Pasos de resistencia civil

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En el año de 1995, miles de tabasqueños ampliaron su vocabulario con tres palabras que se convertirán en un mantra para iluminar la causa perredista: resistencia civil pacífica.

Aunque desde 1988 no habían hecho otra cosa que resistir, los militantes solaztequistas hicieron suya la “desobediencia civil para la defensa de la economía y la dignidad del pueblo de Tabasco”, propuesta por Andrés Manuel López Obrador.

En el libro Entre la historia y la esperanza (Grijalbo, 1995), el ex candidato perredista recuerda ese aciago domingo, 29 de enero de 1995, en la Ciudad Deportiva: “Ese día pusimos a consideración de la gente el inicio de una nueva etapa de la desobediencia civil, bajo seis fundamentos básicos: no reconocer al gobierno de Roberto Madrazo ni a los gobiernos municipales espurios; no pagar impuestos ni derechos al gobierno; no pagar ningún crédito ni al gobierno ni a los bancos; no comprar en comercios o establecimientos de priístas”.

Frente al líder nacional del PRD, Porfirio Muñoz Ledo; el excandidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas; la diputada Amalia García; Salvador Nava hijo y otros activistas sociales que lo acompañaban en el templete, Andrés Manuel les pidió no entablar ninguna relación con el nuevo Gobierno federal, encabezado por Ernesto Zedillo. A los legisladores federales de su partido les hizo el mismo llamado urgente, sólo que estos deberían negarse a participar en cualquier reforma política, en tanto no se resolviera el fraude electoral en Tabasco.

“En la entidad se está decidiendo si en México se transita en definitiva hacia la democracia o se consolida el régimen autoritario”, les advirtió.

La militancia, que antes había estado en cuclillas en la Plaza de Armas al momento de ser desalojada, ahora dejó de pagar su recibo de luz a la Comisión Federal de Electricidad.

Los empleados de la paraestatal comenzaron a cortar la luz, y los perredistas a conectarla una y otra vez. López Obrador había previsto el conflicto que se avecinaría, y ese mismo día del mitin propuso la creación de un comité estatal a cargo de los siete diputados locales, los dos legisladores federales y el senador Auldarico Hernández, los cuales coordinarían la desobediencia civil, creando a su vez 17 comités municipales, “porque si hay represalias, necesitamos actuar juntos”, advirtió.

Hasta el día de hoy, 22 años después, ya sin Madrazo en la gubernatura, la CFE reporta que el 63 por ciento de los usuarios tienen pagos pendientes, cuyo monto asciende a 49.9 millones de pesos, a enero de 2018.

Durante el gobierno de Andrés Granier se intentó por primera vez remediar el boquete, a través de convenios de colaboración entre la CFE y el gobierno del estado. El gobernador Arturo Núñez Jiménez también ha hecho regularizar la situación. El Acuerdo de la Mano por Tabasco, creado el 10 de marzo de 2010, estableció que quienes debían 23 mil 500 pesos o menos podrían beneficiarse de recibir un peso de descuento del adeudo acumulado por cada peso que paguen de su nuevo consumo.

Ahora no sólo el PRD realiza reconexiones, también las hace el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), partido fundado por López Obrador y quien como dirigente, incluso, en el 2015, destinó camionetas para apoyar esas maniobras.

El 24 de noviembre de ese año, al encabezar en un evento de Morena ante empresarios, reiteró que su propósito es que en caso de ganar la Presidencia, en el 2018, bajar la tarifa de luz y condonación de deudas para los usuarios de Tabasco, y en tanto, no ceder en la resistencia civil.

“Vamos a seguir apoyando a los que están en resistencia civil, y no se trata de extenderlo (a otros estados). Yo creo que esto se va resolver. Sin duda, en el 2018 vamos a poner orden… ¿Qué vamos a hacer en el 2018? Va a haber una condonación para todos, y vamos a bajar el precio de la luz y de las gasolinas, del diésel, del gas”, respondió a un empresario que le preguntó sobre el tema. El 6 de agosto de 2016, los morenistas, por instrucciones de Andrés Manuel, comenzaron a repartir machotes de amparos contra el alza a las tarifas de CFE.

“Sencillamente no van a poder cortarle la luz a los tabasqueños, porque es mucha la deuda que tiene la Comisión Federal de Electricidad con Tabasco”, fue la promesa de López Obrador desde la reunión con los empresarios, mientras que el PRD busca ahora hacerle sombra en ese reclamo.