Sexualidad femenina: revive la llama en el tercer piso

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Llegar a los 30, no tiene que significar el inicio del declive sexual, sino el de una etapa más plena

EXISTE LA IDEA de que con­forme aumenta la edad, el de­seo disminuye, y conforme se va escalando en la montaña de los 30, se va dejando atrás nuestra vida sexual. Sin embar­go, esto no es más que un mito impuesto por las rigurosas nor­mas sociales.

De acuerdo a especialistas, al llegar al tercer piso estamos más conscientes de lo que so­mos, sentimos, pero, sobre to­do, de lo que queremos y, con ello, la forma de experimentar la sexualidad.

Ya con más conocimiento, decidimos cómo proyectarnos en cada encuentro sexual; en pocas palabras, cuentas con la posibilidad de disfrutar con ba­se en lo que te gusta sin el mie­do o la angustia de “hacer las cosas mal”.

A pesar de lo mencionado anteriormente, no significa que los 20 no sean igual de placen­teros, pero, en definitiva, no he­mos llegado al desarrollo físico ni psicológico para alcanzar la plenitud en la cama. Con el pa­so de los años, las mujeres ge­neran una estabilidad emocio­nal, volviéndose más fuertes e independientes para disfrutar más del sexo.

Es decir, después de los 30, tienen otra concepción del cuerpo y de la información que les llega, pueden distinguir qué tiene que ver con la educación, la religión y lo impuesto en lo social, permitiéndose superar las concepciones arcaicas que nos llevaban a reprimirse y así poder liberarse para crecer en materia erótica, sin ataduras o limitaciones.

Dicha madurez les posibili­ta empoderarse en el mundo y también durante los encuen­tros íntimos porque ¡saben lo que les gusta y lo piden! Así que, ya lo sabes, llegar a la ter­cera década no es algo terri­ble, al contrario, es la edad en la que más activas y fantasiosas somos, por lo que busca co­nectarte contigo para deleitar­te con el placer que mereces.

DATO

Con el paso de los años, las mujeres generan una estabilidad emocional, donde son más fuertes e indepen­dientes para disfrutar más del sexo

Un estudio realizado por la Universi­dad de Texas reveló que la edad per­fecta de una mujer para disfrutar del sexo es entre los 35 y 40 años