Una amazona llamada Ivonne

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Daniel Bisogno

Yo conocí a Ivonne Montero, hace más de 30 años, por azares de la vida, mi hermana entrenaba gimnasia olímpica en un lugar que estaba justo enfrente de TV Azteca, que en ese entonces era Imevisión y el gimnasio era lo que ahora son las agencias au­tomotrices de coches japoneses, ahí también entrenaba Ivonne Montero junto con su hermana y su mamá, las llevaba, yo iba para acompañar tam­bién y desde la ventana del gimnasio veía yo a Ivonne entrenar y entrenar y yo siendo casi un niño tirándole a puberto, me fascinaba Ivonne Mon­tero, así que iba con frecuencia a verla y surgió una amistad entre mi familia y la suya, cabe mencionar que nunca brincaron de esas pulgas en mi petate, pero si nos hicimos amigos desde entonces y luego por alguna extraña razón los dos nos dedicamos a este medio, así que nos volvimos a encontrar algunos años después. Siempre linda, simpática y buena persona, así es Ivonne Montero y la gente que la conoce bien sabe que esto es verdad, por eso es que a veces uno no entiende las cosas que a veces le suceden a la gente buena y miren que a Ivonne, le han pasado cosas, los novios los ha escogido muy mal, la mayoría le salieron unas verdaderas fichas, pero sin duda el que más, fue el lamentablemente fallecido Fabio Melanitto y aclaro, nada justifica la forma tan terrible en la que murió, nada, pero no hay que confundir, se portó muy mal con Ivonne, recor­demos que se casaron, Ivonne le puso una pizzería a él con su familia y mientras ella se iba a hacer el pro­grama La Isla, ellos se encargaron de llevarla a la ruina. Nadie trabajaba y aquello era un reverendo caos, pues al final acabó en bancarrota aquel negocio, posteriormente Ivonne se embaraza inmediatamente que llega de La Isla y en ese momento Fabio, llegó a dudar de su paternidad, aquí comenzó el infierno de nuevo para Ivonne, pues a partir de ese momen­to prácticamente vino la ausencia de Fabio, que se ausento cuando la niña nació con un mal congénito y tuvo que ser operada varías veces del cora­zón, el padre nunca más se volvió a aparecer e Ivonne tuvo que soportar este dolor sola, luego intentó Ivonne que el padre se acercara y sucedió un par de veces, pero nunca regresó, has­ta que murió, no la volvió a ver. Por eso les digo, aquí la verdadera víctima se llama Ivonne Montero. He dicho.