Cara de ángel: La repercusión de ser un mal padre

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De la mano de la famosa y talentosa actriz francesa Marion Cotillard, llegó a la cartelera nacional una cruda y emocional cinta llamada Cara de ángel. En donde la trama central gira en torno a Marlène, una mujer joven e impetuosa que vive con Elli, su hija de ocho años. Repentinamente, decide abandonarla por un hombre que conoce durante una noche de excesos. Así, Elli deberá buscarse la vida para sobrevivir. Una historia conmovedora sobre la relación truncada entre una madre y su hija.

Una de las características del cine francés es la crudeza y veracidad con la que reflejan las emociones humanas y las problemáticas constantes de la vida cotidiana. Son producciones que sin lugar a dudas, emiten un mensaje directo  y conciso sobre lo que estamos haciendo mal como sociedad. La crítica social es parte importante en este mercado cinematográfico, pues son especialistas en tratarlo y plasmarlo con sutileza y gran poder. Con Cara de ángel, encontramos una historia que sucede en muchos rincones del mundo, pues es el claro ejemplo de que cualquier persona que tenga un aparato reproductor funcional, puede engendrar hijos, pero ser padre no cualquiera, y menos uno cariñoso y responsable. Aquí de entrada nos enteramos que el personaje de Marion, es una mujer alcohólica y despreocupada de su pequeña hija, que sin deberla y temerla, adopta de apoco las costumbres que ve en su madre, pues son las que considera correctas y adecuadas, pues es el único ejemplo que tiene a su alrededor. Elli, desafortunadamente es una niña que vive su infancia rodeada de fiestas y alcohol, y eso te genera en la cabeza una sola frase, “todo va a terminar mal”, pero, qué es lo que esperaríamos que pase con una niña pequeña que tiene que aprender a vivir sola, y más con los modos que le ha inculcado su descuidada madre.

La historia pintaría para ser toda una tragedia griega y un mar de lagrimas, por la difícil situación que atraviesa nuestra protagonista, pero la verdad es que aquí les ha fallado un poco la ejecución, pues aunque la cinta sin duda podrá ser identificable y empática para más de uno, la verdad es que la falta de tacto y desarrollo, han lastimado una trama sensible y emotiva, que solo queda en un tratamiento superficial que no ahonda mucho en las emociones del ser humano. Situaciones que no tienen un buen hilo conductor, pues se siente una poca naturalidad en el acontecer de los hechos, como si el director simplemente pusiera las situaciones por ponerlas, para seguir creando más problemáticas en nuestra pequeña Elli, sin dar una oportunidad real de ver cómo las cosas fluyen por su propio peso.

Aunque la historia es interesante, y las actuaciones son naturales, la falta de fluidez en el guion provoca un corto desarrollo melodramático en los personajes, no les permite más, volviéndola por momentos una producción intrascendente, aunque algo es claro, el mensaje llega de forma directa  al espectador. En términos generales, es una cinta que cumple con su cometido, pero se priva de la oportunidad de poder explorar más allá de lo convencional y convertirse en una joya del cine contemporáneo.

 

Calificación: Buena