el arroyo de las calles y en carriles del Eje 1 Norte.

Con la fayuca en grandes cantidades tendría auge económico el barrio. Después llegó el TLC y muchos vecinos entraron en bancarrota, los más duchos, sin saber chino, fueron al oriente; se trajeron bisutería y objetos de mala calidad y con ello un coreano, un chino, ellos traían de sus países más mercancía y más chinitos y coreanos y lo demás es historia…

Mientras eso sucedía grupos artísticos pintaban miles de metros en los muros de las vecindades, subieron al ring del gimnasio a Carlos Monsiváis y a don Fernando Marcos para hablar de cultura, el Coro de la UNAM cantaba en la iglesia. Ahora solo quedan jóvenes pintores, escultores, el grupo de teatro Tepito Arte Acá, escritores, editores de revistas con literatura del barrio, digo que tanto es tantito…

Compartir
Artículo anteriorUna mujer de altura
Artículo siguienteTrata en la CDMX