Barbaridad mexicana

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CDMX, HOY Y MAÑANA

ARTURO RÍOS

EL 4TO. ANIVERSARIO.– Montañas de información, pero nada en concreto; la avalancha de datos sólo confundió y cansó al procurador, y quien lo sustituyó llegó a patear el bote.

La tenacidad de los padres por la verdad del destino de sus hijos está en pie, aunque Peña haya dicho que murieron.

Hasta ahora, nada apaga la imagen roja de sangre del país, el mundo se enteró de nuestra barbaridad y violencia.

Un par de mequetrefes en el Ayuntamiento de Iguala, son hasta ahora los culpables, cuando es claro que eran empleados del narco, el último eslabón de decenas de cómplices de alto rango.

La explosión del aterrador acontecimiento en nada cambió su situación, en Guerrero, el baño de sangre continúa imparable con un gobierno abandonado por la federación, por la ineficacia al llegar el cuarto año.

Un dato inédito que aporta Iñaki Blanco, fiscal de Guerrero en ese momento: el listado inicial fue de 60 estudiantes desaparecidos, había nombres repetidos; el 30 de septiembre se ubicó a 14 alumnos. Benjamín Ascencio Bautista, aparecía como Benjamín Acergo Bautista, así quedaron 43.

¿YA PA’QUÉ?– El Presidente Enrique Peña Nieto, al disculparse por la “Casa Blanca”, intentó quien sabe qué con un gesto que nada aclaró.

Ahora Ernesto Zedillo, que se fue al extranjero aparece con disculpas, “Fallé la estrategia contra las drogas”. ¿Y luego? Ya nomás faltan Vicente Fox, Felipe Calderón y el que se va, que pidan perdón porque ellos también fallaron en eso.

A CHALECO.- Como un reto, los del INEGI se aumentaron el sueldo con el argumento que de que el incremento fue aprobado por la Junta de Gobierno del mismo y que servirá para enfrentar la inflación; el titular de ese instituto autónomo cobraría 190 mil pesos, superando al Presidente que está a punto de llegar y Mario Delgado en la Cámara de Diputados y Martí Batres en el Senado, ya preparan la guadaña para echarlo abajo. La disciplina institucional falla y hay que restablecer el principio de autoridad.