Un choque de generaciones

Un choque de generaciones

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Atlanta, Georgia.– Los sentimientos poco bondadosos hacia los tipos que por naturaleza son ganadores, no son exclusivos de razas, credos o colores, pues éstos son tangibles hasta en los lugares más recónditos del planeta.

Muchos hablan de ser antis, opuestos, porque el éxito recurrente suele llegar a ser engorroso, aunque en el lado contrario, los que se acostumbraron a estar siempre en los cuernos de la luna lo pregonan como una forma de vida, así son los para muchos odiosos Patriotas.

De este lado de la frontera, en la zona Sureste de los Estados Unidos, justo en la ciudad de Atlanta, Georgia, los nativos de esta nación y un buen puñado de extranjeros se deleitarán el domingo 3 de febrero con un espectáculo que lleva la etiqueta de ser el evento deportivo más espectacular que existe en el mundo, el Super Bowl, para esta ocasión, en su versión 53.

Los New England Patriots, Campeones de la Conferencia Americana (AFC), que dejaron en el camino a Los Angeles Chargers en la Ronda Divisional, y después a los Kansas City Chiefs, en la Final del circuito, en un partidazo. buscan el sexto trofeo Vince Lombardi de su historia, lo que les permitiría estar por encima de franquicias tradicionales como Dallas Cowboys, o a la par de los Pittsburgh Steelers.

En el extremo, los Campeones de la Conferencia PATS RAMS Nacional (NFC), un equipo confeccionado para llegar a las grandes citas, Los Angeles Rams, dieron cuenta en la Ronda Divisional de los Vaqueros, y después, en la Final de la NFC, de los New Orleans Saints, en duelo en el que la actuación de los oficiales será recordada de mala manera por no marcar una interferencia que incluso hasta parecía flagrante.

A lo largo de la semana los protagonistas acapararon las portadas y las imágenes televisivas con sus dichos, porque saben que todo ello es parte del show mediático, y ahora les toca destilar talento en donde más le saben, en la cancha, esta vez dispuesta en el Mercedes-Benz Stadium.

SIEMPRE ODIADOS

La leyenda que ha rubricado la dupla conformada por Tom Brady y Bill Belichick a partir de capítulos exitosos, misma que comenzó a escribirse en 2002, lo que son las cosas, después de ganar el Super Tazón XXXVI ante los mismos Carneros, aunque en ese entonces de San Luis, no perderá notoriedad, pase lo que pase.

De hecho, para esta ocasión, y como suele pasar desde que comenzaron con la seguidilla de colarse al Juego Grande, los Pats parten como favoritos.

Mucho se habla de una ofensiva encabezada por un tipo que precisamente es el mejor ejemplo de talento al servicio de los grandes triunfos como Brady, pero, además, como no gozó antes, llega con el mejor ataque terrestre de su trayectoria, encabezado por Sony Michel, Rex Burkhead y James White.

En lo que al cuerpo de receptores se refiere, Rob Gronkowski, quien seguramente aparecerá en jugadas puntuales del duelo; Julian Edelman, toda una garantía, con el agregado de realizar atrapadas que rayan en lo increíble, y Phillip Dorsett, serán un aporte clave.

EL FAVORITO SENTIMENTAL

Jared Goff, un joven que busca ser estelar entregando victorias sonantes, haciendo la analogía con Tom, bien podría ser un quarterback encaminado a construir una nueva era con estos talentosos Rams.

Se ha dicho hasta el cansancio: La ofensiva de la escuadra californiana no pasa por su mejor momento, pero se espera que al menos se comporte a la altura de las circunstancias.

A todas luces, la fortaleza del equipo encabezado por Sean Mc- Vay es la defensa, y en ella hay cuatro tipos que destacan sobremanera del resto de sus compañeros, los tacles: Aaron Donald y Ndamukong Suh, el linebacker Cory Littleton y el esquinero Aqib Talib.

Todd Gurley II, inmerso en la incógnita de cómo está de salud, es el referente por tierra y, por bien de su escuadra se espera que esté sano para que luzca a tope; atrapando, Brandin Cooks puede modificar el rumbo en cualquier parpadeo.

El Súper Domingo será un choque de generaciones, con leyendas hechas y otras más que pretenden ganar adeptos para serlo.