“Agua de las verdes matas tú me tumbas, tú me matas, tú me haces andar a gatas…”

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Por: Jetzael Molina Sedeño

 

Han transcurrido ya varios siglos desde aquella vasta tradición del pulque, elixir que emana de la madre tierra para saciar su sed desde las entrañas del maguey, y el cual ha dejado una huella imborrable en la historia de la cultura popular mexicana. Un recuerdo invaluable para las generaciones de ayer y un legado para las generaciones de hoy.

Las pulquerías que actualmente se encuentran en el Centro Histórico buscan mantener la tradición y a su vez obtener ingresos para poder así continuar con la costumbre de tomar pulque. Los dueños de las pulcatas, en especial “Las Duelistas”, han desarrollado una serie de medidas para atraer, aún más, al público joven. Algunos cambios son: la remodelación del espacio, un lugar más atractivo para que los muchachos se sientan cómodos, ofrecen una amplia variedad de pulques, botanas, entre otras cosas.

Ubicada en la calle Aranda 28, en el Centro Histórico, se encuentra una de las pulquerías más famosas de los últimos tiempos, “Las Duelistas”. Los tradicionales magueyes adornan la entrada de esta clásica “pulcata”, la facha que viste a este local hace referencia a la cultura azteca, dando la bienvenida la mística Piedra del Sol. ´

La entrada aún mantiene las puertecillas de estilo rústico como en las pulquerías de antaño. Al entrar a esta pulcata los prejuicios se desvanecen, no existen; no importa que seas güero, de piel morena, negra, blanco, gay, lesbiana, emo, dark, metalero, las etiquetas valen madre. Don Arturo, dueño de la pulquería siempre te recibe con una sonrisa. El aroma a pulque predomina en todo el lugar.

La decoración de la pulquería es un elemento que sobresale en “Las Duelas”, en todas las paredes hay figuras de dioses aztecas, como Mayahuel, la diosa del maguey, guerreros aztecas, la diosa Coatlicue, entre otras representaciones, sin duda es un espacio muy particular y tradicional.

Don Arturo Garrido es un hombre con espíritu joven, es el dueño del lugar y en este espacio las dualidades predominan, la convivencia de adultos mayores y jóvenes es exquisita; charlas, bailes, anécdotas que se cuentan entre los veteranos y los muchachos de onda. Estos últimos conviven de manera pacífica y alivianada.

Con un pantalón negro de mezclilla, camisa de vestir, el clásico delantal, por aquello de que, si se llegue a derramar un pulquito, siempre hay que estar presentable no vaya a caer algo en la vestimenta del mero, mero. Su tradicional mostacho y la manera de relatar historias que envuelven a esta bebida y a este gran espacio son algunas de las características que definen la personalidad de don Arturo.

Él siempre está al servicio de la clientela, porque eso sí, para él la clientela y el pulque son sus prioridades en el negocio. El pulque ha sido su vida, lo ha acompañado en momentos muy difíciles y gratificantes a lo largo de su vida. Ha formado parte de su existencia.

Para ambientar a la banda que asiste a la pulcata, la Rockola forma parte de este espacio cultural y jovial. Desde aquellas canciones de José José, hasta las rolas de Metallica suenan en ese aparato parlante. Las caras que ahí aparecen son de todo tipo: jóvenes, adultos, mujeres y uno que otro chavo que no rebasa los 18 y ya se anda colando entre la multitud que le gusta degustar un buen vaso de pulque, ya sea blanco o curado.

La lista de precios está colgada en la pared que se encuentra frente a la puerta principal. En la barra donde se sirven los pulques los jóvenes beben con sabrosura, disfrutan el elixir de los dioses. De acuerdo al relato de don Arturo, la pulquería se fundó en 1918, “ya es vieja, pero el espíritu y el ambiente que aquí se vive es joven”, comenta.

El nombre de “Las Duelistas” no se ha cambiado desde su fundación, algunas lenguas comentan que el nombre se debe al lamento de las mujeres que guardan el duelo de una pérdida, o bien, por aquellas féminas que bailan en las duelas, sin embargo, la teoría más acertada es que lleva el nombre debido al mercado de artesanías que se ubica enfrente de la pulquería, el cual cuenta con piso de duela.

El pulque blanco que llega desde Tlaxcala se prepara en el lugar y con diferentes sabores; de lunes a jueves tienen cinco sabores, mientras que viernes y sábados aumentan a siete la oferta de los curados. Las deliciosas bebidas que no pueden faltar son: apio, avena y guayaba, así pues, los curados que se agregan los fines de semana son de piñón, nuez, hierbabuena o fresa.

El ambiente que ahí se vive es único, ya que te puedes sentar en una mesa y de pronto comenzar una plática con el señor que esté sentado a tu lado, las experiencias y anécdotas reverberan de los labios de los ahí presentes. Mientras disfrutas de la bebida de los dioses, ya sea en tarro o en una cubeta, se puede observar a don Arturo con una sonrisa, siempre amable, porque ama lo que hace y lo comparte en cada una de las bebidas que prepara.