Llénate de vida cuerpazo en el quinto piso

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Llegar a los 50 años no tiene por qué ser sinónimo de un cuerpo en decadencia

UN RÁPIDO VISTAZO en el espejo es su­ficiente para confirmar que tu cuerpo de 50 años de edad es muy diferente al de los 20 años. El envejecimiento se asocia con una gran cantidad de cambios físicos incluyendo atrofia muscular, disminución del número de fibras musculares y lugares de unión, múscu­los rígidos y tendones.

Puedes cansarte más rápidamente cuan­do haces ejercicio y con un metabolismo más lento, incluso el olor del pastel de manzana puede hacer que los números salten en la balanza hacia arriba. Sin embargo, el quinto piso es perfecto para tonificarte y ponerte en forma. El ejercicio regular mejorará tu ca­lidad de vida y la salud en general.

Trata de realizar 150 minutos de ejercicio aeróbico con intensidad moderada semanalmente. Si estás sufriendo de inflamación o artritis en las articulaciones, los ejercicios de alto impacto como correr y trotar pueden no ser una buena idea. La gimnasia acuática y la natación son actividades perfectas para las personas mayores de 50 años, debido a que el agua sirve como apoyo de tu cuerpo y qui­ta la tensión de tus articulaciones.

Caminar es otra buena opción. “The Ame­rican College of Sports Medicine” recomien­da de 30 a 60 minutos de entrenamientos minuciosos cinco días a la semana, pero puedes dividir el ejercicio en incrementos más pequeños, si lo deseas. Por ejemplo, puedes tomar un paseo de 15 minutos después de cada comida.