23 años pisando callos

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Daniel Bisogno

Así es, señoras y señores, el programa Ventaneando, al cual orgullosamente pertenezco, cumple 23 años al aire, una verdadera hazaña televisiva, porque ha habido algunos otros programas que han durado muchos años, pero muy pocos han sido de lunes a viernes. Están Siempre en Domingo, Sábado gigante y alguno que otro por ahí pero todos en emisiones semanales, en cambio Ventaneando ha estado ahí con ustedes, público querido, todas las tardes acompañándolos y acompañándonos toda la semana, incluso muchas veces hasta en sábados y hasta domingos, especiales, navidades, Año Nuevo…

Yo considero que por eso es que se ha creado un fenómeno que desearía cualquier programa de televisión, porque de verdad hemos creado una familia, los que estamos a cuadro con los que están detrás de cámaras, pero sobre todo con los que nos ven a través de sus pantallas. Pero esto no es un decir, aquí sí se logró la alquimia, no es solo la frase trillada de la televisión de “señora bonita allá en casita”, que por cierto esas frases las aborrezco. Aquí no, aquí sí la gente nos considera parte de su familia y de lo que más nos dicen en la calle es precisamente eso. “Yo los dejo entrar todos los días a mi casa y siento como si los conociera de toda mi vida”. Ese es el fenómeno de Ventaneando que, acá entre nos, modestia aparte, nos ha hecho el programa de espectáculos más exitoso en la historia de la televisión mexicana. Miren que Televisa y las otras televisoras llevan años intentando competirle a Ventaneando con una lista interminable de programas que jamás han logrado hacernos mella; bueno, hasta el día de hoy que la competencia tiene menos de un punto de rating, es decir que les quintuplicamos la audiencia, lo que lo convierte en el más grande fracaso en su historia. Y como todas las cosas que se deben ir, se han ido. Se sienten que son Pati Chapoy; pues se han de dar golpes de puritita jeta al ver los resultados.

El éxito de Ventaneando, así como su prestigio, y que hoy por hoy sea el programa a donde todos los artistas quieren ir sin importar ahora sí, a qué empresa pertenecen, lleva un trabajo arduo y constante, de ser dirigido por un líder que se las sabe de todas todas y a quien le aprendo cosas día a día; de un trabajo en la información y en la producción imparable; y por supuesto también la mezcla de estilos y personalidades de sus conductores. Este es el éxito de Ventaneando, suena sencillo pero vaya que no lo es. Si no me creen, volteen a ver a la “competencia”, que solo dan patadas de ahogado sin ton ni son. Pero de nuevo, a ustedes público querido, ¡gracias, muchas gracias por ser nuestros cómplices, amigos y familia! ¡Gracias por estos 23 años y vamos por 23 más! ¡Aunque a algunos les arda el mismísimo chimuelo! He dicho.