Fin de semana en el Museo de Arte Popular

Es la casa de la Catrina, el alebrije y la piñata; parte del arte popular de México

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Qué tanto es tanito 

Armando Ramirez

Visitar en un fin de semana el Museo de Arte Popular es una delicia, claro, si les gusta el arte popular mexicano: las catrinas, los alebrijes, la piñatas, el ferrocarril o los tranvías, arte que admiraron Diego y Frida, la cartonería, lleno de fantasía, imaginación, habilidad manual y amor por el país.

Ahora en la planta baja está la exhibición de los alebrijes ganadores y no de las obras del concurso de alebrijes. En realidad son los niños los que más disfrutan de estas figuras hechas de cartón, engrudos, pintura e imaginación. Este Museo se ha vuelto la casa de los alebrijes y de las piñatas.

El fin de la semana pasada se dieron los ganadores de los artesanos que participaron en el concurso de piñatas, hay  bellas y otras alocadas, de todas las formas posibles, como les da la imaginación, había una que me hizo evocar la canción de Rigo Tovar, La Sirenita, parece un tema hecho para los alebrijes, cuando “tuvimos un sirenito justo al año de casados con la cara de angelito pero cola de pescado”.

Es un agasajo ver las piñatas en exhibición en los tres pisos del Museo, hay charros, piñatas tradicionales, pulpos, monstruos, temas fantásticos, no termina uno de admirarse y que si no fueran porque resultaron elegidas por el MAP terminarían a palazos en las Posadas. Son decenas de piñatas que poder ver en el Museo, a lado de los alebrijes.

El edificio es cómodo, nada cansado, tiene elevadores modernos y amplios, de cristal, para ir de piso en piso o escalinatas ligeritas, recuerden, fue un edificio que en tiempos de Porfirio Díaz fue cuartel de Bomberos, aunque antes había estado ahí la Policía, los últimos que estuvo ahí fueron los de la Secretaría de Marina, pero los sismos del 1985 los hizo abandonar este edificio. En 2006 es cuando se remodela este edificio y es destinado al Museo de Arte Popular.

Ahora también hay una exposición dedicada a los trenes de la ciudad, sean tranvías, el Metro, tranvía de mulitas y estaciones del ferrocarril. La gente al verla le trae recuerdos, por ejemplo de la estación de Xochimilco y Tlalpan.