Chapoy a ritmo de zumba

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Raquel Bigorra

Vaya semanita movida que he tenido por el estreno de Contacto, mi nuevo programa. Lo de hoy son las redes y hay que actualizarse. Así que no he parado. Anoche estrenamos en Facebook live en @rbigorra y tuve de invitados a un elenco que ni en sueños imaginé poder juntar.

Fey vino con su guitarra y nos regaló momentos únicos con su gracia y voz. Pablito Ruiz en el piano, Cepillín desde las alturas y Fernando Lozada, nos puso nerviosas a nosotras las mujeres. Resu, trajo el toque de comedia. Y nada, que me siento muy afortunada. Pero sin duda, fue la Chapoy la que se llevó mi momento de la semana. No daba yo crédito de cómo movió las caderas a ritmo de zumba. Fui a Ventaneando de promoción y en la plática salió que me hice instructora de zumba.

De la nada, la señora me dijo que diera una demostración. Estábamos en vivo y yo empecé a sudar de los nervios. Juré que yo iba a hacer unos pasos y mi compadre Bisogno me seguiría, para apoyarme. Cuando me doy cuenta que la patrona estaba de pie y moviéndose con tremendo sabor cuando sonó la música de Merenglass. Después se escuchó en el foro la de J. Lo, El anillo. Esa coreografía en zumba es menos movida pero más sexy, pensé que Pati abandonaría la sesión, cuando la oigo decir: “Ay Dios”, pero me siguió el paso. Esa es la diferencia de las estrellas. Se divierten haciendo su trabajo y en vivo, todo se vale. Siempre he sido fan de la señora por la carrera constante que ha llevado, ahorita ya, haga de cuenta que es mi ídolo.

Qué maravilla que después de tantos años de carrera siga yendo a trabajar para entretener e informar al público. De veras salí gratamente sorprendida con el gran momento que pasé en Ventaneando. Por eso y más, son los número 1 del espectáculo. También tengo que decir que al elenco lo percibí feliz y contento. Linet con su pancita hermosa, la guapa Choco y la siempre divina Mónica Castañeda. Pedrito andaba de viaje y justo mi compadre regresaba de vacaciones. Y sí se le extrañaba y mucho. Todos son un amor. Incluyendo a Ernesto, la mano derecha de la Chapoy, que vi desde lejos también echarse sus pasos de zumba.

Cabe comentar, que el contoneo de la Chapoy tuvo muchísimas vistas en internet y lo que era un espacio que me hicieron el favor de brindar, para promover Contacto, se convirtió en una tarde muy divertida.

¡A gozar que el mundo se va a acabar! Vamos a atrevernos como la Chapoy. La señora no sabía qué era zumba, pero no por eso se iba a perder la oportunidad de aprender algo nuevo. Pero sobretodo, se divirtió y la gozó. Que no se nos olvide que a eso vinimos. Nos leemos el viernes en El manual de la buena esposa.