AMLO, con el sureste

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Alejandro Lelo de Larrea/Grupo Cantón

CIUDAD DE MÉXICO.– A los del sureste, los fue a visitar. A los demás, algunos del occi­dente, de El Bajío y del centro, los citó en sus oficinas. Trato aparte, casi una hora, con Jai­me Rodríguez, El Bronco, de Nuevo León. Así han arranca­do los primeros encuentros de trabajo del Presidente electo, Andrés Manuel López Obra­dor, con los gobernadores.

Y como se ve, parece que sí empata con lo que dice: al su­reste hay que darle atención especial, porque ha estado en el olvido por lo menos los últi­mos 40 años. A ellos los visitó el fin de semana pasado, para el proyecto del Tren Maya.

Pero este miércoles, fue­ron convocados a sus oficinas. Así llegaron algunos: Fran­cisco García Cabeza de Va­ca (PAN), de Tamaulipas, en avión del gobierno del estado y descendió de su lujosa camio­neta blindada frente a la puer­ta de la entrada, con guaruras a su alrededor, pese a que la ca­lle estaba cerrada. Lo mismo Francisco Kiko Vega, panista de Baja California.

Más discreta, la única mu­jer gobernadora en el país, la de Sonora, Claudia Pavlovich. Dejó estacionado su vehícu­lo a la vuelta, y prefirió llegar caminando. Vino en vuelo co­mercial, según ella. “No ten­go avión”, respondió cuando le preguntaron si había viajado en el avión del gobierno estatal.

El Bronco en su lujosa ca­mioneta, pero avión comercial. Desde que asumió la guberna­tura, en 2015, dejó de usar la flotilla de aviones oficiales. Los quiere vender, pero no ha podi­do. “Es muy difícil”, responde a la pregunta al respecto.

Hora de la comida. Sa­le AMLO. Lo abordan perio­distas. Le cuestionan sobre la reunión con los gobernado­res. Dice que después hablará. “¿Dónde va a comer?”, le pre­guntan. “Estoy pensando ir a comer al mercado de Mede­llín”, responde.

Por la tarde, Alfredo del Mazo, del Estado de México. Camioneta blindada y guaru­ras. Previamente vuelo en he­licóptero desde Toluca.

Francisco Domínguez, de Querétaro, y Enrique Alfaro, el electo de Jalisco. Ambos ca­minan apoyados por muletas. Lesiones temporales, dicen, afortunadamente. Después de los dos bloques de reuniones con gobernadores, Obrador sa­le de sus oficinas. y ofrece una disculpa porquno salir antes..